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lunes, 21 de octubre de 2019
viernes, 12 de abril de 2019
martes, 2 de abril de 2019
España: "Que va a ser de este pais.." Julio Anguita
Julio Anguita (Fuengirola, Málaga, 1941). Vive en Córdoba desde su infancia. Licenciado e Historia Moderna y Contemporánea por la Universidad de Barcelona. Ha ejercido de maestro y profesor en el IES Blas Infante de Córdoba. Ha sido alcalde de Córdoba (1979-1986) y diputado por Córdoba en el Parlamento de Andalucía (1986-1989) y en el Congreso de Diputados (1989-2000). Ha sido también Coordinador General de Izquierda Unida Los Verdes-Convocatoria por Andalucía (1984-1988), Secretario General del Partido Comunista de España (1988-1998) y Coordinador General de Izquierda Unida (1989-2000). Miembro fundador del Colectivo Prometeo de Córdoba e impulsor en 2012 de la creación del Frente Cívico Somos Mayoría. Entre sus publicaciones cabe destacar El tiempo y la memoria (con Rafael Martínez-Simancas, 2006) Combates de este tiempo (2011), Conversaciones sobre la IIIª República (con Carmen Reina, 2013) A la izquierda de lo posible. Conversación con Juan Carlos Monedero (2013), Contra la ceguera. Cuarenta años luchando por la utopía (con Julio Flor, 2013) y Atraco a la memoria. Un recorrido histórico por la vida política de Julio Anguita (con Juan Andrade, 2015) Entre sus numerosos prólogos, en El Viejo Topo se encuentra el que escribió para el libro de Manolo Monereo De la crisis a la revolución democrática (2013
Mundo: Desmontando a Miguel Bosé...#EnLaFrontera194
Juan Carlos Monedero desmonta 'En la Frontera' a Miguel Bosé.
domingo, 31 de marzo de 2019
España-Documentales: Las heridas abiertas de la dictadura de Franco | DW Documental
El régimen de Franco dejó una profunda huella en España. Los responsables de la dictadura nunca fueron enjuiciados. A nadie extraña pues, que la exhumación de los restos de Franco haya desatado una gran polémica. Muchos españoles exigen que la sociedad recupere la memoria histórica y aborde los crímenes del franquismo. Los familiares de las víctimas, esperan, así, un reconocimiento póstumo. Martín Arnal tiene 97 años y desde hace décadas lucha por recuperar los restos mortales de su hermano, fusilado en la Guerra Civil española y enterrado en una fosa común en Huesca. Tras el fin de la contienda en 1939, el país pasó a manos del Generalísimo Franco. La dictadura terminó formalmente con su muerte en 1975. La guerra y la dictadura han marcado al país hasta hoy. Durante la transición a la democracia, los partidos políticos optaron por pasar página. Una ley de amnistía impide pedir cuentas a los responsables de la dictadura. Un escaso interés de autocrítica que incluye a la Iglesia católica. Ahora, la iniciativa del gobierno progresista para sacar los restos mortales de Franco de su mausoleo en el denominado Valle de los Caídos, ha vuelto a caldear los ánimos. El historiador y periodista Antonio Gómez intenta recuperar la memoria histórica. Hace algunos años fundó en Madrid la asociación Europa Laica. Para él, la conexión Iglesia-Estado es una de las razones por las que la sociedad española tiene tantas dificultades para abordar su pasado. Antonio Gómez intenta sacar a la luz los íntimos y múltiples lazos entre el franquismo y la Iglesia católica. Martín Arnal, por su parte, espera vivir lo suficiente para despedirse dignamente de su hermano. Y añade: "Es una lucha que libro no solo por mi hermano, sino por todas las víctimas del franquismo”.
lunes, 10 de septiembre de 2018
viernes, 7 de septiembre de 2018
España: ¿oleada de inmigrantes o avalancha de histeria?
Algunos partidos y medios españoles hablan de una ‘avalancha’ de ‘millones’ de inmigrantes africanos que están ‘invadiendo’ España, pero ¿existen datos que respalden sus afirmaciones?
martes, 28 de agosto de 2018
España: Balance de Libre Elección en Hospitales 2017 en el SERMAS, o la crónica anunciada de como se favorece el negocio de los Hospitales Privados....
La puesta en marcha de 10 hospitales privados en la Comunidad de Madrid no ha solucionado los problemas de la Sanidad Pública madrileña, un ejemplo de ello son las Listas de Espera que no dejan de crecer:
- CONSULTAS EXTERNAS:
De estos 343.350.-pacientes cerca del 44% espera más de 61 días para ser visto.
- PRUEBAS DIAGNÓSTICAS Y TERAPEÚTICAS:
126.517.-pacientes, en los que un 51% espera más de 61 días.
- QUIRÚRGICA:
De estos 57.525.-pacientes en lista de espera estructural, el 31% espera más de 60 días. Esta cifra aumenta a 75.899.-pacientes al sumar a los/las que han rechazado la derivación y/o son transitoriamente no programables (un 24% del total).
Estos números en la lista de espera son en sí mismos algo insostenible, pero por si fuera poco los datos del Balance de Libre Elección de Hospitales del 2017 en el SERMAS vienen a darnos la razón de cual era el verdadero objetivo de la privatización de la Sanidad Pública madrileña, el negocio y el desvío de dinero público a las empresas privadas.
La creación del Área Única y la Libre de Elección de Hospitales está haciendo que cada vez más pacientes elijan "libremente" ser atendidos/as en Hospitales Privados. El número de pacientes que deciden "libremente" ser atendidos en otros centros hospitalarios diferentes al hospital que están asignados/as, ha ido aumentando estos últimos años:
En el año 2015 fueron 187.851.-pacientes los que optaron por elegir otros hospitales, y ya que en el año 2017 fueron 259.370.-pacientes, un 38% más. Mientras en el año 2015 los pacientes que eligieron un Hospital Privado PPP (Pago Per Cápita) eran un 34% del total en el año 2017 son ya un 50%, este crecimiento ha ido ligado a un mantenimiento de los pacientes que elijen un Hospital de Gestión Pública, con lo que su porcentaje ha ido disminuyendo desde el 2015 que era de un 55%, a un 40% en el 2017.
El proceso de privatización de la Sanidad Pública madrileña ha supuesto un deterioro de la calidad de la atención sanitaria de los/las madrileños/as y un aumento del negocio de las empresas privadas que han apostado y siguen apostando por este modelo empresarial, donde el beneficio está asegurado, ya que la Comunidad de Madrid ha preparado todo para que sea un negocio redondo: Área Única, Call Center y Libertad de Elección. En el que los/las pacientes eligen "libremente" un Hospital Privado para ser atendidos antes, ya que los Hospitales de Gestión Pública han visto como se les ha ido recortando sus presupuestos, sus trabajadores/as y se han ido deteriorando.
El PP madrileño lo tuvo claro desde un principio y promocionó sus planes de construcción de nuevos hospitales, como la jornada que se organizó el 23 de septiembre de 2008 en el Hotel Ritz en el que la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid presentó el Plan de Infraestructuras Sanitarias 2007-2011 a los empresarios bajo el título "Aproveche las oportunidades de negocio para su empresa".
A pesar de las voces que dicen que la privatización de la Sanidad Pública se ha paralizado, lo cierto es que la privatización sigue adelante y con unas grandes expectativas de negocio. Los/las trabajadoras/es seguimos viendo que nuestro dinero (el de todos/as) va a parar a manos de empresas privadas, a les que solo les preocupa su cuenta de resultados, en donde NUESTRA SALUD ES SU NEGOCIO.
Mientras las herramientas que permiten la privatización sigan en vigor la privatización seguirá avanzando. Sino se derogan y/o modifican la Ley 15/1997, de Nuevas Formas Gestión, Ley 12/2001, de Ordenación Sanitaria de la Comunidad de Madrid, Ley 6/2009, de Libre Elección de la Sanidad en la Comunidad de Madrid y el Decreto 52/2010, por el que se establecen las estructuras básicas sanitarias y directivas de Atención Primaria del Área Única de Salud de la Comunidad de Madrid, el proceso de deterioro y privatización seguirá adelante.
Los/as trabajadoras/es, las amas de casa, los/las jóvenes, los/las precarios/as, los/las parados/as, los/las jubiladas/os, los/las autónomos/as y falsos autónomos/as, etc (la clase obrera) tenemos que seguir organizándonos para defender lo que es nuestro, la Sanidad Pública (y los Servicios Públicos en general) que se ha construido, mantenido y pagado con nuestro dinero. Su deterioro y privatización solo beneficia a las empresas privadas (a las que venden seguros privados de asistencia sanitaria y a las que gestionan los hospitales privatizados).
Documento completo.
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vía:
Portal Libertario OACA.
España: La Privatización de la Sanidad Pública, el negocio perfecto. A un paciente del Hospital Privado de Manises se le intenta echar del hospital....Enlace CAS Madrid.
