
México, DF. A finales de
diciembre de 1943, en plena Segunda Guerra Mundial y con la imposición
de la política gubernamental de “Unidad Nacional”, que impulsaban
sumisos los dirigentes “obreros” (léase Vicente Lombardo Toledano, Fidel
Velázquez, Fernando Amilpa y otros), que en la práctica maniataban todo
intento de lucha por reivindicaciones salariales y sociales, con el
pretexto de que México participaba en el bando de “los aliados” y que
realizar acciones en contrario podía incluso ser tipificado con el
delito de “disolución social”.
En este ambiente de negación de las
libertades políticas más elementales, surgió el Sindicato Nacional de
Trabajadores de la Educación (SNTE), como un acuerdo cupular de diversas
organizaciones gremiales con el gobierno de Manuel Ávila Camacho. De
ésta manera se creaba un sindicato acotado por los intereses de las
camarillas gubernamentales y sindicales, principalmente de la
Confederación de Trabajadores de México (CTM).
Desde su origen, quizá con la excepción
de su primer y efímero Secretario General, el maestro Luis Chávez
Orozco, los demás dirigentes nacionales y seccionales llevaron a cabo
una política de arrodillamiento ante los regímenes priistas, que
supieron adaptar a sus necesidades el concurso de los maestros
repartidos en todo el territorio nacional.
La corrupción nace, se desarrolla e
institucionaliza, junto con la instauración del SNTE, pronto los líderes
de todas las tendencias, incluidas las de izquierda, aprendieron de las
bondades de tener su “tiempo comisionado” (les pagan por no estar
frente a grupo), con la peregrina idea de luchar desde dentro para democratizar
al SNTE; pero además, la corrupción no quedo en eso que era lo mínimo.
Pronto, en las postrimerías del PRM y a partir del parto forzado del
PRI, los dirigentes magisteriales van a encontrarse de golpe con la
“gallina de los huevos de oro”: la venta de plazas, los negocios
inmobiliarios, la adjudicación de créditos hipotecarios, venta de
fraccionamientos, casas, departamentos, tiendas de descuento, hoteles,
deportivos, inversiones de las cuotas magisteriales en depósitos
bancarios cuyos intereses eran cobrados por los dirigentes, préstamos a
corto plazo, cambios de adscripción a zonas de sobresueldo de más del
100 por ciento, hostigamiento sexual a las maestras, asambleas y
congresos absolutamente antidemocráticos, golpeadores, sicarios, en
suma, se puede decir que desde su fundación, este sindicato ha sido el
semillero de grupos de choque utilizados por el PRI en la implementación
de sus políticas a nivel nacional y, desde luego, la corrupción
imperante se convirtió en un secreto a voces, que los gobiernos priistas
y panistas propiciaron y cobijaron durante decenas de años.
Desde mediados del cuarto decenio del
siglo pasado, el SNTE ha sido controlado por diversas camarillas, que se
han asumido como depositarias del “nacionalismo revolucionario”, esto
último es un conjunto de ideas que fueron concebidas, desarrolladas y
explicadas por Vicente Lombardo Toledano, con la intención de darle una
mínima base de sustento ideológico a los diversos regímenes
posrevolucionarios. Gaudencio Peraza fue de los primeros en crear una
agrupación al interior del sindicato, la cual en la práctica unció
políticamente al SNTE en el carro priista de Miguel Alemán, mandatario
que fue bautizado como el “cachorro de la revolución” por el inefable
Lombardo Toledano.
Diferentes grupos o mafias se han
repartido el “pastel” que significa el SNTE, los relevos se han llevado a
cabo de manera violenta y todos han coincidido en su presunta lealtad
perruna hacía el presidente en turno y desde luego a su partido, el PRI.
Gaudencio Peraza, Jesús Robles Martínez, Sánchez Vite, Jonguitud
Barrios y Elba Esther Gordillo Morales, han representado en mayor o
menor grado la podredumbre moral y ética de los dirigentes de esta
agrupación sindical, desde 1945 hasta el año en curso.
Durante sus gestiones estas
organizaciones mafiosas han intentado diversas formas de control
magisterial: frentes, fracciones, tendencias, corrientes, uniones y
desde luego “comités de unidad”, que han tenido como objetivo abatir
desde su origen cualquier forma de rebeldía. Mención aparte se merece la
sección 22 de Oaxaca que ha logrado, con grandes esfuerzos y
sacrificios enfrentar las políticas educativas y administrativas del
Estado desde 1980, con resonantes éxitos; así como la Coordinadora
Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) que desde 1979 se opone
al “charrismo sindical”.
