martes, 3 de mayo de 2011

Chile, Médicos: ¿Responsables de las políticas de salud?

El día martes 19 de abril, en el programa del canal televisivo TVN “Esto no tiene nombre”, conducido por la Sra. Mónica Pérez, se denunció a través de casos puntuales la larga espera que deben sufrir nuestros pacientes para resolver sus necesidades de salud. Fueron expuestos tres casos, sin embargo a nosotros nos consta que son miles y miles los que están en la misma situación.
Ha sido recurrente que a través de los medios de comunicación se haga responsable a los trabajadores de los Servicios Públicos de Salud y en particular a los médicos, de las deficiencias del sector. Sin embargo el año 2008 la Cámara de Diputados aprobó el informe que consigna la crisis del sistema público chileno: falta de resolutividad de la atención primaria, déficit de camas críticas, distribución inequitativa y falta de especialistas en el sistema público. Cada vez existen más listas de espera de patologías no incluidas e incluidas en el Auge, infraestructura deficitaria, etc.
El modelo económico impuesto en nuestro país no es ajeno a nuestro sector. El derecho a la salud preventiva y curativa para el 100% de la población desaparece constitucionalmente en 1980. La Constitución del 80 asegura el “acceso individual” según capacidad de pago y a partir de allí, se incorpora definitivamente la salud al sistema de mercado.
El sistema creado incentiva a los Servicios a resolver las patologías GES, cuando financia el 100% del costo del tratamiento, a diferencia del financiamiento de no más del 70% del costo real de las patologías no incluidas en el Auge. A pesar de ello, las listas de espera Auge son crecientes.
Los incentivos al subsistema privado y a las Isapres, han llevado a que hoy día el 70% de las horas especialistas se encuentran en el sistema privado.
La salud fue transformada en una industria y el médico ha pasado a ser un engranaje más de esta industria, en muchos casos transformando a médicos y otros profesionales en nuevos proletarios.
Quienes vieron el programa escucharon al Sr. Ministro de Salud, su preocupación mayor: hacer trabajar a los médicos. Los satisfactorios resultados sanitarios se deben al compromiso de los médicos y de todo los funcionarios del sistema público con sus pacientes y ello a pesar de sueldos y condiciones de trabajo muy por debajo de standards para nuestra labor.
Sin embargo, Chile no es un caso especial. En su informe del 2008, la OMS afirma que “las políticas de ajuste estructural -impulsadas por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial- han hecho tambalear seriamente el sistema de salud pública” y añade que “la mercantilización no regulada de los sistemas de salud los hace muy ineficaces y muy caros; acentúa las desigualdades y lleva a una atención de calidad incluso hasta peligrosa”.
Las propuestas contenidas en el Informe de la Comisión Presidencial de Salud, publicadas en diciembre recién pasado y tristemente avaladas por el presidente de nuestro gremio al participar en dicha comisión, resume la visión mercantilista de los grandes inversionistas en salud, tras el propósito de expropiar el presupuesto de la salud pública.
A) SUBSIDIO AL SECTOR PRIVADO CON LOS FONDOS DEL ESTADO Y DE LAS COTIZACIONES PREVISIONALES DE LOS TRABAJADORES.
Medidas anunciadas o ya puestas en práctica, reducen cada día más la capacidad del Sistema Público de Salud para dar protección y atención a la salud de todos los chilenos.
Bono Auge, nueva canasta, bonos portables, concesiones, no son más que el traspaso de fondos públicos hacia la gran empresa de la salud. En lugar de destinar recursos al fortalecimiento que requiere con urgencia el Sistema Público de Salud, su transferencia destinada a subsidiar el crecimiento del sector privado, contribuye a debilitarlo aún más.
B) DESINTEGRACIÓN DE LA PROTECCIÓN DE LA SALUD Y MÁS DESIGUALDAD EN LA ATENCIÓN DE SALUD.
La reducción de los insuficientes recursos presupuestarios del sector público, provocan una cada vez mayor disminución de los recursos humanos vía la “fuga de cerebros” hacia el sector privado, debilitándose cada vez más el acceso a la atención integral que la población requiere con urgencia. Los efectos y consecuencias, son esgrimidos para desacreditar el sector público por los medios de comunicación con intereses en la privatización de la salud.
Lejos de corregir la inequidad en salud y propender a la igualdad de oportunidades, las medidas propuestas no hacen más que profundizar el afán mercantilista del sistema neo liberal, transformando el derecho a la salud de todo individuo y de la sociedad, en una mercancía más.
Transferencias, bonos, pérdida de personal calificado y concesiones hospitalarias, unido a malas condiciones de trabajo y sueldos insuficientes, conducen al desmantelamiento del sistema público de salud.
Es hora de exigir sueldos acordes con nuestra función profesional y Ley Médica Única para todos los médicos.
Sin embargo, la recuperación de nuestra dignidad, pasa también porque el Colegio Médico vuelva a ser la conciencia de la salud del país.
Dr. David Peralta Castro
ICM: 11.635-1

Vìa :
http://www.elciudadano.cl/2011/05/01/medicos-%C2%BFresponsables-de-las-politicas-de-salud/

Chile : Los medios, la desinformación y otras tristes marañas. Por Klaudia Kemper

Hoy se cumplen 50 días de la huelga de hambre de cuatro hombres mapuches en la cárcel penitenciaria de Angol. Los ayunantes son el líder militar de la Coordinadora Arauco Malleco, Héctor Llaitul, más Ramón Llanquileo, Jonathan Huillical y José Huenuche. El primero fue condenado a 25 años de prisión y los restantes a 20 años. Su acusación es por ataque a un fiscal de Cañete y por robo de madera. La razón de dicha huelga es denunciar e intentar revocar un enjuiciamiento no sujeto a derecho y la utilización de falsos testigos protegidos en su anonimato.
Es decir, claro está, que todo ha sido arreglado para pudrirlos en la cárcel y así quitarlos del camino en esta región que permite abusos aberrantes en relación a la apropiación de tierras, apoyando la explotación desmedida de los recursos naturales que históricamente han pertenecido a un pueblo ancestral.
Pero esta noticia, en Santiago suena lejana, la televisión no ha dicho ni una palabra las últimas semanas. En los resúmenes noticiosos, ésta pareciera ser una noticia menor que no amerita divulgación, menos importante que los extraordinarios accidentes automovilísticos del fin de semana largo, o los sensacionales asaltos armados, la violencia creciente de los sectores bajos y la eficiente tarea de las fuerzas de seguridad que irrumpen en las poblaciones confiscando drogas, atrapando malhechores; un joven delincuente es baleado en un enfrentamiento, o dos jóvenes son atropellados por un móvil de carabineros en servicio. Todos estos trágicos acontecimientos suceden en las madrugadas.
¿Qué puede llevar a una sociedad a tal nivel de inconciencia?
¿Cómo pueden llegar a estar tan traspapeladas la escala de prioridades al momento de informar, al momento de enjuiciar, al momento de optar?
Personalmente no puedo dejar de sentir un malestar (adolescente o fanático, falto de buen humor, si quieren), al ver la noticia extendida y detallada sobre los preparativos de la boda real, los pormenores de la ceremonia anhelada por miles de personas del mundo entero, según dice la prensa local. Una noticia que no atañe a nuestro medio, que , a nadie le importa y que en última instancia , no hace más que acentuar o fomentar el gusto por un sistema añejo que antaño personificó la explotación, jerarquía vertical y por ende abusiva y dominadora: la monarquía.
Una mujer bota al basurero a su bebé una madrugada de esta semana. Fue vista por las cámaras de seguridad, y el bebé encontrado minutos después por un personal de aseo. Nadie puede decir que está en lo correcto, pero las voces que la acusan, callan otras atrocidades de esta sociedad enferma. Callan la huelga de hambre entre otros hechos no menos lamentables.
Seguimos un recorrido breve y superficial por el territorio nacional. No hay que tener ojo de lince para darse cuenta que Chile está vendiendo sus recursos naturales como un enfermo vende sus órganos, para seguir existiendo. Obviamente en condiciones peores cada vez. Los permisos para las hidroeléctricas, para la explotación del carbón en Isla Riesco, el proyecto Castilla, están a la orden del día. Se hace en este triste país, lo que no se permite en Europa. No hay leyes de protección, aquí el extranjero que invierte, produce a bajísimo costo y gana a manos llenas. Se hace la América. Claramente los beneficiados no son chilenos, no es el joven esforzado, no es la mujer trabajadora, tampoco es el intelectual, el estudioso, ni los artistas, ni mucho menos los mapuches.

Artista visual y docente
Vìa :
http://www.elciudadano.cl/2011/05/02/los-medios-la-desinformacion-y-otras-tristes-maranas/

Mèxico : El 1 de mayo en los tiempos de la productividad. Angélica Gay Arellano*

Durante el siglo XIX, el término productividad se convirtió en la expresión de la relación entre capital y trabajo. Posteriormente, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) la definió como la relación entre la producción obtenida y los recursos utilizados para ello. Desde entonces, existe un gran interés de los países por aumentar la producción con menos recursos; por ejemplo, generar la misma cantidad de productos en menos horas trabajadas, lo cual se puede lograr contratando a menos trabajadores y reduciendo así los costos.

 

México se incorporó al mercado laboral mundial en estos términos, promoviendo la competitividad y la productividad. Sin embargo, frente a esta visión predominantemente económica, surgió otra perspectiva que coloca a las personas como sujetos de derechos y se basa en el reconocimiento a los Derechos Laborales en la Constitución Mexicana y en la Ley Federal del Trabajo (LFT).
No obstante, preocupa que actualmente se encuentre a debate una iniciativa de reforma a la LFT que recoge los planteamientos de 332 iniciativas presentadas en el Congreso de la Unión en los últimos 12 años, que va en contra de los trabajadores y las trabajadoras. Los cambios propuestos pretenden incorporar los principios de la productividad y la competitividad en la Ley, lo que en la práctica representaría un grave retroceso a las conquistas laborales y a los derechos humanos.
El gobierno federal considera que la reforma laboral detonará el desarrollo económico. Lo cierto es que, desde hace ya varios años, el 1 de mayo es un día en el que, lejos de hablar del cumplimiento de los derechos laborales, se hace el recuento de los intentos de que se apruebe una iniciativa regresiva en materia laboral. Además, ésta ha apuntalado la conflictividad social. El jueves 14 de abril de 2011, diversas agrupaciones sindicales y sociales, entre ellas el Sindicato Mexicano de Electricistas, salieron a manifestarse en contra de la iniciativa presentada por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) el pasado 10 de marzo.
También organizaciones de la sociedad civil se han manifestado en contra de dicha reforma. Pese a que en la exposición de motivos se menciona la promoción del trabajo decente, el articulado viola el principio de progresividad de los derechos humanos al legalizar la subcontratación, además de limitar la creación de sindicatos independientes.
Asimismo, la iniciativa promueve la inversión privada como la forma privilegiada para incentivar la productividad y generar empleos, incorporando figuras patronales, como lo contratos a prueba y los contratos laborales. Éstas benefician, principalmente, al sector privado, puesto que, de aprobarse la iniciativa, gastaría menos que aquéllos que sí otorgan seguridad social y prestaciones a sus trabajadores y trabajadoras. Todo ello favorece la competencia desleal y un tipo de productividad que menoscaba los derechos laborales. Habría que tomar en cuenta que la OIT advierte, en sus publicaciones, que los trabajadores temporales son los más afectados por la crisis económica.
Estos cambios se proponen en un momento en el que las agencias de empleo privadas han reestructurado el mercado de trabajo tradicional porque se les ve como posibles figuras de gestión de los recursos humanos que podrían mejorar las condiciones de vida de las trabajadoras y los trabajadores. No es casual que el 62 por ciento de la población económicamente activa se ocupe en el sector servicios. No obstante, el problema no es el esquema de triangulación o subcontratación y el sector en el que se ocupan, sino la reticencia a la contratación colectiva y las limitantes al derecho de asociación.
En suma, la aprobación de esta reforma quedaría en la historia de México como un grave retroceso en el cumplimiento de los derechos laborales, además tendría un alto costo en la construcción de un país democrático. Por ello, es necesario ampliar el debate y la discusión en torno a esta reforma y sus implicaciones con el resto de la ciudadanía, colocando en el centro de los argumentos el respeto a los derechos humanos.
*Integrante del área de investigación y análisis del Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria, OP, AC
Fuente: Contralínea 231 / 01 de mayo de 2011

