domingo, 9 de marzo de 2014

Chile: Los secretos de la estructura de negocios con la que Piñera diseñará su regreso a La Moneda...Radiografía a las 43 empresas del fideicomiso...Por : Juan Pablo Figueroa

Por : Juan Pablo Figueroa 

En el círculo íntimo de Sebastián Piñera aseguran que le costó pero aprendió: para aprovechar su capital político debe estar lo más lejos posible de sus negocios. Apenas deje la Presidencia, junto a sus asesores más cercanos, deberá decidir qué hacer con los más de US$400 millones que dejó en un fideicomiso ciego hace cinco años. Puede que el secreto de dónde invirtió su fortuna se mantenga, porque se manejan tres opciones. En el corazón del piñerismo afirman que los criterios no serán sólo económicos, sino que deberán someterse al objetivo mayor: no entorpecer su regreso a La Moneda en 2018.
Ver fichas de las empresas del fideicomiso
Sebastián Piñera ya se retiraba del set cuando Mario Kreutzberger lo detuvo. A sólo días de dejar la presidencia, esa noche, la del miércoles 5 de marzo, Piñera era el protagonista del programa Las Caras de La Moneda, en Canal 13, donde daba una de sus últimas entrevistas televisadas como Mandatario. La música de cierre ya había comenzado, pero el animador pidió silencio y le hizo una pregunta final:
-¿El 2017 se quiere presentar de nuevo? Para saber si tengo que estar aquí o no.
-No lo sé, no está en mis planes, Don Francisco –respondió el Presidente.
Kreutzberger le repitió la pregunta una vez más, y Piñera lo recalcó por segunda vez ante las cámaras: “No está en mis planes”. Luego, se retiró y la música volvió a sonar.
Sebastián Piñera el día que asumió como Presidente
A pesar de haber negado públicamente su interés por volver a ponerse la banda presidencial, en su círculo cercano saben bien que eso no es cierto: Sebastián Piñera planea volver a La Moneda y todos sus proyectos a futuro apuntan a aprovechar su capital político para pavimentar su ruta hacia una nueva elección en 2017. Uno de sus amigos más cercanos aseguró a CIPER que esa será, a partir del miércoles 12 de marzo, su prioridad y que todo en su alrededor se está estructurando en función de aquello. Que precisamente por eso es probable que no vuelva a las filas de Renovación Nacional (RN), ya que pretende alzarse como el referente de una nueva derecha en el país. También por eso fue que optó por centrar sus esfuerzos en una fundación que le permitirá influir en el diseño de políticas públicas y no retornar a la administración de sus inversiones.
Aunque volver al Grupo Bancard no está en sus planes, surgen varias preguntas, porque con o sin él en la administración, sus negocios continuarán operando. ¿Qué va a pasar entonces con las carteras de inversión que hoy están en el fideicomiso ciego? ¿Cómo se han gestionado los activos que quedaron fuera de esos contratos? ¿Cuánto ha variado el patrimonio de Piñera durante los últimos cuatro años?
CIPER revisó en detalle las declaraciones de patrimonio del Presidente, rastreó todas las empresas donde mantenía acciones al momento de firmar los contratos de administración discrecional de cartera y conversó con varias de las personas que mejor lo conocen para intentar responder esas interrogantes. Y surgieron datos que llaman la atención, como que su declaración disponible en el sitio web de la Presidencia está incompleta y en la que entregó a la Contraloría omite información clave para saber en qué empresas tenía intereses al momento de delegar su administración. Sin embargo, pudimos determinar cuáles eran esas empresas: una variada lista de 43 compañías donde mantenía cerca de US$ 400 millones en acciones y entre las que se cuentan una AFP, una tabacalera, firmas de retail, de energía y tres de las sociedades cascada que controlan SQM.
¿En cuáles de ellas siguen invirtiendo las sociedades de Piñera? No se sabe. La responsabilidad de decidir cuándo se levantará el secreto recae en el mismo Piñera y en los cinco hombres que conforman el comité de directores de Bancard: su hijo Sebastián Piñera Morel; el gerente general del grupo, Nicolás Noguera; el gerente de inversiones y finanzas de la firma, Javier Cavagnaro; su amigo y ex socio José Cox; y el abogado Fernando Barros. Con ellos decidirá qué hacer con sus activos una vez que deje el cargo.
Quienes han conocido por dentro el proceso aseguraron a CIPER que todavía no se han reunido a discutir los pasos a seguir. Eso sí, son varias las opciones que barajan y aún no hay consenso. En lo que sí están todos de acuerdo es que es una decisión que se deberá tomar pronto, ya que el Mandatario tiene claro que volver a hacerse cargo de sus inversiones resultaría ser su peor negocio, un retroceso que le implicaría abrir flancos innecesarios a un proceso que se está estructurando para hacer crecer no su rentabilidad financiera, sino su capital político.

