Malditos gobiernos fachopanistas, al igual que los demás, un día serán quemados en leña verde.
Pedro Echeverría V.
Pedro Echeverría V.
1.
En la madrugada de hoy martes, entre las 02:00 y 02:30 hrs., un grupo
de 75 agentes policíacos, algunos de ellos encapuchados y sin
identificación oficial, presuntamente pertenecientes a corporaciones
federales, estatales y municipales, detuvieron a 27 personas, 20
hombres, 6 mujeres y un menor, en el plantón permanente que éstas
instalaron en el camellón de la Av. Paseo de los Héroes, Zona del Río en
Tijuana (sin interferir el tráfico de vehículos y peatones), para
protestar pacíficamente, a la par que otras movilizaciones en el mundo,
por los grupos denominados “Los Indignados”. Se les acusó de violar las
disposiciones del Bando de Policía y Gobierno del municipio de Tijuana,
en la modalidad de “pernoctar en la vía pública” y por hacer sus
necesidades fisiológicas en la misma; incluso, fueron acus
ados de
posesión de drogas y presentados a esa hora al Juez Cívico en turno en
la Estancia Municipal.
2.
¿Creen esos hijos de golpistas que nos van a madrear cuando quieran?
¿Se sienten dueños del país que tanto han saqueado, defraudado,
engañado, porque nuestras ilusas luchas sólo han sido pacíficas,
defensivas y suplicantes? Y no se trata sólo del PAN –el partido más
fascista y represor- sino también de gobiernos priístas, perredistas y
demás que conforman la clase política que se aterrorizan cuando el
pueblo lucha de manera independiente y sin pedir permiso a nadie porque
sabe que la libertad no se mendiga sino que se ejerce. ¿Creen acaso esos
gobiernos imbéciles que podrán solucionar los problemas de miseria,
desempleo, seguridad mediante la represión y los asesinatos? Yo les
diría a los fascistas Salinas, Cevallos, Calderón, Fox, Televisa, TV
Azteca, que no sigan jodiendo al pueblo porque va a despe
rtar y
a levantarse con dignidad para quemar en leña verde a sus opresores.
3.
Aquí en México muchos se asustan por los cientos de linchamientos que
se registran en comunidades indígenas y campesinas; desafortudamente
estos linchamientos se ejecutan contra los mismos pobres y miserables
que se roban una gallina, una cartera o le arrancan la bolsa a una
persona de la población. El pueblo aún no identifica con claridad a los
verdaderos culpables de su miseria, a los que le pagan salarios de
hambre, los mantienen en el desempleo o los oprimen desde el poder.
Silencia la clase política y empresarial que la justicia que hace el
pueblo por acción directa es una respuesta de odio contra los
permanentes atropellos que sufre. Por todo ello y más la población –que
nunca ha dejado de luchar, aunque sea un poco- hoy comienza a llenar las
calles con sus protestas y sus batallas. También por eso la cl
ase
dominante –como sucedió ayer en Tijuana, la gran ciudad del estado de
Baja California gobernada por el PAN- reprimió con brutalidad a los
“indignados” plantados.
4.
Sólo falta que la clase política nacional, agrupada en el legislativo
–con el gobierno panista y sus aliados- convierta en “Bando de ley de
policía” que ya nadie puede manifestarse ni plantarse en las calles en
protesta por la situación que se vive en el país y el mundo, y que
cualquiera que lo haga será acusado de poseer droga, armas o simplemente
que es un mal viviente que “pernocta en la vía pública”. Sólo falta que
le ponga un bozal y un cubre ojo a cada ciudadano mexicano con cierta
capacidad para darse cuenta de lo que sucede en el país. ¿No es acaso lo
que asoma en muchos estados del país y en la misma ciudad de México?
Esto me recuerda a aquel policía fascista Juliani –que impuso leyes del
orden en Nueva York- cuando vino a México a imponer la llamada
“Delincuencia Cero” advirtiendo
que hay
que disolver cualquier reunión de más de tres, que hay que perseguir a
los jóvenes fachosos, etcétera porque son un peligro.
5.
Pero aquí, lo más importante, es no dejarse intimidar por la clase
política y empresarial que nos ha pisoteado desde hace siglos. Hay que
decirles que mientras los políticos nos sigan saqueando con sus
insultantes salarios de 300 mil a 600 mil pesos al mes, dilapidando el
presupuesto en prestaciones, personas a su servicio, viajes, hoteles y
buenos vinos; que en tanto los empresarios obteniendo millones y
millones explotando el trabajo humano; que mientras la población siga
viviendo en la más profunda miseria, el pueblo encontrará siempre formas
de lucha adecuadas a cada circunstancia. El pueblo se manifiesta en las
calles sin ramas, de forma pacífica y respetuosa porque tiene necesidad
de hacerlo; pero si lo reciben con macanazos, gases lacrimógenos, con
perros y armas, el pueblo tendrá que acudir a otros medio
s de
defensa. Por eso la represión contra los indignados de Tijuana es
condenable, es nuestra obligación apoyarlos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario