viernes, 20 de noviembre de 2009

Un minuto de reflexiòn sobre el hambre mundial

Un minuto de reflexión sobre el hambre mundial

Por Amy Goodman
“En los próximos 60 segundos, 10 niños morirán de hambre”, dice un video en Internet del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas. Y continúa diciendo: “Por primera vez en la historia de la humanidad, más de mil millones de personas sufren hambre crónica”.
El PMA lanzó esta semana la campaña ‘Billion for a Billion’, en la que exhorta a las mil millones de personas que utilizan Internet a que ayuden al mil millón de personas que padecen hambre. Pero si piensa que el hambre está lejos de nuestras orillas, aquí hay algo de alimento para el pensamiento…y la acción: El Departamento de Agricultura de Estados Unidos publicó un informe el lunes que afirma que en 2008 uno de cada seis hogares en Estados Unidos sufría “inseguridad alimentaria”, el mayor número desde que las cifras fueron recogidas por primera vez en 1995.
El economista Raj Patel es autor del libro “Obesos y famélicos: El impacto de la globalización en el sistema alimentario mundial”. Le pregunté acerca de las cifras del hambre en Estados Unidos. Me dijo: «Francamente, me dejaron “anonadado”. Veo, por ejemplo, que el número de niños que padece hambre aumentó de 11 milliones a 17 milliones en este país, cuando existe suficiente alimento. Creo que es terrible. Sinceramente, uno sabía que la situación iba a ser mala por la recesión, pero tan mala… Creo que nos tomó a todos por sorpresa».
Además de la campaña en Internet, la Organización de las Naciones Unidas está realizando esta semana la Cumbre Mundial sobre Seguridad Alimentaria en Roma, con la esperanza de reunir a los líderes mundiales en torno a la causa de eliminar el hambre. Patel dijo sobre la cumbre de la ONU: “Los gobiernos que están en Roma y los representantes en Roma de nuestros gobiernos no parecen estar haciendo mucho. Obviamente se están angustiando. Se están quejando, lamentando y están llorando, y están haciendo sonar las alarmas correctas acerca del hambre en el mundo, pero como dicen algunos de los activistas fuera de la cumbre, los pobres no se alimentan de promesas”.
Casi 700 personas de 93 países, entre ellas muchos pequeños productores de alimentos, se reunieron frente a la cumbre de la ONU. Están allí para participar del Foro por la Soberanía Alimentaria de los Pueblos, y están presionando por el desarrollo de programas de seguridad alimentaria y por el derecho a tener una soberanía alimentaria sustentable, orgánica y de pequeña escala, en oposición a los agronegocios de gran escala, cuyo modelo de producción depende de cultivos genéticamente modificados, fertilizantes químicos y plaguicidas. Al plantar la huerta orgánica de la Casa Blanca, la primera dama de Estados Unidos defendió la huerta orgánica doméstica como un modo sustentable y accesible de fortalecer la seguridad alimentaria de la familia. Michelle Obama dijo: “La huerta espléndida y abundante que vieron allí nos ha dado la oportunidad no solo de divertirnos, que lo hicimos bastante, sino que también arrojó luz sobre temas importantes, como el de los alimentos y la nutrición, que tendremos que encarar como nación. Es importante hacer este pequeño cambio en la dieta de nuestra familia y agregar más producción fresca. Barak, las niñas, y yo — todos comenzamos a darnos cuenta en poco tiempo…de que nos sentíamos mucho mejor y que tenemos más energía»
Esto ha hecho que muchos se pregunten, entonces, por qué su esposo designó a Islam Siddiqui como principal negociador de agricultura de Estados Unidos. Siddiqui es actualmente el vicepresidente para asuntos científicos y regulatorios de CropLife America, la principal asociación comercial de la industria de plaguicidas. Según la Red de Acción contra los Plaguicidas de América del Norte (RAP-AL): “CropLife es la asociación comercial de la industria de plaguicidas. Son el mayor grupo de lobby. Como Ud. Mencionó anteriormente, sus miembros son Monsanto, Dow, DuPont, todos los grandes fabricantes de plaguicidas y biotecnología. Su agenda es bastante directa. Consiste en abrir nuevos mercados para plaguicidas y para las semillas genéticamente modificadas que los acompañan. Su agenda también es debilitar los tratados ambientales internacionales y cualquier tipo de protección o regulación que podría de algún modo interponerse o limitar la venta y exportación de sus productos».
Fue la división de CropLife del centro de Estados Unidos la que hizo circular un correo electrónico entre los miembros de la industria luego del anuncio de la huerta de Michelle Obama. En él decían: “Si bien una huerta es una gran idea, el hecho de que sea orgánica nos hizo estremecer a Janet Braun, la Coordinadora Embajadora de CropLife, y a mí”.
Jacques Diouf, director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés), realizó una huelga de hambre de 24 horas durante el fin de semana, antes de que comenzara la cumbre sobre la seguridad alimentaria. Dijo en una declaración: “Tenemos los medios técnicos y los recursos para erradicar el hambre del mundo por lo que ahora es un tema de voluntad política, y la voluntad política está influida por la opinión pública”. Diouf estimó que poner fin al hambre en el mundo implicaría un gasto de 44.000 millones de dólares al año, en relación con los menos de 8.000 millones prometidos recientemente para alcanzar esa meta. Comparemos esos números con la cifra que Estados Unidos está gastando en Irak y Afganistán.
Según el Centro para el Control y No Proliferación de Armas, Estados Unidos gastó un promedio de alrededor de 265 millones de dólares al día en Afganistán desde que comenzó la invasión a ese país en 2001 (que es un cálculo bastante más bajo que el proporcionado por el Premio Nobel de economía Joseph Stiglitz y otros). A a ese ritmo, cinco meses de gasto militar de Estados Unidos lograrían la meta de Diouf, y eso si Estados Unidos fuera el único contribuyente.
Considere hacer una pausa este Día de Acción de Gracias, que para muchos estadounidenses es un gran banquete, para reflexionar acerca de los 10 niños que mueren de hambre cada minuto, mientras nuestros políticos electos gastan cientos de miles de millones de dólares de fondos públicos en la guerra.
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Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.

Posted: Noviembre 20th, 2009 under Información del Imperio.

martes, 17 de noviembre de 2009

Mafias Farmacèuticas

Mafias farmacéuticas

Le Monde Diplomatique


 Muy pocos medios de comunicación lo han comentado. La opinión pública no ha sido alertada. Y sin embargo, las preocupantes conclusiones del Informe final (1), publicado por la Comisión Europea el pasado 8 de julio,  sobre los abusos en materia de competencia en el sector farmacéutico merecen ser conocidas por los ciudadanos y ampliamente difundidas.

¿Qué dice ese informe? En síntesis: que, en el comercio de los medicamentos, la competencia no está funcionando, y que los grandes grupos farmacéuticos recurren a toda suerte de juegos sucios para impedir la llegada al mercado de medicinas más eficaces y sobre todo para descalificar los medicamentos genéricos mucho más baratos. Consecuencia: el retraso del acceso del consumidor a los genéricos se traduce en importantes pérdidas financieras no sólo para los propios pacientes sino para la Seguridad Social a cargo del Estado (o sea de los contribuyentes). Esto, además, ofrece argumentos a los defensores de la privatización de los Sistemas Públicos de Salud, acusados de ser fosos de déficits en el presupuesto de los Estados.

Los genéricos son medicamentos idénticos, en cuanto a principios activos, dosificación, forma farmacéutica, seguridad y eficacia, a los medicamentos originales producidos en exclusividad por los grandes monopolios farmacéuticos. El periodo de exclusividad, que se inicia desde el momento en que el producto es puesto a la venta, vence a los diez años; pero la protección de la patente del fármaco original dura veinte años.  Entonces es cuando otros fabricantes tienen derecho a producir los genéricos que cuestan un 40% más baratos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la mayoría de los Gobiernos recomiendan el uso de genéricos porque, por su menor coste, favorecen el acceso equitativo a la salud de las poblaciones expuestas a enfermedades evitables (2).
El objetivo de las grandes marcas farmacéuticas consiste, por consiguiente, en retrasar por todos los medios posibles la fecha de vencimiento del periodo de protección de la patente; y se las arreglan para patentar añadidos superfluos del producto (un polimorfo, una forma cristalina, etc.) y extender así, artificialmente, la duración de su control del medicamento. El mercado mundial de los medicamentos representa unos 700.000 millones de euros (3); y una docena de empresas gigantes, entre ellas las llamadas " Big Pharma " -Bayer, GlaxoSmithKline (GSK), Merck, Novartis, Pfizer, Roche, Sanofi-Aventis-, controlan la mitad de ese mercado. Sus beneficios son superiores a los obtenidos por los poderosos grupos del complejo militar-industrial. Por cada euro invertido en la fabricación de un medicamento de marca, los monopolios ganan mil en el mercado (4). Y tres de esas firmas, GSK, Novartis y Sanofi, se disponen a ganar miles de millones de euros más en los próximos meses gracias a las ventas masivas de la vacuna contra el virus A(H1N1) de la nueva gripe (5).