LOS MUNDOS OPUESTOS DEL PRESIDENTE

Sebastián Piñera nunca ha sido del tipo de personas que se quedan quietas. Los que han trabajado a su lado aseguran que para él todo es intenso, vertiginoso y que, a diferencia de los demás mortales, “sus días no tienen 24 horas, sino 48”. Pocos le pueden seguir el ritmo. Lo dicen los que lo han conocido como un exitoso hombre de negocios, como ese “monstruo” de las inversiones que, a través de operaciones de alto riesgo, ha logrado alzar su fortuna entre las más grandes del país y del mundo. Su patrimonio, según la última estimación de la revista Forbes, supera los US$ 2.400 millones. En el ranking de la gente más rica del planeta, su nombre aparece en la posición 731. Y a escala nacional, ocupa el séptimo lugar.
Sebastián Piñera en su oficina en Bancard
Lo dicen también quienes lo han tratado en su otra faceta pública, la del hábil y ambicioso político que en plena dictadura fue capaz de manifestarse como un opositor al régimen, para luego ser rechazado por la Democracia Cristiana (DC) al exigir cuotas de poder como condición para su militancia. El mismo que años después ingresó a RN y terminó por convertirse en uno de sus senadores (1990-1998), para entregar su voto determinante en algunas leyes claves de la transición. No obstante los costos que le trajo ese rol de “facilitador” de acuerdos transversales, logró alcanzar la presidencia de su partido (2001-2004), para luego posicionarse como el principal referente de la centro-derecha chilena al ser el hombre que lideró el primer gobierno de ese sector tras el retorno de la democracia.
Según el ex presidente Patricio Aylwin, quien reveló en 2008 el intento de Piñera por entrar a la DC, sus exigencias, aunque inaceptables en ese momento, sólo demostraban los rasgos que ya le eran conocidos: “un hombre impetuoso” y “muy seguro de sí mismo”. Dos características que le permitirían durante las últimas tres décadas moverse con maestría y de forma simultánea en los dos terrenos de juego que mejor domina: los negocios y la política. En ambos tableros, siempre movió sus piezas con inteligencia y apostando a ganador, logrando acumular un capital político y económico que hizo convivir durante casi toda su carrera, pero que hoy, a sólo días de dejar la Presidencia con un 50% de aprobación ciudadana –según la última encuesta Adimark–, sabe que son irreconciliables.
Uno de sus colaboradores dice que en 2005, cuando compitió por primera vez por la presidencia contra Michelle Bachelet, fue un error que no se desligara de sus negocios. Que fue, más que nada, por orgullo. Pero eso tuvo que cambiar cuatro años después, cuando nuevamente compitió y sus intereses económicos le jugaron en contra. Esa fue la primera vez que se enfrentó realmente a la dicotomía de sus intereses. Ni siquiera lo había hecho en los ’90, cuando por su aprovechamiento del Caso Chispas, su amigo y correligionario Andrés Allamand señaló a través de la prensa, refiriéndose a Piñera, que “(los empresarios) son valiosos para la política, pero cuando entran de lleno a ella, deben dejar los negocios de verdad y no de fachada”.
Si en 2009 quería ser Presidente, tenía que optar. Y eligió, a regañadientes, lo público.
Aunque la ley no lo obligaba, Piñera vendió gran parte de sus activos, reestructuró el Grupo Bancard y delegó la administración de sus inversiones en distintos contratos de fideicomiso ciego. Así esperaba mantener distancia durante los siguientes cuatro años de su veta privada. Pero cometió un error: mantuvo en su poder sus principales activos, aquellos a los cuales tenía más apego, lo que le significó ser blanco de duras críticas y pagar un altísimo costo político.
La venta de su participación en LAN debió haber estado cerrada antes de que Piñera asumiera la presidencia. Pero eso no ocurrió, básicamente porque una venta rápida le habría significado una menor ganancia. Y como las transacciones de Piñera eran siempre en grande, eso podía traducirse en decenas de millones de dólares. Por eso esperaba el mejor momento para vender. Cuando el 11 de marzo de 2010 salió del Congreso con la banda presidencial cruzada en su pecho, Piñera seguía siendo el dueño del 11,3% de las acciones de la aerolínea. Para entonces, ya se había desprendido de un 15%, recibiendo por esa participación más de US$ 873,6 millones. La venta total de LAN recién se concretó en mayo de ese año. La operación total le implicó a Piñera ingresos por sobre los US$ 1.500 millones, pero a la vez dos primeros meses de ataques sin tregua por parte de la oposición, una acusación por supuestamente haber eludido impuestos a través de la venta e incluso duras críticas provenientes de sus aliados.
Pretendía quedarse con su 100% de Chilevisión (CHV) y el 13,77% que poseía en Blanco y Negro. Pero las críticas por seguir mezclando sus intereses políticos y económicos no hacían más que crecer. Recién en agosto de 2010 Piñera vendió el canal de televisión a Time Warner, en cerca de US$ 150 millones, lo que según él mismo declaró, fue “una pérdida emocional”.  Y cuando en noviembre de ese mismo año se realizó la elección que terminó con la salida de Harold Mayne-Nichols de la ANFP y de Marcelo Bielsa de la selección de fútbol, el repudio de la opinión pública por sus supuestos intereses en el proceso hizo que toda la ganancia política que le reportó el rescate de los 33 mineros de la Mina San José, se viniera abajo. Un mes después tuvo que rematar sus acciones en la concesionaria de Colo Colo, recibiendo por ello US$ 7,4 millones.
A golpes Sebastián Piñera asumió que siempre estará bajo el escrutinio público y que hoy la ciudadanía castiga como nunca antes la falta de transparencia y los conflictos de interés. Es algo que, según dijo a CIPER uno de sus amigos, aprendió recién durante los últimos dos años de su mandato. Ese aprendizaje fue el que lo llevó a anunciar que después de entregar el cargo, no va a volver al mundo de los negocios, o al menos no de forma activa.
Varios de sus cercanos dicen que el mercado ha cambiado tanto desde que se fue, que hoy Piñera estaría “fuera de training”. Algunos afirman que eso es cierto, pero que es lo suficientemente inteligente como para pasar por alto esos cambios y subirse de nuevo, y sin muchos problemas, al carro de las inversiones. Para otros, lo de los cambios en el mercado no es un argumento válido y aseguran que lo real es que simplemente hoy no está interesado en los negocios porque en ese campo ya lo ganó todo.
Sea cual sea el motivo de su decisión, lo que está claro es que lo que determine Sebastián Piñera junto al comité de cinco directores de Bancard durante las próximas semanas, será la clave para evitar nuevos conflictos a futuro. El criterio unánime apunta a mantener el perfil más bajo posible, ya que la prioridad será que sus inversiones no se conviertan en un obstáculo para cimentar su camino de vuelta a La Moneda.