 

Argentina : El alarido en llamas. Por Silvana Melo

portinari1(APe).- Cuando Graciela Araya chasqueó el encendedor sobre su cuerpo empapado de nafta, no era una excluida. Era un mosaico des-privilegiado de un Estado que implica, como base constitutiva, la inequidad. Un monstruo multicéfalo, el Leviatán de Hobbes, que no desecha al estado de naturaleza fuera de las fronteras de su originario pacto social sino que sostiene su esencia en la médula de la violencia y la desigualdad.
Sólo soñaba una casa. Una casita. Con mesa y mantel y una cena tranquila después del arduo peregrinar pirquinero. Del derrotero penoso del colador cotidiano que a veces retiene la arenilla dorada. Y es una fiesta la migaja caída de la gran boca de la Barrick que quiere devorarse las entrañas del Famatina. Del cerro dorado que pone los pies para que la gente sin tierra le arrime sus chapas. Una casita. Nada más. Donde descansar los huesos y oír respirar a los niños como un duenderío de las madrugadas.
El pacto que encarna ese Estado donde ella no era una excluida es, dice Alessandro Baratta, “un pacto entre una minoría de iguales que excluyó de la ciudadanía a todos los que eran diferentes. Un pacto de propietarios, blancos, hombres y adultos para excluir y dominar a individuos pertenecientes a otras etnias, mujeres, pobres y, sobre todo, niños”. Y en la segunda pata de este pacto desigual dominante - dominado entrañó a las gracielas arayas de los arrabales del mundo. Puestas a ocupar el vértice de la historia donde se talan los sueños y se bajan las persianas del amanecer.
Cuando chasqueó el encendedor sobre su cuerpo empapado de nafta era una silente, una invisible, una desterrada. Con su propio fuego se hizo ver. Brilló de pronto, como el oro que aparece muy de vez en vez en la rejilla.
Vivía con su familia en un campamento minero, con módulos de chapa. Ella y su marido tienen la espalda arqueada y se les clava el destino como una faca en la cintura. Viven de juntar el oro que se lleva el río. A veces los días y las noches desfilan como fantasmas envelados, desvelados, sin que el barro descuelgue un brillo mínimo en el torrente.
Ella soñó con una casa. Una casita breve, con bloques encimados, puerta y ventana como para asomar a las lluvias persistentes del verano. No más que eso. El intendente se la prometió una vez. Pero hay memorias tenues. Y planes definidos que la necesitan a Graciela Araya sin techo y en el borde para subsistir en su estructura destinada al sustento de los privilegiados. Que no es sin el descarte de los otros. Sin la desigualdad sistemática y sistémica. Sin la violencia intrínseca del despojo y la literal del castigo.
Cansada de esperar, harta de espiar por la mirilla los actos oficiales, con el desasosiego del no tácito, ni siquiera pronunciado, Graciela Araya se paró delante del palco donde el intendente de Famatina festejaba el aniversario del pueblo entregando viviendas. Buscó los ojos del intendente, quiso que la viera, deseó conectarle la tenue memoria. Pero vio la chapa de sus paredes sin ventana donde asomar a su puesta del sol pirquinera. Y pisó su suelo doméstico de tierra y piedras que se humedece a la noche cuando tiene que acalorar el catarro de sus niños a fuerza de pecho y nanas.
Cuando chasqueó el encendedor sobre su cuerpo empapado de nafta supo que ésa era su rebelión. Su pequeña y anónima revolución. El fuego y el olor de su ropa y de su carne quemada escandalizaron la fiesta social y el cumpleaños selectivo.
Su incendio público fue su insurrección personal. Pero también el grito extemporáneo de los silentes y los confinados. El alarido en llamas de los nadie.

Fuente, vìa:
http://www.pelotadetrapo.org.ar/agencia/index.php?option=com_content&view=article&id=5451:el-alarido-en-llamas&catid=35:noticia-del-dia&Itemid=106

Argentina EL ESCRITOR ERNESTO SABATO FUE DESPEDIDO POR SUS AMIGOS Y SU HIJO MARIO EN EL CEMENTERIO JARDIN DE PAZ “Se va en paz, cumplió con lo que debía hacer” Los restos de Sabato, que falleció el sábado, fueron inhumados ayer. “Aun a través de sus errores, siempre se jugó por lo que pensaba, por más que estuviera equivocado. Después, incluso, pedía perdón”, dijo Elvira, su última compañera.

El otoño caía triste, silbando su réquiem, el mediodía en que los familiares, amigos íntimos y un puñado de lectoras “infiltradas” en el Jardín de Paz, en Pilar, despidieron a Ernesto Sabato. Imborrables, delante de los ojos, como una llamarada de melancolía, flameaban por el aire algunas hojitas amarillas, tan frágiles en su rauda peregrinación hacia el césped. Una bandera argentina envolvía el féretro del escritor. Mario, su hijo; Elvira González Fraga, su última compañera, acompañada por sus dos hijos y su hermano, el economista Javier González Fraga; Julia Constenla, biógrafa del escritor; Mario “Pacho” O’Donnell, el ex fiscal del Juicio a las Juntas Militares, Julio César Strassera; y el presidente del Instituto de Cultura de la provincia de Buenos Aires, Juan Carlos D’Amico, entre otros, caminaban, despacio, como si intentaran aplazar el final. El autor de Sobre héroes y tumbas alguna vez recordó que durante su infancia no se podían expresar los sentimientos. Y mucho menos llorar. No era de hombres la ternura. “Acá están tres de las personas que más he querido en mi vida: mi hermano adorado (por Jorge), mi madre (por Matilde) y ahora está él –dijo Mario, surfeando por la emoción, como podía–. Se va en paz, cumplió con lo que tenía que hacer.” “Si es cierto que puede estar en alguna parte oyendo –agregó el hijo–, le quiero decir: ‘Vos, papá; vos, mamá; vos, Jorgito, quédense tranquilos. Yo me hago cargo.” Ni una palabra más. El resto fue silencio.
La ceremonia fue breve. “Ernesto tenía un gran don de gente para la gente sencilla y una
actitud difícil hacia el mundo intelectual”, recordó Elvira, su última compañera. En los últimos cuatro años que no pudo salir de su casa de Santos Lugares, Sabato fue resignando pequeños gustos que jamás imaginó que abandonaría, excepto por la enfermedad. “No podía estar sin tomar vino, y sin embargo fue aceptando comer una comida triturada, mínima. Yo le daba vino cuando nadie veía, pero no era algo que él podía tomar.” Elvira –Elvirita, como la llamaba el escritor– estaba extenuada. Pero entera. “Ernesto nos deja una fidelidad a una manera de ser. En este mundo se nos ha ido el zapping un poco también al espíritu; vivimos en actitud de zapping, en actitud fragmentada –planteó–. Si deja algo es que, aun a través de sus errores, siempre se jugó por lo que pensaba, por más que estuviera equivocado. Después, incluso, pedía perdón.”
El paño de la memoria podría desplegarse aun más si no fuera por el cansancio. “Cuando la Argentina estuvo mal, Ernesto escuchaba el noticiero llorando. A veces caía en grandes depresiones. Cuando se agarraba una gran depresión, se cruzaba de brazos como si ahí se fuera a morir. Yo ya no sabía qué decirle para que se alegrara. Entonces me iba a la cocina y llamaba a la cárcel de Ezeiza, a Cristina, una chica que estaba presa. Al rato volvía y le decía:’ Ernesto, Ernesto, está Cristina desde la cárcel de Ezeiza’. ‘No puedo atender a nadie’, me contestaba. ‘Pero mirá que la dejan hablar una vez por semana, así que... por favor, fijate lo que hacés’.”
Y el hueso duro de roer, la depresión de Sabato, se ablandaba. La estrategia de Elvira daba resultados. “El se levantaba, ni podía hablar, pero le daba ánimo. Y de paso se llenaba él de ánimo.”
Como si el viento alentara el galope de las evocaciones íntimas, Constenla repasó, una vez más, cómo lo conoció, allá por 1949, cuando era una joven de 20 años que se había deslumbrado con El túnel. Buscó el teléfono en la guía y lo llamó. Sabato le propuso que lo fuera a ver a Santos Lugares. Su biografía, Ernesto Sabato. Un hombre (Sudamericana), se reeditará en estos días con un nuevo prólogo. “Sabato estaba yéndose desde hace mucho tiempo. El dijo una frase, hace ocho años, con la que termino mi libro: ‘He dicho todo lo que tenía que decir, he escrito todo lo que tenía que escribir. Es hora de que me llame al silencio’.” Hay un último recuerdo dentro del silencio. “Todos los sábados íbamos a almorzar a su casa, con una de sus nueras, con Lidia, la viuda de Jorgito. Ya era penoso porque tenía la sensación de que a veces me conectaba y a veces no. El me decía ‘Chiquita, Chiquita’, me palmeaba, sospecho que tratando de reconocerme. Para los recuerdos lejanos se orientaba bastante bien. Le hablé de su madre y de José, su hermano, el que se había ido con el circo”, comentó la biógrafa.
“Yo quería ser José –le dijo–. Yo quería irme con el circo.”
Como estaba muy embalado y Constenla creía que podía capitalizar ese envión de entusiasmo, continuó. “Qué cosa, tu madre: once varones, once pares de calzoncillos y una sola hija mujer.” Sabato se sobresaltó y le dijo: “Mamá no tuvo una hija mujer”. La lucidez todavía pulseaba en su agitado interior. “Claro que no tuvo –le confirmó Constenla–, pero ella siempre pensó que Matilde era su hija mujer.” “¿Quién es Matilde?”, le preguntó Sabato, completamente desconcertado.
El olvido, que cavaba lentamente su fosa, había suprimido de la memoria del autor de Sobre héroes y tumbas a Matilde, su primera mujer, la madre de sus hijos. “Fue una larga y penosa despedida”, concluyó su biógrafa.
La generosidad. Pacho O’Donnell apoyaba su paraguas mientras subrayaba los gestos que Sabato tuvo con él. “Yo volví precozmente de mi exilio en 1980. Un año después presentó mi libro, El tigrecito de Mompracen. El hecho de que lo presentara fue muy importante para mí. Además de un reconocimiento a mi literatura, fue una cobertura, porque la cosa todavía estaba muy pesada.” La generación de O’Donnell estuvo muy influida, según reconoció el escritor, por Sobre héroes y tumbas. “Así como Hernández encontró la forma y el fondo del gaucho, Sabato encontró el fondo y la forma del porteño medio, sus respiraciones, sus neurosis, sus dificultades.” La muerte –agregó– tiene que poner en marcha un “mayor” reconocimiento de su literatura. “Sabato fue uno de los primeros que hizo públicas sus críticas al stalinismo, mucho antes que Octavio Paz o de Bernard-Henri Lévy; pero con eso se ganó la antipatía de sectores amplios de la izquierda; antipatía que sigue hasta hoy, cuando no dejan de reprocharle su almuerzo con Videla hasta extremos insólitos.”
–Pero ese almuerzo es reprochable. –Sí, es un error; él mismo me dijo que había sido un error. Pero era fácil cometer errores en esos tiempos. Si no aceptaba una invitación de Videla, lo más probable era que tuviera que irse. Esa fue la explicación que dio (René) Favaloro, a quien nunca le reprocharon el hecho de que también almorzó con Videla.