Esas gigantescas masas de dinero otorgan a las " Big Pharma " una potencia financiera absolutamente colosal. Que usan en particular para arruinar, mediante múltiples juicios millonarios ante los tribunales, a los modestos fabricantes de genéricos. Sus innumerables lobbies hostigan también permanentemente a la Oficina Europea de Patentes (OEP), cuya sede se halla en Múnich, para retrasar la concesión de autorizaciones de entrada en el mercado a los genéricos. Asimismo lanzan campañas engañosas sobre estos fármacos bioequivalentes y asustan a los pacientes. El resultado es que, según el reciente Informe publicado por la Comisión Europea, los ciudadanos han tenido que esperar, por término medio, siete meses más de lo normal para acceder a los genéricos, lo cual se ha traducido en los últimos cinco años en un sobregasto innecesario de cerca de 3.000 millones de euros para los consumidores y en un 20% de aumento para los Sistemas Públicos de Salud.

La ofensiva de los monopolios farmacéutico-industriales no tiene fronteras. También estarían implicados en el reciente golpe de Estado contra el presidente Manuel Zelaya en Honduras, país que importa todas sus medicinas, producidas fundamentalmente por las " Big Pharma ". Desde que Honduras ingresó en el ALBA (Alianza Bolivariana de los Pueblos de América), en agosto de 2008, Manuel Zelaya negociaba un acuerdo comercial con La Habana para importar genéricos cubanos, con el propósito de reducir los gastos de funcionamiento de los hospitales públicos hondureños. Además, en la Cumbre del 24 de junio pasado, los Presidentes del ALBA se comprometieron a "revisar la doctrina sobre la propiedad industrial", o sea, la intangibilidad de las patentes en materia de medicamentos. Estos dos proyectos, que amenazaban directamente sus intereses, impulsaron a los grupos farmacéuticos transnacionales a apoyar con fuerza el movimiento golpista que derrocaría a Zelaya el 28 de junio último (6).

Asimismo, Barack Obama, deseoso de reformar el sistema de salud de Estados Unidos que deja sin cobertura médica a 47 millones de ciudadanos, está afrontando las iras del complejo farmacéutico-industrial. Aquí, las sumas en juego son gigantescas (los gastos de salud representan el equivalente del 18% del PIB) y las controla un vigoroso lobby de intereses privados que reúne, además de las " Big Pharma ", a las grandes compañías de seguros y a todo el sector de las clínicas y de los hospitales privados. Ninguno de estos actores quiere perder sus opulentos privilegios. Por eso, apoyándose en los grandes medios de comunicación más conservadores y en el Partido Republicano, están gastando decenas de millones de dólares en campañas de desinformación y de calumnias contra la necesaria reforma del sistema de salud.

Es una batalla crucial. Y sería dramático que las mafias farmacéuticas la ganasen. Porque redoblarían entonces los esfuerzos para atacar, en Europa y en el resto del mundo, el despliegue de los medicamentos genéricos y la esperanza de unos sistemas de salud menos costosos y más solidarios.


Notas:
(1) http://ec.europa.eu/comm/competition/sectors/ pharmaceuticals/inquiry/index.html
(2) El 90% de los gastos de la gran industria farmacéutica para el desarrollo de nuevos fármacos está destinado a enfermedades que sólo padece el 10% de la población mundial.
(3) Intercontinental Marketing Services (IMS) Health, 19 de marzo de 2009.
(4) Carlos Machado, "La mafia farmacéutica. Peor el remedio que la enfermedad", 5 de marzo de 2007 (www.ecoportal.net/content/view/full/67184).
(5) Léase, Ignacio Ramonet, "Los culpables de la gripe porcina", Le Monde diplomatique en español , junio de 2009.
(6) Observatorio Social Centroamericano, 29 de junio de 2009.