EL FUTURO DE LAS INVERSIONES SECRETAS

Si Sebastián Piñera accedió a desprenderse de la mayor parte de sus activos y a alejarse de sus inversiones, fue exclusivamente porque era la condición que la misma ciudadanía le impuso para ser electo como Presidente de la República. Era la única forma de cerrar sus flancos más vulnerables. Su nombre y su trayectoria, según sus críticos, evocaban conflictos de intereses, y ya el gobierno de la época había enviado al Congreso un proyecto de ley de fideicomiso ciego que, en estricto rigor, lo apuntaba directamente a él. Pero Piñera es un hombre competitivo, y como tal, siempre ha sabido jugar sus cartas para ir un paso adelante. Esa vez no fue la excepción.
Cuatro miembros del comité de directores de Bancard (Nicolás Noguera, Fernando Barros, José Cox y Sebastián Piñera Morel)
El 24 de abril de 2009, antes de dar inicio a la campaña que lo dejó sentado en La Moneda, e incluso antes de que los parlamentarios discutieran –y terminaran rechazando– el proyecto de ley de fideicomiso ciego, Piñera firmó de forma voluntaria nueve contratos para delegar la administración de sus inversiones a Larraín Vial, Moneda, Celfin (hoy BTG Pactual) y Banco BICE. El acuerdo era simple: por un tiempo indefinido, las cuatro entidades podrían hacer y deshacer a discreción con sus inversiones y estarían obligadas a no informar absolutamente nada a él, a los ejecutivos de su family office ni a nadie sobre el curso de esos negocios. Lo que pasara desde entonces con el patrimonio bursátil del Presidente sería secreto, no por ley, sino que por un contrato entre privados.
Ese acuerdo acabará sólo cuando el mandante, es decir, Piñera, decida el momento. Y aún no hay claridad de los plazos, aunque lo más probable es que la modificación de esos contratos, según dijo a CIPER un ejecutivo de Bancard, sea “inminente”.
Son al menos tres las opciones que estarán sobre la mesa cuando el ya ex presidente, Piñera Morel, Noguera, Cavagnaro, Cox y Barros discutan el futuro de sus inversiones. La primera de ellas apunta a mantener los fideicomisos ciegos tal como están por un plazo que podría ser de seis meses o hasta por un año. De esa forma, quienes apoyen la moción, apostarán por blindar de críticas al Mandatario saliente manteniendo tanto para la ciudadanía como para él mismo y su núcleo más íntimo el secretismo que envuelve desde 2009 sus inversiones. Así, Piñera no estaría obligado a rendir cuentas sobre cómo evolucionó su patrimonio a través de los fideicomisos durante su mandato, porque no contaría con la información para hacerlo.
La segunda opción que deberán evaluar es mucho más radical: poner fin a los nueve contratos y liquidar todas las inversiones para convertirlas en caja. De optar por esa vía, el Grupo Bancard transformaría en dinero fresco todo su capital bursátil, para luego invertirlo en fondos internacionales de largo plazo que no tengan incidencia en Chile, tal como lo ha hecho con los ingresos obtenidos tras las ventas de LAN, CHV y Blanco y Negro.
La tercera propuesta pretende mantener la administración de la cartera de inversiones en manos de las tres corredoras de Bolsa y del banco, pero modificando las condiciones en el sentido de que ya no sean ciegos. Así, Piñera no tendría injerencia en dónde se invertirán sus fondos, pero su equipo de ejecutivos -que dirige Noguera- recibiría informaciones periódicas de los resultados.
La decisión final, dicen fuentes de Bancard, deberá ser tomada en las próximas dos o tres semanas y apuntará a crear una estructura de negocios “que no genere ni vaya a generar ninguna sombra de conflicto para el futuro del Presidente”. Existe el acuerdo de que apenas eso suceda, se hará pública. Lo importante, señala una persona que ha conocido el proceso, es que se cierre el ciclo, porque si Piñera decidió voluntariamente suscribir los fideicomisos ciegos, deberá asumir las consecuencias, entre ellas, informar a la ciudadanía dónde se han invertido las platas del Presidente durante los últimos cinco años.

