Grecia
afrontó ayer su segunda jornada de huelga general, inmersa una vez más
en las protestas contra el ajuste y los enfrentamientos con la policía,
en la céntrica plaza Syntagma frente al Parlamento, donde se
concentraron unos 7000 jóvenes. El premier Lucas Papademos hizo un
llamado desesperado a la comunidad para ajustarse los cinturones.
Los manifestantes del Partido Comunista griego levantaron enormes
carteles con la leyenda “Abajo la dictadura de los monopolios de la
Unión Europea”. Pero una mayor asistencia de gente se espera para la
manifestación convocada para hoy, a las puertas del Parlamento, cuando
los diputados votarán a favor o en contra del paquete de ajustes que
permitirá destrabar la ayuda prometida por la “troika” (el FMI, la UE y
el Banco Central Europeo) al estado griego. Hoy, los parlamentarios
deberán votar el programa de ajustes para recibir créditos por 130.000
millones de euros y recortar 3300 millones de la misma moneda del gasto
público de este año. El viernes a última hora, el primer ministro
tecnócrata Lucas Papademos logró arrancar un acuerdo de su gabinete,
pese a las renuncias presentadas por un ministro y cinco viceministros
en señal de protesta por el ajuste, pero mañana el Parlamento tendrá que
refrendarlo. “Sabemos que las nuevas medidas golpearán a los griegos en
lo inmediato. Lo sabemos.”, dijo el mandatario al hablar ayer por la
televisión nacional. Papademos buscó que la ciudadanía tome conciencia
de la vital importancia de que el Parlamento apruebe hoy el paquete de
medidas, una exigencia de los organismos internacionales y la UE para
entregar a Atenas una asistencia de 130 mil millones de euros y evitar
la bancarrota del país.“Estamos juntos en el ‘punto cero’ (expresión griega que se refiere a un punto sin retorno). Estas medidas evitarán el default descontrolado, que llevaría al país a la catástrofe, el caos económico, la explosión social”, advirtió. Con tono dramático, Papademos llamó a los legisladores y a los ciudadanos de su país a tomar juntos las decisiones importantes que sean necesarias. “La medidas garantizan el futuro del país en el euro”, afirmó. “A fines de 2009 en Grecia había un modelo económico equivocado. Se trata de cosas que se debían haber hecho hace mucho tiempo”, añadió. Papademos intentó asegurarse de que la Nueva Democracia de centro y el socialista Pasok, los partidos mayoritarios de la alianza de gobierno, voten el respaldo al programa, a pesar de acarrear despidos, reducciones salariales, achiques jubilatorios y precarización en las prestaciones sociales y sanitarias.
El ex primer ministro socialista Giorgio Papandreu hizo un llamamiento a los suyos: “perdí amigos, mi familia sufrió”, dijo recordando su drama de noviembre cuando renunció. “Pero nada de eso es comparable con lo que sufrirá nuestra gente si no hacemos lo correcto, pese al enojo que llevamos dentro, debemos perseverar”, fue su particular arenga.
Por su parte, el líder de los conservadores de Nueva Democracia, Antonis Samaras, anunció que habría disciplina de partido. Cualquiera que hoy vote contra el plan, advirtió, no será candidato en la próxima elección.
El gobierno de Papademos, respaldado por el Pasok (socialistas) y Nueva Democracia (conservadores), cuenta con una holgada mayoría parlamentaria –está respaldado por 252 de los 300 miembros–, pese a la renuncia de 16 diputados de la derechista agrupación Laos.
Sin embargo, algunos de los parlamentarios socialistas y conservadores planean votar contra el plan de ajuste, de ahí los llamamientos políticos de los principales dirigentes de esos partidos ayer por la mañana.
Vìa,fuente :
http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-187415-2012-02-12.html
Imagen AFP
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