martes, 10 de noviembre de 2009

En España no existen los derechos humanos para los latinos

En España no existen los derechos humanos para los latinos

Solvy Hernández
Mi nombre es Solvy Hernández. Soy una periodista de 21 años de edad que luego de culminar mis estudios recibí como regalo un viaje hacia Europa específicamente a España, el cual acepté ilusionada ya que por primera vez podría salir de mi país a conocer una cultura diferente y deleitarme con nuevos paisajes por un período de dos semanas, pero mis planes se vieron truncados y totalmente arruinados al llegar al aeropuerto de Barajas en Madrid, no más de 3 minutos después de haber bajado del avión y enfilarme para la revisión de la policía fui separada de la fila sin ningún motivo aparente, sólo querían “hablar conmigo”, así lo expresó el primer policía con el que me topé y quien revisó mi pasaporte. Luego de unos minutos de espera otro oficial menciona en voz muy alta mi nombre y me dirijo hacia donde él me indica de una forma bastante fría, distante e incluso con una muy notable molestia de su parte.
Una vez en su oficina no olvidaré sus palabras “A ver Solvy cual será tu historia”, en ese momento me sentí disgustada por su anticipada insinuación en relación a las razones por las cuales yo visitaba su país, sin embargo tranquila y con la conciencia muy limpia le cuento que he llegado a España con el fin de pasar dos semanas de vacaciones junto a una amiga que me está esperando en el aeropuerto, le digo que quiero conocer Madrid y todas las ciudades que pueda durante mi estadía, especialmente la catedral de Santiago de Compostela y le muestro todas mis reservaciones de hotel. El me pregunta ¿qué vas a hacer el resto de los días? y se molesta al ver que no llevo conmigo una lista diaria de las actividades turísticas que iba a realizar con nombre de los destinos y reservaciones canceladas en cada uno de ellos, lo cual me resultó bastante absurdo tomando en cuenta que un turista puede tener muchos planes y sin embargo no tener la seguridad de poder llevarlos a cabo por completo y más siendo la primera vez que visita el país, razón por la cual no se arriesgaría a pagar más que una noche en cada destino, requisitos que en mi caso estaban en completo orden. El funcionario continúa interrogándome según sus palabras textuales para conocer la razón oculta por la cual había llegado a España, llegándome a preguntar incluso el porqué de realizar el viaje sola y no junto a una pareja, otro elemento absurdo de su procedimiento debido a que cada persona está en el derecho de viajar como le plazca y si en mi caso lo hacía sin compañía no quiere decir que iba a quedarme ilegalmente en su país. Una vez finalizado el intimidante interrogatorio el oficial culminó diciendo “Vale Solvy si más tarde tienes algo que contarme que haga que mis cuentas cuadren mejor y revelen el verdadero motivo por el que estas aquí me lo cuentas”. Evidentemente mi molestia e impotencia eran muy grandes en ese momento, al sentirme humillada sin razón alguna, pero ni siquiera eso me habría preparado para lo que viviría más tarde.
Luego de una larga espera en una sala conjunta al lugar del interrogatorio comenzaron a llegar más personas rechazadas entre las cuales estaban 6 venezolanos incluyendo a una niña de 5 años, me percaté que un joven venezolano realizaba llamadas desde su teléfono celular y me senté a su lado para pedirle que me permitiera usar su teléfono, lo cual fue determinante para mí, debido a que no sabía que no me iban a dejar comunicarme con nadie minutos más tarde y fue el único medio que tuve para poder avisarle a mi amiga lo que estaba sucediendo, en cierto modo fui afortunada porque si no mi familia no se habría enterado de mi paradero. Además llegaban personas mexicanas entre las cuales estaba un periodista que al igual que yo tomó nota de todo lo que nos hacían y lo que ocurría para luego denunciarlo en su país, también llegaban brasileros con niños, argentinos y chilenos. Al paso de una hora ya habían interrogado a todos los que allí nos encontrábamos, despojados de nuestra documentación. Otro oficial nos lleva hacia una oficina unos tres pisos más arriba de la central policial, en la que nos encierran a más de 30 personas en un espacio sumamente pequeño sin ventilación. Los nervios comienzan a relucir entre los que nos encontrábamos en tan extraña situación, algunos lloraban otros simplemente se les observaba molesto ante la circunstancia y el resto lucía inexpresivo o angustiado. Allí conocemos a la “trabajadora social” quien en lugar de prestar alguna ayuda psicológica abre la puerta y nos deja claro que estamos en “tierra de nadie” y que lo que nos suceda es absoluta potestad de ellos, en ese momento entendimos que cualquier cosa que nos pasara allí sería un misterio y ni siquiera nuestras familias se enterarían. Además, esta trabajadora social desempeña la función de vender tarjetas telefónicas que supuestamente servirán para llamar a tu respectivo país y es mentira, por lo menos en el caso de Venezuela fue imposible realizar una llamada con éxito.
A la 1 de la tarde se nos informa que seremos atendidos por un abogado e interrogados nuevamente por un oficial a partir de las 4:30 de la tarde debido a que los oficiales estarían comiendo, en el transcurso fuimos despojados de todas nuestras pertenencias incluyendo teléfonos, comida, agua, medicamentos y cualquier cosa que tuvieses encima, sin importarles nada, como fue el caso de Zuleima Dávila quien llevaba con ella a su niña de 5 años y le quitaron la comida de la bebé que llevaba en el bolso de mano, compotas, galletas, cereales etc. La niña pasó todo el día sin recibir bocado, mientras que los demás recibimos una comida totalmente desagradable y de mal sabor. La cual aceptamos debido a que habíamos estado todo el día sin comer.
Las cosas no mejoraron cuando llegó la famosa entrevista que después nos daríamos cuenta que era una total farsa por parte del cuerpo policial, lo cual puedo afirmar entre otras cosas por el testimonio de una compañera mexicana a quien un oficial le había dicho minutos antes “lo que pasa es que estamos hartos de los latinos, no queremos más latinos en este país”, lo que sería la verdadera razón de todo lo que nos sucedía. La entrevista constaba de un interrogatorio realizado por un policía y en presencia de un abogado quien supuestamente tenía en sus manos la decisión de dejarte entrar o no al país, sin embargo la decisión ya estaba tomada incluso desde las 11:30 am cuando fuimos separados de la fila de revisión, es decir todo ese tiempo sólo fuimos burlados debido a que ya se sabía que seríamos devueltos a nuestros respectivos países, afirmación que recibí de boca del mismo abogado Andrés G. Malamud. Luego de testificar se nos obligó a firmar el testimonio que en la mayoría de los casos no era justamente lo dicho por nosotros, además de ser firmado por personas como yo que contábamos con todos los requisitos legales para el acceso a España, además que no les importó el hecho de que les comentara que mi acto de graduación como Comunicadora Social es el próximo 24 de noviembre razón por la cual debía estar en mi país antes de esa fecha lo que les corroboraría el hecho de que no pretendía quedarme a vivir ilegalmente en su país, todo esto aunado a que mi hermana mayor había realizado el mismo viaje un año antes sin presentar ningún inconveniente, además había personas con cartas de invitación, entradas al juego del Barca, suficiente dinero en efectivo, reservaciones de hotel y hasta los mismos familiares esperando en el aeropuerto, a los cuales se les negó vernos. Pero debíamos firmarlo porque si no correríamos el riesgo de quedarnos por un tiempo bastante largo en ese sombrío y desagradable lugar. Además de firmar una confirmación de que no contábamos con los recursos para cancelar los honorarios del abogado que nunca cumplió su función. En resumidas cuentas fuimos humillados, burlados, engañados y además obligados a firmar una hoja que le permitiría al abogado cobrar sus honorarios al gobierno español.
Está claro que los derechos humanos son totalmente pisoteados en este país en especial con la comunidad latina. Una de las peores noticias que recibiríamos sería que debíamos pasar la noche en aquel horrible lugar hasta que saliera el próximo vuelo hacia nuestros países, dormir en unas literas en estados deplorables, que además no sería permitido el acceso a las mismas sino hasta las 12:30 de la madrugada, es decir debíamos estar en una silla hasta esa hora sin hacer ruido, sin poder hacer una pregunta porque recibíamos como respuesta “un momento ¿vale?”, ellos controlan hasta la hora en que debe descansar una persona con más de 14 horas de vuelo en algunos casos, todo un día de abusos a nuestros derechos humanos y sin acceso a nuestras pertenencias, sin poder ducharnos o cambiarnos de ropa, sin poder comunicarnos con nuestros familiares y depender únicamente de sus teléfonos, a los que nuestras familias debían comunicarse pero ¿cómo se enteraban ellos de la existencia de estos teléfonos si nosotros no podíamos hacer llamadas a Venezuela?, toda esta situación aunada a las descaradas risas y burlas de todo el personal.
Cuando creímos que la pesadilla estaba terminando algunos compañeros decidieron jugar un partido de fútbol colocando como arquerías dos sillas y siendo el balón un pote de agua mineral, ese probablemente fue el único momento de risa que pudimos tener dentro de este terrible suceso. Al pasar unas dos horas después del partido de nuestros compañeros se acerca el policía de guardia y comienza a insultarlos diciendo cosas como: “¿hasta cuándo van a seguir haciendo estupideces?, parecen tontos, no se dan cuenta la hora que es, me han tocado los cojones, si no quieren que los encierre bajo llave en una habitación dejen de ser tan estúpidos y dejen de jugar con esa mierda, si en un cuarto de hora no están durmiendo los encierro en una habitación bajo llave a los dos”. En ese momento yo era la única a parte de mis compañeros y rompí a llorar por primera vez en el día, sentí una desesperación demasiado grande y temía pasar más de un día allí. Además al llegar a Venezuela pude darme cuenta que lo que les sucedió a mis compañeros puede ser mucho peor , como el caso que leí a través de internet en la página “maltratos en el aeropuerto de Madrid”, donde contaba la historia de un joven que al querer aclarar sus dudas con los oficiales del porqué les estaba sucediendo todo eso si contaban con los requisitos para entrar, fue agredido por varios oficiales en una de las habitaciones de la cual lo sacaron totalmente ensangrentado y les fue prohibida la entrada a los demás a dicha habitación por la condiciones en las que había quedado.
Al día siguiente a las 8am casi nos tumban las puertas con golpes y gritos para que supiéramos que debíamos salirnos de las habitaciones, como si les costara mucho dejarnos descansar después de todo lo que habíamos vivido el día anterior. Ya cerca de la hora del mediodía vinieron a decirnos a los venezolanos que saldríamos en diez minutos, nos llevaron como delincuentes con varios oficiales hasta una patrulla policial que nos dejó al comienzo de las escaleras de emergencia del avión, abordamos como si hubiésemos cometido un delito que provocara nuestra deportación, no se nos regresó nuestra documentación, se les fue entregada a la tripulación. Fuimos ubicados en la parte trasera del avión y el trato del personal en el vuelo fue totalmente diferente al saber que éramos inadmitidos, al llegar a nuestro país y recibir finalmente nuestros pasaportes nos dimos cuenta que los habían sellado prohibiéndonos la entrada los próximos 6 meses a España.
Todo esto es vivido a diario por latinos que sin importar que cumplan con los requisitos para la entrada a España son escogidos al azar para vivir esta espantosa experiencia que estoy segura quedará grabada en la memoria de todos los que desafortunadamente la vivimos, como en mi caso al ser la primera vez que salgo de mi país y sentirme humillada de esta forma. Y desde el punto de vista periodístico es notable que los oficiales no están preparados para diferenciar quiénes van con intensiones de quedarse o no, lo cual sí afecta directamente a su país debido a que a los delincuentes, narcotraficantes y mujeres que llegan con la intensión de prostituirse sí se le es permitida la entrada, mientras que miles de personas inocentes y que cumplen con sus requisitos legales como turistas son aplastados con la fuerza de un equipo policial que se dedica a humillarlos y a pisotear sus derechos humanos, que deben ser respetados sin importar que cumplan o no con los requisitos debido a que somos seres humanos y no animales.
En cuanto a los venezolanos sólo desde el mes de julio hasta septiembre del 2009 han sido devueltos en estas mismas condiciones más de 900 turistas que viajan con la expectativa de disfrutar sus vacaciones en este país donde nos pisotean y nos humillan de esta forma, es necesario que esto lo sepan todas las personas que piensan viajar a España y en especial las familias que hoy no saben por qué no han recibido noticias de sus familiares, sepan que quizás estén encerrados sufriendo todas estas calamidades y ustedes ni siquiera pueden saberlo porque como ellos mismos dicen “están en tierra de nadie”.