LAS 43 EMPRESAS DEL FIDEICOMISO

No tenía la obligación legal de hacerlo, pero Sebastián Piñera anexó voluntariamente los nueve contratos de los fideicomisos a su declaración de patrimonio. Aunque no están incluidos en la versión publicada en el sitio web de la Presidencia, sí lo están en el documento original que Piñera entregó a la Contraloría en abril de 2010, y al que CIPER accedió usando la Ley de Transparencia. El problema es que ocho de esos contratos excluyen la parte más importante: aquella que contiene el detalle con el nombre de las empresas donde estaban invertidos al momento de cerrar el trato los cerca de US$ 400 millones que componían el capital bursátil del Grupo Bancard (ver reportaje de CIPER).
Según explica un ejecutivo de la family office, la decisión de no declarar el detalle de empresas ni el número de acciones que poseía Piñera a través de sus dos vehículos de inversión –Bancard Inversiones Ltda. e Inversiones Santa Cecilia S.A.–, responde a tres motivos. El primero es que esa información correspondía a abril de 2009, fecha en que se firmaron los contratos, y no a abril de 2010, cuando se efectuó la declaración. Por lo tanto, como los fideicomisos ya llevaban un año funcionando, era imposible saber cómo se componía su cartera de inversiones cuando el Presidente asumió el cargo. El segundo, dice, es porque la libertad de acción para las administradoras equivalía a que le hubieran entregado caja, por lo que el nombre de las empresas no era relevante. Y el tercero es aún más simple: porque la ley no se lo exigía.
A pesar de ello, CIPER logró identificar las 43 sociedades anónimas abiertas donde Piñera tenía intereses y cuya administración entregó a los fideicomisos (ver fichas de empresas). En ocho de ellas acumulaba una participación que le permitía figurar entre sus 12 mayores accionistas: Esas compañías concentraban el 31,6% del patrimonio bursátil del Grupo Bancard (casi US$ 126,4 millones).
La mayor inversión en Bolsa de Piñera estaba en Quiñenco, la sociedad a través de la cual el Grupo Luksic controla el Banco de Chile, CCU y Madeco e Invexans, entre otras empresas. Según los registros de la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS), a marzo de 2009 el Presidente poseía el 4,1% de las acciones a través de Bancard y Santa Cecilia, representando una inversión que se alzaba por sobre los US$ 80 millones de dólares. Esta es una de las 19 empresas de la lista que han registrado rentabilidad positiva desde que comenzaron a operar los contratos, por lo que es muy probable que aún posea algún porcentaje de las acciones.
Su segunda y tercera mayor participación accionaria eran las que tenía en Norte Grande y Oro Blanco, dos de las sociedades cascadas a través de las cuales Julio Ponce Lerou controla SQM y que hoy son investigadas por las SVS por supuestas infracciones graves a las leyes que regulan el mercado de capitales. En ambas participaba a través de Bancard y Santa Cecilia, sumando el 2,15% de las acciones en la primera y el 1,21% en la segunda. El monto invertido en las dos cascadas superaba los US$ 21,5 millones. A eso hay que agregar la presencia que los dos vehículos de inversión del Mandatario tenían en Pampa Calichera, aunque es imposible calcular a cuánto ascendía su participación porque ninguna superaba el 1% de las acciones.
Estas inversiones le han generado varios dolores de cabeza en los últimos meses. Ponce Lerou lo acusa de haber intervenido en su contra en la investigación que la SVS hace del llamado “Caso Cascadas”. En octubre Piñera dijo a Radio Biobio: “Ya habíamos vendido esas acciones, y el resto fue todo a un fideicomiso ciego”. Lo que no dijo es que ese “resto” que se fue al fideicomiso estaba valorizado en más de US$ 20 millones en 2009. Por eso Ponce Lerou no ha detenido su ataque y este viernes 7 de marzo, cuando declaró ante el Ministerio Público, le lanzó un dardo directo: “Si su excelencia el Presidente de la República no hubiese participado de las cascadas, no habría Caso Cascadas”.
Las otras empresas donde Piñera figuraba como uno de los principales inversionistas eran Salfacorp (US$ 9,3 millones), Copec (US$ 7,8 millones), AFP Habitat (US$ 3,7 millones), Pesquera Eperva (US$ 2,9 millones) y Telefónica (US$ 1,1 millones). En todo caso, es un misterio lo que ha pasado desde entonces con esas inversiones. Lo mismo ocurre con otras empresas donde el mandatario poseía menos del 1% de la propiedad, como en British American Tobacco Chile (ex Chiletabacos), Cencosud, Parque Arauco, Colbún, Chilectra o CMPC, sólo por nombrar algunas.
En todo caso, si se considera que el IPSA ha disminuido en un 40% desde que se entregó la cartera de inversiones el 27 de abril de 2009, lo que la mayoría espera encontrar al momento de quitar el velo a los fideicomisos son pérdidas. De hecho, el 56% de las empresas en donde participaba el Presidente y que CIPER rastreó, presentan rentabilidad negativa durante los últimos cinco años.
Las administradoras podrían haber vendido parcial o totalmente todas esas acciones. Podrían también haber comprado más. O incluso haberlas mantenido. Es imposible saberlo con certeza, porque los contratos les imponían muy pocas restricciones. Una de ellas era mantener al menos el 50% de lo invertido en instrumentos nacionales, y lo que saliera del país, no podría colocarse en inversiones que tuvieran incidencia en Chile. La otra es que ni Santa Cecilia ni Bancard podrían concentrar más del 2,49% de las acciones de una empresa, asegurando así que se mantendrían como accionistas minoritarios y que no contarían con el porcentaje necesario para elegir directores. Así, podrían tener participación, pero no injerencia en la administración. Una condición que luego profundizó la SVS al exigir la modificación de los contratos en el sentido de que se prohibiera a las administradoras votar en juntas de accionistas. Y por último, no podrían comprar nuevas acciones en empresas cuyo precio esté regulado por el Estado, como tampoco en Isapres o administradoras de fondos
Cuando se cumpla un mes  de haber cesado en sus funciones (el 11 de abril), vencerá el plazo que otorga la ley para que Sebastián Piñera entregue una nueva declaración de patrimonio a la Contraloría. Como en la que realizó en 2010 incluyó los contratos del fideicomiso voluntariamente -según explicó uno de sus colaboradores, como una muestra de transparencia-, es de esperar que lo haga, esta vez, actualizados y completos. Por eso es muy importante la decisión que tome su comité de directores en las próximas semanas. Porque no sólo estarán encargados de blindar las espaldas del Presidente para preparar su camino de regreso a La Moneda, sino que además dependerá de ellos que se transparente ante la ciudadanía cómo ha variado el patrimonio del hombre que lideró al país los últimos cuatro años.

vía:
http://ciperchile.cl/2014/03/07/los-secretos-de-la-estructura-de-negocios-con-la-que-pinera-disenara-su-regreso-a-la-moneda/

Argentina: Algunas corroboraciones tristes de una historia en espiral...ACERCA DEL MODELO SOJERO ...AW

Algunas corroboraciones tristes de una historia en espiral

(AW) Reproducimos un importante documento de Jorge Rulli del Grupo de Reflexión Rural en el que analiza el modelo agro - productivo vigente en nuestro país. "La sojización, el despoblamiento del campo y la concentración compulsiva de población en los inmensos conurbanos de  pobreza, donde quedan reducidos a clientela obligada del asistencialismo y del consumo de comida chatarra." explica el documento en un pasaje que desnuda la realiad de esta "Década ganada".-

soja


Buenos Aires.