Hay dos modelos de gestión privada de la asistencia sanitaria: Hospitales PPP (Pago Per Cápita, se les asigna una zona y por cada persona asignada a ese hospital cobra una cantidad fija al año, si atiende pacientes de otras zonas se le pagan aparte) y los Hospitales PFI (una empresa privada construye un hospital y se le paga una canon cada año por la utilización del hospital y los servicios no sanitarios, cualquier cosa que no entre dentro del contrato hay que pagarla separadamente).
En los dos casos l@s enferm@s dejan de ser pacientes y se convierten en mercancía con la que hacer negocio. Y el objetivo de esos hospitales es obtener beneficios económicos.
La pasada semana hemos visto un hecho lamentable: en el Hospital de Privado de Manises (hospital PPP de la Conselleria de Sanitat Universal i Salud Públida de la Generalitat Valenciana) ingresa un paciente con una patología compleja que hace prever que su estancia será larga, por lo que decidieron darle de alta. En términos económicos un paciente que va a ocupar una cama hospitalaria durante un tiempo prolongado deja de ser rentable, porque no la pueden ocupar otros pacientes (se produce menos beneficio, se vende menos).
Como el paciente pesa mucho y no disponen de una camilla para llevarle a su casa en una ambulancia, deciden hacerlo en una cama hospitalaria dentro de un camión de mudanzas; tanto el alta como su traslado se hace con la negativa de la familia ante su delicado estado de salud.
Como no pueden acceder a su domicilio, intentan "descargarle" en un polideportivo y al final lo hacen en un centro de salud, en donde su estado de salud empeoró y lo volvieron a ingresar en el Hospital de Privado de Manises.
Este trato tan inhumano y vejatorio es producto de la mercantilización de los Servicios Públicos, en que los pacientes pasan a ser "mercancía" y en función de su rentabilidad son tratados.
Los responsables políticos de lo sucedido son tanto los que en su día decidieron que en Manises se construyera un hospital privado (Partido Popular de la Comunidad Valenciana), como el actual gobierno de "izquierda" de la Generalitat Valenciana (PSPV-PSOE, Compromís y Podemos) que a día de hoy mantiene la privatización que ejecutó el PP en éste y otros centros. Hay que recordar que los partidos integrantes del tripartito de izquierdas” firmaron el Acuerdo del Botánico en junio de 2015, que dice entre otras cosas:
- " Priorizar en el gasto del gobierno el sistema público de sanidad....".
- " Recuperación del sistema sanitario público. Auditoría de los concesiones administrativas sanitarias y estudio de las vías adecuadas que permitirían la reversión completa".
Unas muy buenas intenciones que se han concretado en que, a día de hoy, solo el Hospital de Alzira ha dejado de ser privado porque finalizó el contrato, no porque haya sido rescatado. Mientras, el gobierno valenciano informa de que ha abierto una negociación con los propietarios del hospital PPP de Denia (DKV 65%, Ribera Salud 35%). El resto de hospitales de modelo PPP continúan en manos privadas, y en contra de lo firmado en el Pacto de Botánico; parece que se esperará a la “finalización de los contratos en vigor siempre que no haya una circunstancia especial": Elche-Crevillente
Lo ocurrido en el Hospital Privado de Manises es la constatación de que estos centros privados no tienen como objetivo principal el garantizar una adecuada asistencia sanitaria, sino garantizar el reparto de dividendos entre sus accionistas.
Los firmantes del Acuerdo del Botánico tienen en su mano que casos como el sucedido esta semana no se vuelvan a repetir, rescatando sin dilación los 4 hospitales que aún continúan en manos privadas.
PARA QUE NUESTRA SALUD DEJE DE SER SU NEGOCIO.
POR LA DEROGACIÓN DEL LA LEY 15/97.
LA LUCHA ES EL ÚNICO CAMINO.
Comunicado completo.
Enlace CAS Madrid.
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vía:
Portal Libertario OACA.
miércoles, 22 de agosto de 2018
España: La falta de médicos en Galicia se agravará en 2019 con 400 doctores al borde de la jubilación...Por I. Bascoy | a coruña
Pueden solicitar una prórroga laboral hasta los 67 años. Otros 400 cumplirán los 65 en 2020. Casi 2.400 facultativos de la comunidad gallega superan ya los 60 años.
La falta de pediatras para cubrir las bajas y vacaciones ha provocado que este verano haya familias que se tienen que desplazar a un centro de salud fuera de su localidad para ser atendidos y tras la muerte de un paciente en un PAC a la espera de que la única médico del centro volviese de una urgencia, el Sergas reconoció que no hay facultativos de familia disponibles para las sustituciones. Un déficit de plantilla que podría agravarse en los próximos años. Solo en 2019 unos 400 médicos del Sergas llegarán a la edad de jubilación aunque es cierto que si lo desean puede prorrogar su carrera otros dos años
Galicia necesita médicos, sobre todo de familia y pediatras, y la situación se agravará ya que el próximo año casi 400 médicos cumplirán 65 años y están en edad de jubilarse. Otros tantos soplarán las mismas velas en 2020. Pueden solicitar una prórroga y seguir trabajando dos años más, pero no todos lo harán y encontrarles reemplazo es complicado. En la actualidad, dos centenares de facultativos trabajan en la sanidad pública tras rebasar los 65 años. El Sergas estudia extender hasta los 68 años la prórroga para que los médicos puedan seguir al frente de la consulta, y así paliar el déficit de facultativos. Casi 2.400 médicos tienen 60 años o más en Galicia.
Este verano no se han podido cubrir las bajas de vacaciones de todos los doctores. Padres han salido a la calle en diferentes localidades a protestar porque si sus hijos enferman tienen que desplazarse a otro municipio para ser atendidos por un especialista. En el Punto de Atención Continuada de la localidad pontevedresa de A Estrada, un paciente falleció este mes, mientras esperaba la llegada de la doctora, que atendía una urgencia familiar. En ese PAC acostumbran a trabajar dos médicos, pero ese día, el Sergas alegó que no encontró un sustituto para cubrir la ausencia del segundo facultativo.
Los colegios médicos de la comunidad gallega advierten de que la situación se agravará, pues este año cumplen 65 años unos 300 facultativos y el próximo año ya casi serán 400: 155 en la provincia de Pontevedra, 121 en la de A Coruña y medio centenar en Lugo y otros tanto en la provincia de Ourense, según los datos facilitados por los representantes de los médicos de la comunidad.
Los facultativos lamentan la “falta de previsión” de la Consellería de Sanidade, y sostienen que las medidas debían haberse tomado con anterioridad. Retrasar la edad de jubilación no será suficiente, y otras medidas en marcha, como ampliar las plazas de MIR en Familia y Pediatría, o cambiar la ley para que puedan ser funcionarios médicos extranjeros no tienen efecto a corto plazo. Demandan mejores condiciones laborales para los nuevos facultativos, pues si no tras formarse emigrarán a otras comunidades, si les ofrecen estabilidad, alertan los colegios médicos. Galicia es la segunda comunidad con la plantilla más longeva y de media los facultativos tienen 49 años.
Sanidade admite dificultades para contratar médicos de algunas especialidades. Este mes, todos los facultativos de Atención Primaria de la bolsa de empleo están trabajando, al sustituir a los que están de vacaciones o enfermos, es decir, no hay médicos de Primaria en paro. De hecho, incluso el presidente Alberto Núñez Feijóo llegó a decir que contrataría a cualquier pediatra que solicitase trabajo en la comunidad. Desde el departamento de Jesús Vázquez Almuíña defienden además que la Xunta busca soluciones, con la prórroga de la edad laboral, al demandar más plazas MIR o al facilitar la contratación de médicos extranjeros. Remarca que el problema no es exclusivo de la comunidad gallega y que se trabaja a nivel estatal para buscar soluciones.
https://www.laopinioncoruna.es/sociedad/2018/08/21/falta-medicos-galicia-agravara-400/1321010.html
vía:
http://kaosenlared.net/la-falta-de-medicos-en-galicia-se-agravara-en-2019-con-400-doctores-al-borde-de-la-jubilacion/
sábado, 18 de agosto de 2018
España-Economía: Las falsedades de la supuesta recuperación económica promovida por el pensamiento neoliberal dominante .... Vicenç Navarro
Las falsedades de la supuesta recuperación económica promovida por el pensamiento neoliberal dominante
Se
está creando la percepción en los países del capitalismo desarrollado
de que la Gran Recesión -que ha causado un deterioro muy acentuado del
bienestar y calidad de vida de la mayoría de sus poblaciones- es un
hecho del pasado, consecuencia del supuesto éxito de las políticas
neoliberales que los gobiernos de estos países han ido aplicando durante
este período. Estas políticas han consistido en reformas laborales
(supuestamente encaminadas a favorecer la flexibilidad de los mercados
laborales) y recortes del gasto público, incluyendo del gasto público
social (en servicios públicos como la sanidad, la educación, la vivienda
social, los servicios sociales, las escuelas de infancia, los servicios
domiciliarios, y otros; y en transferencias públicas, como las
pensiones) que se aplicaron para reducir el supuestamente excesivo
déficit público que estaba “ahogando” a la economía, como consecuencia
de una “excesiva generosidad de los derechos sociales” que tenía que
corregirse y revertirse mediante la imposición de políticas de
austeridad.
