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viernes, 12 de abril de 2019

Salud-Sociedad: El peligroso negocio con la salud | DW Documental





Cada vez más personas mueren o sufren lesiones debido a productos médicos inseguros, como prótesis, marcapasos o implantes mamarios. En Alemania, se reportan el triple de incidentes que hace 10 años; en Estados Unidos, cinco veces más. "Fuimos conejillos de indias", resume Jürgen Thoma. Un experimento con un mal resultado. En 2005, Thoma necesitaba una cadera artificial. Se le recomendó un nuevo producto, una "innovación", "lo mejor que existe en el mercado". Sin embargo, esa novedad le causó, probablemente, un enorme sufrimiento a cientos de personas. En las prótesis se produjo una abrasión metálica. Muchos pacientes sufrieron por ello intoxicación por metales y problemas óseos. Thomas Woska ha superado años de fuertes dolores. Hasta que, recientemente, le fue retirada de su espalda en una compleja operación una defectuosa prótesis de disco. La prótesis plástica se había desmenuzado. Documentos internos de empresas y ministerios analizados por los periodistas, así como conversaciones con representantes del sector e informantes, muestran que se ocultaron los efectos secundarios. Por lo general, las autoridades dejan que los propios fabricantes retiren los productos defectuosos o emitan advertencias de seguridad. Desde 2010, esto se ha realizado unas 1000 veces al año; en promedio, unas tres veces al día. En el mismo periodo, las autoridades aparentemente dispusieron el retiro del mercado sólo seis veces. A menudo, no se toma ninguna medida con productos defectuosos. El reportaje señala que se implantan regularmente productos que apenas han sido probados. El propio Ministerio de Salud parte de la base, según documentos internos de 2016, que sólo hay datos clínicos para uno de cada diez productos médicos con el nivel de riesgo más alto. Para los pacientes, esto puede tener consecuencias para la salud, aunque a menudo esto ni siquiera llega al público. Al vincular pagos de indemnizaciones con un acuerdo de confidencialidad, las compañías evitan que los afectados hablen sobre su caso. Más de 250 periodistas de casi 60 medios diferentes participaron en la investigación mundial sobre productos médicos titulada "The Implant Files". Entre ellos estaban la BBC, Le Monde, así como medios de comunicación de Japón, Pakistán, México, Túnez y varios países europeos.

domingo, 2 de septiembre de 2018

Europa: Contando los centavos.....pobreza en Alemania | DW Documental




Cada vez más alemanes se ven amenazados por la pobreza en la vejez y dependen de miniempleos adicionales o de alimentos gratuitos de ONGs. Herbert trabajó como soldador y marinero casi toda su vida. Sin embargo, nunca pensó en su jubilación. Ahora, Herbert tiene 65 años y su jubliación apenas le alcanza para llegar a fin de mes. No puede permitirse pasatiempos ni vacaciones, y el dinero escasea también en su día a día. En Alemania hay cada vez más personas como él. El 15% de los jubilados vive en el umbral de pobreza. La tasa ha crecido más que en cualquier otro grupo de población. Herbert depende de ayudas alimentarias y recoge botellas para cobrar el depósito. No le resulta fácil, pero no tiene otra opción, al igual que muchos otros pensionistas en la rica Alemania. Contando los Centavos - Pobreza en Alemania Un reportaje de Axel Rowohlt. ------------------------------------------------------------ Fascinantes, sorprendentes e informativos. DW Documentales, siempre cerca de los hechos y de los protagonistas que dan vida al día a día. Nuestra gran variedad de premiados documentales y reportajes refleja el mundo en todas sus facetas. Sumérjase en culturas extrañas, viaje a tierras lejanas y descubra las claves del presente. Suscríbase y explore el mundo que le rodea. Suscríbase a DW Documental: https://www.youtube.com/dwdocumental

jueves, 2 de agosto de 2018

Grecia: Arde la Europa de los pobres...En solidaridad con el pueblo griego.. Juanjo Álvarez y Manuel Garí





Juanjo Álvarez y Manuel Garí
Viento Sur








El pasado verano, en 2017, las temperaturas batieron récords en toda la Península ibérica. Tanto la población del Estado español en su vertiente atlántica como en la mediterránea, así como nuestras vecinas y vecinos de Portugal, sufrimos, una tras otra, las consecuencias de un fenómeno que ya nadie puede negar: el calentamiento global. Fenómeno que se ve agravado por la irresponsabilidad de negociantes y gobernantes que desprecian la gestión del bien común. Asunto que, a día de hoy, sigue siendo ajeno a las agendas gubernamentales y muy lejos de las políticas reales de las administraciones.

Ricos y políticos miran a otra parte

Las cumbres climáticas, reducidas a un circo mediático en el que cada gobierno proclama formalmente los objetivos más ambiciosos y presiona secretamente para boicotear cualquier compromiso, son la representación perfecta del cinismo y la incapacidad de nuestros sistemas políticos para abordar la crisis ecológica. A esa inanidad tal como comprobamos, por ejemplo, en la Cumbre de París hay que añadir un nuevo y agresivo factor: Trump en la Casa Blanca. Son muchos los riesgos que su presidencia conlleva, pero cabe señalar que los más importantes a largo plazo son el aumento del gasto militar y en “seguridad” interior y la negación del cambio climático.

Uno de los efectos más agresivos de esta crisis es la dureza de los incendios como el que estos días asola Grecia, que ayer fueron los que arrasaron Galicia, Asturias, Cataluña o Valencia. En aquellos meses de junio y julio del pasado verano, hasta las conversaciones en el ascensor acababan llevando hacia el cambio climático y, sin embargo, este año se esfumaron. Y es que esa es, precisamente, una de las consecuencias de la falta de políticas contra el cambio climático: su “normalización” social y su banalización. Incluso entre la gente más sensible, es fácil que se instale un relato simplificado en el que se identifica el calentamiento global con el mero incremento de temperaturas, pero en realidad esto no es exactamente así.

Efectos letales para las gentes de abajo

El cambio climático produce, en términos globales, un aumento de las temperaturas medias, pero no se limita a eso: se trata de una alteración global que implicará diversas consecuencias, de las cuales la temperatura media es la central y también la más previsible, pero no la única. Junto a esto vendrán otras amenazas que los expertos agrupan, de forma genérica, bajo la forma de alteraciones climáticas; así las larguísimas sequías (como la que dio origen en su día a las migraciones de población siria, previa a la guerra civil) o la abundancia de ciclones y tormentas tropicales (como los habidos en el sudeste asiático y en el Caribe e incluso afectado a la “fortaleza” norteamericana). Y aún más reciente, el deshielo del casquete polar ártico y el aumento de temperaturas en Siberia o en los países escandinavos, que están conociendo pavorosos incendios en sus bosques.

Los efectos del calentamiento suponen una agresión a la biosfera, nuestra casa, y a todos sus moradores en muchos aspectos, pero aquí cabe destacar que tienen efectos muy negativos en la economía y la vida de las gentes: tierras desérticas, cosechas arrasadas, infraestructuras destruidas, aumento de enfermedades, déficit de agua, aparición de nuevos conflictos bélicos, etc.

Por eso, la relativa tranquilidad con la que estamos viviendo de momento en este verano de 2018 en la Península ibérica no debería hacernos olvidar la gravedad de la crisis. La terrible situación en la que se encuentra en estos días Grecia es un desgraciado ejemplo. Varias poblaciones de la región de Ática han quedado asoladas, hay decenas de muertos por carbonización, un número todavía incontable de casas incendiadas. Gentes que se abrasaban por las llamas a siete metros del mar sin lograr alcanzar el agua. El pueblo trabajador pierde su entorno y sus casas, sus medios de vida y su anclaje vital y emocional con el terreno. Pero, en medio de la tragedia, hay que destacar la solidaridad popular encabezada por la izquierda con las gentes afectadas que se vuelca en centros sociales de acogida y ejemplos como el de algunos migrantes pakistaníes y egipcios que han arriesgado sus vidas para salvar en el mar las personas en apuros que habían logrado llegar.

Los incendios no son accidentes, son consecuencias

De incendios en el Estado español hemos tenido sobrados ejemplos en forma de tragedia, pero ni aquí ni allí son "accidentes". Son producto de causas concretas más allá de la existencia de pirómanos asesinos. La chispa la pueden encender delincuentes, o deberse a actividades lúdicas irresponsables o métodos de trabajo irresponsables en la industria o la agricultura, pero la pradera, metafóricamente hablando, se incendia porque estaba seca y no había con qué apagar la brasa.

Vivimos en un ecosistema “sureño” maravillosos y frágil, por lo que el cuidado de nuestras tierras y bosques es fundamental. La gestión preventiva es esencial. La situación se ve agravada por el calentamiento atmosférico y la violencia de las alteraciones meteorológicas, única explicación de la violencia con la que el fuego arrasa territorios y vidas. Pero los riesgos crecen con un urbanismo especulativo, la pérdida de la agricultura y ganadería tradicionales o, en algunos lugares, el aumento de especies vegetales hidrófilas para usos industriales, cuestiones a las que se añaden unas políticas austeritarias de la Unión Europea que han impuesto recortes en todo, también en las inversiones necesarias y en los gastos de personal de sectores estratégicos para evitar la tragedia: gestión forestal, gestión del recurso agua, servicios de lucha contra el fuego y personal de emergencias. Los servicios de emergencias llevan tiempo denunciando las carencias personales y de material y el desastre estaba anunciado. Si en algún lugar se ha mostrado la falacia ordoliberal germánica de la “austeridad expansiva” ha sido precisamente en la castigada Grecia.

Los gobiernos que aceptan las imposiciones de la Comisión Europea acaban siendo cómplices del desastre. El pueblo griego no se merece ni el austeritarismo, ni el gobierno que tiene ni las penas que acarrea. Los incendios en Grecia matan más porque es, a día de hoy, el estado más maltratado de la Unión Europea, y sus clases populares son las más pobres. Del mismo modo, nuestro territorio es objeto de una situación de gasto público decreciente y baja inversión en bienes comunes: por ello, lo que sucedió en 2017 puede volver a pasar y, más aún, volverá a pasar.

El asesino tiene rostro de capitalista, neoliberal para más señas

Las regiones más castigadas, las poblaciones más castigadas, son caldo de cultivo para una situación explosiva que explotará una y otra vez, porque el capitalismo es una estructura socioeconómica suicida en el que porciones importantes de las clases populares son parte prescindible del sistema, el lastre que se suelta cuando hay demasiado peso. Y es que efectivamente, la crisis ecológica también es cuestión de clase, y evidencia con claridad el reparto de funciones en el capitalismo internacional.

Y esto nos permite enlazar con la segunda cuestión, y es que la crisis ecológica es asunto de toda la comunidad internacional, de todos los países, tanto imperialistas como dependientes y empobrecidos. Pero las responsabilidades no son iguales ni parecidas. Quien más contamina, quien más emite gases de efecto invernadero, más y mayor responsabilidad tiene. Por supuesto, hablamos de China o India, pero también de la Rusia del nuevo zar Putin y de los países ricos del norte de Europa que sufren estos días episodios inimaginables hace unos años, y también de los opulentos EE UU, dónde, por cierto, quienes más sufren los efectos de los disturbios climáticos son las gentes pobres como vimos en Nueva Orleans. Pero, frente a la falsa idea del café para todos, el capitalismo no reparte de forma homogénea ni los beneficios ni los daños.

Así que conviene hoy acordarse del título de la célebre novela de Collins y Lapierre, pero no para confirmar que arde París. Es posible que arda, porque la dinámica expansiva del capital es una huida hacia delante que parece incapaz de controlarse a sí misma, pero tendremos que ser conscientes de que antes de que eso suceda las clases altas y los gobiernos súbditos dejarán que ardan Atenas, Marrakech, Lisboa y Trípoli.

Juanjo Álvarez y Manuel Garí. Militantes de Anticapitalistas

Fuente: https://www.vientosur.info/spip.php?article14037


vía:http://rebelion.org/noticia.php?id=244782

miércoles, 27 de junio de 2018

Mundo: Alerta; Europa ve el fin del mundo con la crisis que se le viene encima




¿Cuál cree que sea la amenaza más peligrosa que enfrenta Europa en toda su historia?

Documentales-España: Sexo en la frontera: prostitución en La Jonquera |Un pequeño pueblo en el norte de España, en la frontera con Francia, se ha convertido en pocos años en un centro de la prostitución.




Un pequeño pueblo en el norte de España, en la frontera con Francia, se ha convertido en pocos años en un centro de la prostitución. Para disgusto de sus habitantes. Desde que Francia endureciera su legislación contra la prostitución, La Jonquera, en Cataluña, es prácticamente el supermercado del sexo, en la vecina España. Con prostitución callejera y burdeles. "Es un problema para todo el país”, dice Sònia Martínez Juli, la alcaldesa de La Jonquera: "Lo primero que ve la gente al llegar a España es a las prostitutas”. El dueño del, según sus propias palabras, mayor club de alterne de Europa, el "Paradise”, defiende su empresa como es de esperar, mientras un verdadero "hijo de puta”, en sentido literal, el español Dani Farled, ve el negocio con ojos críticos, debido a su propia experiencia. Su madre fue durante años prostituta en La Jonquera, y su padre el proxeneta. Él mismo se dedica a realizar tatuajes en este ambiente y le disgusta la falta de respeto de muchos de los turistas sexuales. Estos últimos, en un 90 por ciento franceses, cuentan sin ambages, por qué vienen aquí, y una prostituta rumana explica por qué, en su opinión, es tan atractivo trabajar en España, un país que, de seguir así, pronto podría convertirse en la Tailandia de Europa. Este es al menos el resultado de un nuevo estudio de la Universidad de Comillas, en Madrid: al menos en lo que respecta a la cifra de trabajadoras del sexo, España ya está a la cabeza de Europa.

domingo, 25 de marzo de 2018

Europa-Francia: A 50 años del mayo francés...Guillermo Almeyra


El 22 de marzo de 1968 comenzó el mayo francés cuando un nutrido grupo de estudiantes de la Universidad de Nanterre ocupó la torre central de la misma. Un par de meses después, todas las fábricas de Francia estaban ocupadas, los estudiantes tomaban sus universidades y colegios y enfrentaban con adoquines a la policía; los capitalistas emigraban y el presidente Charles De Gaulle huía a Alemania a pedir el apoyo de las tropas francesas que estaban de guarnición.
Cincuenta años después, este 22 de marzo, millones de obreros, jubilados y estudiantes comienzan un mes de manifestacionesy huelgas in crescendo que harán de esta primavera que comienza con frío y nieve, una ardiente Primavera Social.
Todos los sindicatos ferroviarios, desde los más conservadores hasta los más radicales, decidieron, en efecto, hacer una huelga rotativa (dos días de huelga, tres de trabajo, otros dos de huelga y así sucesivamente hasta fines de junio por un total de 36 días no trabajados). Como tres días de actividad no bastan para reorganizar el tráfico ferroviario, Francia vivirá en los próximos meses en una agitación constante y al borde de la parálisis.
Este 22, por ejemplo, pararon también los distintos sindicatos de los aeropuertos y de la aviación, así como los controladores de los aeropuertos. También los sindicatos de funcionarios públicos del Estado central y de las municipalidades y regiones (salvo la CFDT, a la que el gobierno intenta dividir de los demás), el sindicato postal o los sindicatos de la educación primaria, media y universitaria, los de estudiantes universitarios, los de los hospitales, las casas de ancianos y los de decenas de grandes empresas que están suspendiendo o piensan trasladarse a países donde la mano de obra es mucho más barata, así como la participación masiva de partidos de izquierda, como la Francia Insubordinada de Mélenchon.
El descontento crece rápidamente. El presidente Emmanuel Macron, que había obtenido 60 por ciento de los votos de 40 por ciento, de los electores que no se abstuvieron, o sea, un apoyo real en poco superior a 32 por ciento, tiene ahora un índice de popularidad que ronda 40 por ciento y esa aprobación tibia va en caída ya que, en su afán de elevar los ingresos del gran capital, afectó a todas las municipalidades, sin importar si su gobierno era de derecha o de izquierda, pues les recortó importantes fondos.
También causó la ira de los jubilados, cuyos ingresos disminuyó, recortó fondos para las escuelas y universidades mientras aumentaba el presupuesto para la policía y las fuerzas armadas, tuvo una huelga larga y combativa de los guardacárceles, que en un número insuficiente deben hacer frente a prisiones cada vez más sobrepobladas, y tiene en agitación desde hace meses a los estresados y pocos médicos y enfermeras de los hospitales generales o para ancianos, siempre en peligro de ser procesados si un paciente muere o tiene problemas por la atención deficiente.
Por eso, en las más de 140 ciudades donde medio millón de personas se manifestaron, se sumaron miles de pequeños comerciantes, jubilados y parientes de los niños que no pueden ir a clase o no tienen comedor escolar porque Macron suprimió puestos en las escuelas.
El gobierno del gran capital debe lidiar con una ola de descontentos y conflictos que tienden a unirse pero que no tienen el mismo signo político, lo que aún le permite maniobrar. Enfrenta, en efecto, huelgas que se oponen a la reforma de las leyes laborales o del estatuto de los ferroviarios, pero también las protestas de sectores neoliberales y partidarios de dichas reformas de la clase media conservadora ahora afectados por la distribución de los fondos estatales exclusivamente en favor del gran capital financiero.
Esta evolución gradual de sectores de la clase media empobrecida e incluso de otros más acomodados pero amenazados por la concentración de la riqueza que lleva al cierre de miles de pequeñas empresas, todavía no basta para soldar de modo duradero ese tipo de protestas con las de los obreros que ven que los capitalistas tienen ganancias récord y aun así despiden o aumentan la explotación.
En las luchas, poco a poco se está gestando un frente contra el capital entre los trabajadores asalariados, la baja intelectualidad (estudiantes, maestros y profesores), la juventud (estudiantes secundarios y los nini desahuciados de los suburbios) y parte de las familias populares; es decir, un nuevo 68 pero aún más potente en la escala de Richter social.
La táctica de Macron, por ahora, es la del romano Fabio. Contemporiza, trata de dividir a los sindicatos para aislar a la CGT y a la izquierda, tira migajas a los jubilados, cede a los ecologistas en Les Landes y no hace el aeropuerto que provocó un conflicto de 50 años, su primer ministro declara que está abierto a la negociación con tal de cortar en fetas las protestas y de enfrentarlas una por una. Pero no tiene mucho éxito.
Por ejemplo, los trabajadores de la Ford de Burdeos, en huelga contra el cierre de ese establecimiento para llevarlo al extranjero, están dirigidos por la CGT, y uno de sus principales dirigentes fabriles es Philippe Poutou, el candidato a presidente por el Nuevo Partido Anticapitalista, quien ahora coincide en la defensa de la fuente de trabajo (para los obreros) y de impuestos y puestos de trabajo (para la municipalidad)… con el alcalde de Burdeos, el derechista Alain Juppé. Además, una buena parte de los diputados macronistas provienen del partido socialista y no están dispuestos a votar la legislación laboral, las medidas contra los ferroviarios y la privatización de trenes y aeropuertos, por lo que Macron está obligado a gobernar por decreto, como un rey pero de un país que le cortó la cabeza a un monarca.
En el 68, París cantaba “¡Ce n’ est qu’un début, continuons le combat!”. Este 22 parece ser un comienzo, y el combate indudablemente continuará.

jueves, 11 de enero de 2018

Europa: Los fondos buitre aceleran una brutal desposesión de las familias endeudadas...Éric Toussaint – CADTEM

Éric Toussaint – CADTEM

Gracias a la campaña internacional lanzada por el CADTM, se conoce muy bien la acción nefasta de los fondos buitre con respecto a las deudas soberanas: compran títulos de la deuda soberana a precio de saldo (de un 5 a un 20% del valor inicial) antes de recurrir a los tribunales para recuperar el máximo del valor de la deuda.
El mismo tipo de actividad está en plena expansión en el ámbito de las deudas familiares. Hay que señalar que las posibilidades son enormes, ya que en Europa el volumen de créditos privados en suspensión de pagos llega a un billón de euros (1.000.000.000.000 €).[1] Debido al empobrecimiento de las clases populares, el volumen de estos impagos de deudas familiares y de microempresas aumentará inevitablemente.
El modus operandi de los fondos buitre en el ámbito de las deudas privadas es simple. Compran paquetes de deudas impagadas, principalmente, a bancos,[2] a sociedades de telefonía móvil, a sociedades de crédito inmobiliario o empresas de suministro de energía a particulares. En general, esos fondos buitre adquieren esos impagos al 10 % de su valor, y luego mediante el acoso a las personas endeudadas, y también por procedimientos legales, tratan de recuperar del 20 al 30 % del valor inicial de la deuda.
Parece que en Europa, las sociedades financieras especializadas en ese tipo de actividades carroñeras se desarrollaron activamente, en primer lugar, en Escandinavia, debido a la crisis bancaria de los años 1980-1990. Hablamos de la firma sueca Intrum y de Aktiv Kapital (una filial del grupo estadounidense PRA).
Según un estudio publicado por el banco Morgan Stanley, el volumen total de paquetes de deudas impagadas, en posesión de las siete principales sociedades financieras especializadas en la recuperación de la deuda familiar en Europa, se duplicó entre 2014 y 2017, pasando de cerca de 4.000 millones de libras esterlinas a algo más de 8.000 millones (Financial Times, 23 de noviembre de 2017). En 2016, Intrum obtuvo unos beneficios de 197 millones de euros. Cabot, una sociedad británica, 155 millones de euros; Arrow, británica, 118 millones de euros; Hoist, británica, 93 millones de euros; Kruk, una sociedad polaca, ganó 91 millones de euros. En la página web de Arrow podemos leer que 4 millones de familias se encuentran en suspensión de pagos en Gran Bretaña.
En octubre de 2017, Intrum compró en Grecia un paquete de deudas impagadas por un monto de 40 millones de euros. Pero, probablemente, haya pagado solamente 1,2 millones de euros por esa adquisición, o sea, el 3 % de su valor nominal. Según el director de Intrum, Mikael Ericsson, el mercado griego de deudas impagadas de familias ofrece un extraordinario potencial de expansión, ya que en 2017 cerca del 50 % de las deudas están en suspensión de pagos.[3] Es el equivalente, dice, del mercado formado por Europa central y del este.
Con una competencia en aumento entre los fondos buitre, el rendimiento desciende. Mientras que hace 5 años, una «inversión» de un millón de euros en la compra de deudas impagadas podía permitir obtener 3 millones, en 2017 los fondos buitre sacan entre 1,8 y 2 millones.
Hay otros fondos buitre activos en la compra de esas deudas, como el tristemente célebre fondo Elliot, cuyo dueño es Paul Singer. Elliot compró a dos bancos españoles, Bankia y Santander (que adquirió el Popular en junio de 2017), paquetes de deudas impagadas.
Recientemente, tras la ‘resolución’ del Popular,  Elliot sondeó el mercado para comprar antiguos bonos de Popular a precio de saldo (véase Fátima Martín, «Los fondos buitre carroñean con lo más básico: Techo, pan y luz», http://www.cadtm.org/Los-fondos-buitre-carronean-con-lo). El grupo estadounidense Blackstone se volvió también muy activo en España (véase en castellano: Fátima Martín, «Blackstone, el casero buitre global: De los alquileres protegidos de Madrid a los narcopisos de Barcelona», http://www.cadtm.org/Blackstone-el-casero-buitre-global). Blackstone tiene actividades muy diversificadas: en principio, se especializa en la concesión de créditos de riesgo a microempresas y a PYMES. Para eso, Blackstone se dotó de una división especial de desarrollo de ese tipo de actividades: GSO. Esa división propone contratos de deudas simplificados, mucho más arriesgados y con mayor remuneración, lo que le permite atraer a pequeñas y medianas empresas (PYMES) que ya no tienen acceso a los créditos bancarios normales. Por otro lado, GSO atrae igualmente a los inversores en búsqueda del máximo rendimiento, en particular, a los fondos de pensiones. A éstos les propone que den un anticipo de fondos para prestarlos a las microempresas privadas y a las PYMES. En cierto modo, el Financial Times, en su edición del 17 de noviembre de 2017, hace sonar la alarma al anunciar que los fondos de pensiones hacen correr grandes riesgos al ahorro de sus miembros, debido a su inversión en los productos creados por GSO.[4] Por lo tanto, en principio, Blackstone es un prestamista —que atrae los fondos de pensiones a la búsqueda de altos rendimientos— y finaliza el ciclo comprando las carteras de deudas impagadas.
Cuando la burbuja inmobiliaria estalló en Japón (años 1990), en Estados Unidos (2006-2007), en Irlanda e Islandia (2008), en España (2009), decenas de millones de familias de clases populares fueron abocadas a la suspensión de pagos, y comenzaron a ser víctimas de desalojos masivos. En Estados Unidos, desde 2016, 14 millones de familias fueron desposeídas de sus viviendas por los bancos. En España, son más de 300.000 familias. En un contexto en el que el salario real está bajando, el desempleo es masivo y las condiciones de préstamos son abusivas, esas deudas provocan efectos catastróficos para una parte creciente de las clases populares. A veces, esa población tiene que financiar a crédito su consumo corriente, puesto que sus ingresos normales no alcanzan para pagar los gastos de alimentación, vivienda, vestimenta, calefacción, electricidad, salud, educación… Hay firmas que se especializan en las ventas a crédito a sectores frágiles de la población. A menudo, esos préstamos comienzan con un interés cero, con el fin de atraer a los clientes, pero los tipos de interés aumentan rápidamente si aparecen retrasos en el pago, y comienza el acoso. Otra vez más, nos enfrentamos en los países del Norte a un fenómeno masivo de brutal desposesión. Las deudas privadas tienen un papel clave. En Estados Unidos, la justicia contabilizó no menos de 500.000 casos de contratos inmobiliarios abusivos y fraudulentos, pero la cifra real es, indudablemente, mucho más elevada. En España, la legislación utilizada por los banqueros para desalojar a las familias de sus viviendas data de la época del dictador Franco. En Grecia, en el marco del tercer memorando aceptado por el Gobierno de Tsipras en 2015, los bancos comienzan a tener las manos libres para desalojar a las familias incapaces de pagar sus deudas hipotecarias.
La nueva crisis internacional, que comenzó en 2007, reveló el comportamiento fraudulento de los bancos. Como consecuencia de las expulsiones masivas de las viviendas que se sucedieron en Estados Unidos, España y otros países, cada vez hay más personas que cuestionan esas deudas. Y esto pasa incluso en países donde la obligación de pagar un crédito era, en general, incuestionable. Ada Colau, alcaldesa de Barcelona desde 2015, reunió alrededor de su persona un importante apoyo popular por haber participado activamente en la plataforma contra los desalojos, realizados por los bancos, de familias incapaces de continuar pagando sus hipotecas. Algunos años antes, hubiera sido inimaginable que una mujer o un hombre fuera elegido para ejercer altos cargos después de haber organizado ocupaciones ilegales de bancos, para defender a las familias que no podían seguir pagando sus deudas.
Por todo el mundo, los movimientos sociales y el CADTM cuestionan el pago de deudas privadas ilegítimas, ya sean hipotecarias o de estudiantes, ya sean reclamadas por grandes bancos privados, por agencias de cobro de deudas, por fondos buitre o por agencias de microcrédito.

NOTAS
[1] Un billón € de deudas en suspensión de pagos (conocido también por la sigla inglesa NPL, Non performing loans). Eso representa, según la Autoridad bancaria europea, el 5 % del total de los créditos concedidos por los bancos de la Unión Europea.
[2] Los bancos son presionados por las autoridades de control y por el BCE para deshacerse de las deudas impagadas (NPLs) revendiéndolas a precios de saldo a terceros, como los fondos buitre.
[3] Sobre las causas de esa elevadísima cantidad en Grecia, véase Éric Toussaint «Grecia: los bancos en el origen de la crisis», publicado el 11 de enero de 2917, http://www.cadtm.org/Grecia-los-bancos-en-el-origen-de
[4]  Financial Times, «Blackstone offers “cove-lite” business loans», 17 de noviembre de 2017.
Autor del libro ‘Le système dette. Histoire des dettes souveraines et de leur répudiation’, Les liens qui libèrent, 2017. El libro será publicado por Icaria en Enero 2018.

martes, 14 de noviembre de 2017

Europa-Sociedad: No se fíen de Google..Juan Torres López

Aunque, según las encuestas, la mayoría de la gente cree que los buscadores que casi constantemente utilizamos en la red son imparciales, lo cierto es que generan un sesgo muy importante en nuestra percepción del mundo y una influencia unilateral decisiva en nuestras decisiones y actuaciones.
Las webs empresariales utilizan “cookies” y otros procedimientos sofisticados que se instalan en nuestros ordenadores apenas lo consintamos, bien sea deliberadamente o por descuido. Así detectan nuestras búsquedas y a partir de ellas puedan ofrecernos productos comerciales que se adecúen a nuestras aficiones o demandas. En su interesante libro El filtro burbuja: cómo la web decide lo que leemos y lo que pensamos, Eli Parisier explica que, al escribir la palabra “depresión” en un diccionario on line, la web instalará 223 cookies y dispositivos de rastreo para que otras web puedan ofrecer a quien la haya escrito productos antidepresivos: “comparte un artículo de cocina de ABC News -dice en otro lugar del libro- y puede que te acaben persiguiendo por internet anuncios de ollas antiadherentes. Abre -aunque sea por un instante- una página en la que se enumeren signos de que tu mujer puede estar engañándote y prepárate para que te persigan anuncios de pruebas de paternidad”.
Se trata de un procedimiento legal pero que puede dejar de serlo cuando se aplica manipulando los algoritmos que proporcionan las respuestas del buscador, como ha ocurrido con Google. La Comisión Europea multó en junio pasado a este gigante de la red con 2.420 millones de euros por manipular los resultados de búsqueda con el fin de dirigir a los usuarios, de forma inapropiada y en perjuicio de sus competidores, a su propio servicio de compras, Google Shopping.
Pero los buscadores no solo se conciben o incluso se manipulan con fines meramente comerciales sino que también están diseñados para incidir estratégicamente en nuestra percepción del mundo y, por tanto, en los criterios de los que dependen nuestras decisiones personales y políticas. La información que nos proporcionan no es ni mucho menos neutra u objetiva, como generalmente se cree, sino que nos llega previamente filtrada en función del perfil específico que de cada uno de nosotros haya compuesto el algoritmo correspondiente. “La consulta ‘células madre’ -sigue diciendo Parisier en su libro- puede producir resultados diametralmente opuestos en el caso de que los usuarios sean científicos que apoyan la investigación o activistas que se opongan. ‘Pruebas del cambio climático’ puede deparar resultados diferentes a un activista medioambiental y a un directivo de una compañía petrolífera”. Así es como los buscadores introducen un sesgo constante que, sin que seamos conscientes, nos impide disponer de una visión plural de los fenómenos sobre los que, a través de ellos, indagamos en la red. Sin que podamos ser conscientes de ello, van conformando nuestra percepción del mundo.
Y ni siquiera eso es lo peor. Los buscadores no solamente filtran la información disponible para hacernos llegar preferentemente la que previamente parece más adecuada a nuestro perfil predefinido. Además de ello, seleccionan las fuentes de la información y eliminan las que pueden considerarse más indeseables o molestas, por decirlo de alguna manera, para el “saber establecido”. Y, paradójicamente, la excusa que se utiliza para homogeneizar la información y para silenciar la información alternativa es que hay que evitar que se difunda la falsedad y garantizar que en la red se divulgue la verdad. Paradójica, porque el resultado de esa aparentemente noble pretensión es que se fortalecen visiones del mundo que no son precisamente las que mejor reflejan la realidad.
El caso de Google es singularmente significativo. En mayo pasado anunció una actualización de sus directrices para “evaluar la calidad de búsqueda” con el fin de “proporcionar ejemplos más detallados de páginas web de baja calidad para que los evaluadores marquen adecuadamente”. Unos evaluadores que son los que supuestamente tienen como función rechazar las noticias falsas, los “fakes”, las “experiencias molestas para el usuario” y las “teorías de conspiración”, hoy día tan abundantes como perniciosas.
Hace un año, la agencia Reuters publicó un artículo informando del nacimiento de una organización sin fines de lucro que iba a trabajar para fomentar y garantizar la confianza y la verdad en la era digital combatiendo la difusión de noticias falsas. Se llamaba First Draft Coalition y en ella estarían incluidas grandes corporaciones de la información como Google, Facebook, Twitter, The New York Times, The Washington Post, BuzzFeed News, Agence France-Presse o CNN. Meses más tarde, en mayo pasado, Google seguía esa línea y anunció una actualización de sus directrices para “evaluar la calidad de búsqueda” con el fin de “proporcionar ejemplos más detallados de páginas web de baja calidad para que los evaluadores marquen adecuadamente”. Unos evaluadores que son los que supuestamente tienen como función rechazar las noticias falsas, los “fakes”, las “experiencias molestas para el usuario” y las “teorías de conspiración” hoy día tan abundantes como perniciosas.
Cualquier persona sensata consideraría que el objetivo de Google es bienintencionado, sobre todo, cuando eso se hacía con las miras puestas en evitar el cúmulo de manipulaciones y mentiras de todo tipo que circularon en la red durante las últimas elecciones estadounidenses (aunque habría que decir que no solo entonces, porque la red también fue una fuente de influencia estratégica no explicitada en la elección de Obama).
Sin embargo, lo cierto es que ese cambio de criterios de Google se ha traducido en un nuevo algoritmo de búsqueda con resultados muy significativos: las webs progresistas han resultado silenciadas en los resultados que el buscador proporciona en materias económicas, políticas y sociales de especial trascendencia, produciendo así una disminución sorprendente en el número de personas que las visitan.
El portal World Socialist Web Site ha analizado los datos estadísticos que proporciona SEMrush sobre el tráfico en la red desde junio (cuando comenzaron a aplicarse las nuevas directrices de Google) a septiembre de 2017, y los resultados son bien evidentes: wsws.org cayó el 67%, alternet.org el 63%, globalresearch.ca el 62%, consortiumnews.com el 47%, socialistworker.org el 47%, mediamatters.org  el 42%, commondreams.org el 37%, internationalviewpoint.org  el 36%, democracynow.org  el 36%, wikileaks.org  el 30%, truth-out.org el 25%, counterpunch.org el 21% y theintercept.com el 19%. La gráfica siguiente que proporciona alternet.org con la evolución de visitas a su web habla por sí sola (su editorial sobre el tema aquí).
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Pinchar en la imagen para ampliar
Hasta un medio tan convencional y vinculado al establishment como The New York Times se hizo eco de los efectos del cambio de directrices de Google sobre las webs alternativas (As Google Fights Fake News, Voices on the Margins Raise Alarm) y muchos analistas están tratando de discernir el cambio efectivo que han supuesto las nuevas directrices sobre el uso estratégico de la información en la red.
La pregunta que se hace cualquiera que sepa que las páginas alternativas y de izquierdas son las que resultan silenciadas por estos nuevos criterios es si realmente estas son las webs que principalmente difunden falsedades.
Y lo bueno es que sabemos a ciencia cierta que eso no es así.
El profesor de la Universidad de Elon en Carolina del Norte (Estados Unidos) Jonathan Albright analizó los sitios en donde 306 web de derechas difundieron falsedades y encontró que habían ido a 23.000 páginas a través de 1,3 millones de hipervínculos (The #Election2016 Micro-Propaganda Machine). Mapeó los resultados y le salió la imagen de más abajo en la que se distingue claramente que los mayores difusores de mentiras de derechas a nivel mundial son, precisamente, las grandes corporaciones mediáticas que dicen combatir la difusión de falsedades… silenciando para ello a las páginas web progresistas y de izquierdas.
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Pinchar en la imagen para ampliar
Pero Albright descubrió algo más. Las grandes corporaciones mediáticas no solo difunden una mentira para que circule lo más ampliamente posible por la red sino que eso se hace de modo que se pueda adoctrinar con la mayor eficacia: “Vi los trackers en esas páginas y me quedé asombrado. Cada vez que alguien da un like a una entrada de Facebook o visita una de esas páginas, los scripts te siguen por toda la web. Y esto permite a empresas de recolección de datos y de influencia, como Cambridge Analytica, identificar con precisión a individuos, a seguirlos por la web y enviarles mensajes políticos muy personalizados. Es una máquina propagandística. Identifica individuos para convencerles de una idea. Es un nivel de ingeniería social que nunca había visto antes. Estás atrapando a la gente y luego les mantienen atados a una correa emocional y nunca les sueltan” (Google, la democracia y la verdad sobre las búsquedas en internet).
El asunto es serio y conviene ponerse a resguardo. Quien desee disponer de información mínimamente plural y exenta de manipulación no se puede fiar de los grandes buscadores y más concretamente de Google, una especie de Gran Hermano Buscador que ejerce un monopolio de facto sobre el que nadie termina de pronunciarse. Pero, ojo, tampoco de las web de los grandes portales, como Facebook, que aparentemente solo nos ofrecen conectividad y entretenimiento; ni de los grandes medios que son los que en la práctica propagan las mentiras que dicen combatir.
Hay buscadores y fuentes alternativas. No son tan potentes como Google pero permiten sortear las limitaciones de éste último y, sobre todo, sus estrategias profundas y no bien confesadas. Y existen también medios digitales e impresos que ofrecen otra información menos sesgada y más libre que los más conocidos y poderosos, propiedad de las grandes corporaciones. Ya saben que no se puede ser libre sin estar bien informado, así que no se fíen y elijan bien.
ganas de escribir