Algunas corroboraciones tristes de una historia en espiral

En el año 2002 escribíamos como Grupo de Reflexión Rural y en diálogo con nuestro compañero Ignacio Lewkowicz, lo siguiente: “La soja, el sistema de la soja, no es el de la oligarquía tradicional. La lucha contra el sistema de la soja es una forma local del conflicto antiglobal; pues la hegemonía absoluta de la soja es una forma local específica del crecimiento global. Lo que importa es que los núcleos de poder neoliberal varían del sistema oligárquico tradicional al sistema que se construye en torno de la soja. La nueva división global del trabajo nos convierte de “granero del mundo” en “forrajeros del mundo”. Por otra parte, añadíamos, “desde el punto de vista de la oligarquía tradicional, se ve que, pese a toda la inteligencia o astucia puesta en juego, ese sistema oligárquico ya no es funcional al sistema global. Por supuesto que los mismos apellidos aparecerán ahora en los consorcios de las empresas; pero los modos de ejercicio del poder, los modos de ejercicio de la dominación, los núcleos a partir de los cuales se fijan, varían. Así, por más que se trate del mismo conjunto de individuos, no es la misma la lógica social que se despliega para afirmar su dominio.”
Todo -o casi todo- lo que entonces afirmábamos, podríamos reafirmarlo hoy, doce años después, con la certeza de que sus contenidos mantienen plena vigencia y que fueron anticipatorios. Los años transcurridos, lamentablemente, nos han dado suficiente razón, y además han puesto en evidencia las peligrosas derivas de pensamiento y acciones políticas de todos aquellos que, desde miradas sesgadas y ancladas en los años setenta, se negaron considerar las nuevas ecuaciones de la globalización y la nueva configuración del poder en nuestro país, así como se negaron a la necesidad de reflexionar sobre sus anteriores experiencias y, sobre todo, se negaron rotundamente a las propuestas de abrir debates políticos que permitieran cerrar los enormes fracasos que arrastraban consigo, para de esa manera, no volver a repetirlos, algo que en cierta medida ha ocurrido a lo largo de todos estos años.

Una Nomenklatura (1)  al estilo argentino

A principios de la década pasada empezó a hacerse notoria la emergencia de una nueva clase dominante, producto de la profundización de un nuevo esquema productivo primario-exportador, impulsado por el Estado, el capital transnacional y sus socios locales, y caracterizado por su profunda dependencia de los mercados globales. Una nueva oligarquía vinculada a un modelo de país proveedor de materias primas que, además de la sojización del territorio, se complementa con la megaminería, el fracking, el monocultivo de árboles y otros proyectos extractivos hegemonizados por importantes corporaciones transnacionales.
Esta nueva oligarquía instaló su protagonismo de manera sigilosa. Una oligarquía distante de la otrora “oligarquía vacuna” que se impusiera al país en las postrimerías del siglo XIX, a instancias del entonces presidente Julio A. Roca. Este sector, que tenía en la Sociedad Rural Argentina (SRA) su representación más genuina, conduciría -con breves interregnos- los destinos de la Argentina durante buena parte del siglo XX.
Pero la irrupción histórica de esta nueva oligarquía no-terrateniente (es decir, una oligarquía que no basa su poderío económico en la propiedad sino en el uso de la tierra) configura un hecho decisivo que, pocos se han atrevido a analizar. La ligazón que establece el modelo sojero entre el capital financiero y la investigación científico-técnica, transformó profundamente el esquema de producción agraria y redefinió las relaciones de poder. Basta recordar algunas de las definiciones de uno de los mayores exponentes de este nuevo sector, Gustavo Grobocopatel (2): “Soy agricultor y no tengo tierras, tampoco tengo tractores ni cosechadoras. Y esta es la mayor innovación del país. En Argentina, a diferencia del mundo, hoy no tenés que ser hijo de un chacarero o un estanciero para ser agricultor. Tenés una buena idea y tenés plata, vas, alquilás un campo, y sos agricultor. Este es un proceso extraordinario y democrático del acceso a la tierra, donde la propiedad de la tierra no importa; lo que importa es la propiedad del conocimiento”.
Es evidente que esta nueva oligarquía no pertenece al universo de las llamadas “familias patricias”. Su genealogía entronca con la inmigración europea (y otras corrientes inmigratorias) de finales del siglo XIX y principios del siglo XX, todas caracterizadas por un humilde origen social. Hoy, muchos de sus descendientes lograron sus fortunas a partir de una relación prebendaria con el Estado, otros tuvieron importantes relaciones con el aparato financiero del Partido Comunista de la Argentina, y otros han aprovechado sus relaciones político-económicas con los Estados Unidos, con el Estado de Israel y con organismos como el Consejo de las Américas, el Congreso Judío Mundial, el Club Bilderberg, y otros.
Aceptar esta realidad, implica un cambio de conciencia y una comprensión de los nuevos desafíos que nos plantea la globalización. Se trata, en definitiva, de saber reconocer no tanto el enemigo al que debemos enfrentar, sino de reconocer el problema que tenemos por delante y que debemos resolver, para sí luego identificar a sus responsables. Lamentablemente, el kirchnerismo y sus acólitos de izquierda, junto a buena parte de los activistas e intelectuales provenientes del llamado peronismo revolucionario de los años setenta, no sólo se negaron a reconocer a esta nueva clase dominante como oligarquía sino que, por el contrario, se apoyaron en ella, respaldaron muchas de sus demandas, hicieron propia buena parte de sus discursos modernizantes -sobre todo en lo concerniente al valor de las tecnologías de punta y al poder del conocimiento- y montaron sobre estas bases materiales una narrativa épica rayana en lo grotesco.

