El malestar y la irritación se apoderaron ayer de los
sindicatos después de que el Congreso sacara adelante una reforma
laboral que, en su opinión, endurece el real decreto ley aprobado por
el Gobierno en junio. Fue además ese proyecto el que significó la
chispa que encendió la convocatoria de la huelga general del próximo 29
de septiembre.CCOO y UGT aseguraron que la reforma supone "el mayor ataque a los derechos laborales de los últimos 30 años" y subrayaron además el hecho de que se haya aprobado por un Gobierno socialista, "jaleado para la ocasión por las organizaciones empresariales". En los últimos días, varios representantes sindicales ya habían manifestado su malestar porque consideraban que algunas enmiendas introducidas por los grupos parlamentarios eran claramente "propatronal".
Las centrales destacan que esta reforma facilita y abarata a las empresas la extinción del contrato por razones económicas, técnicas, organizativas y productivas y hace más vulnerable el empleo fijo.
Subrayan también que menoscaba la negociación colectiva, un punto sobre el que han advertido en las últimas semanas. Precisamente, el miércoles fue la primera reunión entre patronal y sindicatos para reformar la negociación colectiva. Los secretarios de Acción Sindical de CCOO y UGT, Ramón Górriz y Toni Ferrer, respectivamente, insistieron en que se trata de una "materia bilateral" entre sindicatos y patronal donde no caben injerencias.
fuente, vìa :
http://www.publico.es/dinero/330144/sindicatos

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