La Tierra No Aguanta Màs

“La Tierra no aguanta más”

Leonardo Boff ante la Conferencia sobre el Clima de Copenhague
“La Tierra no aguanta más”
· Tres crisis en una: la de sustentabilidad, la social y la del clima
· El drama de la eco-miopía
· El actual caos es creativo y generativo
· Sólo la sociedad civil internacional puede salvar el planeta
Entrevista con Leonardo Boff
Sergio Ferrari*, desde la ONU/Ginebra, Suiza
La crisis ambiental irrumpe en primer plano mediático de cara a la Conferencia del Clima de Copenhague, Dinamarca, a realizarse en 130%diciembre próximo. Las perspectivas no son optimistas por falta de un consenso previo para alcanzar un acuerdo definitivo. “A pesar de los pronósticos sombríos tengo confianza que la esperanza vencerá al miedo y que la vida es más fuerte que la muerte”, asegura el teólogo brasilero Leonardo Boff al iniciar esta entrevista exclusiva durante su reciente visita a Suiza. Boff, uno de los padres fundadores de la teología de la liberación recibió el 7 de noviembre el Doctorado Honoris Causa de la Universidad de Neuchâtel. Previamente, la misma semana, animó un debate público organizado por las ONG de cooperación solidaria E-CHANGER, y Misión de Belém Immensee en la Casa de Solidaridad Romero (RomeroHaus) en Lucerna donde participaron 200 personas.
P: Todo el mundo habla hoy de la problemática ecológica que vive el planeta. Usted fue uno de los primeros, ya en los años ochenta, en alertar sobre este tema. ¿Cuál es su análisis de la actual situación medioambiental?
Leonardo Boff: Hay muchos indicadores científicos que apuntan a la irrupción de una tragedia ecológica y humanitaria. Nada esencial ha cambiado desde la redacción de la Carta de la Tierra en 2003 que elaboramos un grupo de personalidades del mundo entero. Decíamos en ese maravilloso documento: “Estamos en un momento crítico de la Tierra en el cual la humanidad debe escoger su futuro. Y la elección es ésta: o se promueve una alianza global para cuidar a los otros y la Tierra o arriesgamos nuestra destrucción y la devastación de la diversidad de la vida”.
“Se consume más de lo que la Tierra soporta”
P: Una afirmación tajante que no acepta términos medios ¿Cómo se sustenta?
Boff: En la confluencia actual de tres crisis estructurales. La crisis debido a la falta de sustentabilidad del planeta Tierra; la crisis social mundial; y la crisis del calentamiento creciente.
P: ¿Puede ejemplificar esa afirmación?
Boff: A nivel social, casi la mitad de la humanidad vive hoy por debajo del nivel de miseria. Las cifras son aterradoras. El 20% más rico consume el 82.49 % de todas la riqueza de la Tierra y el 20 % más pobre, se tiene que contentar con un minúsculo 1.6%.
En cuanto al calentamiento de la Tierra, la FAO (Organización de la ONU para la Alimentación) ha advertido que en los próximos años habrá entre 150 y 200 millones de refugiados climáticos. Las previsiones más dramáticas hablan de un aumento para 2035 de 4°C. Y se especula para final del siglo un aumento de 7°C. Si esto realmente se produce, ningún tipo de vida hoy conocido podrá sobrevivir. En cuanto a la crisis de sustentabilidad, doy un ejemplo ilustrativo: la humanidad está hoy consumiendo un 30% más de la capacidad de reposición. Es decir un 30% más de lo que la Tierra misma puede reponer.
P: Sin embargo esta tendencia consumista del planeta no es nueva…
Boff: No. Pero lo que es nuevo son los niveles acelerados de ese deterioro. Según estudios de todo crédito, en 1961 precisábamos de la mitad de la Tierra para dar respuesta a las demandas humanas. En 1981 se daba un empate, es decir ya necesitábamos a la Tierra entera. En 1995 sobrepasamos en un 10 % la capacidad de reposición, aunque todavía era soportable. En 2008, superamos el
30 %. La Tierra está dando señales inequívocas de que ya no aguanta más.
“En algunos años se necesitarían dos Tierras”
P: ¿Con perspectivas futuras todavía más preocupantes?
Boff: Si se mantiene el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) mundial entre 2-3% por año, como está previsto, en 2050 necesitaríamos dos planetas Tierra para dar respuesta al consumo, lo que es imposible porque contamos con sólo una.
P: ¿Eso obliga a comenzar a pensar en otro paradigma de civilización?
Boff: En efecto. No podemos producir como lo venimos haciendo hasta ahora. El actual modelo de producción, el capitalista, parte del falso presupuesto que la tierra es como un gran baúl del cual se pueden sacar recursos indefinidamente para obtener beneficios con la mínima inversión posible en el tiempo más corto. Hoy queda claro que la Tierra es un planeta pequeño, viejo y limitado que no soporta una explotación ilimitada. Tenemos que dirigirnos hacia otra forma de producción y asumir hábitos de consumo distintos. Producir para responder a las necesidades humanas en armonía con la Tierra, respetando sus límites, con un sentido de igualdad y de solidaridad con las generaciones futuras. Eso es el nuevo paradigma de civilización.
Copenhague: la influencia del poder económico
P: Para volver al hoy y al aquí…En pocas semanas se realiza en Copenhague la Conferencia sobre el Clima. ¿Hay perspectivas de un acuerdo?
Boff: Hay una premisa clave. Debemos hacer todo lo posible para estabilizar el clima evitando que el calentamiento de la tierra sea mayor a 2 o 3 grados y que la vida pueda continuar. Comprendiendo que ya ese calentamiento implicaría una devastación de la biodiversidad y el holocausto de millones de personas, cuyos territorios no serán más habitables, especialmente en África y en el sudeste asiático. Me preocupa, en ese escenario, la irresponsabilidad de muchos Gobiernos, especialmente de los países ricos, que no quieren establecer metas consistentes para la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y salvar el clima. ¡Una verdadera ecomiopía!
P: ¿Eso proviene de una falta de voluntad política para llegar a acuerdos?
Boff: Sobre todo de un conflicto de intereses. Las grandes empresas, por ejemplo las petroleras, no quieren cambiar porque perderían sus enormes ganancias actuales. Hay que entender la interdependencia del poder político y el económico. El gran poder es el económico. El político es una derivación del económico. Los Estados, en muchos casos, no representan los intereses de los pueblos sino de los grandes actores económicos.
P: ¿En caso de un fracaso de Copenhague, cuál sería el escenario posterior en lo que hace a la ya grave situación climática?
Boff: A mi entender, si hay una frustración política, eso puede significar un reto enorme para la sociedad civil. Para que se movilice, presione y promueva los cambios que vienen siempre de abajo. Confío en eso: la razón, la prudencia, la sabiduría vendrá de la sociedad civil. Será, también, en cuanto al clima, el principal sujeto histórico. Ningún cambio real viene de arriba, sino de abajo.
Y a pesar de lo difícil del presente, tengo la confianza que no se trate de una tragedia que acabará mal sino de una crisis que purifica y que nos permita dar un salto en la dirección de un futuro mejor.
P: ¿Con un programa común para salvar la Tierra?
Boff: Impulsando una bio-civilización que deberá promover cuatro ejes esenciales. El uso sustentable, responsable y solidario de los limitados recursos y servicios de la naturaleza. El control democrático de las relaciones sociales, especialmente sobre los mercados y los capitales especulativos. Un ethos mínimo mundial que debe nacer del intercambio multicultural, enfatizando en la compasión, la cooperación y la responsabilidad universal. Y la espiritualidad, como dimensión antropológica y no como un monopolio de las religiones. Debe desarrollarse como expresión de una conciencia que se siente parte de un Todo mayor, que percibe una Energía poderosa y que representa el sentido supremo de todo.
*Sergio Ferrari
Colaboración de prensa de E-CHANGER, ONG suiza de cooperación solidaria
Vida de compromiso
Leonardo Boff nació en Concordia, Estado brasilero de Santa Catarina.
En diciembre del 2008 cumplió los 70 años (nació el 14 de diciembre de 1938).
Para esa ocasión se publicó en Suiza el libro: “Leonardo Boff: abogado de los pobres”, en homenaje a su trabajo pastoral y de acompañamiento de los movimientos populares y sociales de Latinoamérica. Y en reconocimiento a su producción literaria. Ha escrito hasta el momento 82 libros, muchos de ellos traducidos a decenas de lenguas.
En los años setenta, fue uno de los “padres” fundadores de la Teología de la Liberación. Lo que le valió una primera sanción del Vaticano en 1985. Ante una nueva amenaza de sanción Boff renunció a sus actividades sacerdotales en 1992 y se autoproclamó al estado laico.
Además del Doctorado Honoris Causa que recibe en noviembre de este año de la Universidad de Neuchâtel, obtuvo igual título honorífico, entre otras, de las universidades de Lund (Suecia); Londres (Gran Bretaña); Turín (Italia) y San Leopoldo (Brasil).
En diciembre del 2001 recibió el Premio Nóbel Alternativo de la Paz por sus aportes a la lucha por la defensa del clima y su compromiso social.
En la actualidad continúa sus aportes teológicos, con un particular acento en la temática ecológica. Es asesor del Movimiento de los Trabajadores rurales sin Tierra (MST) y de las Comunidades Eclesiales de Base (CEBs) de Brasil.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

La Pobreza. Pablo Neruda.

