La Coordinadora Nacional de Organizaciones de Mujeres Trabajadoras Rurales e Indígenas (Conamuri)
se dirige a la opinión pública, nacional e internacional, en referencia
al estado de excepción aprobado por Ley 4473, para expresar cuanto
abajo sigue:
Por decreto
presidencial, una vez más en lo que va del gobierno de turno, se declara
estado de excepción sobre dos departamentos del país con alta presencia
de organizaciones campesinas de larga trayectoria y reconocimiento de
sus conquistas: Concepción y San Pedro. El pretexto, otra vez: el Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), al que se atribuye los últimos hechos de violencia en la zona de Horqueta.
En esta oportunidad, la medida excepcional otorgada por la Constitución
abarcaría el término de 60 días, tiempo que consideramos más que
suficiente para sembrar el pánico en las comunidades y para instaurar el
terrorismo desatado desde el Estado.
Militares
en tropel, portando armas como si fueran a la guerra, conduciendo
vehículos blindados, helicópteros, tanquetas y lanchas, pretendiendo
instalar sensación de seguridad en la ciudadanía, ¿cómo esperan
transmitir tranquilidad en esa atmósfera de despliegues bélicos? Creemos
que a la Policía Nacional, sin necesidad de recurrir a
las fuerzas militares, le sería muy fácil atrapar a la veintena de
delincuentes que operan bajo el título de EPP si manifestaran verdadero
interés por recuperar la estabilidad en la zona, no existiendo la
necesidad de alarmar acerca de una “grave conmoción interior”.
Los
elementos de combate no otorgan, de por sí, paz a las comunidades. Con
uniformados desplazándose por las calles y restringiendo la libertad de
las personas –además teniendo en cuenta los resultados negativos del
anterior estado de excepción– el gobierno de turno se equivocó,
nuevamente, en dar pie a esta medida extraordinaria. Lo que creemos es
que con esto se estará criminalizando, todavía más, la lucha social,
ante una inminente persecución a líderes campesinos en el contexto de
las reivindicaciones históricas y populares, como lo es el proceso de
recuperación de tierras mal habidas llevado adelante por el Indert, con el respaldo de las organizaciones sociales.
Por
otra parte, repudiamos a los máximos referentes de los partidos
tradicionales, al aprovecharse de la situación para obtener réditos
políticos con la vista puesta ya en las elecciones generales de 2013,
olvidando que detrás de este cuadro hay víctimas humanas y familias
pobres sufriendo las consecuencias dejadas por el accionar del grupo
criminal conocido como EPP.
Alentamos
a la ciudadanía a reflexionar en la coyuntura política, social y
económica que envuelve actualmente a nuestro país, conocer las amenazas
reales que sufre nuestra soberanía patria en todo sentido y sacar
conclusiones sin las salpicaduras alevosas con que contribuyen medios de
comunicación embusteros que, al desinformar y tergiversar la verdad, se
adhieren a los que verdaderamente serán beneficiados con la docilidad
del pueblo y la desarticulación del movimiento social en el Paraguay.
¡Globalicemos la lucha! ¡Globalicemos la esperanza!
Asunción, 12 de octubre de 2011
Texto -de origen externo- incorporado a este medio por (no es el autor):
Cristián Andrés Sotomayor Demuthhttp://www.elciudadano.cl/2011/10/15/42484/mujeres-trabajadoras-rurales-e-indigenas-ante-estado-de-excepcion-en-paraguay/

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