El “supuesto éxito” de las políticas públicas neoliberales
Según los establishment político-mediáticos que promueven la sabiduría convencional en cada país, estas medidas han tenido un gran éxito habiendo recuperado el rigor y la eficiencia de sus economías. Como prueba de ello, presentan indicadores que -según afirman- reflejan tal recuperación como, por ejemplo, el aumento del crecimiento económico y la disminución del paro. Esta promoción de las políticas neoliberales va acompañada, por lo general, de referencias al “supuesto gran éxito” de la economía estadounidense -máximo referente del pensamiento neoliberal-, que se atribuye a la gran flexibilidad de su mercado de trabajo y a su escaso gasto público (el más bajo, una vez descontado su gasto militar), muy acentuado en el caso del gasto público social (responsable de que EE.UU. sea el país capitalista desarrollado con menor protección social). Según explica la sabiduría convencional -de clara sensibilidad neoliberal- este país, después del colapso de su economía (de 2007 a 2009 su PIB bajó un 4%), recuperó, a partir del 2009, su tasa de crecimiento (un promedio de 2,1% anual), lo que provocó un gran descenso del paro, que de ser del 10% pasó a ser el más bajo del mundo capitalista desarrollado, con un 3,8%.
Lo que esconden los indicadores del “supuesto éxito”: el deterioro muy notable del bienestar y calidad de vida de las clases populares
Lo que tales argumentos ocultan o desconocen es que, en gran parte de los países capitalistas desarrollados, las cifras del paro tienen un valor muy relativo para medir el grado de eficiencia del mercado laboral, pues excluyen a grandes sectores de la población que sufren las consecuencias del gran deterioro del mercado laboral (causado por tales políticas neoliberales), y que no quedan reflejados en la tasa de paro. Este indicador de paro no incluye, por ejemplo, la población que trabaja en situación parcial y temporal que querrían hacerlo a tiempo completo (la población empleada subocupada), un problema grave creado por las reformas laborales. Este sector ha sufrido un notable aumento, alcanzando su máxima expresión en el trabajo precario, muy generalizado hoy en la gran mayoría de países capitalistas desarrollados. En España se habla mucho (con razón) del elevadísimo paro, pero no se habla tanto del elevadísimo nivel de precariedad entre la población empleada. Los contratos más frecuentes en España son los que duran 15 días y una cuarta parte del total tiene una duración de 7 días, siendo este el tipo de contrato que ha aumentado más desde el inicio de la crisis en 2007. Desde que se inició la crisis, casi el 60% del empleo creado ha sido -precisamente- de carácter temporal y parcial.
Otro sector de la población que no se incluye en la tasa final del paro es la gente que ha abandonado la búsqueda de puestos de trabajo por no encontrarlo. En EE.UU., en caso de incluirse este sector de la población, la tasa de paro ascendería a un 7,6%. En realidad, si se sumaran los desempleados, los empleados subocupados y los que se han desanimado en su búsqueda de puestos de trabajo, la cifra de paro ascendería a un 10,9% (17,6 millones de personas). Esta trágica (y no hay otra manera realista de definirla) situación, muestra las limitaciones de utilizar la tasa de paro como el indicador principal de eficiencia del mercado de trabajo. El “éxito” en la reducción de la tasa de paro, se ha conseguido a costa de un enorme crecimiento del paro oculto, de la precariedad y del desánimo en el que se encuentran grandes sectores de las clases trabajadores en estos países, que representan la mayoría de las clases populares.
En el país modelo neoliberal, EE.UU., a estos datos debe sumarse otro factor raramente mencionado cuando se analiza el tema del paro: el elevadísimo porcentaje de la población que está encarcelada. Los presos de aquel país son 2,2 millones de personas, tres veces superior al promedio de los países de semejante nivel de desarrollo económico. Sin lugar a dudas, si el porcentaje de la población encarcelada fuera semejante a la existente en la mayoría de países de la UE, el número de personas sin trabajo y que lo están buscando (así como las tasas del paro oficial) sería incluso mucho mayor que el enunciado en las cifras oficiales de paro. En realidad, la elevada encarcelación es una de las causas de que el paro aparente ser tan bajo en EE.UU.
Los elevados costes de las reformas laborales y otras medidas neoliberales
En España, la aplicación de las políticas neoliberales creó un enorme deterioro del mercado laboral español. Todavía hoy, cuando se asume que la economía se ha recuperado, solo la mitad de los puestos de trabajo perdidos (3,8 millones) durante el inicio de la crisis (2008-2013) se han recuperado. Pero como en el caso de EE.UU., si sumamos a las personas que están en paro (17%) las personas que están subocupadas (personas que trabajan a tiempo parcial involuntario) y las que han abandonado la búsqueda de trabajo, desanimados en encontrarlo, la cifra de paro real aumentaría a un 28%, es decir, casi el doble.
Repito pues, una observación que, a pesar de su gran importancia, apenas es visible en los fórums mediáticos y políticos del país: el descenso del paro oculta el gran crecimiento del paro oculto, de la precariedad y del desánimo. Esta es la realidad que se desconoce e ignora, y que ha causado grandes protestas populares en todos los países, canalizadas por los movimientos antiestablishment.
¿Por qué los salarios no suben -e incluso continúan bajando- cuando el desempleo supuestamente se está reduciendo?
Estas cifras reales de personas desocupadas -que no quedan reflejadas en los indicadores de paro- explican que haya una enorme reserva de personas en necesidad de trabajo. Es más, a las personas que constituyen esta gran reserva de gente buscando trabajo hay que añadir los millones de trabajadores que existen en reserva en países menos desarrollados, cuyos trabajadores aceptan salarios mucho más bajos y las condiciones de trabajo mucho peores que en los países capitalistas desarrollados. De ahí que la desregulación del mercado de trabajo (una de las mayores medidas neoliberales) haya ido acompañada de otra gran medida neoliberal: la desregulación de la movilidad de capitales (con la globalización de las llamadas multinacionales) que está empoderando al mundo empresarial frente al mundo del trabajo. La amenaza del desplazamiento de empresas a países con salarios bajos es una de las medidas disciplinarias más comunes hoy en los países capitalistas desarrollados, en contra de los trabajadores.
Como parte de esta desregulación del movimiento de capitales se ha promovido la otra cara de la moneda, es decir, la promoción de la movilidad de los trabajadores, favoreciendo la inmigración como medida para garantizar la disponibilidad de trabajadores que, por la vulnerabilidad asociada a la condición de inmigrantes aceptan salarios más bajos y peores condiciones de trabajo.
Estos datos explican que, a pesar del descenso del nivel de paro oficial, los salarios no suban. Si tal cifra de paro fuera real, la clase trabajadora estaría más empoderada en su negociación con el mundo empresarial, a fin de obtener salarios más altos. El hecho de que ello no ocurra se debe al enorme debilitamiento de la case trabajadora y del mundo del trabajo, incluyendo sus sindicatos, que se traduce en la enorme disponibilidad de trabajadores potenciales, estén estos dentro o fuera del país.
La gran debilidad del mundo del trabajo: el objetivo de las políticas neoliberales
Hemos visto así que uno de los principios del pensamiento económico dominante -el subrayar que el descenso del paro crea un aumento de los salarios– no se ha realizado: los salarios no han estado subiendo durante la recuperación. Antes al contrario, han estado descendiendo. De nuevo, mirando el modelo estadounidense vemos que el trabajador (no supervisor) de EE.UU. recibe hoy un salario que es un 4% más bajo que en el año 1972 -hace 46 años- y ello a pesar de que la productividad de este tipo de trabajador se ha más que doblado durante este período. La riqueza creada por este aumento de la productividad no ha beneficiado, sin embargo, al trabajador, sino a todos los demás que están por encima de él, desde sus supervisores, empresarios y equipos de dirección, así como a los financieros que manipulan el crédito y especulan con los beneficios empresariales conseguidos por el descenso de los salarios.
Esta situación se ha dado también en las economías europeas, incluida la española. En la gran mayoría de países europeos, el crecimiento de la productividad ha sido mayor que el crecimiento de los salarios, realidad que ha estado ocurriendo desde el inicio de período neoliberal, a finales de la década de los años setenta del pasado siglo, hasta ahora. En otras palabras, esta situación ha contribuido a que el PIB de tales países haya subido más rápidamente que los salarios (que en muchos países, como EE.UU., han incluso bajado) (ver: P. Dolack, Flat Wages ZCommunications, 2018).