La pobreza (Pablo Neruda)

Ay no quieres,
te asusta
la pobreza,
no quieres
ir con zapatos rotos al mercado
y volver con el viejo vestido.
Amor, no amamos,
como quieren los ricos,
la miseria. Nosotros
la extirparemos como diente maligno
que hasta ahora ha mordido el corazón del hombre.
Pero no quiero
que la temas.
Si llega por mi culpa a tu morada,
si la pobreza expulsa
tus zapatos dorados,
que no expulse tu risa que es el pan de mi vida.
Si no puedes pagar el alquiler
sal al trabajo con paso orgulloso,
y piensa, amor, que yo te estoy mirando
y somos juntos la mayor riqueza
que jamás se reunió sobre la tierra.

Si tù me olvidas. Pablo Neruda.


SI TÚ ME OLVIDAS

QUIERO que sepas
una cosa.

Tú sabes cómo es esto:
si miro
la luna de cristal, la rama roja
del lento otoño en mi ventana,
si toco
junto al fuego
la impalpable ceniza
o el arrugado cuerpo de la leña,
todo me lleva a ti,
como si todo lo que existe,
aromas, luz, metales,
fueran pequeños barcos que navegan
hacia las islas tuyas que me aguardan.

Ahora bien,
si poco a poco dejas de quererme
dejaré de quererte poco a poco.

Si de pronto
me olvidas
no me busques,
que ya te habré olvidado.

Si consideras largo y loco
el viento de banderas
que pasa por mi vida
y te decides
a dejarme a la orilla
del corazón en que tengo raíces,
piensa
que en ese día,
a esa hora
levantaré los brazos
y saldrán mis raíces
a buscar otra tierra.

Pero
si cada día,
cada hora
sientes que a mí estás destinada
con dulzura implacable.
Si cada día sube
una flor a tus labios a buscarme,
ay amor mío, ay mía,
en mí todo ese fuego se repite,
en mí nada se apaga ni se olvida,
mi amor se nutre de tu amor, amada,
y mientras vivas estará en tus brazos
sin salir de los míos.

Mojada. Vilma Palma E Vampiros.

No tengo màs patria que tu corazòn. Hernaldo Zuñiga.

Demoliendo hoteles. Charly Garcìa

Yo no quiero volverme tan loco. Charly Garcìa

Maldito sudaca. Los prisioneros.

Por el hecho de estar sin ti - Alberto Plaza

No me quites la ilusiòn . Alberto Plaza.

Que increible es la distancia / Hernaldo Zuñiga

En El Mismo Tren. Hernaldo Zuñiga

EL TIEMPO DIFÍCIL José Antonio Labordeta

EL TIEMPO DIFÍCIL (I)

A nadie golpeamos
y fuimos, al contrario, empujados,
hasta caer de bruces en la yerba.

A nadie hicimos daño
y fuimos juzgados,
silenciados, hundidos, una y otra vez.

No tuvimos valor de levantar la mano
de poner la mejilla, el otro rostro lado
para recibir un nuevo golpe.

Nada hicimos.
Enjugamos las lágrimas, el miedo,
arrinconamos nuestras dudas
los odios
y seguimos intentando vivir -¿vivir?-
amargamente unidos al espacio vital
que nos ofrecen.

Ahora, luego, ya nadie
se pregunte
qué hacer, qué caminamos.

Estamos todavía absorbidos por la tierra
brutal, seca, infinita
que nos tiene apresados.

Yo Te Nombro Libertad. Poema de Paul Eluard

Por el pájaro enjaulado,
por el pez en la pecera,
por mi amigo que está preso
porque ha dicho lo que piensa.
Por las flores arrancadas,
por la hierba pisoteada,
por los arboles podados,
por los cuerpos torturados,
yo te nombro libertad.
Por los dientes apretados,
por la rabia contenida,
por el nudo en la garganta,
por las bocas que no cantan.
Por el beso clandestino,
por el verso censurado,
por los miles exiliados,
por los nombres prohibidos,
yo te nombro libertad.
Te nombro en nombre de todos,
por tu nombre verdadero,
te nombro cuando oscurece,
cundo nadie me ve.
Escribo tu nombre en las paredes de mi ciudad,
tu nombre verdadero,
tu nombre y otros nombres,
que no nombro por temor.
Por la idea perseguida,
por los golpes recibidos,
por aquel que no resiste,
por aquellos que se esconden.
Por el miedo que te tienen,
por tus pasos que vigilan,
por la forma en que te atacan,
por los hijos que te matan,
yo te nombro libertad.
Por las tierras invadidas,
por los pueblos conquistados,
por la gente sometida,
por los hombres explotados.
Por los muertos en la hoguera,
por el justo ajusticiado,
por el héroe asesinado,
por los fuegos apagados,
yo te nombro libertad.

Yo Te Nombro Libertad. Nacha Guevara

En el paìs de la Libertad Leòn Gieco

El miedo. Segùn Galeano

Pàjaros Prohibidos Eduardo Galeano

Los presos políticos uruguayos no pueden hablar sin permiso,
silbar, sonreír, cantar, caminar rápido, ni saludar a otro preso.
Tampoco pueden dibujar ni recibir dibujos de mujeres
embarazadas, parejas, mariposas, estrellas ni pájaros.
Didoskó Pérez, maestro de escuela, torturado y preso "por
tener ideas ideológicas", recibe un domingo la visita de su hija
Milay, de cinco años. La hija le trae un dibujo de pájaros. Los
censores se lo rompen a la entrada de la cárcel.
Al domingo siguiente, Milay le trae un dibujo de árboles. Los
árboles no están prohibidos y el dibujo pasa. Didoskó le elogia
la obra y le pregunta por los circulitos de colores que aparecen
en las copas de los árboles, muchos pequeños círculos entre las
ramas: - ¿son naranjas?¿qué frutos son?- La niña lo hace callar:
-ssshhhhh- y en secreto le explica: - bobo ¿no ves que son los
ojos? Los ojos de los pájaros que te traje a escondidas.

El derecho a soñar. Eduardo Galeano.

El derecho a soñar. Eduardo Galeano.

Vaya uno a saber cómo será el mundo más allá del año 2000. Tenemos una única certeza: si todavía estamos ahí, para entonces ya seremos gente del siglo pasado y, peor todavía, seremos gente del pasado milenio.
Sin embargo, aunque no podemos adivinar el mundo que será, bien podemos imaginar el que queremos que sea. El derecho de soñar no figura en los treinta derechos humanos que las Naciones Unidas proclamaron en 1948. Pero si no fuera por él, y por las aguas que da de beber, los demás derechos se morirían de sed.
Deliremos, pues, por un ratito. El mundo, que está patas arriba, se pondrá sobre sus pies.

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En las calles, los automóviles serán pisados por los perros.
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Los cocineros no creeerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas.
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La policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla.
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El aire estárá limpio de los venenos de las máquinas, y no tendrá más contaminación que la que emana de los miedos humanos y de las humanas pasiones.
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Los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos. Los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas.
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La justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda.
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La gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la computadora, ni será comprada por el supermercado, ni será mirada por el televisor.
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El mundo ya no estará en guerra con los pobres, sino contra la pobreza, y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra por siempre jamás.
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Una mujer, negra, será presidente de Brasil y otra mujer, negra, será presidente de los Estados Unidos de América.
Una mujer india gobernará Guatemala y otra, Perú.

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El televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia, y será tratado como la plancha o el lavarropas.
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Nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión.
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En Argentina, las locas de la Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria.
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La gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar
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Los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle.
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La Santa Madre Iglesia corregirá algunas erratas de las piedras de Moisés:
El sexto mandamiento ordenará: "Festejarás el cuerpo".
El noveno, que desconfía del deseo, lo declarará sagrado.

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En ningún país irán presos los muchachos que se nieguen a hacer el servicio militar, sino los que quieran hacerlo.
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Los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos.
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La Iglesia también dictará un undécimo mandamiento, que se le había olvidado al Señor: "Amarás a la naturaleza, de la que formas parte".
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Los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas.
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La educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla.
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Todos los penitentes serán celebrantes, y no habrá noche que no sea vivida como si fuera la última, ni día que no sea vivido como si fuera el primero.

Los nadies . Eduardo Galeano.

Los nadies . Eduardo Galeano.

Los nadies

Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.
Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.

Helpless. Neil Young .

Power To The People. John Lennon

martes, 3 de noviembre de 2009

Cita con àngeles. Silvio Rodrìguez.

Cita con àngeles

Cita con ángeles

Desde los tiempos más remotos
vuelan los ángeles guardianes
siempre celosos de sus votos
contra atropellos y desmanes.
Junto a las cunas infantiles,
junto a los tristes moribundos,
cuentan que velan los gentiles
seres con alas de otro mundo.

Cuando este ángel surca el cielo,
no hay nada que se le asemeje.
El fin de su apurado vuelo
es la sentencia de un hereje.
No se distraiga ni demore,
todo es ahora inoportuno.
Va rumbo al campo de las flores
donde la hoguera espera a Bruno.