Durante años hemos presenciado constantes demandas en favor de los pueblos indígenas que fueran víctimas de la Campaña del Desierto (3), e incluso se gestaron importantes movimientos de ciudadanía para que se quitara la estatua del ex presidente Julio Argentino Roca del lugar donde se encuentra emplazada (en la Av. Diagonal Sur de la Ciudad de Buenos Aires). No apuntamos a la justicia o no de estas reivindicaciones -que, sin lugar a dudas, requieren un juicio de la historia-, sino que enfatizamos la instrumentación maliciosa de este tipo de demandas que, a lo largo de la década pasada, resultaron totalmente funcionales al propósito oficial de confrontar con la ya casi exánime vieja oligarquía, con el objetivo de continuar invisibilizando a los nuevos dueños del poder (4) . El mismo rol distractivo y a la vez desorientador, ha jugado el prolongado litigio por quitar la estatua de Cristóbal Colón de las cercanías de la Casa de gobierno. El progresismo imperante y la nueva oligarquía globalizada necesitan desprenderse de los atributos estéticos e históricos que configuraban el poder de sus antecesores, y exigen nuevas modalidades discursivas que rinden tributo a los jirones de banderas y memorias populares, de las que se sirven con total impudicia en la actualidad.
Hoy, la dirigencia política progresista -tal como en un management político- gobierna a nombre e interés de sus verdaderos amos, como virtuales gerentes de una empresa llamada Argentina. Pero dada la necesidad de ocultar este tipo de servilismo globalizado, se recurre desesperadamente a los simulacros, las puestas en escena necesarias para llevar adelante los proyectos del capitalismo global en nombre de la revolución social. Esos simulacros grotescos exhiben hoy a un gobierno supuestamente peronista -o que supera al antiguo peronismo por  izquierda, tal como afirman algunos de sus presuntos filósofos-, que impulsa una devaluación solicitada por quienes detentan el control del capital financiero y el comercio exterior en nombre de la “soberanía”, y que además, cuenta con un ministro de Economía “marxista” que aplica un ajuste económico ortodoxo celebrado por todo el establishment.
No obstante sus caracteres pesadillescos, las tensiones que establece el camporismo progresista en función de sus relatos encubridores, no van mucho más allá de litigar el nombre de las calles, la ubicación de alguna estatua, el de “escrachar” a algún supermercadista por abusivo o propagandizar los temas de género y de discriminación a nivel puramente discursivo. Se trata siempre de centrar la atención en lo accesorio, y de encubrir o distraernos de lo realmente importante.

Cuando en la Argentina se “descubre” la existencia de Eduardo Elsztain

Los rasgos más groseros o patéticos de estos dobles discursos, entreverados de ignorancia y de apuestas por la modernidad y el crecimiento, ocurrieron en el 2008, cuando durante la llamada “crisis del campo”, Néstor Kirchner convocaba a luchar contra la oligarquía representada por la Mesa de Enlace (5) , nada menos que, desde las oficinas que a esos efectos le prestaba el mismísimo Eduardo Elsztain, en el exclusivo barrio de Puerto Madero.
Elsztain, probablemente sea la mayor fortuna de la Argentina: es propietario de IRSA Inversiones y Representaciones S.A., la corporación inmobiliaria más grande del país; también es propietario de CRESUD, compañía agropecuaria que maneja más de un millón de hectáreas en el Cono Sur;  y controla el Banco Hipotecario, adquirido durante el menemato gracias a los fondos facilitados por el multimillonario George Soros (6) .
Elsztain también es dueño de los shoppings más grandes del país, y posee varios hoteles de lujo y edificios inteligentes, tales como el Hotel Intercontinental y el edificio Bouchard Plaza, sede de Microsoft Argentina , ambos emplazados en la Ciudad de Buenos Aires. Asimismo cuenta con muchos vínculos entre grupos más poderosos del capitalismo global: forma parte del directorio de la Fundación Endeavor en Argentina, es un miembro prominente del Congreso Judío Mundial y además integra el Comité Asesor Internacional de la Presidencia del Consejo de las Américas, representada esta última por David Rockefeller.
A pesar de su enorme poderío económico y su capacidad de influencia en el ámbito político, Eduardo Elsztain se caracteriza por un marcado perfil bajo. Es mucho más probable que en lo concerniente a la llamada “Crisis del Campo”, el público recuerde apellidos como Biolcati, Buzzi o De Ángeli, mientras que la nueva oligarquía que se consolidaba a partir del paro agrario de 2008, y que se proyectaba además, como clase dominante sobre los países limítrofes del Cono sur, prácticamente pasó desapercibida para oficialistas y opositores: Al tiempo que las rutas del país estaban cortadas por piquetes respaldados por la Mesa de Enlace y la soja transgénica producida localmente no llegaba a embarcarse, otros como Elsztain ganaban fortunas aprovechando el momento para exportar y procesar la soja transgénica producida en países limítrofes (Paraguay, Bolivia y Brasil) a través de los puertos argentinos.
Eduardo Elsztain fue durante casi diez años el dueño invisibilizado del país, contando además con la protección política de organismos como la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) y el Centro Simon Wiesenthal, instituciones que ante el menor esbozo de una crítica a su poderío económico, asumen de inmediato que se está en presencia de un acto de “antisemitismo”, y proceden a denunciarlo públicamente. Recién en el año 2012, y a raíz de la cesión de tierras públicas en favor de IRSA para facilitar sus “emprendimientos inmobiliarios” y la construcción ilegal de un nuevo shopping en el barrio de Palermo (“Distrito Arcos”) (8) , se generó una cierta resistencia ciudadana, que puso por vez primera el nombre del personaje en el espacio público. Con la pegatina de afiches callejeros firmados por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires (FECOBA) denunciando la apropiación ilegal del espacio público en beneficio de IRSA, el nombre de Eduardo Elsztain aparecía por vez primera asociado con negociados prebendarios. Cabe recordar que por estas acciones, tanto la CAME como la FECOBA fueron repudiadas por la DAIA y el Centro Wiesenthal por sus “mensajes discriminatorios”, “consignas estigmatizantes” y por supuesto, “odio antisemita”.
A poco se dieron, también, los escándalos del llamado pacto PRO-K en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires; un pacto que, entre otras cosas, se caracterizó gracias a un megaproyecto impulsado por el gobierno nacional para la construcción de un “Polo Audiovisual” en Isla De Marchi y la rezonificación de los terrenos de la ex Ciudad Deportiva de Boca Juniors, con la irritante finalidad de implementar un viejo proyecto de IRSA: construir en la zona un barrio de lujo de altísimo nivel denominado Solares de Santa María (9)  (la llamada “Dubai” del Costanera sur). Ambos proyectos fueron suspendidos gracias a la acción de diversas organizaciones que protestaron durante las sesiones y audiencias públicas.
De esta manera, los argentinos se anoticiaban -a raíz de situaciones absolutamente urbanas, vinculadas con el comercio, la especulación inmobiliaria y el conflicto por el espacio público- de la existencia y el poder de uno de los hombres que, diez años antes, denunciábamos desde el GRR y desde el programa Horizonte Sur en la Radio Nacional, como uno de los principales dueños del país.