En este desolador contexto de
corrupción, asume la dirigencia del SNTE, en abril de 1989, Elba Esther
Gordillo Morales, representante de los intereses de Carlos Salinas de
Gortari y de Manuel Camacho Solís, este último (flamante senador por el
PRD en la actualidad) que fungía como su padrino en esta acción de
cortar las inquietudes del movimiento magisterial, que conmocionaba al
país en la primavera de 1989. La “maestra” como le gusta que la llamen,
asume el control del SNTE, traicionando a su preceptor Carlos Jonguitud
Barrios y de esta manera, Salinas de Gortari cuenta con una persona que
le garantiza el control corporativo de todo lo que significa el SNTE
para los gobiernos priistas de esa época y el actual.
Esta profesora oriunda de Comitán,
Chiapas, se convierte en una excelente trepadora de la política
(diputada, senadora, jefa delegacional), pronto inicia la acumulación de
poder y, desde luego, su familia y allegados descubren la inmensa
posibilidad de acopio de riqueza que les ofrece el SNTE por medio de
toda su corruptela institucional.
Se adapta al cambio de gobierno y con
algunos problemas políticos con el grisáceo Ernesto Zedillo, logra limar
las asperezas y sobrevive a su sexenio, controlando férreamente al
sindicato. Uno de sus más connotados cambios de posicionamiento político
se da en el 2000, cuando anuncia en la práctica su apoyo electoral al
tristemente célebre panista Vicente Fox, esta actitud lacayuna ante el
poder, la lleva a controlar sus intereses políticos y de manera
ostentosa acrecienta sus beneficios económicos.
En pago, los persignados panistas la
apuntalan, cuando es rechazado su intento de gravar con el IVA medicinas
y alimentos en la Cámara de Diputados, actitud que le cuesta su
expulsión del PRI. En pago por sus servicios, le otorgan desde el
gobierno todas las facilidades para que instituya un partido político,
el PANAL, mediante el cual ha sobrevivido políticamente los últimos
años, ella y su familia. Desde luego en ese engendro participan
integrantes del SNTE y, en el imaginario colectivo, se piensa que todos
los integrantes de sindicato pertenecen a esa caricatura de organismo
político.
En su apoyo al gobierno foxista no tiene
ningún empacho en promover junto a la “primera dama”, una serie de
aberraciones pedagógicas, que presuntamente servían de manuales de
educación sexual.
Su incondicionalidad a Felipe Calderón
en el sexenio siguiente, le justificó su control sobre el ISSSTE, la
Lotería Nacional y la subsecretaria de Educación Básica, que entregó de
manera nepótica a su yerno. Este control burocrático de instituciones
públicas y las grandes ganancias que obtenía de la corrupción imperante
en el SNTE, la llevaron a convertirse en una de las mujeres más ricas,
no sólo del país, sino del mundo. Sus propiedades se encuentran
diseminadas en varias entidades de la República, en Estados Unidos y
Europa; sus compras en las tiendas más importantes de París, Madrid,
Nueva York, Los Ángeles, San Francisco y desde luego, Polanco, en la
ciudad de México, forman parte de la leyenda de corrupción de Elba
Esther Gordillo.
Su adaptabilidad a los cambios de
regímenes la llevaron al final del sexenio del “presidente del empleo” a
una ruptura con el panismo y se aprestó gozosa a subirse de nueva
cuenta al carro de la corrupción priista, cuyo candidato Enrique Peña
Nieto le debía, por lo menos, el apoyo de la organización magisterial y
del PANAL a su delfín Erubiel Ávila en el Estado de México.
Sin embargo, a pesar de aceptar e
impulsar acríticamente durante los últimos 24 años todas las reformas
educativas neoliberales, en esta última, que es la cereza del pastel de
los partidarios de la privatización y que consiste en convertir las
instituciones de educación básica en un jugoso negocio para los grandes
poderes fácticos de la nación (Televisa y TV Azteca, Mexicanos Primero,
Bimbo, CONCANACO, CONCAMIN y otros grupos de carácter empresarial), Elba
Esther arribó a esta etapa desgastada, sus compañeros priistas
recordaron pasadas traiciones y ya no sirvió a los fines de la
maquinaria corporativa gubernamental.