Se lanza un ángel de la altura,
caída libre que da frío.
La orden de su jefatura
es descender hasta Dos Ríos.
Es diecinueve y también mayo,
monte de espuma y madre sierra,
cuando otro ángel a caballo
cae "con los pobres de la tierra".

Dicen que al filo de la una
un angelote compasivo
pasó delante de la luna,
sobrevolando los olivos.
Y cuentan que con mala maña
fue tiroteado su abanico,
justo a la hora que en España
se asesinaba a Federico.

Un bello arcángel aletea
junto a un gran pájaro de hierro.
Procura que un hombre lo vea
para ahuyentar cien mil destierros.
Pero el arcángel se sofoca
y un ala azul se le lastima
y el ave negra abre la boca
cuando atraviesan Hiroshima.

[Danzando un milenario rito
donde los cielos son más puros,
un ángel desde el infinito
ve la emboscada sobre el Yuro.
Y oye el telúrico alarido
que hace vibrar la cordillera,
cuando en la espalda del caído
sueñan las alas de la era.]


Dejando un surco luminoso
por sobre Memphis, Tennessee,
pasó volando presuroso
un ser alado en frenesí.
Iba vistiéndose de luto,
iba llorando el querubín
e iba contando los minutos
de Dios y Martin Luther King.

El ángel pasa bajo un puente,
después rodea un rascacielos.
Parque Central, lleno de gente,
no se da cuenta de su vuelo.
Cuánta utopía será rota
y cuánto de imaginación
cuando a la puerta del Dakota
las balas derriben a John.

Septiembre aúlla todavía
su doble saldo escalofriante.
Todo sucede un mismo día
gracias a un odio semejante.
Y el mismo ángel que allá en Chile
vio bombardear al presidente,
ve las dos torres con sus miles
cayendo inolvidablemente.

[En Santa Fe las aguas cubren
sueños de niños desolados
y ahogan con furia incontenible
las penas de los evacuados.
Un ángel se desploma en llanto
cuando descubre el desvarío
del ala oscura del Salado
que tapa todo lo querido.]
(Estrofa de Víctor Heredia)


Desesperados, los querubes
toman los cielos de la tierra
y con sus lápices de nubes
pintan adioses a las guerras.
El mundo llena los balcones
y exclama al fin: esta es mi lucha,
pero el señor de los cañones
no mira al cielo ni lo escucha.

Pobres los ángeles urgentes
que nunca llegan a salvarnos.
¿Será que son incompetentes
o que no hay forma de ayudarnos?
Para evitarles más dolores
y cuentas del psicoanalista,
seamos un tilín mejores
y mucho menos egoístas.

Hoy ten miedo de mì . Fernando Delgadillo.

Hoy ten miedo de mì . Fernando Delgadillo.

Hoy ten miedo de mí

Hoy que llevo en la boca el sabor a vencido
Procura tener a la mano un amigo
Que cuide tu frente y tu voz
Y que cuide de ti, para ti tus vestidos
Y a tus pensamientos mantenlos atentos
Y a mano tu amigo

La importancia de verte
Morderte los labios
De preocupación
Es hoy tan necesaria
Como verte siempre
Como andar siguiéndote con la cabeza
En la imaginación
Porque ¿sabes? y si no lo sabes no importa
Yo sé lo que siento, yo sé lo que cortan
Después unos labios
Esos labios rojos y afilados
Y estos puños que tiemblan de rabia
Cuando estás contenta
Que tiemblan de muerte
Si alguien se te acercara a ti

Hoy procura que aquella ventana
Que mira a la calle en tu cuarto se tenga cerrada
Porque no vaya ser yo el viento de la noche
Y te mida y recorra la piel con mi aliento
Y hasta te acaricie y te deje dormir
Y me meta en tu pecho y me vuelva a salir
Y respires de mí
O me vuelva una estrella y te estreche en mis rayos
Y todo por no hacerme un poco de caso
Ten miedo de mayo
Y ten miedo de mí

Porque no vaya a ser que cansado de verte
Me meta en tus brazos para poseerte
Y te arranque las ropas y te bese los pies
Y te llame mi diosa y no pueda mirarte
De frente y te diga llorando después
Por favor tenme miedo
Tiembla mucho de miedo mujer
Porque no puede ser

Cuentos Compartidos. Alejandro Filio

Cuentos compartidos

Durmió la tarde desnuda sobre la ventana,
afuera nadie, ni luces ni palomas blancas.
No juega el viento, no se platican las campanas.
Todo silencio si tú me faltas.

La lluvia llorará conmigo
y calle abajo de los portales enemigos
salen al paso, me acosan antes que el olvido
sueños descalzos por el camino.

Todos tenemos un amor,
un tiempo para dar, un ciclo.
Estamos solos otra vez
o siempre como en el principio.

Dame tu mano, vuela conmigo,
seremos soledades y cuentos compartidos.

Durmió la tarde y entre su sueño dio contigo,
cuando llegaste la luna tuvo algún sentido.
No soy de nadie, dijiste para estar conmigo.
Si es por amarte todo lo olvido.


Cuentos Compartidos. Alejandro Filio

Ni derechos ni humanos. Eduardo Galenao

Ni derechos ni humanos

Si la maquinaria militar no mata, se oxida. El presidente del planeta anda paseando el dedo por los mapas, a ver sobre qué país caerán las próximas bombas. Ha sido un éxito la guerra de Afganistán, que castigó a los castigados y mató a los muertos; y ya se necesitan enemigos nuevos.
Pero nada tienen de nuevo las banderas: la voluntad de Dios, la amenaza terrorista y los derechos humanos. Tengo la impresión de que George W Bush no es exactamente el tipo de traductor que Dios elegiría, si tuviera algo que decirnos; y el peligro terrorista resulta cada vez menos convincente como coartada del terrorismo militar. ¿Y los derechos humanos? ¿Seguirán siendo pretextos útiles para quienes los hacen puré?
Hace más de medio siglo que las Naciones Unidas aprobaron la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y no hay documento internacional más citado y elogiado.
No es por criticar, pero a esta altura me parece evidente que a la declaración le falta mucho más que lo que tiene. Por ejemplo, allí no figura el más elemental de los derechos, el derecho a respirar, que se ha hecho impracticable en este mundo donde los pájaros tosen. Ni figura el derecho a caminar, que ya ha pasado a la categoría de hazaña ahora que sólo quedan dos clases de peatones, los rápidos y los muertos. Y tampoco figura el derecho a la indignación, que es lo menos que la dignidad humana puede exigir cuando se la condena a ser indigna, ni el derecho a luchar por otro mundo posible cuando se ha hecho imposible el mundo tal cual es.
En los 30 artículos de la declaración, la palabra libertad es la que más se repite. La libertad de trabajar, ganar un salario justo y fundar sindicatos, pongamos por caso, está garantizada en el artículo 23. Pero son cada vez más los trabajadores que no tienen, hoy por hoy, ni siquiera la libertad de elegir la salsa con la que serán comidos. Los empleos duran menos que un suspiro, y el miedo obliga a callar y obedecer: salarios más bajos, horarios más largos, y a olvidarse de las vacaciones pagas, la jubilación y la asistencia social y demás derechos que todos tenemos, según aseguran los artículos 22, 24 y 25. Las instituciones financieras internacionales, las Chicas Superpoderosas del mundo contemporáneo, imponen la "flexibilidad laboral", eufemismo que designa el entierro de dos siglos de conquistas obreras. Y las grandes empresas multinacionales exigen acuerdos "union free", libres de sindicatos, en los países que entre sí compiten ofreciendo mano de obra más sumisa y barata. "Nadie será sometido a esclavitud ni a servidumbre en cualquier forma", advierte el artículo 4. Menos mal.
No figura en la lista el derecho humano a disfrutar de los bienes naturales, tierra, agua, aire, y a defenderlos ante cualquier amenaza. Tampoco figura el suicida derecho al exterminio de la naturaleza, que por cierto ejercitan, y con entusiasmo, los países que se han comprado el planeta y lo están devorando. Los demás países pagan la cuenta. Los años noventa fueron bautizados por las Naciones Unidas con un nombre dictado por el humor negro: Década Internacional para la Reducción de los Desastres Naturales. Nunca el mundo ha sufrido tantas calamidades, inundaciones, sequías, huracanes, clima enloquecido, en tan poco tiempo. ¿Desastres "naturales"? En un mundo que tiene la costumbre de condenar a las víctimas, la naturaleza tiene la culpa de los crímenes que contra ella se cometen.
"Todos tenemos derecho a transitar libremente", afirma el artículo 13. Entrar, es otra cosa. Las puertas de los países ricos se cierran en las narices de los millones de fugitivos que peregrinan del sur al norte, y del este al oeste, huyendo de los cultivos aniquilados, los ríos envenenados, los bosques arrasados, los precios arruinados, los salarios enanizados. Unos cuantos mueren en el intento, pero otros consiguen colarse por debajo de la puerta. Una vez adentro, en el paraíso prometido, ellos son los menos libres y los menos iguales.
"Todos los hombres nacen libres e iguales en dignidad y derechos", dice el artículo 1. Que nacen, puede ser; pero a los pocos minutos se hace el aparte. El artículo 28 establece que "todos tenemos derecho a un justo orden social e internacional". Las mismas Naciones Unidas nos informan, en sus estadísticas, que cuanto más progresa el progreso, menos justo resulta. El reparto de los panes y los peces es mucho más injusto en Estados Unidos o en Gran Bretaña que en Bangladesh o Rwanda. Y en el orden internacional, también los numeritos de las Naciones Unidas revelan que diez personas poseen más riqueza que toda la riqueza que producen 54 países sumados. Las dos terceras partes de la humanidad sobreviven con menos de dos dólares diarios, y la brecha entre los que tienen y los que necesitan se ha triplicado desde que se firmó la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Crece la desigualdad, y para salvaguardarla crecen los gastos militares. Obscenas fortunas alimentan la fiebre guerrera y promueven la invención de demonios destinados a justificarla. El artículo 11 nos cuenta que "toda persona es inocente mientras no se pruebe lo contrario". Tal como marchan las cosas, de aquí a poco será culpable de terrorismo toda persona que no camine de rodillas, aunque se pruebe lo contrario.
La economía de guerra multiplica la prosperidad de los prósperos y cumple funciones de intimidación y castigo. Y a la vez irradia sobre el mundo una cultura militar que sacraliza la violencia ejercida contra la gente "diferente", que el racismo reduce a la categoría de subgente. "Nadie podrá ser discriminado por su sexo, raza, religión o cualquier otra condición", advierte el artículo 2, pero las nuevas superproducciones de Hollywood, dictadas por el Pentágono para glorificar las aventuras imperiales, predican un racismo clamoroso que hereda las peores tradiciones del cine. Y no sólo del cine. En estos días, por pura casualidad, cayó en mis manos una revista de las Naciones Unidas de noviembre del 86, edición en inglés del Correo de la Unesco. Allí me enteré de que un antiguo cosmógrafo había escrito que los indígenas de las Américas tenían la piel azul y la cabeza cuadrada. Se llamaba, créase o no, John of Hollywood.
La declaración proclama, la realidad traiciona. "Nadie podrá suprimir ninguno de estos derechos", asegura el artículo 30, pero hay alguien que bien podría comentar: "¿No ve que puedo?". Alguien, o sea: el sistema universal de poder, siempre acompañado por el miedo que difunde y la resignación que impone.
Según el presidente Bush, los enemigos de la humanidad son Irak, Irán y Corea del Norte, principales candidatos para sus próximos ejercicios de tiro al blanco. Supongo que él ha llegado a esa conclusión al cabo de profundas meditaciones, pero su certeza absoluta me parece, por lo menos, digna de duda. Y el derecho a la duda es también un derecho humano, al fin y al cabo, aunque no lo mencione la declaración de las Naciones Unidas.
Eduardo Galeano