Fuente, vìa :
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-167382-2011-05-02.html

Argentina : Para Ernesto Sabato


Allan Macdonald

Chile : El reciente Primero de Mayo en Chile. Por Andrés Figueroa Cornejo


El pasado 1º de mayo, el administrador de turno del Ejecutivo, Sebastián Piñera, cínicamente desde el Hospital del Trabajador –considerando la alta tasa de accidentabilidad laboral que existe en Chile- anunció “modernizaciones de la Dirección del Trabajo” y medidas “revolucionarias” que dará a conocer el próximo 21 de mayo en el ámbito. Es fácil deducir que las “revolucionarias” iniciativas estarán ligadas a mitigar cosméticamente el multi-rut de las empresas, profundizar la flexibilidad laboral con el fin de multiplicar el empleo precario, y terminar paulatinamente con la indemnización por años de servicio, como lo demanda la OCDE.
En el escenario de la Central Unitaria de Trabajadores, en Santiago, el cuestionado presidente de esa entidad, Arturo Martínez, lamentablemente debilitada por la ausencia de democracia interna, tratativas a espaldas de los trabajadores asociados a la multisindical, y por su dependencia de las direcciones de los partidos de la Concertación, del Estado y la política de consensos con el empresariado en un marco de correlaciones de fuerza donde el capital manda y Martínez obedece, el dirigente dijo que habría un llamado a paro nacional en octubre de 2011 y movilizaciones el 21 de mayo. En este caso, las palabras no guardan relación con lo que refieren. La impotencia de la CUT devenida de sus propios errores y estilos antidemocráticos y por su subordinación premeditada a los gobiernos de la Concertación durante dos décadas, vuelve los anuncios de Martínez, en concreto, marchas de algunos dirigentes, como pura extensión adjetiva y apenas complementaria de la oposición concertacionista al gobierno de Piñera.
SINDICALISMO INDEPENDIENTE
Asimismo, cientos de dirigentes sindicales y trabajadores, estudiantes y pobladores, activistas de DDHH y artistas, acogieron el llamado de la joven agrupación Sindicalismo Independiente, la cual participó de parte de la marcha central de la CUT y luego se dirigió a la calle Ejército con Gorbea para realizar una actividad que funcionó como punto de arranque hacia la creación de una corriente sindical autónoma de los intereses del empresariado, el Estado y sus partidos políticos.
En la ocasión, el discurso central fue realizado por el dirigente de la Federación de Trabajadores de Cimm ligada al cobre y la investigación respecto del metal rojo, Ramón López, que en sus partes sustantivas señaló que “Este Primero de Mayo del 2011, nos encuentra en medio de una crisis económica del capital a nivel planetario. Si bien el capitalismo no caerá por su propio peso, sino por la fuerza social organizada de los pueblos trabajadores de la Tierra, hoy los pocos dueños de todo atraviesan una crisis, política, económica, social, cultural y militar. Y como es habitual, los trabajadores y el pueblo pagaran el despilfarro y los privilegios de esta clase parasitaria (…) ¿Cómo resolverán los países imperialistas sus crisis? Simplemente a través de la dominación financiera, la sobreexplotación laboral, la represión y el despojo de los recursos naturales, y financiando guerras de rapiña. ¿De qué otro modo podrían mantener sus utilidades basadas en la concentración de la propiedad por un lado, y el aumento extraordinario de las desigualdades sociales, por otro? (…) El capitalismo y los capitalistas, a través de sus medios propagandísticos nos tratan de engañar que la economía funciona, y que los recursos naturales son infinitos. Como si fuera natural la inequidad y una sociedad dividida en clases antagónicas e irreconciliables: ellos y nosotros. Como si fuera natural que los que sólo tenemos nuestra fuerza de trabajo para malvivir, tengamos que sobreendeudarnos con tarjetas plásticas de intereses usureros para llegar a fin de mes. En Chile, con Pinochet, la Concertación y ahora con la Alianza, los empresarios extranjeros y nacionales se han enriquecido a costa del robo de los chilenos. Han privatizado los servicios básicos, como el agua, la energía, las comunicaciones. Han privatizado los derechos a la educación, la salud y la seguridad social públicas. Han engordado sus cuentas bancarias con la privatización y despojo de los recursos naturales, de los territorios soberanos de chilenos y mapuche, del agua dulce y salada, de las carreteras, del trasporte colectivo, del cobre, los bosques, el borde costero y la industria. Nunca el Estado había mostrado tan claramente su verdadero rostro como aval al servicio del capital y contra los intereses del pueblo trabajador. Y estamos hablando de un Estado policial que criminaliza diariamente la disidencia, aprisiona a inocentes, realiza como normal el control de identidad y la detención y represión por sospecha (…) ¿Entonces cuál es el desafío? El desafío es el que nos legara Luis Emilio Recabarren y Clotario Blest: la unidad de acero de los trabajadores y trabajadoras; la voluntad de lucha de la clase social que produce la riqueza, las mercancías y los servicios, y que es apropiada ilegítimamente por un puñado de grandes propietarios. Y la unidad, la organización y la lucha, hoy, tanto o más que ayer, nos impone un sindicalismo independiente de los intereses del empresariado, del Estado y de sus partidos políticos. Asimismo, nos impone una conducta ética irreprochable, basada en la solidaridad de clase, en la comunidad de intereses, en la convicción de que las luchas parciales son partes de una sola gran lucha por la emancipación de los explotados y oprimidos (…) Cuando hablamos de un nuevo sindicalismo ante las nuevas formas de explotación del capitalismo, nos referimos precisamente a un sindicalismo que rompa los límites enemigos del sindicalismo de empresa; que sea alternativa eficaz y confiable para los trabajadores frente al sindicalismo domesticado y apatronado; que sea un sindicalismo que se imponga como estrategia el paro general sobre los intereses históricos de y para la clase trabajadora.”
La plataforma de lucha básica de Sindicalismo Independiente –que agrupa a dirigentes y trabajadores de los servicios, las ferias libres, del cobre, de la banca, del retailer, los supermercados- se sintetiza en un alza general de salarios para los trabajadores activos y pensionados; estabilidad laboral y salario mínimo de $ 350 mil pesos mensuales; fin al subcontratismo: a igual trabajo, igual sueldo; un sistema financiero al servicio del las grandes mayorías nacionales; el fin a los intereses usureros y al robo financiero legalizado; fin al IVA en los alimentos esenciales, los servicios básicos y los libros; más presupuesto para los sistemas públicos de salud y educación, fin a la municipalización, y participación protagónica de los trabajadores en el diseño de las políticas en las áreas mencionadas; un sistema de transporte público estatal de calidad y a precio de trabajador; indemnización por año de servicio, sin tope; reducción de jornada laboral, sin rebaja salarial, con la mirada fija en el pleno empleo; no a las direcciones corruptas de las centrales sindicales existentes; fin a las AFP’s y por la imposición de un sistema de seguridad público, solidario y universal; derecho al trabajo en las ferias libres. Libertad a los feriantes procesados por luchar por su trabajo; libertad a los prisioneros políticos del denominado “caso bombas”, un burdo montaje estatal sin pruebas reales, que busca criminalizar la protesta y organización social, y a los cuatro comuneros mapuches en huelga de hambre, con penas de 25 y 20 años. Es decir, derecho a la disidencia política; nacionalización del cobre y los recursos naturales para beneficio de las grandes mayorías; creación de un nuevo Código Laboral con participación y al servicio de los trabajadores; y un desarrollo nacional diversificado, absolutamente respetuoso del medio ambiente, y que nos libere de la dependencia económica de la pura exportación sin procesar de cobre, madera y pescados.”
El punto negro de las actividades distintas a la oficial, fue que se efectuaron por lo menos dos actos alternativos, toda vez que la unidad sobre aspectos elementales para la lucha conjunta es la base urgente para construir alternativas potentes, tanto en materia sindical, como política y social, independiente de la Concertación y la derecha tradicional.

Vìa :
http://www.elciudadano.cl/2011/05/02/el-reciente-primero-de-mayo-en-chile/

Chile : Primero de Mayo. Por Álvaro Cuadra

Es interesante advertir cómo una fecha como el Primero de Mayo que marcaba la calendariedad política del país, y del mundo, ha ido perdiendo su espesor y su significado. El mundo de los trabajadores, por decirlo así, ha sido desplazado del universo simbólico contemporáneo. En nuestro país, este fenómeno pareciera más acelerado y profundo que en otras latitudes.
Entre los muchos factores que explican la escasa presencia del mundo del trabajo en el imaginario actual destaca, sin duda, el marco jurídico e institucional en que se desenvuelve toda actividad laboral. Es claro que la actual Constitución y, en particular, la legislación laboral, herencia de la dictadura militar, tiende a debilitar toda forma de sindicalización, disgregando así la fuerza potencial de un movimiento de mayor alcance.
Con toda la importancia que posee lo institucional, está lejos de ser el único. No podemos dejar de mencionar las profundas mutaciones en el modelo tecno-económico chileno que ha alterado profundamente los procesos productivos, las formas de gestión y, consecuentemente, la forma en que se relacionan los trabajadores con las empresas. Modalidades como la “subcontratación”, el “trabajo temporal”, entre otras, dan cuenta de una nueva realidad que debe ser considerada.
A lo anterior se debe agregar la actuación de los diversos actores que participan del mundo laboral. En concreto, las relaciones que han entablado los dirigentes de las organizaciones de trabajadores respecto de los distintos partidos políticos. La articulación de la relación entre el mundo político y el ámbito laboral ha sufrido, estos últimos años, grandes transformaciones. El trabajo de los partidos políticos en relación a las centrales, las confederaciones, federaciones y sindicatos ha sido mucho más débil y tortuosa que en épocas anteriores. Durante toda la era concertacionista se verificó, más bien, una instrumentalización del mundo del trabajo por parte de los partidos políticos.
Por último, existe un contexto cultural que no podemos dejar de considerar. Para decirlo de manera sencilla: El Chile actual es fruto de un diseño socio-cultural llamado “sociedad de consumo” que ha transformado el “carácter social”. En este nuevo clima cultural, se exalta el individualismo, el consumo y el emprendimiento en oposición a las formas gregarias y a las demandas colectivas. Esta nueva “cultura del consumo” ha expurgado la figura del trabajador, sustituyéndola por aquella del consumidor. De suerte que los medios de comunicación tienden a criminalizar toda forma de protesta de los trabajadores.
No ha de extrañar, entonces, que los medios de comunicación construyan la invisibilidad de los trabajadores y escenifiquen las glamorosas imágenes del empresariado. La mirada se ha deslizado desde la fábrica hacia los escaparates. Asistimos a la paradoja según la cual los bienes y servicios que exhibe y ofrece la sociedad de consumo reclaman y consumen la vida de millones de hombres, mujeres y niños con salarios mínimos alrededor del mundo entero y, sin embargo, esos mismos cuerpos lacerados y explotados son invisibles al espectáculo y la seducción de las vitrinas y al espectáculo mediático.