vía:
https://www.attac.es/2017/11/09/no-se-fien-de-google/

sábado, 13 de mayo de 2017

España-Europa-Indignada: La precariedad tiene rostro de mujer....Nuria Alabao



Nuria Alabao - CTXT, CONTEXTO Y ACCIÓN
Trabajadoras de una fábrica de fósforos en Londres en 1871. The Graphic

Las cifras de desigualdad salarial saltan de vez en cuando a las noticias y nos dejan en shock: las mujeres cobran entre un 20 y un 25% menos que los hombres. Pero ¿qué significan realmente estas cifras y por qué sucede esto?

A veces la brecha salarial se mide como la diferencia entre el salario medio de los hombres y el de las mujeres –y ya sabemos que las medias pueden esconder situaciones muy diversas–. Estas cifras, por tanto, no quieren decir que a igual trabajo cobremos un 25% menos. Aunque si tomamos por ejemplo la media por hora trabajada, sigue siendo alta: casi un 15%, según el último Eurostat. Un informe reciente de la UGT concluye que las mujeres cobramos menos en la mayoría de sectores, en todos los niveles educativos, con cualquier tipo de contrato y de jornada. En teoría, los convenios colectivos impiden la discriminación salarial pura y dura, pero todavía se da que a mismo trabajo, diferente sueldo. Primero, porque se reconocen de forma distinta empleos que tienen igual valor, según estén realizados por hombres o por mujeres, pero también porque se premian con complementos salariales unas tareas en detrimento de otras o se pagan de forma distintas las horas extra.

Lo que indican los números, y cualquier dato que haga referencia al género en el ámbito laboral, es que la desigualdad está instalada en nuestra sociedad y se reproduce muy especialmente en el mundo del trabajo. Así, una parte importante de esta diferencia nos indica que la precariedad se ceba más en las mujeres. O sea, si los empleos están cada vez más degradados, con salarios más bajos y más inseguridad, podemos estar seguras de que los peores lugares de la jerarquía laboral son femeninos. Así, el 72% de las jornadas parciales en España lo ocupan mujeres y la mayoría no lo ha elegido, sino que no ha encontrado otra opción –el 58%–. Con estos minijobs ya sabemos que no se puede vivir, es decir, tener un trabajo, ya no garantiza salir de la pobreza. El porcentaje pues de trabajadoras pobres en España es el más alto de la UE, tan solo superado por Rumanía.

En la carrera de los indicadores, también quedan las últimas. Por ejemplo, este primer trimestre la tasa de paro femenina se incrementó hasta el 20,5%, mientras que la masculina se mantuvo en el 17,2%. Y es que la posibilidad de embarazo y los permisos de maternidad todavía implican desigualdad a la hora de encontrar trabajo. Otro triste récord gracias a las últimas reformas laborales del PP es que somos el país de Europa con más trabajos temporales. Otra vez, de mayoría femenina y sigue subiendo, casi el 80% de los contratos firmados por mujeres son temporales. Temporalidad, jornadas parciales e inestabilidad en el empleo cóctel perfecto para presionar a la baja los salarios. A los empresarios, sobre todo del sector servicios –donde más se concentran las mujeres– les beneficia.

De hecho –y aunque afecta a todos los sectores– muchas de las externalizaciones a empresas multiservicios realizadas por empresas para deshacerse de trabajadoras contratadas y de los convenios colectivos afectan a mujeres. Las Kellys –“las que limpian los hoteles”– han tenido éxito a la hora de denunciar esta situación por la que han visto descender sus salarios y aumentar horas de trabajo en peores condiciones. Hemos visto sus bolsos llenos de pastillas para poder seguir el ritmo de un trabajo infernal que sufren en sus cuerpos doloridos.

Los trabajos de las pobres


La mayoría de la fuerza laboral femenina se concentra en aquellas ocupaciones que tienen relación con los roles y estereotipos que tradicionalmente se nos han atribuido como cuidar, limpiar, o aquellos trabajos que implican emociones. Lo más curioso es que muchas de estas labores se menosprecian precisamente porque las desarrollan mujeres. Cuando un trabajo se “feminiza”, es decir, pasa a ser realizado mayoritariamente por mujeres, sistemáticamente empeoran sus condiciones laborales y de estatus. Es decir, bajan sus salarios también.