Ahora vale la pena. Mario Benedetti

AHORA VALE LA PENA

Ahora vale la pena.
Dios
se quedó dormido.

Todos sabemos que esto
no es
definitivo
que es una suerte loca
quizá un breve
delirio.

Ahora vale la pena
vivir
aunque haga frío
aunque la tarde vuele.
O no vuele.
Es lo mismo.

Ahora sí
pero luego
si Dios no se despierta
qué pasará
diosmío.

Ultima alocución al pueblo transmitida por Radio Magallanes Salvador Allende

…Pagaré con mi vida la defensa de principios que son caros a esta patria. Caerá un baldón sobre aquellos que han vulnerado sus compromisos, faltando a su palabra, roto la doctrina de las Fuerzas Armadas.
El pueblo debe estar alerta y vigilante. No debe dejarse provocar, ni dejarse masacrar, pero también debe defender sus conquistas. Debe defender el derecho a construir con su esfuerzo una vida digna y mejor.
Una palabra para aquellos que llamándose demócratas han estado instigando esta sublevación, para aquellos que diciéndose representantes del pueblo, han estado turbia y torpemente actuando para hacer posible este paso que coloca a Chile en el despeñadero.
En nombre de los más sagrados intereses del pueblo, en nombre de la patria los llamo a ustedes para decirles que tengan fe. La historia no se detiene ni con la represión ni con el crimen. Ésta es una etapa que será superada, éste es un momento duro y difícil. Es posible que nos aplasten, pero el mañana será del pueblo, será de los trabajadores. La humanidad avanza para la conquista de una vida mejor.
Compatriotas: es posible que silencien las radios, y me despido de ustedes. En estos momentos pasan los aviones. Es posible que nos acribillen. Pero que sepan que aquí estamos, por lo menos con este ejemplo, para señalar que en este país hay hombres que saben cumplir con las obligaciones que tienen. Yo lo haré por mandato del pueblo y por la voluntad consciente de un presidente que tiene la dignidad del cargo…
Quizás sea ésta la última oportunidad en que me pueda dirigir a ustedes. La Fuerza Aérea ha bombardeado las torres de Radio Portales y Radio Corporación. Mis palabras no tienen amargura, sino decepción, y serán ellas el castigo moral para los que han traicionado el juramento que hicieron.
Soldados de Chile, comandantes en jefe y titulares… …al almirante Merino… … El general Mendoza, general rastrero que sólo ayer manifestara su solidaridad y lealtad al gobierno, también se ha denominado director general de Carabineros.
Ante estos hechos sólo me cabe decirle a los trabajadores: Yo no voy a renunciar. Colocado en un tránsito histórico pagaré con mi vida la lealtad del pueblo. Y les digo que tengo la certeza que la semilla que entregáramos a la conciencia digna de miles y miles de chilenos no podrá ser cegada definitivamente. Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen, ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos.
Trabajadores de mi patria: Quiero agradecerles la lealtad que siempre tuvieron, la confianza que depositaron en un hombre que sólo fue intérprete de grandes anhelos de justicia que empeño su palabra en que respetaría la constitución y la ley, y así lo hizo. Es este momento definitivo, el último en que yo pueda dirigirme a ustedes. Espero que aprovechen la lección. El capital foráneo, el imperialismo, unido a la reacción, creó el clima para que las Fuerzas Armadas rompieran su tradición: la que les señalo Schneider y que reafirmara el comandante Araya, víctima del mismo sector social que hoy estará en sus casas esperando con mano ajena conquistar el poder para seguir defendiendo sus granjerías y sus privilegios. Me dirijo, sobre todo, a la modesta mujer de nuestra tierra: a la campesina que creyó en nosotros; a la obrera que trabajó más, a la madre que supo de su preocupación por los niños. Me dirijo a los profesionales de la patria, a los profesionales patriotas, a los que hace días están trabajando contra la sedición auspiciada por los colegios profesionales, colegios de clase para defender también las ventajas de una sociedad capitalista.
Me dirijo a la juventud, a aquellos que cantaron y entregaron su alegría y su espíritu de lucha; me dirijo al hombre de Chile, al obrero, al campesino, al intelectual, a aquellos que serán perseguidos, porque en nuestro país el fascismo ya estuvo hace muchas horas presente en los atentados terroristas, volando puentes, cortando las vías férreas, destruyendo los oleoductos y los gasoductos, frente al silencio de los que tenían la obligación de proceder… …la historia los juzgará.
Seguramente Radio Magallanes será acallada y el metal tranquilo de mi voz no llegará a ustedes. No importa me seguirán oyendo. Siempre estaré junto a ustedes, por lo menos mi recuerdo será el de un hombre digno que fue leal con la patria. El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse.
Trabajadores de mi patria: Tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres el momento gris y amargo, donde la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor.
¡Viva Chile, viva el pueblo, vivan los trabajadores!
Éstas son mis últimas palabras, teniendo la certeza de que el sacrificio no será en vano. Tengo la certeza de que, por lo menos, habrá una sanción moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición.

Màs temprano que tarde.... Salvador Allende

Tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres el momento gris y amargo, donde la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor.