Lo mismo o peor está ocurriendo en España
En España los salarios han bajado también. Ha sido un descenso del 10% durante el período de aplicación máximo de las políticas neoliberales (2008-2014) (afectando primordialmente a las mujeres y a los jóvenes), permaneciendo estables (o bajando en el sector privado), perdiendo así capacidad adquisitiva al crecer en menor grado que la inflación. En realidad, los salarios para los mismos puestos de trabajo, desde 2008 a 2015 descendieron un 12%. Ello ha estado ocurriendo a la vez que la productividad del trabajador (productividad real por hora trabajada) ha ido aumentando mucho más rápidamente que los salarios. El excedente se ha destinado a incrementar los beneficios empresariales, a las rentas superiores, aumentando con ello las desigualdades, siendo estas últimas de las más acentuadas en la Unión Europea.
Como resultado de ello, las rentas del trabajo han ido descendiendo en todos los países a la vez que las rentas del capital han ido subiendo. En España, este cambio en la distribución de las rentas ha sido uno de los más marcados. Como bien dijo en su día el magnate empresarial Warren Buffet, hay “una lucha de clases y la hemos estado ganando”. Y esta victoria se extiende a todos los niveles, de tal manera que la ideología del gran mundo empresarial -el neoliberalismo- continúa siendo hegemónica en las instituciones políticas y mediáticas, a pesar del enorme fracaso de lo que han significado en el quehacer económico del país. Ahora bien, la expresión “desastre” es relativa, pues para el mundo del capital y de sus gestores, la economía ha ido muy bien. Y lo que deseaban, es decir, la disminución de los salarios, de las expectativas de los trabajadores y el descenso (y, en ocasiones, el desmantelamiento) de la protección social, ha sido su gran “éxito”.
¿Cómo se ha conseguido la victoria neoliberal?
Lo que hemos visto es cómo la aplicación de las políticas públicas neoliberales ha debilitado los instrumentos creados por el mundo del trabajo para defender sus intereses, como los sindicatos. Las reformas laborales, por ejemplo, estaban encaminadas a “flexibilizar” el mundo del trabajo. El término flexibilizar quiere decir eliminar los derechos laborales y sociales conseguidos por los trabajadores durante la época dorada del capitalismo (1945-1980), donde un pacto social se había conseguido entre el mundo del capital y el mundo del trabajo. De ahí que la solución exigiría un cambio político, observación especialmente importante, pues las causas políticas del deterioro del mercado de trabajo se ignoran constantemente, atribuyendo tal deterioro a la automatización, a la robotización o a cualquier otro elemento, sin tener en cuenta que, a su vez, tales variantes técnicas son determinadas por el contexto político.
Parte de este debilitamiento del mundo del trabajo han sido los cambios en los partidos políticos que habían sido creados por este y que se han ido distanciando de su base electoral, haciendo suyas muchas de las medidas neoliberales que han contribuido a tal distanciamiento. El creciente control de estos partidos políticos (la mayoría de tradición socialdemócrata) por la clase media ilustrada (profesionales de formación universitaria que desarrollan intereses de clase propios, distintos a los que había sido su base electoral) explica su renuncia a políticas redistributivas y su conversión al neoliberalismo, tal y como ha ocurrido con los gobiernos Clinton, Obama, Blair, Schröder, Hollande, Zapatero, entre otros. El colapso de la socialdemocracia y otras izquierdas es un indicador de ello.
Es lógico y predecible que los movimientos antiestablishment de base obrera hayan ido apareciendo como respuesta
Esta situación explica el surgimiento de los movimientosantiestablishment, que protestan por la pérdida de la calidad de vida de las clases populares, causada por las reformas laborales, por las políticas de austeridad y por la globalización. El abandono por parte de las fuerzas gobernantes de izquierdas de las políticas redistributivas que las caracterizaron en el pasado (aduciendo que eran “anticuadas” o “imposibles de realizar”), y su compromiso con el neoliberalismo, fue el responsable del surgimiento de tales movimientos. El establishment político-mediático neoliberal atribuye tales movimientos a un crecimiento del nacionalismo, racismo, chovinismo, o cualquier ismo que esté de moda en estos centros.
Y cada una de las características de estos movimientos es respuesta directa al ataque neoliberal. El nacionalismo, por ejemplo, es una protesta frente a la globalización. Su antiinmigración es un indicador de rechazo a la globalización del mundo del trabajo, en respuesta a su ansiedad y temor a la pérdida su empleo o a la dificultad en encontrarlo. Y su antiestablishment es consecuencia de verlo como responsable de las políticas que les perjudicaron. EnEE.UU., por ejemplo, no hay evidencia de que el racismo se haya incrementado. En realidad, los votantes que hicieron posible la elección de Trump en el Colegio Electoral de EE.UU. procedían de barrios obreros en áreas desindustrializadas que habían votado a un negro, el candidato Obama, para la presidencia en las elecciones anteriores. Y en 2016, Trump ganó por que Clinton representaba al establishment, al ser Ministra de Asuntos Exteriores y máxima promotora de la globalización, responsable de las políticas públicas que habían estado dañando a la clase trabajadora.
La demonización de las protestas populares antiestablishment
Es característico del establishment político-mediático definir como “retrógrados” y “basura social” -como hizo la Sra. Clinton- estas protestas de los que se han opuesto a las medidas neoliberales que han dañado enormemente la calidad de vida de las clases populares. En realidad, era fácilmente predecible que Trump ganaría las elecciones (y así lo anunciamos algunos pocos cuando se iniciaron las primarias del Partido Republicano y más tarde cuando se eligió el Presidente). Las clases trabajadoras, dañadas por tales políticas, están mostrando su rechazo a los establishments político-mediáticos. La única alternativa que hubiera podido ganar a Trump era el candidato socialista Bernie Sanders, que pedía una revolución democrática, y así lo mostraban las encuestas. La destrucción de la candidatura Sanders por parte del partido demócrata, controlado por la candidata Clinton, fue un elemento clave en la victoria de Trump. Ni que decir tiene que las clases trabajadoras no son el único sector que presenta tal rechazo, aunque si que son las más movilizadas por ser también las más perjudicadas. Y lo mismo ha ocurrido en casi cada país europeo. Des del Brexit en el Reino Unido, al surgimiento de la ultraderecha a lo largo del territorio europeo son síntomas de ello. El abandono del proyecto auténticamente transformador por parte de los partidos de izquierda explica la canalización del enfado popular por parte de partidos radicales de ultraderecha.
En España, la aplicación de las políticas neoliberales de los gobiernos Zapatero primero y Rajoy después, afectaron muy negativamente al bienestar de las clases populares, que generó el movimiento de protesta y rechazo llamado 15-M, un soplo de aire fresco en el clima neoliberal promovido por los establishments político-mediáticos del país, y que cristalizó más tarde en Podemos. Este partido en poco tiempo se convirtió en una de las mayores fuerzas políticas del país, con un enorme impacto canalizando el enorme enfado y rechazo hacia las políticas neoliberales. Ello previno la movilización de la ultraderecha como instrumento de protesta, debido en gran parte a que esta estaba ya en el partido gobernante -el Partido Popular-, mayor impulsor del neoliberalismo (junto con Ciudadanos). De ahí que, el compromiso de tal partido con el neoliberalismo sea uno de los mayores obstáculos para que capitalice el enfado de las clases populares, por muy nacionalista y antiinmigración que se presente, como intenta su nuevo dirigente, Pablo Casado. Un tanto parecido ocurrirá con Ciudadanos, que está hoy utilizando su nacionalismo para ocultar su neoliberalismo.
La única salida a esta situación es que exista una amplia alianza de movimientos sociales y fuerzas políticas que rechacen el neoliberalismo, la globalización y la desregulación de los mercados laborales, así como de la movilidad de capitales y trabajadores a nivel internacional, que ha estado creando un enorme dolor a las clases populares. A no ser que exista este rechazo a las políticas neoliberales actuales, no veo posibilidades de cambio. Así de claro.
Vicenç Navarro. Catedrático Emérito de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universitat Pomepu Fabra.
Fuente: https://blogs.publico.es/vicenc-navarro/2018/08/16/las-falsedades-de-la-supuesta-recuperacion-economica-promovida-por-el-pensamiento-neoliberal-dominante/
vía:
http://rebelion.org/noticia.php?id=245382
El “supuesto éxito” de las políticas públicas neoliberales
Según los establishment político-mediáticos que promueven la sabiduría convencional en cada país, estas medidas han tenido un gran éxito habiendo recuperado el rigor y la eficiencia de sus economías. Como prueba de ello, presentan indicadores que -según afirman- reflejan tal recuperación como, por ejemplo, el aumento del crecimiento económico y la disminución del paro. Esta promoción de las políticas neoliberales va acompañada, por lo general, de referencias al “supuesto gran éxito” de la economía estadounidense -máximo referente del pensamiento neoliberal-, que se atribuye a la gran flexibilidad de su mercado de trabajo y a su escaso gasto público (el más bajo, una vez descontado su gasto militar), muy acentuado en el caso del gasto público social (responsable de que EE.UU. sea el país capitalista desarrollado con menor protección social). Según explica la sabiduría convencional -de clara sensibilidad neoliberal- este país, después del colapso de su economía (de 2007 a 2009 su PIB bajó un 4%), recuperó, a partir del 2009, su tasa de crecimiento (un promedio de 2,1% anual), lo que provocó un gran descenso del paro, que de ser del 10% pasó a ser el más bajo del mundo capitalista desarrollado, con un 3,8%.