Investigador y docente de la Escuela Latinoamericana de Postgrados. Elap. Universidad Arcis
Fuente, vìa :
http://www.elciudadano.cl/2011/05/01/primero-de-mayo/

España : ¿Por qué el paro no deja de crecer en España y qué remedio tiene? Juan Torres López – Consejo Científico de ATTAC.

Antes de salir a la manifestación del 1 de Mayo en Sevilla (una de las dos que lamentablemente hay) no me resisto a hacer un breve comentario sobre las razones que hacen que en España se sigan destruyendo casi 3.000 empleos diarios.
En mi opinión, las causas fundamentales del elevado desempleo español son las siguientes:
1. Las grandes empresas (antes españolas y algunas ahora multinacionales como Telefónica) han encontrado un filón de beneficios extraordinarios en el mercado global (muchas de ellas gracias a la dimensión y a los recursos que habían adquirido previamente como empresas públicas españolas) y se han desentendido del mercado interior. Así, y a pesar de obtener ganancias multimillonarias, no solo no crean más empleo aquí sino que lo destruyen (como Telefónica que gana 10.167 millones de euros y quiere desprenderse del 20% de su plantilla española.). Además, como una parte del empleo que despiden lo sustituyen por otro más barato subcontratado (gracias a las permisivas leyes laborales aprobadas con la excusa de que con ellas se iba a crear empleo) de esa manera reducen la masa salarial total, de modo que disminuyen la demanda global de la economía.
2. En los años anteriores, la financiación y las condiciones de promoción económica y fiscales más privilegiadas se dedicaron a empresas vinculadas a la construcción en el marco de una gran burbuja inmobiliaria que proporcionaba cientos de miles de millones de euros de beneficios a promotores, constructores, bancos y especuladores de todo tipo. Crearon muchos puestos de trabajo pero cuando la burbuja estalló se perdieron casi todos ellos.
3. Los bancos se han dedicado en los últimos años a financiar preferentemente el negocio inmobiliario dentro y fuera de nuestro país. Para ello, recurrieron también a endeudarse en otros bancos extranjeros. Gracias a que en España disponen de condiciones muy privilegiadas por su gran poder político proveniente de la dictadura, y a que la necesidad de crédito es mayor aquí por nuestro menor nivel de renta, los bancos españoles obtenían muchos más beneficios que los de su alrededor pero no los utilizaron para financiar el desarrollo de un modelo productivo sostenbile y generador de empleo suficiente y de calidad sino, como he dicho, el del negocio inmobiliario.
4 Cuando la crisis financiera y el estallido de la burbuja les afectó los bancos cerraron el grifo del crédito. Luego, cuando fueron “salvados” con dinero público. en lugar de empezar a financiar a las empresas que crean empleo se han dedicado a seguir especulando o a comprar deuda. El resultado fue que la construcción se vino abajo, y con ella el empleo que generaba, y que las demás empresas dejaron de poder financiarse como antes.
5. Las empresas que crean empleo en España son las pequeñas y medianas y éstas están ahogadas porque no disponen de financiación suficiente. Además este empleo que crean (casi el 90% del total del que se genera en nuestra economía desde hace años) lo pueden generar principalmente en función de la demanda que hay en el mercado español porque sus clientes no son empresas de Méjico o de Brasil, o de India o China, de Estados Unidos o Dinamarca, sino consumidores u otras empresas españolas que pueden comprarles sus productos según la renta de la que dispongan.
6. Por eso, la disminución continuada del poder adquisitivo de los trabajadores y de los ingresos de los autónomos y de los pequeños y medianos empresarios (cada vez más ahogados por las grandes empresas que les imponen condiciones leoninas) es lo que reduce el negocio de estas empresas sobre las que descansa casi el 80% del empleo español y la creación del 90% del empleo nuevo que se crea.
7. El mercado laboral español tiene además algunos problemas importantes. No hay un buen equilibrio entre la formación de la mano de obra y las demandas de las empresas, no hay suficiente movilidad (fundamentalmente porque apenas hay mercado de viviendas de alquiler), las condiciones de negociación son muy asimétricas y las grandes empresas (tipo Telefónica, El Corte Inglés, grandes bancos….) prácticamente pueden imponer cualquier condición de trabajo (becarios, prácticas abusivas, temporalidad…). Pero ninguna de estas circunstancias son causantes del desempleo, tal y como dicen los neoliberales. En todo caso, favorecen el gran poder de las grandes empresas que actúan como he mencionado en los puntos anteriores.
8. La causa del desempleo en España es, en definitiva, que la demanda existente se canaliza hacia la actividad de las grandes empresas globales gracias al poder que estas tienen y hacia la financiera. Así, obtienen grandes beneficios pero a costa de llevar a cabo una actividad insuficiente para generar el empleo que se necesita. De hecho, han sido esas grandes empresas y la banca las que más empleo han destruido, mediante despidos o prejubilaciones, en los últimos años.
9 Por lo tanto, lo que se necesita para crear empleo en España es:
a) Poner más ingresos y financiación a disposición de las empresas que orientan su actividad hacia el mercado interior, favoreciendo y facilitando su actividad mediante normales legales e incentivos adecuados.
b) Potenciar la creación de pequeñas y medianas empresas, privadas y de carácter social y cooperativo en ese tipo de actividades vinculadas al mercado nacional.
c) Aumentar el ingreso de los trabajadores.
d) Disponer urgentemente de la financiación que necesitan las empresas para poder poner en marcha sus planes de actividad que creen empleo. Como ya se ve que eso no lo hace la banca privada es urgente nacionalizar las cajas de ahorro, crear banca pública y someter a los bancos privados restantes a severas condiciones de uso de los recursos financieros en función de lógicas de servicio público.
e) Aumentar la capacidad de intervención del Estado mediante una reforma fiscal que proporciones recursos para poner en marcha lo anterior y que desincentive y penalice la actividad parasitaria de las grandes empresas y de la banca.
f) Y, puesto que las privatizaciones de las antiguas empresas públicas no tuvieron otro objetivo que facilitar su inserción en los mercados globales en las condiciones antisociales y muy onerosas para España y su economía que he comentado, hay que preparar una estrategia orientada a recobrarlas para que vuelvan a pasar a ser de todos los españoles.
En definitiva, se trata de abordar un mal resolviendo las causas que lo han provocado. Lo demás, dedicarse a hacer reformas que solo aumentan el poder y los beneficios de las grandes empresas y de los bancos (los que sentó Zapatero a su mesa para “salir de la crisis) solo nos lleva a donde estamos. Con todos mis respeto, hay que ser muy tonto (o muy cínico o cómplice) para no verlo.
Fuente, vìa :
http://www.attac.es/por-que-el-paro-no-deja-de-crecer-en-espana-y-que-remedio-tiene/

España : ¿Por qué no se produce un estallido social? Belén Carreño – Público.