Cuando descubrimos que el imperio en ascenso cuenta con sus propias  legiones de cipayos

Volvamos ahora a ese país dependiente, primarizado, centrado en la producción de transgénicos, y recordemos que estos nuevos procesos extractivos de agriculturización industrial destinados a sostener la exportación masiva de commodities, tienen su origen en dos situaciones configuradas por la globalización: Por una parte, la enorme deuda externa que nos dejaron como legado las dictaduras militares en los años setenta y sus requerimientos crecientes de divisas; y por otra, la emergencia a fines de los años ’90 del coloso chino y su insaciable necesidad de materias primas para poder establecerse como la fábrica del mundo. Es decir; no podríamos comprender la reprimarización de nuestras economías a escala latinoamericana si no tuviésemos en cuenta el decisivo rol neocolonizador de la potencia asiática y de las hegemónicas relaciones que estableció en el continente.

Debemos, asimismo –con mucha tristeza y vergüenza- indagar en las probables razones por las que como pueblo, aceptamos casi alegremente y sin mayores protestas, convertirnos en un enclave de producción de soja transgénica para el gigante chino. Más todavía, deberíamos decir que no fueron precisamente las corporaciones transnacionales las que desplegaron este modelo agro-biotecnológico, sino que fueron más bien sectores provenientes de la izquierda setentista, muchos de ellos llegados del exilio y/o provenientes de las filas del Partido Comunista, los que diseñaron e impulsaron el modelo de los Agronegocios en nuestro país . Las corporaciones, desde luego, no demoraron en aprovechar esas favorables circunstancias en las que la intervención de cuadros científicos y técnicos del campo de la biotecnología vegetal -provenientes de la izquierda tradicional- fue fundamental para abrir las puertas a las empresas transnacionales, persuadidos de que era preciso darles protagonismo en el desarrollo de las fuerzas productivas del país.
Indagar en los orígenes de este equívoco aberrante, tal el de confundir a las subsidiarias locales de las empresas transnacionales con la burguesía nacional, puede conducirnos a debates que escapan a este trabajo y que pueden tener que ver tanto con el marxismo mismo, como con la manera de asimilarlo por parte de nuestra inteligentzia progresista. Lo que sí podemos aseverar es que ellos no estuvieron solos. A lo largo de esos años, que fueron los años de la instalación del modelo agro-biotecnológico (las postrimerías del menemato y durante el gobierno de la Alianza), nada de lo concerniente a la agricultura industrial, al uso de semillas transgénicas y la justificación política de las actuales relaciones de dependencia con China, fue impulsado sin el respaldo de la izquierda tradicional. Baste como prueba las encendidas palabras pronunciadas por Fidel Castro en 2001, en el peor momento de la Argentina, respaldando el cultivo de “soya” transgénica en nuestro país(11) .

El estímulo al mercado interno no apunta a la Justicia Social, sino a enriquecer a Carrefour y al Shopping de Alto Palermo

Algunos exponentes velados del oficialismo, aún reconociendo el tremendo peso colonizador del modelo extractivo -y en particular de la agroexportación- rescatan la intención progresista de estimular, mediante planes sociales y subsidios, un aparente mercado interno que remedaría en cierta medida a los antiguos Estados de Bienestar propios de la última posguerra. Pretenden hacernos olvidar que el modelo que ahora denominan “nacional y popular” se instalaba en los años noventa combinando la industrialización de alimentos con la agricultura química y la biotecnología. Pretenden hacernos olvidar que el modelo de los Agronegocios incluía la constitución de cadenas agroalimentarias y las integraciones verticales de empresas, tanto en la producción industrial de animales, como así también en el creciente supermercadismo.
El asistencialismo bancarizado y la estimulación al consumo que estimuló el progresismo a lo largo de la llamada “Década Ganada”, ha sido un componente indispensable dentro de los marcos de un mismo modelo: La sojización, el despoblamiento del campo y la concentración compulsiva de población en los inmensos conurbanos de  pobreza, donde quedan reducidos a clientela obligada del asistencialismo y del consumo de comida chatarra.
Tampoco olvidemos que el coloso chino pretende constituirse como la fábrica del mundo, puesto que, además de requerir materias primas de forma insaciable, necesita colocar los productos masivos de su industria en localizaciones específicas. Esto significa que la expansión del nuevo colonialismo globalizado necesita ir abriendo cada vez más mercados locales, más áreas de consumo masivo para colocar sus productos. El mercado global que China pretende hegemonizar definitivamente será el resultado del dominio que ejerza en mercados locales, regionales y continentales.