Ahora mismo, estos se dan en el sector servicios –cocineras, camareras, limpiadoras, camareras de pisos, cajeras de supermercado, teleoperadoras– o en el de cuidados –trabajadoras domésticas, cuidadoras, niñeras– como comprobamos en la última Encuesta de Población Activa (EPA) del Instituto Nacional de Estadística (INE). La expansión de estas ramas nos indica que la creciente participación de la mujer en el mundo laboral se debe, al menos en parte, al hecho de que se han trasladado al mundo laboral actividades que antes las mujeres realizaban gratis o como criadas infrapagadas.

Los trabajos que están más degradados, además, son aquellos más invisibles. El caso más evidente es el de las trabajadoras domésticas en el que todavía hoy se emplea una parte muy importante de la fuerza laboral femenina, muchas veces sin contratos, sin horarios, sin derechos. Muchas de estas trabajadoras domésticas son inmigrantes, porque la ley de extranjería las hace todavía más vulnerables. Si eres mujer y migrante, tienes muchas posibilidades de estar en lo más bajo de la escala social.

Pues parece que sí. Todavía hay trabajos de “mujeres y de hombres”, y estos trabajos feminizados tienen peores condiciones laborales porque debido a condiciones estructurales, ahora y en el pasado, las mujeres tienen menos posibilidades de elección y más presión para desempeñar trabajos mal retribuidos. También, por supuesto, y esto es importante, porque tienen que combinarlos con el trabajo invisible en el hogar. Así, las carreras de las mujeres son más intermitentes debido a las labores de limpieza y cuidados que tienen que ejercer con niños, ancianos y dependientes.

Algo de historia


Históricamente las mujeres han tenido que hacer ese tránsito continuo entre el trabajo pagado y el no pagado, con todas las dificultades que eso entraña. Mientras que los hombres se han limitado a la esfera del trabajo remunerado. Como explica Nancy Fraser, esta división entre trabajo productivo y reproductivo –en el hogar– se produjo desde la era industrial. Fue entonces cuando la masa laboral masculina fue salarizada, mientras que las actividades reproductivas se retribuyeron con la moneda del amor y la virtud. Pero en el mundo que inauguró la revolución industrial, en el que el dinero se convirtió en el principal medio de poder, quienes se quedan encargadas del trabajo no pagado quedarán estructuralmente subordinadas a aquellos que sí tendrán retribuciones monetarias. Este es el origen de la desigualdad.

Las mujeres cobrábamos menos que los hombres porque se suponía que nuestro lugar era el hogar y los salarios más bajos se justificaban porque se consideraban un suplemento al del marido o el del padre, lo que garantizaba la subordinación. Aunque esta imagen no dejaba de ser un mito que no se correspondía con la realidad vivida por muchas mujeres: tanto solteras como casadas –sobre todo de clase obrera– que trabajaban en proporción mucho mayor que la indicada por las estadísticas y a veces eran cabezas de familia.

Esto tendrá su correlación en el mundo laboral, como explica Ulla Wikander en De criada a empleada: Poder, sexo y división del trabajo (S.XXI,2016), entre las décadas de 1960 y 1980, al producirse la gran irrupción de la mujer en el mundo del trabajo fuera del hogar, el mercado laboral ya había sido estructurado según el sexo biológico mediante un proceso que había durado siglos. Y si la división laboral según géneros demostró ser muy ventajosa para los patronos, será la ley la que fijaría la base de esta subordinación al hombre en el ámbito del trabajo. Por ejemplo, durante el periodo de entreguerras, la prohibición del aborto y de las medias preventivas del embarazo fue de la mano de las restricciones del trabajo femenino en el mercado laboral. Así como hoy, los hogares han sostenido el recorte de gasto público en servicios sociales y de cuidados –ley de dependencia, guarderías, residencias, educación, salud, etc.– y están condenando a las mujeres a asumir todas esas tareas extra. Las que pueden, a su vez, externalizan esos cuidados contratando a otras mujeres, generando uno de esos trabajos feminizados mal pagados.

Pero si algo nos enseña la historia del feminismo es que se pueden conquistar derechos formales al mismo tiempo que perdemos terreno en el ámbito laboral. Hoy, el empeoramiento de las condiciones de trabajo de las mujeres durante la crisis así lo indica. También sabemos con certeza que cada una de las conquistas en relación con la igualdad de género ha tenido que ser peleada con fiereza por las mujeres. Por tanto, quizás es tiempo de poner en el centro de la lucha feminista otra vez la cuestión laboral y su relación con la clase.


vía:
http://www.attac.es/2017/05/10/la-precariedad-tiene-rostro-de-mujer/

martes, 21 de marzo de 2017

México-Europa: Windows10 de #Microsoft viola privacidad de usuarios....Unión Europea....Gonzalo Monterrosa



Habíamos mencionado ya que el gobierno mexicano realizó un convenio con Microsoft para la colaboración en la prevención y la respuesta ante ataques cibernéticos, sobre todo en el tema de los bots y el malware. Y que Microsoft tenía pendiente solucionar problemas propios de ciberseguridad en sus navegadores después de 3 meses que Google lo hizo notar.



Pero si eso no es problema para el gobierno mexicano, tampoco lo es que la empresa sea cuestionada por la Unión Europea. La acusa de que su sistema operativo Windows 10 no respeta la privacidad de sus usuarios. La empresa de Bill Gates permitió de forma gratuita la descarga e instalación de dicho sistema operativo en todo el mundo.

Primero, las redes sociales convierten a los usuarios en un producto para recibir a cambio millonarias ganancias. Los buscadores también funcionan de la misma manera; pero ahora, hasta nuestro sistema operativo nos estará observando y enviando toda esa información sobre nuestros hábitos, actividades y gustos para obtener –suponemos– ganancias vía publicitaria.

El problema más grave es que no sabemos lo que exactamente Facebook, Google, Whatsapp, y ahora Windows 10, hacen con esos datos, porque dichas empresas se han negado a aclarar el fin de esa recolección masiva de datos.

Del otro lado del Atlántico, allá dónde dice el mito urbano que los gobiernos protegen a sus gobernados, vemos que en Francia –y en general los funcionarios de los países de la Unión Europea– piden a las grandes empresas que rindan cuentas sobre esos datos y que respeten la privacidad de sus ciudadanos. Mientras, en México eso no parece importarles a las autoridades.

Al gobierno le encanta que los sitios web les ofrezcan un público meta definido y separado para elegir por rango socioeconómico, por zona de residencia, por intereses, etcétera, todo lo que les permita saber quién recibirá su propaganda y no hacerlo a ciegas, como solía hacerse cuando las únicas opciones eran la radio, la televisión y los medios impresos. Como para cualquier otro anunciante, es el sueño dorado de cualquiera que pague por un anuncio. Sin embargo el gobierno, además de ser anunciante, es el protector de los derechos de los mexicanos: debe poner límites.

Lo cierto es que si el gobierno federal ha sido incapaz de proteger la seguridad en las calles, es difícil esperar que haga lo propio en el mundo digital, pero debería.

Francia ya solicitó a la empresa que deje de almacenar los datos que Windows 10 está recopilando de los usuarios; además, le ha advertido de multas millonarias en caso de violar sus leyes de privacidad. En contraste, México firma convenio de colaboración.

Alemania, Eslovenia, España, Francia, Hungría, Países Bajos y el Reino Unido son quienes están tratando el asunto con Microsoft, quien de no explicar claramente el uso de los datos y de no dejar de recopilarlos, se arriesga a tener que pagar el 4 por ciento de sus ventas anuales globales, pues las nuevas leyes europeas están tomando muy en serio el derecho a la privacidad. En ese caso aunque el usuario haga clic en el botón de “acepto” en el contrato, al momento de instalar o de actualizar el sistema operativo, la empresa no tiene permiso de recopilar datos.

Otro ejemplo: la Unión Europea obligó a las empresas de Mark Zukerberg Whatsapp y Facebook a que dejaran de compartir datos de los usuarios. Sin embargo, en México las dos aplicaciones ya están enlazadas y recopilando más datos.

Ambos son ejemplos de que en México se puede hacer lo que sea, como los autos Nissan, que cuando se venden en Europa cuentan con características que ofrecen máxima seguridad a los pasajeros, pero ese mismo automóvil cuando se vende en México, está fabricado de una manera tal que se convierte en uno de los más inseguros del mundo. Vender ese auto destinado a México en Europa violaría incontables normas de seguridad. Lo mismo sucede en el mundo digital.