Hoy, Primero de Mayo, habrá nubes y chubascos débiles por toda la península, lo que aguará en muchas ciudades las manifestaciones que reivindican esta fecha como principal fiesta del santoral obrero. Pero si hubiera hecho sol, como ocurrió en años anteriores, el buen tiempo hubiera sido la excusa perfecta para que los ciudadanos aprovecharan el puente “¡Que hay pocos!” y huyeran de las urbes a disfrutar de su tiempo libre. Será por culpa de Helios, de Eolo, por Thor o por Tutatis, pero el Primero de Mayo, icono occidental de la lucha de la clase obrera, no logra concitar las adhesiones, al menos físicas, de los que trabajan en precario principal referente de la fiesta ni de los desempleados, ni de los que aspiran a un mercado laboral mejor.
Según los datos que conocimos este mismo viernes, en España hay 4,9 millones de parados. ¿Por qué no hay una revolución? La pregunta se la hacen fuera, sobre todo los que manejan los famosos mercados, pero resuena cada vez más en el mundo académico, sindical y político dentro de España. La huelga general, las protestas contra la reforma de las pensiones, el recorte de los salarios, nada parece suficiente para movilizar al español. De nuevo: ¿Por qué?
El miedo desincentiva
“Precisamente no hay una revolución social porque hay casi cinco millones de parados. La paradoja es que cuando las cosas están mal, están mal incluso para protestar. El miedo desincentiva, no justifica, pero explica la atonía en las relaciones laborales”, arguye Pere Beneyto, profesor de Sociología y Relaciones Laborales en la Universidad de Valencia y colaborador de CCOO.
El eco de los mercados
El miedo a significarse en un momento de fragilidad del mercado de trabajo puede paralizar a una parte de la sociedad, sobre todo a los inmigrantes, opina el filósofo Augusto Klappenbach.
“Es también el miedo a perder el Estado del bienestar”, añade este pensador que también encuentra una especial inercia en la asunción de la crisis por parte de los españoles.
“Hay una percepción de que las cosas son como son y no pueden ser de otra manera. Es algo como de las leyes de la naturaleza. Han convertido a los mercados en una fuerza trascendente y en esto los españoles son un caso perdido”, concluye.
Para qué
Que las cosas no van a cambiar por ejercer el derecho a manifestarse es una sensación muy extendida entre los que han perdido el puesto de trabajo. Pilar, que se quedó en paro hace algo más de un año de un puesto de administrativa en una empresa ligada al sector de la construcción, lo tiene claro. “No me van a hacer caso. De acuerdo que tengo el derecho al pataleo pero para qué”, explica tajante, a la vez que reconoce su enfado por la situación que está viviendo y por las políticas que ha emprendido el Gobierno, que en su caso no están resultando efectivas.
Sindicatos y políticos
Juan Díez Nicolás, catedrático emérito de Sociología de la Universidad Complutense y artífice del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), se asombra ante la actual falta de crédito de los ciudadanos hacia las instituciones. “Nunca he visto una situación como la de ahora en términos de pérdida de confianza. Los ciudadanos ya no creen en los sindicatos ni en los partidos políticos. Está claro que creen que no les resuelven sus problemas”, apunta.
Ejemplo de otros países
El fatalismo y la falta de confianza en los que tienen que solucionar los problemas se adornan con la capacidad de observación de los ciudadanos, algo que a los pensadores a veces se les escapa.
Eva, que lleva casi un año en paro, ha aprendido mucho de lo que ha pasado en el resto de Europa. “A otros países que han sido más beligerantes, como Francia o Grecia, los gobiernos no les han hecho ni caso. Para mí ha quedado evidenciado que la manifestación ya no es un arma política”, razona.
Este pragmatismo es el primero que dejará a Eva en casa hoy, que reconoce no siente especialmente enfado por su situación. “No sé contra quién dirigirlo, a quién focalizarlo. Mi sensación es que se estaba dejando ir la economía de las manos hace años…”.
El dilema de la izquierda
A Eva, que estudió sociología, le pesa además otro lastre: su simpatía por la izquierda. “Tampoco puedo volcar mi enfado contra Zapatero porque creo que lo que puede venir luego será peor”.
Que la crisis económica haya azotado a un Ejecutivo de color socialista también ha desempeñado su papel a la hora de desmovilizar a la ciudadanía. La mayoría de los expertos perciben ese temor de la izquierda a manifestarse, porque presagian que lo que les sustituya puede ser horribilis. En este sentido, Fermín Bouza, catedrático de Sociología y Opinión Pública en la Universidad Complutense, cree que “la furia antizapaterista se ha ido reduciendo, porque ha habido una pedagogía para entender la situación. Hay un temor a perder el Estado del bienestar y a que lo que venga será peor. El español es un tipo muy peligroso. Hace procesos de racionalidad”, argumenta.
Lo que parece una parálisis en la movilización de la izquierda, que no le gusta lo que tiene pero vive aterrada con lo que puede venir, se mezcla con la nueva composición de la sociedad moderna que mezcla unos ingredientes hasta ahora poco saboreados: individualismo, despersonalización, falta de identidad de clase, consumismo… Es el paso de la sociedad productiva, del trabajo, a la del consumo. Del nosotros, al yo.
Sin clases sociales
Bouza se retrotrae hasta la Guerra Civil para explicar el cambio de la composición de la sociedad española. “Desde 1936 no hay clases sociales, hay enemigos políticos”, analiza entendiendo que la clasificación de obreros y patrones se ha difuminado, pasando a la dicotomía izquierda o derecha. De aquel pasado al presente más rabioso, Jorge Calero, Catedrátido de Economía Aplicada de la Universidad de Barcelona, ve cómo el foco principal de la sociedad “ya no está en el trabajo, está en el consumo, y esto es aún más palpable entre los jóvenes. En la época de crecimiento, abandonaron los estudios y accedieron a empleos sin cualificación. Por ello no han articulado sus identidades alrededor del mundo del trabajo, la precariedad y la rotación les han hecho desconectar del mundo sindical”, desgrana este experto en educación.
“Se ha roto la homogeneidad del mundo del trabajo que tendía a la unidad como un derecho general. Un todo genérico que unificaba la sociedad. Desde los ochenta, tenemos una fuerte fragmentación de las relaciones laborales porque hay situaciones muy heterogéneas. Es un todos contra todos. Hoy en la manifestación puede haber un profesor o un inmigrante. En realidad, ir a una protesta así se ha vuelto un acto de voluntad solidaria, un gesto cívico, pero es difícil protestar por esa diversidad de derechos”, analiza Luis Alonso, catedrático de Sociología de la Universidad Autónoma de Madrid y próximo al ámbito de UGT.
Para el ciudadano de a pie, la reflexión es más sencilla. “No voy a las manifestaciones porque no creo en los sindicatos, no me representan”, sintetiza Jacobo, en paro hace ya dos años por su formación orientada a la construcción. Como Jacobo, cuya ideología política no está ligada a la derecha, centenares de desempleados dicen que no protestan porque no quieren respaldar las señas de una pancarta. “Es un síntoma”, ratifica Calero, “pero más allá de la falta de simpatía sindical, lo que sucede es que los jóvenes no tienen una conexión sólida entre su identidad y el puesto de trabajo, lo que les ha llevado a individualizar los problemas. No tienen identidad de clase”.
Irene Ramos, doctora de Ciencias Políticas y Sociología y directora del departamento en la Fundación Ideas, coincide con la visión del individualismo, pero añade la carga cultural a la percepción del sindicalismo en España y a la dificultad añadida de los trabajadores para entender por qué las centrales se han sentado a negociar con el Gobierno determinados ajustes, como las pensiones. “Los sindicatos españoles han entendido que en esta coyuntura es más efectivo sentarse a negociar, te dejas algo pero influyes”, apostilla. Beneytojustifica esta actuación, que ha sido criticada por algunos sectores por la complicidad con medidas antisociales. “La estrategia española de presión-negociación es más efectiva que la que han llevado a cabo los sindicatos griegos y franceses. Ha habido siete convocatorias de huelgas generales en Francia y no han servido para nada”, resume con pragmatismo este profesor.
Redes de protección
Los más jóvenes suman el problema de escasa educación política, la comodidad de contar con la red familiar. Casi 900.000 parados uno de cada seis es menor de 25 años, una franja de edad que en España se asume como un periodo natural dentro del hogar familiar. “La juventud absorbe parte del dolor mediante el apoyo de las familias. La familiarización de la sociedad actúa como apoyo a sectores de la población que están sufriendo enormemente las políticas que se desarrollan”, desgrana el catedrático de Políticas Públicas de la Pompeu Fabra, Vicenç Navarro.
Navarro ahonda en otros elementos de protección social como dique de contención. “Un porcentaje muy elevado de desempleados todavía recibe el seguro de de-sempleo, lo cual actúa como un cojín. La situación se va a convertir en más tensa cuando esta ayuda se reduzca o desaparezca”. Por su parte, Bouza invoca también uno de los tótems de la tradición económica española, el empleo sumergido, como parapeto del descontento social.
Los expertos apelan también al pensamiento único en los medios para resaltar que las protestas que emergen tampoco encuentran su reflejo. Navarro recuerda que las movilizaciones en Catalunya contra los ajustes en la sanidad apenas han tenido repercusión mediática.
En definitiva, hoy, Primero de Mayo, la borrasca de la sociedad moderna amenaza con apagar los rescoldos de la lucha del movimiento obrero.
Fuente, vìa :

http://www.attac.es/por-que-no-se-produce-un-estallido-social/

lunes, 2 de mayo de 2011

Poesìa : El sobreviviente . Javier Sicilia

Toda ausencia es atroz
y, sin embargo, habita como un hueco que viene de los muertos,
de las blancas raíces del pasado.
¿Hacia dónde volverse?;
¿hacia Dios, el ausente del mundo de los hombres?;
¿hacia ellos, que lo han interpretado hasta vaciarlo?
¿Hacia dónde volverse que no revele el hueco,
el vacío insondable de la ausencia?
Hacia ellos, los muertos, que guardan la memoria
y saben que no estamos contentos en un mundo interpretado.

Mas las sombras, las sombras que la interpretación provoca
y nos separa de ellos,
las sombras con su viento todo lleno de la abierta ventana hacia el espacio,
las sombras donde no hay anunciación
trabajan nuestro hueco.
¿Será que ya no hay nada atrás de ellas,
o el oscuro dolor por nuestros muertos
–como el amanecer que empieza a media noche,
a la hora más oscura de la noche–
anuncia su retorno en el sigilo?
¿No es tiempo de encontrarlos nuevamente
donde nada parece retenerlos,
así el roshi descubre el todo en el vacío que
no contiene nada?

Tal vez sí, porque sus voces vienen de los oscuro,
de su vacío vienen
como un rumor de río en un riachuelo,
como un dulce reclamo imperceptible,
como una tenue estrella entre las sombras
vienen sus voces, vienen desde lejos.

Óyelas, corazón, como sólo los monjes sabían escucharlas
atendiendo en el rezo su incesante llamado
con los pies en la tierra.
Así los escuchaban,
escuchando el arriba y el abajo,
preservando en sus tumbas el suelo que habitaron con nosotros.

No es así que tú puedes escucharlos en el espacio en sombras
de un mundo interpretado.

Pero escucha la queja de lo Abierto,
el mensaje incesante, esa advertencia que viene desde lejos,
ese rumor tan suave que casi nadie escucha
y llega a ti de todas las iglesias,
como si en esas piedras, que guardan la memoria de los muertos,
habitara la llama de su estar con nosotros,
de su sola presencia en la resurrección,
y descorriera un poco nuestras sombras.
Porque es difícil vivir en el mundo sin ellos,
difícil no sentir a nuestros muertos alimentando las obras de los hombres;
difícil no seguir sus costumbres, que apenas conocimos;
difícil habitar en las sombras
como un alucinado que repentinamente recobra la memoria
para luego volver a su intemperie;
difícil ver aquello que los hacía nuestros flotar en el espacio y diluirse.
Estar vivo es penoso,
y nosotros, nosotros, que los necesitamos con sus graves secretos,
nosotros, que sabemos que no podrán volver a un mundo interpretado,
a veces escuchamos, como un ligero viento, ascender de las sombras
la música primera
que forzando la nada trajo a Eurídice al mundo;
una nota tan tenue, tan pura como el Cirio
que promete su vuelta en medio de las sombras
y nos trae el consuelo.

Tomado de Tríptico del desierto, Premio Nacional de Poesía Aguascalientes 2009.

Cultura : Adiós al escritor y luchador social. Ernesto Sábato. Stella Calloni

En un día gris de otoño, durante la madrugada, falleció a los 99 años el escritor
Ernesto Sábato, reconocido como uno de los máximos referentes de la literatura argentina y latinoamericana y como hombre que vivió soñando con un mundo mejor, más justo y sin guerras, aunque siempre estamos dando vueltas en ese camino, sin poder llegar, como decía.
La noticia se conoció desde temprano y se vivió especialmente en el ámbito de la 37 Feria del Libro –la más grande que se recuerde–, donde este domingo le iban a hacer un homenaje al que estaba previsto asistirían miles de admiradores, y donde iba a estar representado por su hijo el cineasta Mario Sábato. Las autoridades de la feria decidieron mantener el homenaje, que se realizará después del entierro en un cementerio privado de la localidad bonaerense de Pilar .
Murió en su casa sencilla en Santos Lugares, localidad del sector popular de la provincia de Buenos Aires, al oeste de la capital argentina, donde vivía desde hace 60 años, y cómo el había pedido, sus restos fueron velados esta tarde, en un club de su barrio (Defensores de Santos Lugares), rodeado por vecinos, que desde la mañana comenzaron a dejar ramos de flores en las rejas y mensajes colgados en los árboles de su casa.
Hacía años que su salud estaba quebrantada, y desde 2008 había empeorado. Sólo recibía a familiares y amigos muy cercanos. Aunque aparecía como un hombre hosco, tenía un humor muy especial y rescataba la humildad como un refugio para la vida más digna.
También había pedido expresamente austeridad en su velatorio y que no enviaran arreglos florales o que, en todo caso, se reuniera ese dinero para una fundación que ayuda al hospital público para niños más importante de esta capital.
Sábato nació el 24 de junio de 1911 en Rojas, Provincia de Buenos Aires; luego vivió en La Plata, capital provincial, donde estudió física. Allí conoció a Matilde Kusminsky Richter, con quien se casó en 1936, y por la iglesia en 1990.
La muerte de su esposa en 1998 fue un golpe que no superó, como tampoco la de su hijo mayor Jorge Sábato, quien falleció en 1995 en un accidente automovilístico. En sus últimos años vivió con Elvira González Fraga, quien fue su asistente, y quien lo cuidó con dedicación en todo este tiempo. Sábato tuvo una vida muy buena, amó a su esposa Matilde y a sus hijos y siempre fue muy querido, dijo Elvira, quien confirmó que el escritor falleció a causa de una neumonía y que en los últimos tiempos su salud era muy delicada, pero todavía pasaba buenos momentos escuchando música.
Foto 
En 1938, Sábato obtuvo el doctorado en física en la Universidad Nacional de La Plata, y fue becado para ir a Francia, donde trabajó en el Laboratorio Curie, en París. En ese mismo año nació allí su primer hijo, y fue en la capital francesa donde se acercó al movimiento surrealista y a la obra de Óscar Domínguez, Benjamín Péret, Roberto Matta Echaurren y Esteban Francés, entre otros.
Sábato reconocía además la gran influencia sobre su vida y su obra que tuvo el dominicano Pedro Henríquez Ureña. En un fragmento de la primera parte de su libro Antes del fin, publicado en 1999, al hablar sobre su época universitaria, dice: Se me cierra la garganta al recordar la mañana en que vi entrar a ese hombre silencioso, aristócrata en cada uno de sus gestos, que con palabra mesurada imponía una secreta autoridad: Pedro Henríquez Ureña. Aquel ser superior tratado con mezquindad y reticencia por sus colegas, con el típico resentimiento de los mediocres, al punto que jamás llegó a ser titular de ninguna de las facultades de letras.
A Henríquez Ureña “le debo mi primer acercamiento a los grandes autores, y recuerdo su sabia admonición: ‘donde termina la gramática empieza el gran arte’, porque no era partidario de la concepción purista del lenguaje, por el contrario, estaba cerca de Vossler y Humboldt, quienes consideraban el idioma como fuerza viva en permanente transformación”.
En 2004, cuando fue homenajeado en la ciudad de Rosario durante el tercer Congreso de la Lengua, dijo a La Jornada que había que recuperar aquellos resplandores, como los que hubo en tiempos en los que Argentina y México eran los lugares de encuentro de todos los hombres de las palabras y la gran literatura.