Lo que esconden los indicadores del “supuesto éxito”: el deterioro muy notable del bienestar y calidad de vida de las clases populares
Lo que tales argumentos ocultan o desconocen es que, en gran parte de los países capitalistas desarrollados, las cifras del paro tienen un valor muy relativo para medir el grado de eficiencia del mercado laboral, pues excluyen a grandes sectores de la población que sufren las consecuencias del gran deterioro del mercado laboral (causado por tales políticas neoliberales), y que no quedan reflejados en la tasa de paro. Este indicador de paro no incluye, por ejemplo, la población que trabaja en situación parcial y temporal que querrían hacerlo a tiempo completo (la población empleada subocupada), un problema grave creado por las reformas laborales. Este sector ha sufrido un notable aumento, alcanzando su máxima expresión en el trabajo precario, muy generalizado hoy en la gran mayoría de países capitalistas desarrollados. En España se habla mucho (con razón) del elevadísimo paro, pero no se habla tanto del elevadísimo nivel de precariedad entre la población empleada. Los contratos más frecuentes en España son los que duran 15 días y una cuarta parte del total tiene una duración de 7 días, siendo este el tipo de contrato que ha aumentado más desde el inicio de la crisis en 2007. Desde que se inició la crisis, casi el 60% del empleo creado ha sido -precisamente- de carácter temporal y parcial.
Otro sector de la población que no se incluye en la tasa final del paro es la gente que ha abandonado la búsqueda de puestos de trabajo por no encontrarlo. En EE.UU., en caso de incluirse este sector de la población, la tasa de paro ascendería a un 7,6%. En realidad, si se sumaran los desempleados, los empleados subocupados y los que se han desanimado en su búsqueda de puestos de trabajo, la cifra de paro ascendería a un 10,9% (17,6 millones de personas). Esta trágica (y no hay otra manera realista de definirla) situación, muestra las limitaciones de utilizar la tasa de paro como el indicador principal de eficiencia del mercado de trabajo. El “éxito” en la reducción de la tasa de paro, se ha conseguido a costa de un enorme crecimiento del paro oculto, de la precariedad y del desánimo en el que se encuentran grandes sectores de las clases trabajadores en estos países, que representan la mayoría de las clases populares.
En el país modelo neoliberal, EE.UU., a estos datos debe sumarse otro factor raramente mencionado cuando se analiza el tema del paro: el elevadísimo porcentaje de la población que está encarcelada. Los presos de aquel país son 2,2 millones de personas, tres veces superior al promedio de los países de semejante nivel de desarrollo económico. Sin lugar a dudas, si el porcentaje de la población encarcelada fuera semejante a la existente en la mayoría de países de la UE, el número de personas sin trabajo y que lo están buscando (así como las tasas del paro oficial) sería incluso mucho mayor que el enunciado en las cifras oficiales de paro. En realidad, la elevada encarcelación es una de las causas de que el paro aparente ser tan bajo en EE.UU.
Los elevados costes de las reformas laborales y otras medidas neoliberales
En España, la aplicación de las políticas neoliberales creó un enorme deterioro del mercado laboral español. Todavía hoy, cuando se asume que la economía se ha recuperado, solo la mitad de los puestos de trabajo perdidos (3,8 millones) durante el inicio de la crisis (2008-2013) se han recuperado. Pero como en el caso de EE.UU., si sumamos a las personas que están en paro (17%) las personas que están subocupadas (personas que trabajan a tiempo parcial involuntario) y las que han abandonado la búsqueda de trabajo, desanimados en encontrarlo, la cifra de paro real aumentaría a un 28%, es decir, casi el doble.
Repito pues, una observación que, a pesar de su gran importancia, apenas es visible en los fórums mediáticos y políticos del país: el descenso del paro oculta el gran crecimiento del paro oculto, de la precariedad y del desánimo. Esta es la realidad que se desconoce e ignora, y que ha causado grandes protestas populares en todos los países, canalizadas por los movimientos antiestablishment.
¿Por qué los salarios no suben -e incluso continúan bajando- cuando el desempleo supuestamente se está reduciendo?
Estas cifras reales de personas desocupadas -que no quedan reflejadas en los indicadores de paro- explican que haya una enorme reserva de personas en necesidad de trabajo. Es más, a las personas que constituyen esta gran reserva de gente buscando trabajo hay que añadir los millones de trabajadores que existen en reserva en países menos desarrollados, cuyos trabajadores aceptan salarios mucho más bajos y las condiciones de trabajo mucho peores que en los países capitalistas desarrollados. De ahí que la desregulación del mercado de trabajo (una de las mayores medidas neoliberales) haya ido acompañada de otra gran medida neoliberal: la desregulación de la movilidad de capitales (con la globalización de las llamadas multinacionales) que está empoderando al mundo empresarial frente al mundo del trabajo. La amenaza del desplazamiento de empresas a países con salarios bajos es una de las medidas disciplinarias más comunes hoy en los países capitalistas desarrollados, en contra de los trabajadores.
Como parte de esta desregulación del movimiento de capitales se ha promovido la otra cara de la moneda, es decir, la promoción de la movilidad de los trabajadores, favoreciendo la inmigración como medida para garantizar la disponibilidad de trabajadores que, por la vulnerabilidad asociada a la condición de inmigrantes aceptan salarios más bajos y peores condiciones de trabajo.
Estos datos explican que, a pesar del descenso del nivel de paro oficial, los salarios no suban. Si tal cifra de paro fuera real, la clase trabajadora estaría más empoderada en su negociación con el mundo empresarial, a fin de obtener salarios más altos. El hecho de que ello no ocurra se debe al enorme debilitamiento de la case trabajadora y del mundo del trabajo, incluyendo sus sindicatos, que se traduce en la enorme disponibilidad de trabajadores potenciales, estén estos dentro o fuera del país.
La gran debilidad del mundo del trabajo: el objetivo de las políticas neoliberales
Hemos visto así que uno de los principios del pensamiento económico dominante -el subrayar que el descenso del paro crea un aumento de los salarios– no se ha realizado: los salarios no han estado subiendo durante la recuperación. Antes al contrario, han estado descendiendo. De nuevo, mirando el modelo estadounidense vemos que el trabajador (no supervisor) de EE.UU. recibe hoy un salario que es un 4% más bajo que en el año 1972 -hace 46 años- y ello a pesar de que la productividad de este tipo de trabajador se ha más que doblado durante este período. La riqueza creada por este aumento de la productividad no ha beneficiado, sin embargo, al trabajador, sino a todos los demás que están por encima de él, desde sus supervisores, empresarios y equipos de dirección, así como a los financieros que manipulan el crédito y especulan con los beneficios empresariales conseguidos por el descenso de los salarios.
Esta situación se ha dado también en las economías europeas, incluida la española. En la gran mayoría de países europeos, el crecimiento de la productividad ha sido mayor que el crecimiento de los salarios, realidad que ha estado ocurriendo desde el inicio de período neoliberal, a finales de la década de los años setenta del pasado siglo, hasta ahora. En otras palabras, esta situación ha contribuido a que el PIB de tales países haya subido más rápidamente que los salarios (que en muchos países, como EE.UU., han incluso bajado) (ver: P. Dolack, Flat Wages ZCommunications, 2018).
Lo mismo o peor está ocurriendo en España
En España los salarios han bajado también. Ha sido un descenso del 10% durante el período de aplicación máximo de las políticas neoliberales (2008-2014) (afectando primordialmente a las mujeres y a los jóvenes), permaneciendo estables (o bajando en el sector privado), perdiendo así capacidad adquisitiva al crecer en menor grado que la inflación. En realidad, los salarios para los mismos puestos de trabajo, desde 2008 a 2015 descendieron un 12%. Ello ha estado ocurriendo a la vez que la productividad del trabajador (productividad real por hora trabajada) ha ido aumentando mucho más rápidamente que los salarios. El excedente se ha destinado a incrementar los beneficios empresariales, a las rentas superiores, aumentando con ello las desigualdades, siendo estas últimas de las más acentuadas en la Unión Europea.
Como resultado de ello, las rentas del trabajo han ido descendiendo en todos los países a la vez que las rentas del capital han ido subiendo. En España, este cambio en la distribución de las rentas ha sido uno de los más marcados. Como bien dijo en su día el magnate empresarial Warren Buffet, hay “una lucha de clases y la hemos estado ganando”. Y esta victoria se extiende a todos los niveles, de tal manera que la ideología del gran mundo empresarial -el neoliberalismo- continúa siendo hegemónica en las instituciones políticas y mediáticas, a pesar del enorme fracaso de lo que han significado en el quehacer económico del país. Ahora bien, la expresión “desastre” es relativa, pues para el mundo del capital y de sus gestores, la economía ha ido muy bien. Y lo que deseaban, es decir, la disminución de los salarios, de las expectativas de los trabajadores y el descenso (y, en ocasiones, el desmantelamiento) de la protección social, ha sido su gran “éxito”.
