Desde
las 12:30 horas de hoy la sede de Santiago del Senado de la República
de Chile fue ocupada por estudiantes, ambientalistas y organizaciones
sociales que exigen un plebiscito para resolver las demandas ciudadanas
que la clase política no ha sido capaz de resolver. A las 19 30 se
convoca a toda la ciudadanía a apoyar la acción en las afueras de la
sede ubicada en Morandé con Compañía.
Unos 10 vehículos policiales se observan en las inmediaciones del edificio del Congreso en Santiago. Se ha restringido paso a la prensa y la libre circulación de las personas.
Unas
200 personas se han acercado las afueras, ofreciendo el apoyo a la
acción y están esperando a ver qué pase. Desde adentro, los y las
manifestantes invitan a la ciudadanía que apoye las demandas acercándose
y a manifestarse desde el exterior.
Hasta ahora, el presidente del Senado, Guido Girardi, ha dicho que no va a dar orden de desalojo pero algunos trascendidos han dicho que la Guardia del Congreso podría hacerlo.
Por el contrario, el senador del Partido Socialista, Fulvio Rossi, declaró que deberían desalojar a los y las manifestantes y Andrés Zaldívar dijo que son unos violentistas.
El ministro del Interior y Seguridad Pública, Rodrigo Hinzpeter, criticó la decisión del Presidente del Senado por no dar a orden de desalojo de la sede del Congreso.
El comunicado de la toma es el que sigue:
Chile cumplió
más de dos décadas desde el término de la dictadura, en que su
soberanía fue secuestrada por la clase política, la que optó por vivir
de espaldas a los ciudadanos, en impúdico maridaje con los grandes
señores del dinero. Un sistema electoral que deformó la voluntad
ciudadana y cerrojos constitucionales que petrificaron las normas
impuestas por el dictador, terminaron por desesperanzar a millones, que
percibieron que su participación no podía cambiar nada. Para mayor
seguridad, desde el poder se preocuparon de asfixiar a los medios de
comunicación que pudiesen dar una voz alternativa y de financiar
generosamente con los dineros de todos los chilenos a los monopolios de
la prensa. Cuando todo ello fallaba, la represión aparecía como en otras
épocas e imponía el silencio de la muerte de tanto en tanto.
Y
así vivimos muchas “elecciones”, donde en verdad se convocaba a la
gente a presenciar un brutal derroche publicitario que sólo permitía
participar con posibilidades a los de riqueza propia o a los que por
adelantado vendían sus servicios políticos. En definitiva, sólo se podía
optar por dos versiones de lo mismo. Y después de la elección, en
agradecida retribución, se entregaban cargos claves del Gobierno a los
representantes de los mismos intereses que supuestamente había que
regular y fiscalizar. En el Parlamento, también esos intereses quedaban
con mayordomos instalados. Ha sido una época en que de acuerdo al refrán
popular, los gatos se hicieron cargo de la carnicería.
Esta
falta de soberanía ciudadana, esta mascarada de democracia, hizo
posible que campeara el abuso de los poderosos, la depredación de
nuestra naturaleza, el avasallamiento de las comunidades locales y
regionales, el atropello de nuestros pueblos originarios, la falta de
igualdades civiles y niveles de inequidad social difíciles de encontrar
en otras partes del mundo. Mientras, los que ejercían el poder político
profitaban cómodamente de los recursos públicos, acumulando, hasta hoy,
irritantes privilegios.
Pero la
ciudadanía se cansó del abuso. Hoy ha despertado y ha salido a las
calles a exigir respeto. Ha entendido que en Chile deben haber cambios
profundos y que ello ocurrirá sólo cuando las cosas comiencen a ser como
deben ser: Que los ciudadanos manden y los Gobiernos y Parlamentos
obedezcan.
La clase política, no
obstante, se resiste a aceptar que la Democracia deje de ser una cáscara
vacía que sólo sirva para hacer eco de su propia voz. Desde el Gobierno
se escatiman los cambios y se reprime. Desde el Congreso, vemos
intentos de cooptar la energía social y administrarla para que
nuevamente, cambien algunas cosas para que nada realmente importante sea
cambiado.
Sin embargo, la tensión se
acumula y la crisis se agrava ante la incapacidad del sistema político
de responder a las exigencias sociales. Chile exige soluciones y estas
no pueden venir de una clase política de tan precaria representatividad y
cada día más desprestigiada. El único que puede y debe decidir los
grandes conflictos de Chile es el mismo pueblo chileno, recuperando para
si el ejercicio directo de la soberanía secuestrada.
Es por todo lo anterior que hoy exigimos al Congreso Nacional
que le restituya de inmediato la soberanía a los ciudadanos,
instituyendo el plebiscito vinculante como la herramienta con la que los
chilenos y las chilenas podremos resolver directa y legítimamente los
grandes conflictos del país y comenzar a construir en paz una Nueva y
Real Democracia.
Santiago, 20 de octubre de 2011.
Democracia para Chile
Que la Mayoría Decida
¡Plebiscito Ahora!
Les
pedimos a las diversas organizaciones que han participado en
Democracia para Chile hacerse presente en las puertas del Ex-Congreso
Nacional para apoyar la acción del mundo social.
Los esperamos.
Fuente: www.democraciaparachile.cl
Vìa, fuente :
http://www.elciudadano.cl/2011/10/20/42827/toman-sede-santiaguina-del-senado-exigiendo-plebiscito/

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