Los intereses del grupo “Atlacomulco” al
cual pertenece Peña Nieto, se colocaron por encima de los deseos de la
profesora, por eso la detienen y la acusan de delincuencia organizada y
operaciones con recursos de procedencia ilícita, “al ladrón, al ladrón”,
gritaba un caradura como Murillo Karam el martes 26 de febrero, en
cadena nacional y acusando a su excorreligionaria de partido de ser
corrupta. En efecto, “la maestra”, se sintió el rey midas, se
calcula su fortuna personal en 100 mil millones de pesos (Excélsior
27/feb/2013) y toda la opinión pública recuerda ese regalo de 59 Hummers
a los respectivos charros de las secciones del SNTE.
Los maestros aglutinados en la CNTE han
presentado cargos en contra de Elba Esther durante 24 años, en donde la
involucran en la comisión de diversos delitos entre los que destacan:
lesiones, homicidio calificado, evasión de presos, fraude procesal,
despojo, enriquecimiento ilícito, fraude electoral, fraude en contra de
la SEP y violación de los estatutos del SNTE. Como se puede ver, la
transgresión de las leyes existía desde siempre y destacaba la maestra
como símbolo de la corrupción, no es ahora cuando, de repente, cómo
asegura el procurador, descubrieron que era una delincuente.
La detención de la profesora de marras, abre perspectivas políticas diversas, señalaré algunas:
1. Existe la posibilidad de que la
mayoría de los trabajadores de la educación, sobre todo los organizados
en la CNTE u otras corrientes de oposición, aprovechen la coyuntura y se
decidan a rebelarse e imprimir un nuevo paradigma al SNTE, agrupación
que nació corrupta, y en su lugar construir una organización gremial
basada en los principios de la democracia sindical.
2. Todo indica que la perspectiva del gobierno neoliberal peñanietista, se inclina en dos vertientes; la primera, dar un charrazo
como el que llevo a Elba Esther en 1989 al poder, y nombrar a un
destacado y sumiso maestro priista, que se preste a todo tipo de
maniobras en contra del conjunto de trabajadores del SNTE, obviamente
esto tendría como pantalla mediática la supuesta persecución de los
elbistas al interior de la agrupación, los cuales demostrarían una vez
más su incansable capacidad de adaptación política. La segunda, que no
es desechable, consiste en la posibilidad de la desaparición del SNTE y
en su lugar crear todos los sindicatos de maestros que se requieran a
nivel municipal, estatal regional, federaciones, confederaciones, en
este tipo de argucias, destacan los personeros de la corrupción. De esta
manera, las demandas salariales y sociales de los profesores se
diluirían en un sinfín de planteamientos, sin perspectiva de resolución
alguna.
3. Otra posibilidad, es que las
perversas opiniones de personeros de la iniciativa privada como Claudio
X. González, se lleven a cabo y las relaciones laborales se vuelvan
personalizadas y desaparezca todo tipo de contrato colectivo; de tal
forma, que los maestros negocien directamente sus condiciones laborales
con su director, supervisor, inspector, jefe de sector u lo que sea, su
permanencia o no en la institución educativa. Para esto, los primeros
pasos están dados con la reciente reforma, que plantea los exámenes
estandarizados y desde luego la evaluación continua para los profesores,
que podrán perder el empleo, si los directivos consideran que su
actitud ante el grupo no es acorde con los principios de la calidad
educativa que se requiere en este tipo de escuelas. Esta posibilidad es
la menos deseable y desde luego, se tiene que luchar denodadamente por
impedirla.
En suma, la detención de Elba Esther
Gordillo, es una cortina de humo que los priistas llevan a cabo para
empequeñecer la descomunal desmantelación de la educación pública en
nuestro país. Es por eso que cada vez es más acuciante la perspectiva de
organizarnos abajo y a la izquierda, con nuestros compañeros de trabajo
y de manera conjunta detener el avance de los planes neoliberales en
las instituciones educativas de nuestro país.
http://desinformemonos.org
http://desinformemonos.org/2013/03/el-golpe-a-elba-esther-gordillo-visto-desde-abajo/

No hay comentarios:
Publicar un comentario