¿Cómo se ha conseguido la victoria neoliberal?
Lo que hemos visto es cómo la aplicación de las políticas públicas neoliberales ha debilitado los instrumentos creados por el mundo del trabajo para defender sus intereses, como los sindicatos. Las reformas laborales, por ejemplo, estaban encaminadas a “flexibilizar” el mundo del trabajo. El término flexibilizar quiere decir eliminar los derechos laborales y sociales conseguidos por los trabajadores durante la época dorada del capitalismo (1945-1980), donde un pacto social se había conseguido entre el mundo del capital y el mundo del trabajo. De ahí que la solución exigiría un cambio político, observación especialmente importante, pues las causas políticas del deterioro del mercado de trabajo se ignoran constantemente, atribuyendo tal deterioro a la automatización, a la robotización o a cualquier otro elemento, sin tener en cuenta que, a su vez, tales variantes técnicas son determinadas por el contexto político.
Parte de este debilitamiento del mundo del trabajo han sido los cambios en los partidos políticos que habían sido creados por este y que se han ido distanciando de su base electoral, haciendo suyas muchas de las medidas neoliberales que han contribuido a tal distanciamiento. El creciente control de estos partidos políticos (la mayoría de tradición socialdemócrata) por la clase media ilustrada (profesionales de formación universitaria que desarrollan intereses de clase propios, distintos a los que había sido su base electoral) explica su renuncia a políticas redistributivas y su conversión al neoliberalismo, tal y como ha ocurrido con los gobiernos Clinton, Obama, Blair, Schröder, Hollande, Zapatero, entre otros. El colapso de la socialdemocracia y otras izquierdas es un indicador de ello.
Es lógico y predecible que los movimientos antiestablishment de base obrera hayan ido apareciendo como respuesta
Esta situación explica el surgimiento de los movimientosantiestablishment, que protestan por la pérdida de la calidad de vida de las clases populares, causada por las reformas laborales, por las políticas de austeridad y por la globalización. El abandono por parte de las fuerzas gobernantes de izquierdas de las políticas redistributivas que las caracterizaron en el pasado (aduciendo que eran “anticuadas” o “imposibles de realizar”), y su compromiso con el neoliberalismo, fue el responsable del surgimiento de tales movimientos. El establishment político-mediático neoliberal atribuye tales movimientos a un crecimiento del nacionalismo, racismo, chovinismo, o cualquier ismo que esté de moda en estos centros.
Y cada una de las características de estos movimientos es respuesta directa al ataque neoliberal. El nacionalismo, por ejemplo, es una protesta frente a la globalización. Su antiinmigración es un indicador de rechazo a la globalización del mundo del trabajo, en respuesta a su ansiedad y temor a la pérdida su empleo o a la dificultad en encontrarlo. Y su antiestablishment es consecuencia de verlo como responsable de las políticas que les perjudicaron. EnEE.UU., por ejemplo, no hay evidencia de que el racismo se haya incrementado. En realidad, los votantes que hicieron posible la elección de Trump en el Colegio Electoral de EE.UU. procedían de barrios obreros en áreas desindustrializadas que habían votado a un negro, el candidato Obama, para la presidencia en las elecciones anteriores. Y en 2016, Trump ganó por que Clinton representaba al establishment, al ser Ministra de Asuntos Exteriores y máxima promotora de la globalización, responsable de las políticas públicas que habían estado dañando a la clase trabajadora.
La demonización de las protestas populares antiestablishment
Es característico del establishment político-mediático definir como “retrógrados” y “basura social” -como hizo la Sra. Clinton- estas protestas de los que se han opuesto a las medidas neoliberales que han dañado enormemente la calidad de vida de las clases populares. En realidad, era fácilmente predecible que Trump ganaría las elecciones (y así lo anunciamos algunos pocos cuando se iniciaron las primarias del Partido Republicano y más tarde cuando se eligió el Presidente). Las clases trabajadoras, dañadas por tales políticas, están mostrando su rechazo a los establishments político-mediáticos. La única alternativa que hubiera podido ganar a Trump era el candidato socialista Bernie Sanders, que pedía una revolución democrática, y así lo mostraban las encuestas. La destrucción de la candidatura Sanders por parte del partido demócrata, controlado por la candidata Clinton, fue un elemento clave en la victoria de Trump. Ni que decir tiene que las clases trabajadoras no son el único sector que presenta tal rechazo, aunque si que son las más movilizadas por ser también las más perjudicadas. Y lo mismo ha ocurrido en casi cada país europeo. Des del Brexit en el Reino Unido, al surgimiento de la ultraderecha a lo largo del territorio europeo son síntomas de ello. El abandono del proyecto auténticamente transformador por parte de los partidos de izquierda explica la canalización del enfado popular por parte de partidos radicales de ultraderecha.
En España, la aplicación de las políticas neoliberales de los gobiernos Zapatero primero y Rajoy después, afectaron muy negativamente al bienestar de las clases populares, que generó el movimiento de protesta y rechazo llamado 15-M, un soplo de aire fresco en el clima neoliberal promovido por los establishments político-mediáticos del país, y que cristalizó más tarde en Podemos. Este partido en poco tiempo se convirtió en una de las mayores fuerzas políticas del país, con un enorme impacto canalizando el enorme enfado y rechazo hacia las políticas neoliberales. Ello previno la movilización de la ultraderecha como instrumento de protesta, debido en gran parte a que esta estaba ya en el partido gobernante -el Partido Popular-, mayor impulsor del neoliberalismo (junto con Ciudadanos). De ahí que, el compromiso de tal partido con el neoliberalismo sea uno de los mayores obstáculos para que capitalice el enfado de las clases populares, por muy nacionalista y antiinmigración que se presente, como intenta su nuevo dirigente, Pablo Casado. Un tanto parecido ocurrirá con Ciudadanos, que está hoy utilizando su nacionalismo para ocultar su neoliberalismo.
La única salida a esta situación es que exista una amplia alianza de movimientos sociales y fuerzas políticas que rechacen el neoliberalismo, la globalización y la desregulación de los mercados laborales, así como de la movilidad de capitales y trabajadores a nivel internacional, que ha estado creando un enorme dolor a las clases populares. A no ser que exista este rechazo a las políticas neoliberales actuales, no veo posibilidades de cambio. Así de claro.
Vicenç Navarro. Catedrático Emérito de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universitat Pomepu Fabra.
Fuente: https://blogs.publico.es/vicenc-navarro/2018/08/16/las-falsedades-de-la-supuesta-recuperacion-economica-promovida-por-el-pensamiento-neoliberal-dominante/
vía:
http://rebelion.org/noticia.php?id=245382
viernes, 17 de agosto de 2018
España: Asturias. La última revolución obrera (Xuan Cándano, TVE, 2004)
Reportaje televisivo sobre la huelga general que en 1934 se organizó contra el gobierno de las derechas durante la II República española, que derivó en un momento insurreccional en Asturias, auspiciado por el sólido movimiento obrero curtido durante las décadas precedentes en las cuencas mineras. Fuente: http://www.rebeldemule.org/foro/tv/te... (El dibujo de la imagen de previsualización es de Alfonso Zapico: www.rebeldemule.org/foro/biblioteca/tema14709.html)
domingo, 22 de julio de 2018
España: Para enterrar de verdad al asesino, hay que desenterrar a todas sus víctimas...cnt.es
Y, en el mismo orden de cosas, si la familia no quiere hacerse cargo de los restos, poniendo en marcha a un ejército de abogados para evitar la exhumación, lo que hará que el gesto de maquillaje del gobierno haga que el dictador nos cueste AÚN más dinero público, proponemos soluciones similares a las que se llevaron a cabo con Hess o Goering, que fueron incinerados y lanzados a las aguas -se evitaría así el vandalismo que teme la apenada familia-, pero en una versión más cercana al personaje: una cuneta en algún lugar perdido para él solo. Lo difícil será encontrar ese lugar, pues él mismo se encargó de que nos quede poco suelo sin que, bajo tierra, esperen los restos de sus víctimas.
También sugerimos que el maquillaje se complete, y que se haga un poco mejor que en la cacareada Transición. Receta general: retirar todas las subvenciones estatales a la comunidad de monjes, retirarles el control sobre un lugar que, curiosamente, es considerado patrimonio nacional pero controla la iglesia, y sugerir a la comunidad que se busque otro lugar para residir, después de una auditoria sobre sus -nuestros- dineros y lo que han hecho con ellos y depurar responsabilidades.
Después retirar el estatus de patrimonio nacional a un lugar de sangre, terror, miseria y recuerdo de una dictadura feroz y asesina. Preferiríamos que los patrimonios nacionales fueran arte y arquitectura que pudiera enriquecernos culturalmente, y no al revés.
