El mexicano Humberto Leal, condenado a muerte en Texas por violación y
asesinato, ha sido finalmente ejecutado después de que el Tribunal
Supremo de EE.UU. se haya negado a detener su muerte y ante el silencio
del gobernador del estado, Rick Perry. El Gobierno de México ha
condenado la decisión "en los términos más enérgicos". Ni el Tribunal
Supremo, que podía haber suspendido la ejecución, ni el Gobernador de
Texas, un republicano del ala conservadora con aspiraciones a la
presidencia, han intervenido para paralizarla. El caso de Leal,
ciudadano mexicano, ha despertado polémica porque no recibió asistencia
consular de su país antes de que se declarase culpable cuando fue
detenido en 1994, algo a lo que obliga la Convención de Viena sobre
Relaciones Consulares, de la que forma parte EE.UU. Según su abogada,
Sandra Babcock, de haber contado con esa asistencia durante el juicio en
1995, Leal "habría tenido una oportunidad de real de probar que no era
culpable de asesinato". El caso ha hecho que el Departamento de Justicia
de Estados Unidos del Gobierno de Obama solicitase a la Corte Suprema
que ordenase suspender la ejecución a fin de no incurrir “en la
violación irremediable del derecho internacional”. Pese a reconocer la
voluntad de la Administración Obama por mediar en el caso, el Gobierno
de México ha condenado "en los términos más enérgicos" la ejecución y ha
enviado una nota de protesta al Departamento de Estado de EE.UU. por la
"violación al derecho internacional".Vìa:
http://www.masvoces.org/

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