Gonzalo Monterrosa


[BLOQUE: MISCELÁNEO][SECCIÓN: SOCIEDAD BETA]

Contralínea 531 / del 20 al 26 de Marzo 2017

vía:
http://www.contralinea.com.mx/archivo-revista/index.php/2017/03/19/windows-10-de-microsoft-viola-privacidad-de-usuarios-union-europea/

martes, 7 de marzo de 2017

Economía: Resistir... ¿Contra quién? ...



En este episodio de 'Keiser Report', Max y Stacy hablan del bitcóin, que se cotiza ya al mismo precio que una onza de oro, y del gran negocio de la basura espacial. En la segunda parte Max entrevista al periodista independiente Tim Pool sobre su viaje financiado a través de micromecenazgo por las llamadas 'zonas de exclusión' suecas para comprobar si el presidente Trump estaba o no equivocado sobre los peligros del país escandinavo.

Tras las declaraciones del presidente de EE.UU. Donald Trump afirmando que Suecia es un país peligroso por la inmigración y los refugiados, el periodista independiente Tim Pool ha decidido comprobarlo directamente.

Al contrario de lo que muchos puedan pensar, Pool relata a RT que al visitar junto a una compañera la ciudad de Malmo, la llamada 'Chicago de Suecia' por sus peligros, en ningún momento tuvo sensación de inseguridad. Sin embargo, al pasear por Rinkeby, un pequeño suburbio de Estocolmo, se topó con un grupo de encapuchados que en cuanto le vieron empezaron a cuchichear y se cubrieron el rostro con máscaras.

"Lo más inteligente es que se marchen"

En ese momento, la Policía le recomendó que se marcharan. "Uno de ellos me agarró y me dijo: 'Eche un vistazo a su alrededor. ¿Ha visto lo que están haciendo? Lo más inteligente es que se marchen. Si detenemos a uno, lo más probable es que al cabo de un rato vengan 50 y empiecen a atacarnos con piedras'", recuerda.

Además, el periodista evoca que los agentes les acompañaron hasta su vehículo, aunque más tarde ocurrió algo muy extraño: "Poco después la Policía hizo público un comunicado en el que negaba que nos hubiera escoltado, diciendo que en ningún momento nos informaron de que hubiera ningún peligro y que nos habían asegurado que se podía grabar con total libertad".

La policía, ¿tratando de enmascarar la situación?

Pool está de acuerdo con el hecho de que el comportamiento de la Policía sigue el dictado de un Gobierno que intenta enmascarar la situación para no perjudicar la imagen de la marca Suecia.

"Hemos recibido decenas, incluso cientos de mensajes de gente de aquí que nos dice que las cosas están yendo a peor con la cuestión de la inmigración, pero que la Policía no quiere que se sepa que nos lo han dicho", revela el periodista. "No se ponen delante de la cámara para que los entrevistemos; porque tienen miedo a las consecuencias y a quedarse sin trabajo", concluye el informador.

Sociedad-Europa-Ciencias-Indignado: Disruptores endocrinos... la fabricación de una mentira....









Los disruptores endocrinos “pueden considerarse como cualquier otro producto químico de interés para la salud humana y el medio ambiente”. Sobre esta simple frase, que aparece en las conclusiones de un dictamen de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA ) del año 2013, descansa el plan de Bruselas para regular los disruptores endocrinos (EDCs), sustancias ubicuas capaces de interferir en el sistema endocrino, incluso a dosis bajas.

La propuesta, que próximamente será objeto de votación por parte de los Estados Miembros, no sólo ha unido a Francia, Dinamarca y Suecia en su contra, sino también a muchas ONGs, que consideran que no protege la salud pública ni el medio ambiente.

La comunidad de expertos encarnada en la Sociedad de Endocrinología -una sociedad que reúne a unos 18.000 investigadores y clínicos especializados en el sistema hormonal- también lucha en contra de la propuesta. Esta oposición es sorprendente, dado que la Comisión Europea (CE) insiste que se basa en datos científicos, bajo el asesoramiento científico de la EFSA.

La explicación de esta disparidad se encuentra en una serie de documentos internos de la administración Europea obtenidos por el diario Le Monde, que muestran sin ambigüedad que la frase clave sobre la que se ha construido la proposición de la CE ya estaba redactada antes de que hubiera comenzado el asesoramiento científico.

Conclusiones redactadas de antemano


En diciembre de 2012 la EFSA estaba ya presentando sus “conclusiones-recomendaciones” en un e-mail enviado a los expertos que había reunido para llevar a cabo la tarea. En el decía: “Los EDCs y sus efectos adversos deben ser tratados como cualquier otro producto químico de interés para la salud humana y el medio ambiente”. La frase clave ya estaba ahí. Sin embargo, la primera reunión para establecer el plan de trabajo se celebró sólo unos días antes. A finales de marzo de 2013, tres meses después, la frase figuraba en las conclusiones del dictamen publicado por la Agencia.

“Por supuesto, las conclusiones fueron escritas de antemano, si no en el papel, sí en la cabeza de algunos de los participantes”, dijo a Le Monde una fuente cercana al caso. La CE no ha respondido a nuestras preguntas y la EFSA reaccionó asegurando que había cumplido adecuadamente su mandato. “El Comité Científico ha hecho un balance de los diferentes puntos de vista de varios expertos y foros”, dijo la EFSA cuando fue interrogada.

La frase de la EFSA, inocente para los no iniciados, tiene un peso considerable. Porque si los EDCs fueran de hecho sustancias como cualquier otra no habría necesidad de llevar a cabo una estricta regulación.

La industria de los pesticidas, la más afectada por este asunto, ha entendido claramente el problema. Sus principales lobbies -European Crop Protection Association (ECPA), CropLife International y CropLife America- y los grupos agroquímicos alemanes BASF y Bayer repiten hasta la saciedad la frase de la EFSA en sus argumentos y en la correspondencia con la instituciones Europeas, como ha podido comprobar Le Monde.

De hecho, esta famosa frase es de capital importancia para la regulación en Europa de los productos fitosanitarios. En el año 2009 el Parlamento Europeo votó unas nuevas normas de regulación de pesticidas. En base a esta legislación, los pesticidas identificados a priori como EDC no tendrían autorización para su entrada o permanencia en el mercado, excepto cuando la exposición se considere insignificante.

A esta disposición sólo le falta una cosa si quiere ser aplicada: la adopción de unos criterios científicos para definir los EDCs, es decir, lo que Bruselas propone ahora. Pero ya que los EDCs serían sustancias como cualquier otra, como afirma la EFSA, surge la pregunta: ¿por qué prohibirlos a priori?

Violación grave de la protección de la salud


La CE ha modificado el texto. Ahora bastaría con evaluar el riesgo que presentan en base a casos individuales, en caso de surgir problemas después de su comercialización -y, por tanto, a posteriori- ¿Se ha hecho este cambio a costa del espíritu de la regulación de 2009?

Esta enmienda abriría un agujero importante en la protección de la salud y el medio ambiente, dice EDC-Free Europe. Esta ONG acusa a la CE de querer distorsionar el sentido de la legislación europea.

Este reproche es al menos desafortunado, ya que llega en un momento en el que la CE esta en estado de ilegalidad en este asunto. El Tribunal Europeo de Justicia condenó a la CE en diciembre de 2015 por violar las leyes de la UE: a la CE se le requirió establecer los criterios para identificar los EDCs antes de finales de 2013.

Pero sobre todo, esta modificación de la regulación de 2009 plantea un problema democrático: es como si los funcionarios hubiesen tomado la iniciativa de redactar un decreto que nada tiene que ver con las intenciones de los representantes electos. El Parlamento Europeo también mantiene la misma opinión. En una copia de una carta a la que ha tenido acceso Le Monde, con fecha del 15 de septiembre, el Presidente del Comité de Medio Ambiente del Parlamento se dirigió al Comisario de Salud, Vitenis Andriukaitis, responsable del expediente, diciendo que el proyecto “excede las competencias de la CE” al modificar “elementos esenciales” de la ley. Del mismo modo, en su nota del 10 de octubre, Francia, Dinamarca y Suecia, vienen a decir lo mismo, juzgando que la CE no tiene derecho a cambiar “una decisión política de la cámara legislativa”.

Sin embargo, la CE permanece impertérrita a pesar de la lluvia de críticas. Asegura que ha cumplido con las condiciones que la autorizaban a actualizar el reglamento: tener en cuenta los nuevos “conocimientos científicos”, es decir, la famosa frase de la EFSA. Sobre esta frase también descansa su justificación.