Y, por fin, volar los elementos más visibles del conjunto. Que no quede piedra sobre piedra de símbolos tan fascistas construidos con la sangre y el sudor de los vencidos, centro de desfachatez demagógica cuando se atreven a hablar de reconciliación. Y, entre las ruinas, intocadas, crear un lugar contra el olvido de la barbarie franquista.
No crean que hemos olvidado a los enterrados. Damos por hecho que, si tienen un poco de dignidad y memoria, llevarán a termino el obligado proceso de exhumar los restos de los que, incluso después de muertos, fueron tratados como vencidos y obligados a acompañar a su verdugo.
Les deseamos suerte y acierto.
http://www.cnt.es/
vía:
Portal Libertario OACA.
miércoles, 11 de julio de 2018
miércoles, 27 de junio de 2018
Documentales-España: Sexo en la frontera: prostitución en La Jonquera |Un pequeño pueblo en el norte de España, en la frontera con Francia, se ha convertido en pocos años en un centro de la prostitución.
Un pequeño pueblo en el norte de España, en la frontera con Francia, se ha convertido en pocos años en un centro de la prostitución. Para disgusto de sus habitantes. Desde que Francia endureciera su legislación contra la prostitución, La Jonquera, en Cataluña, es prácticamente el supermercado del sexo, en la vecina España. Con prostitución callejera y burdeles. "Es un problema para todo el país”, dice Sònia Martínez Juli, la alcaldesa de La Jonquera: "Lo primero que ve la gente al llegar a España es a las prostitutas”. El dueño del, según sus propias palabras, mayor club de alterne de Europa, el "Paradise”, defiende su empresa como es de esperar, mientras un verdadero "hijo de puta”, en sentido literal, el español Dani Farled, ve el negocio con ojos críticos, debido a su propia experiencia. Su madre fue durante años prostituta en La Jonquera, y su padre el proxeneta. Él mismo se dedica a realizar tatuajes en este ambiente y le disgusta la falta de respeto de muchos de los turistas sexuales. Estos últimos, en un 90 por ciento franceses, cuentan sin ambages, por qué vienen aquí, y una prostituta rumana explica por qué, en su opinión, es tan atractivo trabajar en España, un país que, de seguir así, pronto podría convertirse en la Tailandia de Europa. Este es al menos el resultado de un nuevo estudio de la Universidad de Comillas, en Madrid: al menos en lo que respecta a la cifra de trabajadoras del sexo, España ya está a la cabeza de Europa.
España: CNT llama a rebelarse contra el Estado patriarcal y sus tribunales de injusticia ... cnt.es
Del mismo modo, CNT ha advertido que lo ocurrido en torno a “La Manada” vuelve a poner en foco una realidad incuestionable: para qué y para quiénes están hechos los tribunales y las cárceles. «Ese mismo sistema judicial es el que persigue y arruina la vida de ocho jóvenes de Altsasu gracias a un montaje policial, o también el que persigue a raperos y criminaliza la protesta social», ha subrayado el sindicato.
«La justicia no es otra cosa que injusticia, y el Estado no es más que un gigantesco aparato machista, violento y patriarcal», remarcó. En ese contexto, CNT también ha reclamado una “reflexión” sobre el sistema actual, «un sistema que engendra a monstruos como los integrantes de La Manada y coloca en los tribunales de ‘injusticia’ a jueces machistas y misóginos».
La central anarcosindicalista mostró su «respaldo, apoyo y afecto» hacia todas las militantes del movimiento feminista que hoy salen a las calles «para gritar contra esta injusticia y defender sus derechos». «Vosotras, hermanas, sois esenciales e indispensables para construir otro modelo de sociedad, más libre y más humana», destacó.
http://www.cnt.es/
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vía:
Portal Libertario OACA.
miércoles, 9 de mayo de 2018
España: La juventud traicionada.. #45sindespidos...Comunicado nº 38 del colectivo de militares demócratas ANEMOI
Rebelión

Mientras el Ministerio de Defensa, del rey Felipe de Borbón y su ministra Cospedal, sigue enviando a nuestros jóvenes a luchar y morir en guerras de rapiña, nuestros militares de Tropa y Marinería, unos días antes de cumplir 45 años, son despedidos en condiciones miserables, en un contexto de precarización generalizada, con más de cuatro millones de personas al borde de la indigencia.
Mientras el Ministerio de Defensa, del rey Felipe de Borbón y su ministra Cospedal, siguen haciendo el trabajo sucio para los ricos y poderosos, nuestra juventud sin futuro se ve empujada a la emigración, repitiéndose el drama de la expatriación de los años 60 del siglo pasado.
Mientras el Ministerio de Defensa, del rey Felipe de Borbón y su ministra Cospedal, presiona al Congreso de los Diputados para que aprueben presupuestos gigantescos, dilapidados en submarinos que no flotan, aviones que no vuelan o minas obsoletas que dejan un siniestro balance de viudas, de huérfanos, o de militares gravemente mutilados, las clases populares explotadas sufren criminales recortes en servicios básicos tales como sanidad, educación, pensiones, ayuda a la dependencia o políticas de igualdad de género.
En este contexto de crisis generalizada, de la que obtienen grandes ganancias las clases extractivas de plusvalía (banqueros y grandes terratenientes), los militares españoles, al igual que nuestros hermanos de la clase trabajadora, de la que formamos parte, salimos a la calle en este mes de mayo de 2018 para reclamar nuestros derechos laborales, restringidos por unas leyes injustas.
Reclamamos, pues, la derogación de la ley 08/2006 de tropa y marinería así como de las leyes, resoluciones o sentencias que se opongan a la readmisión de los Reservistas de Especial Disponibilidad (RED), Oficiales de complemento y compañeros despedidos injustamente, como es el caso del teniente Luis Gonzalo Segura, denunciante de la corrupción rampante que humilla y empobrece a nuestro pueblo: el pueblo español.
Por todo ello, nosotros, militares demócratas, nos adherimos a la convocatoria de las organizaciones amigas AUME, ATME, AMTM y UMT, alertando de los espejismos con los que la ultraderecha, racista y xenófoba, pretende engatusar a nuestros compañeros de tropa y marinería agrupados en torno a #45sindespidos.
¡Todos y todas a la concentración convocada en Madrid el próximo 12 de mayo a las 12:00 C/ Pedro Teixeira!
¡Viva la República!
vía:http://www.rebelion.org/noticia.php?id=241314&titular=la-juventud-traicionada-
sábado, 14 de abril de 2018
España-La Dictadura-Cataluña: Homenaje a Mariano Rajoy y compañía..... José M. Murià
José M. Murià
Hace casi una década que fui invitado a participar en un programa de televisión allá en Barcelona. Hubo varios especialistas sobre la situación política contemporánea de Cataluña y su futuro. Extranjeros éramos solamente dos y, según pude confirmar, el otro estaba menos enterado que yo de las particularidades del momento, aunque es un conocedor de la historia del sur de Europa.
Como habrán observado los entusiastas de la televisión peninsular, en este tipo de programas se suele hablar al mismo tiempo y, además, arrebatarse la palabra. Ello en México lo consideramos una gran falta de educación que, desgraciadamente, ya emulan nuestros comunicadores.
Los contertulios se dieron vuelo en lo que el alemán y yo callábamos y abríamos los ojos como platos.
En un receso nos preguntaron por qué estábamos mudos y nuestra respuesta los obligó a darnos prioridad cuando volvimos al aire. Quizá por venir yo de más lejos, el teutón me cedió el paso.
Con ánimo de abreviar y decir algo nuevo, proclamé que si los catalanes, como parece, saben ser agradecidos, deberían cambiarle el nombre a la gran avenida Diagonal de Barcelona, que durante la dictadura recibió el nombre de Generalísimo, en honor a quien llamaban sus lambiscones Caudillo de España por la Gracia de Dios.
En este caso habría que ponerle Mariano Rajoy, pues no había quienes trabajaran más y mejor que él y sus corifeos en favor de la independencia de Cataluña.
Ahora, para completar el reconocimien-to por su ayuda al crecimiento de la vocación republicana, pienso que al famoso Paseo de Gracia, se le debería bautizar como Felipe VI.
La verdad es que, con el tiempo, además de hacer pedazos la lengua española cada vez que habla, Rajoy se ha esmerado de manera creciente a fortalecer el espíritu republicano catalán. Hay que reconocerle la eficiencia con que operan su espíritu neofascista y sus procedimientos policiacos represores, junto con el espionaje sistemático a los disidentes, lo que tanto utilizó su paisano Francisco Franco.
La última jugada maestra de Rajoy, que mucho se le aplaude por doquier, ha sido la Operación Puigdemont, con la cual Rajoy consiguió de una manera magistral que este personaje, en vías de perder terreno en el horizonte de la prensa internacional, volviera a la primera página de muchos periódicos o, por lo menos, a tener presencia en casi todos ellos.