La revoluciòn Ricardo Flores Magòn

La revolución

«La revolución va a estallar de un momento a otro. Los que por tantos años hemos estado atentos a todos los incidentes de la vida social y política del pueblo mexicano, no podemos engañarnos. Los síntomas del formidable cataclismo no dejan lugar a duda de que algo está por surgir y luego por derrumbarse, de que algo va a levantarse y algo está por caer. Por fin, después de treinta y cuatro años de vergüenza, va a levantar la cabeza el pueblo mexicano, y por fin, después de esa larga noche, va a quedar convertido en ruinas el negro edificio cuya pesadumbre no ahogaba.»
Regeneración, 19 de noviembre de 1910

El horror a la revoluciòn

El horror a la revolución

«No queremos luchas fratricidas, no queremos sangre, no queremos guerra», dicen los timoratos. Y hablan en seguida de los horrores de la matanza: la sangre corriendo en abundancia, la atmósfera cargada de espesos humos, el ruido ensordecedor de las armas de fuego; sangre, agonía, muerte, incendio, ¡qué horror!
¡Qué horror! En verdad, compañeros, nada tiene de agradable el espectáculo que ofrece la guerra; pero la guerra es necesaria. Es necesaria la guerra cuando hay algo que se opone a la conquista del bienestar.
Es horrible la guerra, cuesta muchas vidas, muchas lágrimas y muchos dolores; pero ¿qué decir de la paz? ¿Qué decir, compañeros, de la paz bajo el presente sistema de explotación capitalista y de barbarie gubernamental? ¿Garantiza siquiera la vida esta paz?
Por horrible que sea la guerra, no sobrepasa en horror a la paz. La paz tiene sus víctimas, la paz es sombría; pero no porque la paz, por sí misma, sea mala, sino por el conjunto de circunstancias que la componen en la actualidad. Sin necesidad de que haya guerra, hay víctimas en tiempo de paz, y, según las estadísticas, las víctimas en tiempo de paz son más numerosas que las víctimas en tiempo de guerra.
Basta con leer todos los días los periódicos de información para convencerse de que es una verdad lo que digo. Ya es una mina que se desploma y aplasta a centenares o miles de trabajadores, o bien, un tren que descarrila y produce la muerte de los pasajeros; o un buque que se hunde y sepulta en el fondo del mar a muchas personas. La muerte espía al ser humano en todos los momentos de su existencia. El trabajador cae de los andamios y se despedaza el cuerpo. Otro, manejando una máquina, se corta un brazo, una pierna y queda mutilado o muere. El número de personas que mueren anualmente en virtud de catástrofes mineras, ferroviarias, marítimas y de otra naturaleza es verdaderamente alarmante. Los que mueren como consecuencia de incendios de teatros, hoteles y casas alcanzan una cifra desesperante cada año.
Pero no es esto todo: las condiciones de insalubridad en que se efectúa el trabajo en las fábricas y los talleres; lo fatigoso de las tareas; la incomodidad e insalubridad de las viviendas de los trabajadores ¾forzados a vivir en verdaderas zahúrdas¾; la suciedad de los barrios obreros; la mala alimentación que el trabajador pueda conseguir por los salarios miserables que gana; la adulteración de los artículos alimenticios; la inquietud en que vive el hombre de trabajo, que teme que de un momento a otro no podrá llevar pan a la familia; y el disgusto que produce el hecho de encontrarse bajo la influencia del polizonte, bajo la influencia de leyes bárbaras dictadas por el estúpido egoísmo de las clases encumbradas, bajo la influencia de monigotes descerebrados que la hacen de autoridad; todo ello: insalubridad, mala alimentación, trabajo fatigoso, inquietud por el porvenir, disgusto del presente, minan la salud de las clases pobres, engendran enfermedades espantosas como la tisis, el tifo y otras que diezman a los desheredados y cuyos estragos alcanzan a todos: a hombres, a mujeres, ancianos y niños. Lo que no ocurre con la guerra, en la que es raro el caso del atropello a los ancianos, a las mujeres y a los niños, a no ser que se trate de un tirano bestial ¾como Porfirio Díaz¾, para quien no hay en esta vida criatura respetable. El tigre hinca los colmillos indistintamente en las carnes de un viejo, de una mujer o de un niño.
Todas estas calamidades, que sufre la humanidad en tiempo de paz son el resultado de la impotencia del gobierno y de la ley para hacer la felicidad de los pueblos por la sencilla razón de que tanto el gobierno como la ley no son otra cosa que los guardianes del capital, y el capital es nuestra cadena común. El capital quiere ganancias y, por lo tanto, no se preocupa de la vida humana. El dueño de una mina no se preocupa porque el lugar de trabajo ofrezca riesgos para la vida de los obreros; no hace las obras necesarias para que el trabajo se efectúe en la mina en condiciones de seguridad que garanticen la vida de los mineros. Por eso se desploman las minas, ocurren explosiones, los obreros se desprenden de los elevadores y hay otros muchos siniestros. El capitalista tendría que ganar menos si protegiese la vida de sus operarios, y prefiere que éstos revienten en una catástrofe; que las viudas y los huérfanos perezcan de hambre o se prostituyan para poder vivir, a gastar algunas sumas en favor de los que con su trabajo lo enriquecen, de los que con su sacrificio lo hacen feliz.
Igual cosa puede decirse de los desastres ferrocarrileros y marítimos. El mal material de que están construidos los barcos, los coches y las locomotoras, para obtener todo eso al menor costo posible, y el deterioro que se opera en ellos con el uso; el hecho de que las compañías tienen que usarlo todo hasta su máximum de duración para gastar menos, añadiéndose a todo esto el mal estado de las vías, que hay que componer lo menos posible para sacar mayores utilidades, hacen que la inseguridad sea efectiva e inminentes las catástrofes.
La ganancia que quiere el capital es, también, la causa de que el trabajado en las fábricas y talleres se haga en condiciones de insalubridad manifiesta. EL capitalista tendría que gastar dinero para que las condiciones higiénicas de los lugares de trabajo fueran buenas, y es precisamente lo que no quiere. La salud y la vida de los trabajadores no entran en los cálculos de los capitalistas. Ganar dinero, no importa cómo, es la divisa de los señores burgueses.
La miseria, por sí sola, es más horrible que la guerra, y causa más estragos que ella. El número de niños que mueren cada año es fabuloso; el número de tuberculosos que mueren cada año, es, igualmente, admirable. Esos fallecimientos se deben a la miseria, y la miseria es el producto del sistema capitalista.
¿Por qué temer a la guerra? Si se tiene que morir aplastado por la tiranía capitalista y gubernamental en tiempo de paz, ¿por qué no morir mejor combatiendo lo que nos aplasta? Es menos espantoso que se derrame sangre que conquista la libertad y el bienestar, que continúe derramándose bajo el actual sistema político y social en provecho de nuestros explotadores y tiranos.
Además, la guerra no produce tantas víctimas como la paz bajo el actual sistema. El número de personas que resultan muertas en una batalla o en un encuentro es reducidísimo en comparación con el número de hombres que han entrado en juego por ambas partes combatientes; y si fuera posible que toda una nación estuviese en revolución, si ese estado de guerra durase un año, al final de ese tiempo se vería que, por las dificultades que había tenido el capitalismo para explotar a los trabajadores por hallarse la mayor parte de éstos con las armas en la mano, el número de defunciones había decrecido, o al menos había sido igual al de los años pasados en paz. Esto ha podido comprobarse en países que han estado en revolución. Los trabajos se suspenden por el estado de guerra; los trabajadores cambian el malsano género de vida de la fábrica, del taller o de la mina, por la vida sana al aire libre, comiendo carne en abundancia, haciendo saludable ejercicio, y, sobre todo, teniendo reanimado el espíritu con la esperanza de cambiar de condición, o simplemente satisfechos de levantar el rostro y de sentirse libres enfrente de sus amos espantados.
Es mejor morir atravesado por una bala defendiendo su derecho y el bienestar de sus hermanos, que perecer aplastado, como un gusano, bajo los escombros de la mina, o triturado por la maquinaria, o en una agonía penosa y lenta en un rincón de la negra covacha.
Gritemos con todas nuestras fuerzas: ¡Viva la revolución! ¡Muera la paz capitalista!
Ricardo Flores Magón
Regeneración, 17 de diciembre de 1910

Tomado de:
Regeneración 1900-1918: La corriente más radical de la revolución mexicana de 1910 a través de su periódico de combate, Quinta reimpresión, Ediciones Era, México, 1991.
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[ Ricardo Flores Magón ]
Última revisión: 26/07/02

Alba Federico Garcìa Lorca

Mi corazón oprimido
Siente junto a la alborada
El dolor de sus amores
Y el sueño de las distancias.
La luz de la aurora lleva
Semilleros de nostalgias
Y la tristeza sin ojos
De la médula del alma.
La gran tumba de la noche
Su negro velo levanta
Para ocultar con el día
La inmensa cumbre estrellada.

¡Qué haré yo sobre estos campos
Cogiendo nidos y ramas
Rodeado de la aurora
Y llena de noche el alma!
¡Qué haré si tienes tus ojos
Muertos a las luces claras
Y no ha de sentir mi carne
El calor de tus miradas!
¿Por qué te perdí por siempre
En aquella tarde clara?
Hoy mi pecho está reseco
Como una estrella apagada.

El que no posee

"El que no posee el don de maravillarse ni de entusiasmarse más le valdría estar muerto, porque sus ojos están cerrados". Albert Einstein

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