Fuente, vìa :
http://www.jornada.unam.mx/2011/05/01/index.php

Cultura Cine Chile : La rueda de la historia. Luis Tovar

Ya en Fuga (2005), su primer largometraje de ficción, pero sobre todo poco más adelante en la estupenda y desasosegante Tony Manero (2008), el cineasta chileno Pablo Larraín –que a la fecha cuenta con apenas treinta y cinco años de edad– había dado muestras de una notable madurez, no sólo narrativa-cinematográfica, algo de por sí meritorio, sino también por lo que hace a su personal búsqueda, comprensión y asimilación del entorno sociopolítico correspondiente al pasado inmediato de su país.
En términos fílmicos, Larraín ha sido consistentemente implacable en la revisión –y con ello en la denuncia– de dicho pasado reciente. Su apuesta creativa ya excedía la consigna, necesarísima, de no olvidar la historia para no verse condenado a repetirla. Ahora, con Post  mortem (2010), añade una exégesis difícil, dura de encarar, del acontecimiento histórico nodal vivido en Chile hace treinta y ocho años, pero sobre todo propone un análisis, así sea mínimo, de la psicología colectiva que pudo conducir a una sociedad entera a la ejecución de tres pasos suicidas: confrontación, masacre y silenciamiento.
Fiel a ciertas elecciones formales que en él ya conforman un estilo, Larraín prescinde por completo de florituras tales como música incidental que refuerce esta u otra escenas, edición sincopada de secuencias que de otro modo evidenciarían su ineficacia, y demás trucos por el estilo. El filme no los necesita, pues le basta y sobra con la importancia de la historia que está contando, y alcanza una fuerza tremenda en virtud del tono, inmisericordemente crudo y realista, con el que dicha historia es conducida.
No es, desde luego, la muerte del presidente chileno Salvador Allende Gossens un tema inédito en la filmografía chilena, pero también es verdad que de él se ha ocupado muchísimo más el género documental que el de ficción y que, cuando este último lo ha hecho, ha sido como de soslayo, perifrásicamente, o bien haciendo del golpe de Estado pinochetista y su asalto al Palacio de la Moneda un marco narrativo, un telón de fondo frente al cual superponer una trama que puede o no tener relación directa con los acontecimientos históricos acaecidos en septiembre de 1973 en Santiago.
Larraín y su colega guionista Mateo Iribarren decidieron que Post mortem arrancara sólo aparentemente como una ficción más del tipo arriba mencionado, para llevarla muy pronto y sin subterfugios al centro del horror: Mario Cornejo –un impresionante Alfredo Castro– deja de ser, a ojos del espectador, un simple y aburridísimo burócrata del servicio médico forense, solitario y silencioso, enamorado sin fortuna de una bailarina de burlesque, para convertirse, sin querer y sin que pudiera evitarlo, en testigo privilegiado del crimen militar recién perpetrado sobre la humanidad de Allende. De ahí las cursivas suprascritas en la palabra muerte: Cornejo es el amanuense que tiene a cargo transcribir el protocolo del médico forense que practica, frente a una batería de militares blindados de condecoraciones, la autopsia al cuerpo del presidente no sólo muerto sino, como se deriva del examen, asesinado. En otras palabras, Larraín derriba sin contemplaciones el “argumento”, luego vuelto mito insidioso, según el cual Allende se habría suicidado poco antes de que el gorilato bombardease La Moneda.
Pero el filme no se detiene ahí. El inmenso personaje que es Cornejo es aprovechado para depositar en él aquello que debió anegar el espíritu de cientos de miles o quizá millones de chilenos: impotencia, frustración, refugio en el individualismo, posturas contradictorias frente a los hechos consumados, sumisión obligada al régimen impuesto, so pena de ser también asesinado ipso facto. “Se suicidó”, miente Cornejo a sabiendas en un momento dado, consciente como pocos de que, tal como están las cosas, decir la verdad equivale a firmar su sentencia de muerte. “Nadie puede escapar a la rueda de la historia”, dijo secuencias atrás el forense, que no obstante estar a favor del Gobierno Popular, más tarde se ve obligado –y con él Cornejo y el resto del personal forense– a colaborar con los militares por la doble vía de estar ahora a su servicio, y al mismo tiempo de callar el horror que ellos, en razón de su oficio, estarían en condiciones de atestiguar con pruebas.
La última secuencia de Post mortem es, sin duda, una de las más logradas metáforas de lo que puede sucederle a un pueblo masacrado y aterrorizado por su “gobierno”, y desde luego no será referida en estas líneas, para no estropearle al espectador la experiencia de verla por sí mismo. 
Vìa :
http://www.jornada.unam.mx/2011/05/01/sem-tovar.html

Cine Chile : Post Mortem Carlos Bonfil


Foto


El realizador chileno Pablo Larraín ha conseguido trazar en Post mortem, su tercer largometraje, el inquietante retrato de un hombre mezquino y violento, el hijo soñado de una dictadura militar.
En su película anterior, Tony Manero (2008), un hombre similar, Raúl Peralta (Alfredo Castro), manifestaba un delirio de grandeza en su obsesión por encarnar a los 50 años al célebre personaje que interpreta John Travolta en Fiebre del sábado por la noche. En su obcecación absurda y en la rabia que al final decidía sus actos criminales, el cineasta mostraba de modo estremecedor algo de la turbia atmósfera social que se vivía en Chile a finales de los años 70, instalado plenamente el autoritarismo. Post mortem, su nueva cinta, se sitúa unos años antes, en 1973, al momento del golpe militar que derroca a un gobierno democráticamente electo.
Mario Cornejo (de nueva cuenta un brillante Alfredo Castro) es un burócrata encargado de transcribir los informes de las autopsias en el Instituto Médico Legal de Santiago de Chile. Su personalidad oscura, contradictoria en muchos aspectos, combina azarosamente arranques de generosidad con signos cada vez más pronunciados de envilecimiento moral. Este hombre se desentiende por completo de la tragedia que vive su país y prefiere concentrar su escasa capacidad de entusiasmo en cortejar penosamente a Nancy, una cantante de cabaret que no corresponde del todo a sus solicitaciones amorosas.
Con una primera parte, formalmente tan gris y deslavada como el personaje protagónico, la cinta de Larraín puede desmotivar o impacientar a muchos espectadores. El realizador disemina en ella, sin embargo, muchas de las claves para entender el comportamiento neurótico de Mario Cornejo y su curioso desvarío. El hombre esquizofrénico capaz de enternecerse por una mascota abandonada o de brindar auxilio a un hombre perseguido, puede también hacer gala de una ruindad infinita.
Post mortem muestra de modo soberbio la manera en que una dictadura castrense es capaz de quebrantar, en buena parte de una población temerosa, todo impulso de solidaridad o compromiso con una causa colectiva. La cinta de Larraín explora las turbiedades del envilecimiento moral en su perversa circulación del terreno de lo público a la esfera de lo privado.
Al sobrevenir el golpe militar de Augusto Pinochet, el hombre mediano y lacónico que mortecinamente trabaja transcribiendo informes, descubre que el objeto de su pasión amorosa es también una persona perseguida por la dictadura. El dilema moral que lo asalta entonces podría en cualquier cinta convencional traducirse en una improvisada y tardía gesta heroica. Aquí sucede algo distinto, algo que se aproxima a un relato de horror y a una tragicomedia del absurdo.
Hay imágenes estremecedoras como las de un instituto médico controlado por militares, transformado en morgue improvisada, con acumulación de cadáveres por todas partes (entre ellos el cadáver de Salvador Allende, uno más entre los de sus muchos simpatizantes); un lugar siniestro donde cualquier oficial puede ultimar fríamente a los moribundos en una escalera.
Impunemente, a la luz del día, con todo el personal silenciado. Post mortem habla de esto y también de la mezquindad o cobardía de quienes, como Mario Cornejo, optan por la sumisión voluntaria.
Una película con un punto de vista moral y político tan claro cobra relieve y suscita polémicas en un país asaltado todavía por los fantasmas de un pasado ingrato, parcialmente sumido en la reserva y en un duelo prolongado. Es claro que el cine de Larraín puede incomodar a las buenas conciencias y a quienes hoy abogan por soluciones militares. El envilecimiento moral consentido no es asunto fácil de abordar en el cine (habrá que pensar en El conformista, de Bernardo Bertolucci), y muy fértil sí en la literatura (El súbdito, de Heinrich Mann, ejemplo notable). Post mortem es una cinta de vigor y complejidad inusuales en el cine de ficción latinoamericano, con un merecido reconocimiento en festivales internacionales de cine.

Chile : Documental "El Diario de Agustín"

“El Diario de Agustín", es la primera película que toca el poder de El Mercurio y de Agustín Edwards, y deja la interrogante de cómo este diario puede seguir influyendo en la vida nacional a partir de su impunidad”.

Versión en baja calidad, veánla en el cine mucho mejor.


Documental "El Diario de Agustín" from Diego Marín on Vimeo.

Video Chile : VICTOR JARA - EL DERECHO DE VIVIR EN PAZ


VICTOR JARA - EL DERECHO DE VIVIR EN PAZ por klaudia_daniela

Sociedad : De "eso" no se habla . Si tuviéramos la fortuna de vivir en un mundo libre, verdaderamente libre, tendrían que eliminarse muchos prejuicios.De su carne y nuestra sangre está hecha la Historia. originario