No le podía salir mejor a este talentoso prócer de la independencia de Cataluña. ¡Felicidades Mariano! Hay gente ahora que ya me propone que busquemos algo más importante que una simple calle para ponerle su dignísimo nombre.
A mi correo ya hay quien ha depositado la propuesta, para que la haga también mía, de que se le cambie el nombre a Barcelona y se le imponga Ciudad del muy ilustre Mariano Rajoy….
Lo estoy pensando. De momento todavía no estoy del todo convencido de que la gran masa de los catalanes lo acepte, pero puede ser posible si continúa el hombre por este atinado camino que, además, le granjea la buena voluntad de todos los grupos progresistas del mundo.
Nunca se sabe. De continuar así, tal vez los catalanes lo propongan para el Premio Nobel de la Paz.
Señor Rajoy: Hoy es 14 de abril, aniversario de la proclamación de la República Catalana, en 1931. Mañana habrá una grandísima manifestación en Barcelona, podría usted aprovecharla para una espectacular represión masiva.
vía:
http://www.jornada.unam.mx/2018/04/14/opinion/011a1pol
miércoles, 11 de abril de 2018
España: Cuando se disiente, se protesta; cuando se odia, se ponen querellas...En apoyo a Rommy Arce
Pedro López López
Público.es
El odio, como el amor, es un sentimiento humano que ningún código penal va a evitar. Ni se puede obligar a amar ni se puede prohibir odiar. Todos hemos odiado a jefes, compañeros de trabajo, líderes políticos o sindicales, personajes públicos o personas de nuestro entorno. Es inevitable, no se puede decretar la abolición del odio y tipificarlo en el código penal. Esto no obsta para que algunos grupos que han sido objeto de odio colectivo (judíos, gitanos, homosexuales, mujeres…) gocen de protección, habida cuenta de experiencias históricas que muestran cómo han sido objeto de estigmatización calificándolos de ladrones, degenerados, criminales… hasta conseguir que su hostigamiento e incluso su exterminio sea tolerado por el cuerpo social más extenso porque este los percibe como infrahumanos, y por tanto carentes de derechos. Así, los genocidios han contado con el recurso de estigmatizar antes de exterminar. Parece normal que calificar perversamente a un colectivo o a un individuo por su pertenencia al mismo sea castigado, dada la dilatada experiencia de genocidios que tiene la Humanidad. En ese contexto es comprensible y deseable que los colectivos vulnerables obtengan una protección que evite que puedan ser agredidos grave e impunemente.
Cosa distinta es que nuestro gobierno del PP vaya estirando jurídicamente la noción de odio hasta alcanzar a cualquier expresión disidente un poco subida de tono. Tampoco es que sea un invento pepero, el PP no inventa nada, no hace más que seguir la estela de represión que se va extendiendo por toda Europa y Estados Unidos. Eso sí, el PP es alumno aventajado en todo lo que se refiera a represión, igual que en lo que se refiera a hacer negocios turbios con lo público (la conspiración contra lo público debería ser delito, pero este delito ni está ni se le espera en el código penal, habrá que esperar a una sociedad justa) y a otros estropicios sociales.
Subidos a la ola de represión cuya cobertura viene dada por los delitos de “enaltecimiento del terrorismo”, “humillación a las víctimas del terrorismo”, “ofensa a los sentimientos religiosos” e “incitación al odio”, que se van estirando como el chicle, algunas asociaciones, sindicatos y otros grupos, cuya agresividad denota con excesiva frecuencia un odio sádico hacia sus críticos, se han aficionado a poner querellas contra todo el que los cuestione, sea por vía de argumentos, sea por vía de canciones, sea por vía del humor.
Algunos ejemplos pueden ilustrarnos. No parece que los gobiernos israelíes, que supuestamente representan a la población israelí, tengan mucha simpatía por los palestinos, a los que si no odian, lo parece bastante. Sin embargo, son ellos los que acusan de odio y de terrorismo a los palestinos. Los gobiernos israelíes cuentan con la solidaridad de los aparatos judiciales en diversos países, como el nuestro. Así, pudimos leer en la prensa hace pocos meses que la fiscalía consideraba que un acuerdo aprobado por Compromís, PSOE y Canviar Xeraco-Podemos llamando al boicot de los productos israelíes podía ser constitutivo de un delito de odio. Y la fiscalía se quedó tan ancha, así son los torquemadas de la justicia.
Pero la justicia española, que tiene no dos sino varias varas de medir, no considera que haya nada parecido al odio cuando el obispo de San Sebastián compara con el Daesh a un grupo que no le resulta muy simpático… ¿los pederastas?, ¡no!; ¿los corruptos?, ¡no! Se trata de los “ateos radicales”. Yo, que soy ateo desde hace muchos años, no tengo ni idea de qué es ser ateo radical, pero tengo alguna idea de lo que son los católicos radicales o los musulmanes radicales., ambos adversarios de cuidado. Estos pueden asesinarte, los otros pueden arruinarte la vida con una querella, y eso que predican el amor al prójimo, como si los no religiosos no fuéramos capaces de amar al prójimo, y sin poner querellas a los que nos odian.
En una entrevista de Cristina Fallarás a Lidia Falcón en este mismo periódico el pasado 31 de marzo, esta matiza muy bien la diferencia entre una amenaza y un mal deseo hacia una persona. Si dices a alguien –explica- “te voy a matar”, puede haber un delito claro de amenazas, pero si dices “me gustaría verte muerta”, la cosa cambia radicalmente, y considerar esta expresión delito es entrar en un terreno irrespirable para la libertad de expresión.
Una de los últimos episodios de nuestro bien engrasado aparato judicial (aunque en algunos asuntos parece que se atasca con mucha facilidad) es llamar a declarar a la concejala de Ahora Madrid Rommy Arce por unos comentarios en unos tweets que suscribiríamos decenas de miles de personas, pero que a varios sindicatos policiales les parecen constitutivos de delitos de injurias, calumnias e incitación al odio. De paso, se querellan contra Monedero y contra Ramón Espinar, este último por decir que no hemos estado a la altura de los Derechos Humanos en cuanto a tratamiento de inmigrantes.
De continuar por este camino, los sindicatos policiales, poco dados a aceptar las críticas de los ciudadanos ante posibles abusos policiales, pronto empezarán a poner querellas a relatores de Naciones Unidas, al Defensor del Pueblo y a todo lo que se les ponga por delante, porque, de hecho, las actuaciones policiales abusivas y que reflejan racismo institucional han sido recogidas en informes de órganos de Naciones Unidas, de Amnistía Internacional, de SOS Racismo e incluso de Cáritas y otras organizaciones defensoras de los derechos humanos. Un estudio de la Universidad de Valencia en colaboración con varias instituciones constataba el racismo y la xenofobia institucional en las identificaciones policiales por rasgos étnicos. Es un estudio de 2013, quizás algún sindicato policial debería querellarse por incitación al odio, aunque la querella se complicaría: habría que querellarse con la editorial que lo publicó, con el coordinador del estudio, con las instituciones que lo financiaron (Universidad de Valencia, Generalitat Valenciana, HURI-AGE). ¿Cómo es posible que la justicia acepte a trámite una querella de este tipo?
No sé si algún miembro de estos sindicatos que han denunciado estaba también en el grupo de whatsapp que hace unos meses saltó a la prensa por unos comentarios que rezumaban algo más que odio contra la alcaldesa de Madrid y otras personas. Como ejemplo: “Ojalá sea ella una de las víctimas la próxima vez. Ella y el indeseable de su marido” [esto, tras los atentados de Cataluña], a lo que añade otro simpático compañero: “Su familia primero xfavor”, seguido de otro mensaje lleno de cordialidad: “Ojalá explote la sexta con todos ellos dentro q ese día este también pablo iglesias y rufian” [reproduzco los mensajes tal cual, sin corregir la ortografía]. El juzgado de instrucción número 42 de Madrid no veía delito en estas conversaciones, parece ser que el juez era un amante de la libertad de expresión… de estos policías. Seguro que la mayor parte de sus compañeros tampoco veían ahí más que sana libertad de expresión.
Los colectivos vulnerables pueden ser estigmatizados por rasgos étnicos, por orientación sexual, por género… lo que no vemos en ningún sitio es el odio por profesión, como quiere nuestro ministro de interior y nuestros cuerpos policiales, además de las jerarquías eclesiásticas. Uno puede tener expresiones de odio hacia los peluqueros, los taxistas, los carniceros o los toreros, y no hay rastro de delito en ello, pero cuidado con odiar a policías, guardias civiles, militares o religiosos. ¿A qué viene esta hiperprotección en una sociedad pretendidamente democrática? Sin embargo, estos mismos ofendidos quieren barra libre para odiar a Carmena, a Garzón, a Espinar o a Rommy Arce. Lo grave no es esto, lo grave es que cuenten con la connivencia de la justicia.
vía:http://www.rebelion.org/noticia.php?id=240088&titular=cuando-se-disiente-se-protesta;-cuando-se-odia-se-ponen-querellas-
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