Pero, ¿por qué habría redactado la EFSA unas conclusiones por adelantado en contra del consenso científico? Un documento interno de la CE obtenido por Le Monde arroja algo de luz sobre la intenciones de la Dirección General de Salud y Seguridad Alimentaria (DG Salud), que ahora es responsable de esta cuestión en la CE.

Un informe de una reunión resuelve la pregunta: desde septiembre de 2012, la DG Salud tiene la intención de no considerar la voluntad de los representantes electos del Parlamento Europeo. La DG Salud dijo entonces que “no se oponía a la idea de volver atrás y regular en base a la evaluación del riesgo” y estaba “dispuesta a cambiar completamente” la parte del reglamento en cuestión.

El mismo documento establece además que la DG Salud tendría que “hablar con la EFSA para ensayar y acelerar la preparación” de su opinión. Llegados a este punto, la opinión de la EFSA no existía… la EFSA tan solo había sido solicitada para crear un grupo de trabajo sobre los EDCs.

Un mensaje “mortificado”


Las condiciones especiales en las que operaba este grupo de trabajo pueden apreciarse en los e-mails intercambiados entre expertos y responsables de la EFSA. Un mes antes de la publicación del informe de la EFSA, la Organización Mundial de la Salud (WHO) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP), publicaron un informe conjunto sobre los EDCs.

Un mortificado experto de la EFSA envió este mensaje a todo el grupo: “Es casi vergonzoso comparar el actual borrador del Informe con el Informe de la WHO-UNEP… cuando ellos concluyen que la evaluación tradicional de riesgos de los productos químicos no es apta para el propósito de evaluar (los EDCs), nosotros llegamos exactamente a la conclusión opuesta”.

Este científico consideró que las conclusiones deberían ser cambiadas radicalmente. El responsable de la EFSA que supervisaba la labor del grupo de expertos estuvo de acuerdo. “Las conclusiones actuales, en las que explicamos que los EDCs deberían ser considerados como el resto de la mayoría de productos químicos, nos aíslan del resto del mundo y pueden ser difíciles de defender”, escribe. Sin embargo, cuando son publicadas las conclusiones de la EFSA el 20 de marzo de 2013, seguía apareciendo la frasecita, imperturbable.

“Este debería ser un procedimiento basado en la ciencia -la formulación de políticas basada en la evidencia”, dice Axel Singhofen, asesor de la Alianza Libre de los Verdes Europeos en el Parlamento Europeo, “pero lo que podemos ver aquí es la fabricación de evidencias basada en ciertas políticas”.



Traducción al español del artículo de Stéphane Horel Perturbateurs endocriniens : la fabrique d’un mensonge, publicado por Le Monde el 29 de Noviembre de 2016 y traducido al ingles por Health & Environment Alliance (HEAL). Es la primera parte de una serie de tres artículos.
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vía:
Portal Libertario OACA.

viernes, 3 de marzo de 2017

Indignado: El lobby de Monsanto...un ataque contra nosotros, nuestro planeta y nuestra democracia.....Por Corporate Europe Observatory (CEO) .




Las multinacionales como Monsanto tienen a su disposición recursos ilimitados de lobby con el que consiguen poder político. No sólo están representados en numerosos grupos de presión a todos los niveles, del local al global, sino que también contratan a un ejército de lobbistas mercenarios, financian a científicos para que hablen en su favor y venden una falsa imagen de responsabilidad medioambiental con campañas de «greenwashing» («lavado de cara» verde).


Las instituciones de la Unión Europea y del gobierno estadounidense se reúnen a menudo con los lobbistas de las propias multinacionales, que disfrutan de un acceso privilegiado a la toma de decisiones. Esta perversa simbiosis permite a las multinacionales capturar este espacio político y conduce a la erosión de la democracia, el desastre ambiental y la creciente injusticia social. Podríamos hablar de tres espacios principales en los que la industria lleva a cabo su lobby: dirigirse directamente a quien toma las decisiones; labores de relaciones públicas y propaganda; y socavar la ciencia. Existen también tres tipos de actores: quienes dan las órdenes, quienes las siguen y quienes son cómplices de estos intentos.

Esta pequeña guía, publicada con motivo del Tribunal Internacional Monsanto en La Haya, expone algunas de las principales estrategias y herramientas de lobby de Monsanto, ilustradas con ejemplos de distintas partes del mundo.

Por Corporate Europe Observatory (CEO)

Descargue la guía (PDF) a continuación: 



 El lobby de Monsanto. Un ataque contra nosotros, nuestro planeta y nuestra democracia (3,97 MB)


vía:

http://www.biodiversidadla.org/Principal/Secciones/Documentos/El_lobby_de_Monsanto_un_ataque_contra_nosotros_nuestro_planeta_y_nuestra_democracia

jueves, 16 de febrero de 2017

España-Europa: Comunicado de la Campaña no al TTIP





Nota de prensa

15 de febrero de 2017

La campaña No al TTIP, CETA y TiSA lamenta que hoy se haya ratificado en el Parlamento Europeo el CETA (Comprehensive Economic and Trade Agreement), el acuerdo comercial firmado por Canadá y la UE el pasado 30 de octubre. Lo han refrendado los votos de conservadores, socialdemócratas y liberales y han votado en contra la Izquierda Unitaria, los Verdes y algunos socialdemócratas. En total 408 votos a favor, 254 en contra y 33 abstenciones.

“Cuando todos los demás argumentos fracasan, lo único que les ha quedado decir es que existen valores compartidos con Canadá o que lo contrario a un acuerdo como el CETA sería apoyar a Trump – pero las personas nos hemos vuelto mucho más inteligentes en lo que se refiere al comercio y es una vergüenza reducir el debate a algo tan simplista” denuncian miembros de la campaña No al TTIP.

Las organizaciones sociales, ambientales, sindicatos y otros sectores profesionales recuerdan que aunque el CETA haya sido aprobado en la eurocámara, es ahora el momento de los parlamentos estatales de bloquear el proceso de ratificación. No podemos permitir que un tratado de comercio e inversiones dictamine nuestras normas sociales, ambientales o laborales. Ahora más que nunca urge la organización social para hacer frente un modelo de globalización fracasado que únicamente aumenta las brechas de la desigualdad y acelera el cambio climático, provocando descontento social y dando paso a populimos de la derecha que intentan capitalizar el descontento social a su favor.

Los defensores del CETA – incluyendo el Partido Popular, Ciudadanos y el Partido Socialista – han seguido presentándolo hasta el último momento como un gran acuerdo que mejorará el intercambio de bienes y servicios entre partes, creando riqueza y facilitando la creación de empleo – a pesar de que la comisión parlamentaria de Empleo y Asuntos Sociales haya aprobado una opinión en contra del CETA.

“Aquellos que han votado a favor del CETA cargan una gran responsabilidad histórica a sus espaldas – tenemos que parar la concentración del poder industrial y financiero” recuerda el vicepresidente del grupo europeo de la Izquierda Unitaria Patrick Le Hyaric.

En la votación de hoy lo que se ha dirimido en el Parlamento Europeo es algo más que una votación sobre un acuerdo comercial, se ha votado el modelo socioeconómico que puede imperar en Europa en las próximas décadas, muy en la línea de las políticas de austeridad y recortes que están sufriendo las clases populares desde el inicio de la mal llamada crisis económica.

La campaña No al TTIP recuerda que a pesar del resultado de la votación ninguna lucha está perdida. El acuerdo con Canadá tiene un obligado paso por los parlamentos estatales y algunos regionales, su tramitación puede deparar algunas sorpresas. En ese proceso se encontraría una oportunidad de acabar definitivamente con él, dado que algunos países muestran serias dudas sobre la idoneidad de su implantación.

“Votar por el CETA es comprar gato por liebre” recuerda la eurodiputada socialista belga Marie Arenas quien afirma que seguirá abogando por buscar el voto en contra en la ratificación estatal.

La campaña NoalTTIP que ha impulsado desde hace meses acciones y movilizaciones en contra del CETA se reafirma en su posicionamiento no solo contra este tratado sino también contra otros como el TTIP y el TiSA, manifestando su intención de seguir trabajando – frente al silencio de los grandes medios de comunicación – para informar a la población de los impactos que estos suponen en nuestras vidas cotidianas y sobre nuestros derechos.

Para más información:

Cuca Hernández +34 629116771

Francesca Ricciardi +34 633150207

Web
http://www.noalttip.org/

FB

https://www.facebook.com/noalttip

Twitterhttps://twitter.com/noalttip?lang=es



vía:
http://www.attac.es/2017/02/15/comunicado-de-la-campana-no-al-ttip/

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