Alcaldes deben priorizar necesidades y liderar la recuperación de sus respectivas comunas.

En un inicio el tema de las comunicaciones fue el “Talón de Aquiles“ de esta catástrofe, según nos informó Roxana Alarcón, encargada provincial de emergencia. La caída de postes y tendidos, sumados a los cortes de energía y las irregularidades en la comunicación inalámbrica complicaron las cosas e impidieron una rápida dimensión del daño.
Por lo pronto señaló que se ha ido reponiendo el suministro de agua en la provincia, situación que comenzó a normalizarse ayer y lo mismo está ocurriendo con la energía eléctrica.
Los problemas mayores, según ha informado el comité de emergencia, están en el sector costero. El epicentro del movimiento fue en Cobquecura, donde toda la parte de adobe de la ciudad se vino abajo completa. Hasta esa comuna el mismo día del terremoto llegó el gobernador Ignacio Marín: “Las más afectadas son las comunas de la costa de Ñuble, especialmente en Cobquecura, donde nos constituimos el domingo”.
PANORAMA EN COMUNASEl alcalde de El Carmen, Juan Díaz, informó de dos muertos, uno en Tres Esquinas y otro en Los Puquios. Díaz dio cuenta de peticiones de vecinos de zona urbana y del sector de Rinconada para proceder con maquinaria municipal a la demolición de sus casas, existiendo a la fecha 64 solicitudes.
Tomas Iribarra alcalde de Quirihue equipara los daños de este terremoto con el del 39’ en su comuna. Señala que 80% de las casas de adobe cayeron y que hay dos situaciones urgentes, alimentación para la gente y techo, ya que muchos duermen en plazas y canchas, por lo que se está solicitando carpas, ante la posibilidad de lluvias.
El alcalde de Portezuelo, Modesto Sepúlveda, señala que en su comuna cayó el 95% de las casas de adobe, que es la mitad de la totalidad de las viviendas (unas 1.200 casas). La comuna está sin luz, agua y teléfonos. Se reparte agua con apoyo de bomberos y en el sector rural se abastecen de pozos noria. Los negocios están funcionando pero los stock se están acabando.
Domingo Garrido el alcalde de Ñiquén, dice que el 50% de las casas de su comuna están en el suelo, sobre todo en sectores rurales donde prima como material el adobe. El edil llamó a mantener la calma y a no aprovecharse de esta situación ya que se vive una catástrofe a nivel nacional.
Raul Arancibia encargado emergencia de San Fabián, afirma que se despejó el camino de San Fabián a Los Sauces, pero que persisten problemas en la ruta que los une con San Carlos, donde se ha puesto un sistema de banderillas para vehículos livianos, en tanto que los buses de pasajeros tienen que hacer trasbordo. Paso Ancho, El Palo y Trabuncura están con problemas de agua potable. Faltan generadores para levantar el agua. El municipio está trabajando las 24 horas. El consultorio tiene daño estructural y debe ser revisado por técnico, ya que puede dar origen a un accidente fatal. Hay cerca de 300 casas destruidas.
Según el alcalde Hugo Geberie con la magnitud del terremoto toda la construcción de adobe de la ciudad se vino abajo y se requieren soluciones de emergencia para unas 700 familias que perdieron sus viviendas. Hay que demoler con urgencia 200 casas en la ciudad. En todo caso Gebrie cree que San Carlos la “sacó barata”.
Rodrigo San Martín Dideco (s) de Bulnes señaló que si bien en comparación con otras ciudades Bulnes resistió bien, hay del orden de 300 casas destruidas y daño en edificios patrimoniales, como uno de aleros que se ubica en plena plaza y el de la Biblioteca Municipal. Se cuenta con energía eléctrica y agua en la zona urbana, el resto de la comuna se atiende con algibes. La gente está complicada debido a la falta de dinero, por no funcionar los cajeros y faltan suministros en los supermercados.
fuente, vìa:
http://www.diarioladiscusion.cl/index.php?option=com_content&view=article&id=7742:en-el-poblado-de-perales-coelemu-el-mar-se-llevo-mas-de-50-viviendas&catid=41:comunas&Itemid=37

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