EL IM­PE­RIO DE LOS PRE­JUICIOS CON­TRA LA HU­MANIDAD EMER­GENTE

Si en vez de vivir a medio camino entre "El mundo feliz de Hux­ley" y el del Gran Her­mano or­welliano tuviéramos la for­tuna de hac­erlo en un mundo libre, ver­dadera­mente libre, tendrían que darse muchas condi­ciones,y entre otras que ten­dremos ocasión de ir men­cio­nando, ex­is­ten dos de primera necesi­dad: que el pre­juicio en todas sus for­mas sea er­rad­i­cado, y que la ver­dad ocupe su lugar.​Parece una prop­uesta sim­ple,pero ambas condi­ciones chocan frontal­mente con­tra el orden im­per­ante en nue­stro mundo, donde el pre­juicio es cul­ti­vado con el es­mero del jar­dinero con su flor preferida; y la ver­dad , ex­puesta de la forma que sea, es como soltar una piedra en las tran­quilas aguas de un es­tanque, porque su o­nda ex­pan­siva acaba por lle­gar a todas las orillas.​Esto es algo que por nada del mundo de­sean que ocurra aque­l­los que lo dirigen.​Por eso, a la ver­dad la dis­frazan, la escon­den, la dis­tor­sio­nan, la mu­ti­lan.Y pre­sen­tada al público de esta guisa, ¿quién puede re­cono­cerla ? Mu­chos hasta se mofan, porque han sido tra­ba­ja­dos desde la es­cuela para que acep­tan el pre­juicio en lugar de la ver­dad, y vean en esta algo peli­groso, algo que es pre­ciso es­con­der a la vista de todo el mundo, porque quien la mues­tra en público en toda su crudeza puede re­sul­tar víctima en lugar de recibir el­o­gios. Así que los pre­juicios pro­lif­eran entre nosotros como las malas hi­er­bas y for­nan el sus­trato que mantiene a las re­li­giones o a las otras di­ver­sas for­mas del poder or­ga­ni­zado de los men­tirosos que se en­car­gan de in­ven­tar­los y rea­v­i­var­los de cuando en cuando para evi­tar que se ex­tin­gan o sean ar­rasa­dos por el poder de la ver­dad. Por eso aman tanto las tradi­ciones:porque dan con­tinuidad a los pre­juicios.
Pre­juicio, su­per­stición, fetichismo, son di­ver­sas corti­nas de humo para es­con­der la re­al­i­dad que se pre­tende es­camotear para colo­car en su lugar sucedáneos tan estériles como es­ter­il­izantes.A re­sul­tas de esto ten­emos fanáticos, y los más peli­grosos son pre­cisa­mente los que se al­i­men­tan de pre­juicios, pero no ten­emos por qué pen­sar en fanáticos re­li­giosos, lo que es fre­cuente al hablar de pre­juicios y fa­natismo, porque los pre­juicios científicos, so­ciales,cul­tur­ales, raciales, políticos, for­man,junto a aque­l­los otros, una am­plia gama de en­e­mi­gos de la re­al­i­dad, -o sea, de la ver­dad- al­i­men­ta­dos por las di­ver­sas fuentes de poder.​Su ob­jeto es con­ver­tir la mente de la gente en im­per­me­able a toda re­al­i­dad que no reciba su aprobación y que será con­ve­nien­te­mente ne­gada, si­len­ci­ada o ridi­culizada a través de los medios de (in)co­mu­ni­cación de masas y del cotilleo local. Su ob­je­tivo siem­pre es el mismo: con­ver­tir la ver­dad en sospe­chosa y evi­tar que se con­vierta en pro­tag­o­nista de la vida so­cial, porque de suceder tal cosa, saldrían a la luz toneladas de men­ti­ras celosa­mente es­con­di­das o dis­frazadas y cor­rerían peli­gro priv­i­le­gios y cuen­tas cor­ri­entes de mu­chos. Y es que los pre­juicios re­sul­tan muy útiles.​Los pre­juicios re­li­giosos con­vierten la es­pir­i­tu­al­i­dad en re­ligión de tem­p­los y cer­e­mo­ni­ales; los pre­juicios políticos con­vierten al ciu­dadano en rehén de los par­tidos que vota; los pre­juicios económicos ll­e­van a acep­tar como nor­mal la ex­is­ten­cia de la ex­plotación de los tra­ba­jadores; los pre­juicios so­ciales con­ducen a la idea de que ex­is­ten gru­pos ( clases, cas­tas, color de piel, etc) su­pe­ri­ores, con dere­cho a de­s­pre­ciar a otros. Y así po­dri­amos con­tin­uar. Tras esto siem­pre se oculta lo mismo: in­tere­ses económicos, poder y afán de re­conocimiento, que son el motor prinic­i­pal de los de­fen­sores de toda clase de men­ti­ras.

"DE ESO NO SE HABLA"

Ex­is­ten temás tabú para los creadores de pre­juicios o sus celosos al­baceas si aparece por sor­presa la ver­dad, pues saben lo ob­sti­nada que resulta.​Inmedi­ata­mente se ponen en mar­cha los mecan­is­mos de descal­i­fi­cación para hac­erle frente..​Pero si la ver­dad tiene un as­pecto nuevo y de­scono­cido, todas las co­madres del pre­ju­cio la es­tu­dian en se­creto para ver de qué modo ac­tuar con­tra ella. Y da igual que se trate de una visión es­pir­i­tual , so­cial, política, científica, ed­uca­tiva o cul­tural: en cuanto aparece con el sello de "al­ter­na­tiva", o el pre­juicio "anti", las co­madres re­spec­ti­vas de la in­quisición pier­den el sueño para dar con el modo de im­pedir que se propague. Si fal­lan todos los reme­dios y la ver­dad ame­naza con propa­garse de­masi­ado hasta el punto de ser peli­grosa, se con­vierte en ile­gal y asunto de policías y jue­ces. Todo ese enorme tra­bajo de bomberos so­ciales lo re­al­izan porque ex­iste un miedo gen­er­al­izado al prin­ci­pio de re­al­i­dad entre los que diri­gen en la som­bra la economía real,la política real, la cul­tura y todo eso con que se pre­tende en­corse­tar al mundo a su medida.​Hasta la mayor parte de la cien­cia, que se pre­tende pre­sen­tar como una nueva re­ligión, cumple a la per­fección el papel de pros­ti­tuta, y no tiene reparo al­guno en apo­yar los in­tere­ses de sus amos guardando si­len­cio los científicos cuando deberían hablar, o hablando cuando deberían guardar silencio.​Ahora bien: ¿hacia dónde diri­gen sus in­ves­ti­ga­ciones? nunca es a elim­i­nar el pre­juicio, sino a querer for­mar parte del ne­go­cio de su ex­plotación, y den­tro de los ne­go­cios, del más ras­trero de todos: del ne­go­cio de la muerte y con los pro­pios muer­tos como cobayas.​Basta con recor­dar al­gunos asun­tos como el apoyo may­ori­tario de la cien­cia a la energía nu­clear, con su si­len­cio cómplice ante los ries­gos de los resíduos ra­dioac­tivos, de los al­i­men­tos transgénicos, o de las con­se­cuen­cias tremen­das de los trasplantes o la clonación, la falta de in­for­mación sobre las va­c­u­nas, los ex­per­i­men­tos sal­va­jes con an­i­males, y un largo etc. para percibir hasta qué punto la cien­cia se ha per­ver­tido y ale­jado de la ver­dad con­vir­tiendo también el prin­ci­pio de re­al­i­dad en su re­al­i­dad sin prin­ci­p­ios y ac­tuando como cómplice de los pre­juicios.

¿Qué hay en el fondo de la re­sisten­cia a la ver­dad por parte de todas las fuerzas que se le opo­nen?Olvi­dando por un mo­mento los in­tere­ses económicos parece que si hurg­amos en el cieno un poco más, de­s­cub­ri­mos que sólo hay un gran y único miedo: el miedo al des­per­tar de la con­cien­cia de la hu­manidad; el miedo a un cam­bio cual­i­ta­tivo de la con­cien­cia:

EL MIEDO A UN SALTO ADE­LANTE EN LA EVOLUCIÓN.
De darse un salto evo­lu­tivo, se pro­duciria un cam­bio mundial sin prece­dentes y cundiría el pánico en los paraísos fis­cales, en las bol­sas, las igle­sias , los par­la­men­tos, los cen­tros de in­ves­ti­gación científica y uni­ver­si­taria y etc. Desde luego no quedarían lejos los medios de (in)co­mu­ni­cación.​Tal vez en­mude­cerían al no tener con qué men­tir ni ma­te­r­ial para es­tu­pidizar a las masas.
Si tales cosas lle­garan a suceder, los pi­lares que sus­ten­tan esta ab­surda civ­i­lización caerían bajo el efecto dominó, de ahí que se pon­gan más es­fuer­zos en evi­tar el fluir de la ver­dad que en evi­tar el fluir del petróleo o de otras energías su­cias que con­du­jeron al cam­bio climático, que para la ceguera del Sis­tema parece menos peli­groso que la ver­dad.
Los pre­ju­cios aún con­t­a­m­i­nan más nues­tra vida que todos los hidro­car­buros y otros con­t­a­m­i­nantes jun­tos, por lo que di­fundir­los al máximo es el modo más se­guro de evi­tar que se pro­duzca esa eclosión mundial de la con­cien­cia que tanto temen, así que se em­plean can­ti­dades in­gentes de re­cur­sos para con­tro­lar la mente de cada uno de los habi­tantes del Plan­eta en cuanto tienen ac­ceso a la cul­tura o a algún tipo de medio de co­mu­ni­cación de masas, porque se trata nada menos que de im­pedirnos el dere­cho a ser dueños de nues­tra con­cien­cia, a ser dueños de nues­tra alma.¿No es este el tradi­cional deseo de Satán? Ev­i­den­te­mente es­ta­mos ante in­sti­tu­ciones satánicas, pero la ver­dad no puede ocul­tarse: es de­masi­ado ob­sti­nada.

LA HU­MANIDAD EMER­GENTE Y EL PO­DRIDO ORDEN MUNDIAL
Aunque maten al men­sajero una y otra vez,siglo tras siglo, apare­cen otros siglo tras siglo, y poco a poco percibi­mos en nues­tra época, si es­ta­mos aten­tos, cómo aqui y alla sur­gen brotes ren­o­vadores de con­cien­cia libre. Son gru­pos ecol­o­gis­tas, es­pir­i­tu­al­is­tas, an­t­i­cap­i­tal­is­tas, al­ter­mundi­al­is­tas en gen­eral. No están unidos, pero acabarán por es­tarlo, y mu­chos de ellos no están ex­en­tos de equipaje científico al­ter­na­tivo, de conocimien­tos sobre el culivo paci­fico de la Tierra, sobre la vida en armonía con el Plan­eta, sobre un orden so­cial justo, libre y pacífico. Con ellos y su fuerza es­pir­i­tual, una nueva Era emerge y se anun­cia en­medio de grandes do­lores de parto y con­vul­siones de todo tipo, porque lo nuevo no acaba de nacer ni de unirse ,y lo viejo ag­on­iza jun­tando todas sus fuerzas en esta batalla decisiva.​Pero tras ella será como el des­per­tar de una tene­brosa pe­sadilla. Una nueva y flo­re­ciente hu­manidad sucederá a esta.​Será una hu­manidad de espíritus li­bres que han sido ca­paces de sacud­irse los ve­nenos de la cod­i­cia, la ira, el odio, la pereza, la de­sidia men­tal, el con­sum­ismo, el ego­cen­trismo, la sum­isión y todo sostén al viejo mundo. Y cuando esta so­ciedad de la armonía llegue a man­i­fes­tarse ,los re­cal­ci­trantes serán minorías, y lle­gará un mo­mento en que por la ley de la se­me­janza ya no les será posi­ble volver a nacer en este Plan­eta donde prevale­cerá la ver­dad con­tra sus pre­juicios y sus men­ti­ras. Este sí será el fin de la his­to­ria, porque otra nueva ya se está abriendo paso en nue­stros días.
EL IM­PE­RIO DE LOS PRE­JUICIOS CON­TRA LA HU­MANIDAD EMER­GENTE

Si en vez de vivir a medio camino entre "El mundo feliz de Hux­ley" y el del Gran Her­mano or­welliano tuviéramos la for­tuna de hac­erlo en un mundo libre, ver­dadera­mente libre, tendrían que darse muchas condi­ciones,y entre otras que ten­dremos ocasión de ir men­cio­nando, ex­is­ten dos de primera necesi­dad: que el pre­juicio en todas sus for­mas sea er­rad­i­cado, y que la ver­dad ocupe su lugar.​Parece una prop­uesta sim­ple,pero ambas condi­ciones chocan frontal­mente con­tra el orden im­per­ante en nue­stro mundo, donde el pre­juicio es cul­ti­vado con el es­mero del jar­dinero con su flor preferida; y la ver­dad , ex­puesta de la forma que sea, es como soltar una piedra en las tran­quilas aguas de un es­tanque, porque su o­nda ex­pan­siva acaba por lle­gar a todas las orillas.​Esto es algo que por nada del mundo de­sean que ocurra aque­l­los que lo dirigen.​Por eso, a la ver­dad la dis­frazan, la escon­den, la dis­tor­sio­nan, la mu­ti­lan.Y pre­sen­tada al público de esta guisa, ¿quién puede re­cono­cerla ? Mu­chos hasta se mofan, porque han sido tra­ba­ja­dos desde la es­cuela para que acep­tan el pre­juicio en lugar de la ver­dad, y vean en esta algo peli­groso, algo que es pre­ciso es­con­der a la vista de todo el mundo, porque quien la mues­tra en público en toda su crudeza puede re­sul­tar víctima en lugar de recibir el­o­gios. Así que los pre­juicios pro­lif­eran entre nosotros como las malas hi­er­bas y for­nan el sus­trato que mantiene a las re­li­giones o a las otras di­ver­sas for­mas del poder or­ga­ni­zado de los men­tirosos que se en­car­gan de in­ven­tar­los y rea­v­i­var­los de cuando en cuando para evi­tar que se ex­tin­gan o sean ar­rasa­dos por el poder de la ver­dad. Por eso aman tanto las tradi­ciones:porque dan con­tinuidad a los pre­juicios.
Pre­juicio, su­per­stición, fetichismo, son di­ver­sas corti­nas de humo para es­con­der la re­al­i­dad que se pre­tende es­camotear para colo­car en su lugar sucedáneos tan estériles como es­ter­il­izantes.A re­sul­tas de esto ten­emos fanáticos, y los más peli­grosos son pre­cisa­mente los que se al­i­men­tan de pre­juicios, pero no ten­emos por qué pen­sar en fanáticos re­li­giosos, lo que es fre­cuente al hablar de pre­juicios y fa­natismo, porque los pre­juicios científicos, so­ciales,cul­tur­ales, raciales, políticos, for­man,junto a aque­l­los otros, una am­plia gama de en­e­mi­gos de la re­al­i­dad, -o sea, de la ver­dad- al­i­men­ta­dos por las di­ver­sas fuentes de poder.​Su ob­jeto es con­ver­tir la mente de la gente en im­per­me­able a toda re­al­i­dad que no reciba su aprobación y que será con­ve­nien­te­mente ne­gada, si­len­ci­ada o ridi­culizada a través de los medios de (in)co­mu­ni­cación de masas y del cotilleo local. Su ob­je­tivo siem­pre es el mismo: con­ver­tir la ver­dad en sospe­chosa y evi­tar que se con­vierta en pro­tag­o­nista de la vida so­cial, porque de suceder tal cosa, saldrían a la luz toneladas de men­ti­ras celosa­mente es­con­di­das o dis­frazadas y cor­rerían peli­gro priv­i­le­gios y cuen­tas cor­ri­entes de mu­chos. Y es que los pre­juicios re­sul­tan muy útiles.​Los pre­juicios re­li­giosos con­vierten la es­pir­i­tu­al­i­dad en re­ligión de tem­p­los y cer­e­mo­ni­ales; los pre­juicios políticos con­vierten al ciu­dadano en rehén de los par­tidos que vota; los pre­juicios económicos ll­e­van a acep­tar como nor­mal la ex­is­ten­cia de la ex­plotación de los tra­ba­jadores; los pre­juicios so­ciales con­ducen a la idea de que ex­is­ten gru­pos ( clases, cas­tas, color de piel, etc) su­pe­ri­ores, con dere­cho a de­s­pre­ciar a otros. Y así po­dri­amos con­tin­uar. Tras esto siem­pre se oculta lo mismo: in­tere­ses económicos, poder y afán de re­conocimiento, que son el motor prinic­i­pal de los de­fen­sores de toda clase de men­ti­ras.

"DE ESO NO SE HABLA"

Ex­is­ten temás tabú para los creadores de pre­juicios o sus celosos al­baceas si aparece por sor­presa la ver­dad, pues saben lo ob­sti­nada que resulta.​Inmedi­ata­mente se ponen en mar­cha los mecan­is­mos de descal­i­fi­cación para hac­erle frente..​Pero si la ver­dad tiene un as­pecto nuevo y de­scono­cido, todas las co­madres del pre­ju­cio la es­tu­dian en se­creto para ver de qué modo ac­tuar con­tra ella. Y da igual que se trate de una visión es­pir­i­tual , so­cial, política, científica, ed­uca­tiva o cul­tural: en cuanto aparece con el sello de "al­ter­na­tiva", o el pre­juicio "anti", las co­madres re­spec­ti­vas de la in­quisición pier­den el sueño para dar con el modo de im­pedir que se propague. Si fal­lan todos los reme­dios y la ver­dad ame­naza con propa­garse de­masi­ado hasta el punto de ser peli­grosa, se con­vierte en ile­gal y asunto de policías y jue­ces. Todo ese enorme tra­bajo de bomberos so­ciales lo re­al­izan porque ex­iste un miedo gen­er­al­izado al prin­ci­pio de re­al­i­dad entre los que diri­gen en la som­bra la economía real,la política real, la cul­tura y todo eso con que se pre­tende en­corse­tar al mundo a su medida.​Hasta la mayor parte de la cien­cia, que se pre­tende pre­sen­tar como una nueva re­ligión, cumple a la per­fección el papel de pros­ti­tuta, y no tiene reparo al­guno en apo­yar los in­tere­ses de sus amos guardando si­len­cio los científicos cuando deberían hablar, o hablando cuando deberían guardar silencio.​Ahora bien: ¿hacia dónde diri­gen sus in­ves­ti­ga­ciones? nunca es a elim­i­nar el pre­juicio, sino a querer for­mar parte del ne­go­cio de su ex­plotación, y den­tro de los ne­go­cios, del más ras­trero de todos: del ne­go­cio de la muerte y con los pro­pios muer­tos como cobayas.​Basta con recor­dar al­gunos asun­tos como el apoyo may­ori­tario de la cien­cia a la energía nu­clear, con su si­len­cio cómplice ante los ries­gos de los resíduos ra­dioac­tivos, de los al­i­men­tos transgénicos, o de las con­se­cuen­cias tremen­das de los trasplantes o la clonación, la falta de in­for­mación sobre las va­c­u­nas, los ex­per­i­men­tos sal­va­jes con an­i­males, y un largo etc. para percibir hasta qué punto la cien­cia se ha per­ver­tido y ale­jado de la ver­dad con­vir­tiendo también el prin­ci­pio de re­al­i­dad en su re­al­i­dad sin prin­ci­p­ios y ac­tuando como cómplice de los pre­juicios.

¿Qué hay en el fondo de la re­sisten­cia a la ver­dad por parte de todas las fuerzas que se le opo­nen?Olvi­dando por un mo­mento los in­tere­ses económicos parece que si hurg­amos en el cieno un poco más, de­s­cub­ri­mos que sólo hay un gran y único miedo: el miedo al des­per­tar de la con­cien­cia de la hu­manidad; el miedo a un cam­bio cual­i­ta­tivo de la con­cien­cia:

EL MIEDO A UN SALTO ADE­LANTE EN LA EVOLUCIÓN.
De darse un salto evo­lu­tivo, se pro­duciria un cam­bio mundial sin prece­dentes y cundiría el pánico en los paraísos fis­cales, en las bol­sas, las igle­sias , los par­la­men­tos, los cen­tros de in­ves­ti­gación científica y uni­ver­si­taria y etc. Desde luego no quedarían lejos los medios de (in)co­mu­ni­cación.​Tal vez en­mude­cerían al no tener con qué men­tir ni ma­te­r­ial para es­tu­pidizar a las masas.
Si tales cosas lle­garan a suceder, los pi­lares que sus­ten­tan esta ab­surda civ­i­lización caerían bajo el efecto dominó, de ahí que se pon­gan más es­fuer­zos en evi­tar el fluir de la ver­dad que en evi­tar el fluir del petróleo o de otras energías su­cias que con­du­jeron al cam­bio climático, que para la ceguera del Sis­tema parece menos peli­groso que la ver­dad.
Los pre­ju­cios aún con­t­a­m­i­nan más nues­tra vida que todos los hidro­car­buros y otros con­t­a­m­i­nantes jun­tos, por lo que di­fundir­los al máximo es el modo más se­guro de evi­tar que se pro­duzca esa eclosión mundial de la con­cien­cia que tanto temen, así que se em­plean can­ti­dades in­gentes de re­cur­sos para con­tro­lar la mente de cada uno de los habi­tantes del Plan­eta en cuanto tienen ac­ceso a la cul­tura o a algún tipo de medio de co­mu­ni­cación de masas, porque se trata nada menos que de im­pedirnos el dere­cho a ser dueños de nues­tra con­cien­cia, a ser dueños de nues­tra alma.¿No es este el tradi­cional deseo de Satán? Ev­i­den­te­mente es­ta­mos ante in­sti­tu­ciones satánicas, pero la ver­dad no puede ocul­tarse: es de­masi­ado ob­sti­nada.

LA HU­MANIDAD EMER­GENTE Y EL PO­DRIDO ORDEN MUNDIAL
Aunque maten al men­sajero una y otra vez,siglo tras siglo, apare­cen otros siglo tras siglo, y poco a poco percibi­mos en nues­tra época, si es­ta­mos aten­tos, cómo aqui y alla sur­gen brotes ren­o­vadores de con­cien­cia libre. Son gru­pos ecol­o­gis­tas, es­pir­i­tu­al­is­tas, an­t­i­cap­i­tal­is­tas, al­ter­mundi­al­is­tas en gen­eral. No están unidos, pero acabarán por es­tarlo, y mu­chos de ellos no están ex­en­tos de equipaje científico al­ter­na­tivo, de conocimien­tos sobre el culivo paci­fico de la Tierra, sobre la vida en armonía con el Plan­eta, sobre un orden so­cial justo, libre y pacífico. Con ellos y su fuerza es­pir­i­tual, una nueva Era emerge y se anun­cia en­medio de grandes do­lores de parto y con­vul­siones de todo tipo, porque lo nuevo no acaba de nacer ni de unirse ,y lo viejo ag­on­iza jun­tando todas sus fuerzas en esta batalla decisiva.​Pero tras ella será como el des­per­tar de una tene­brosa pe­sadilla. Una nueva y flo­re­ciente hu­manidad sucederá a esta.​Será una hu­manidad de espíritus li­bres que han sido ca­paces de sacud­irse los ve­nenos de la cod­i­cia, la ira, el odio, la pereza, la de­sidia men­tal, el con­sum­ismo, el ego­cen­trismo, la sum­isión y todo sostén al viejo mundo. Y cuando esta so­ciedad de la armonía llegue a man­i­fes­tarse ,los re­cal­ci­trantes serán minorías, y lle­gará un mo­mento en que por la ley de la se­me­janza ya no les será posi­ble volver a nacer en este Plan­eta donde prevale­cerá la ver­dad con­tra sus pre­juicios y sus men­ti­ras. Este sí será el fin de la his­to­ria, porque otra nueva ya se está abriendo paso en nue­stros días.
Vìa :
http://www.kaosenlared.net/noticia/de-eso-no-se-habla

Archivo del blog

free counters

Datos personales

Mi foto
Malas noticias en los periòdicos, asesinatos, enfermedad, pobreza, dolor, injusticias, discriminaciòn, guerras, lo grave es que nos parece normal.

Ecologia2