Cuando fuimos globalizados, pero no quisimos darnos por enterados

La obstinación por parte de ciertos sectores en desconocer las particularidades de la globalización, sumado al intento infructuoso de comprender estos fenómenos complejos desde miradas sesgadas o fragmentadoras la realidad, condujeron a situaciones paradojales y hasta escandalosas. Tal cosa ocurre cuando, desde posiciones de izquierda y pretendiendo hacer uso del marxismo, algunos pícaros arguyen que la correlación de fuerzas que requeriría el gobierno para darle batalla a las corporaciones actualmente no resulta suficiente. Para justificar este razonamiento, añaden que mientras esperan por ese respaldo popular, es preciso reconocer estas etapas intermedias como partes necesarias de un proceso general. Se recurre al argumento de que no existen otras alternativas de poder, o bien se reconoce que existen otras, pero que son peores y es necesario optar por el “mal menor”, convalidando las decisiones más degradantes tomadas por el gobierno nacional. Lo que algunos dan en llamar “asignaturas pendientes”, cuando reconocen un problema en la sojización, la megaminería o el fracking, y no son capaces de admitir que en realidad esas “asignaturas pendientes” son más bien los núcleos duros del modelo kirchnerista, sin los cuales inclusive el kirchnerismo no podría ser lo que es.
No faltan igualmente los astutos que, a propósito de estas situaciones, nos recuerdan que lo mejor es enemigo de lo bueno, un acierto peroniano que muchos no supieron respetar ni acatar en su momento y que ahora, con dejos de conciencia culposa, aplican a destiempo. La consecuencia de estos razonamientos anacrónicos se ponen de manifiesto en una parcialización de la realidad: Muchos pretenden destacar como logros importantes las medidas sociales del Gobierno, tales como la Asignación Universal por Hijo (AUH) o la extensión a muchas capas de la población desprotegida del derecho a una pensión o jubilación mínima, como si acaso ellas fueran independientes del sometimiento nacional a un complejo sojero-minero-exportador hegemonizado por corporaciones transnacionales. No son capaces de admitir -y mucho menos de problematizar- que la AUH es una versión local de un sinnúmero de planes similares impulsados y financiados por el Banco Mundial para la región, o que el Banco Hipotecario controlado por Eduardo Elsztain hará un gran negocio como fiduciario del plan Pro.Cre.Ar financiado por el ANSES. Vale decir, con el dinero de los propios jubilados.
Las réplicas de estos modelos a lo largo de América Latina, modelos en que las nuevas dependencias se complementan con políticas asistenciales, son impulsadas por gobiernos vinculados a un pensamiento progresista y modernizante. Estas notas comunes comprueban que no estamos ante una situación excepcional, sino que asistimos a un proceso de nuevas colonialidades perfectamente armonizadas con la globalización.
Actualmente, la ralentización del crecimiento económico del coloso chino se traduce en las crisis de los llamados “países emergentes”, tal vez como un preanuncio de la finalización de una época en la que los altos precios internacionales de los commodities bastaban para que la Argentina se esperanzara con mantener un ingreso permanente de divisas para financiar, entre otras cosas, un ilusorio “desarrollo industrial con sustitución de importaciones” (básicamente un complejo productivo con cero valor agregado, explicado fundamentalmente por una industria automotriz transnacional dependiente casi en su totalidad de insumos importados, y en las terminales de ensamblaje radicadas en Tierra del Fuego).
Durante diez años reiteramos, en diversos escritos, los enormes riesgos que suponía mantener una economía dependiente en términos casi absolutos de la exportación de soja transgénica, sumado a la debilidad estructural de tener, además, relaciones de intercambio asimilables al esquema centro-periferia, en donde un mercado imperialista compra nuestras materias primas a la vez que nos abastece de manufacturas industriales en casi todos los rubros… hasta de clavos y tornillos. Ahora pagamos las consecuencias. China se estremece y la Argentina siente que está al punto del colapso. Para colmo, la embriaguez de la fiesta de la soja nos permitió olvidar alegremente durante diez años la inmensa deuda externa, cuyos vencimientos ahora nos agobian y es preciso hacer todo lo posible para conseguir divisas.

Cuando los antiguos ropajes y las tragedias devienen en farsa y grotesco

Las memorias de esa revolución que expresó el peronismo, fueron quebrantadas a través de diversos instrumentos políticos, económicos y culturales. La represión desatada a partir del golpe militar de 1955, sumada a la ilusión desarrollista del frigerismo-frondizismo, los extravíos y los desgarramientos de los años setenta, el feroz disciplinamiento social de la última dictadura militar a partir del horror institucionalizado y más tarde, por las aberraciones perpetradas por el menemismo y en la actualidad, por la sofisticada tergiversación histórica operada por el kirchnerismo, contribuyeron a una dislocación generalizada de las memorias populares, proceso que facilitó el camino para un uso abusivo de dicho acervo simbólico para la aceptación de un nuevo modelo de colonialidad.
Más allá de esta esquemática interpretación, está claro que gracias a esta secuencia ininterrumpida de procesos políticos que hicieron de la Argentina nuevamente un país colonial, la empresa tergiversadora de la intelligentzia tuvo el camino libre para emprender sus campañas contra los sentidos genuinos de la liberación nacional. Actualmente en la Argentina, la fascinación por los modelos neodesarrollistas impulsados por el progresismo latinoamericano, redundó localmente en el retroceso del posperonismo a formas retrógradas propias del desarrollismo de los años ’60. Sin ir más lejos, en varios escritos hemos expuesto largamente acerca de cómo, la reivindicación constante que se realiza de la figura de John William Cooke, primero como respaldo a Frondizi y luego como hombre de la revolución cubana, así como en el desmedido énfasis que se suele imprimir al rol desempeñado por F.O.R.J.A. en los orígenes del peronismo. Ambos ejemplos contribuyen a la justificación histórica de este nuevo desarrollismo, respaldado por una progresía burguesa que convoca a las más diversas extracciones políticas.
No podríamos dejar de señalar -con enorme  pena- cuánto ha pesado en este afán justificatorio, en el arte de montar falsas antinomias y en la elaboración de escenarios de cartón pintado, el rol de los intelectuales oficialistas que se reúnen en la Biblioteca Nacional. Esta institución ha devenido, por obra y gracia de antiguos compañeros, en una gran fábrica de relatos y usina de los simulacros encubridores de las nuevas dependencias. Si a estos extravíos, agachadas y desmemorias de muchos exponentes de viejas militancias, le sumamos los propios extravíos del pensamiento de una izquierda tradicional -puesto gravemente en examen frente a la crisis de la modernidad y del cambio climático- todavía incapaz por otra parte, de escapar de los esquemas emancipatorios decimonónicos, lo que obtendremos son las razones principales que explican la extendida servidumbre de las militancias partidarias al modelo neocolonial y las causas de la indefensión generalizada de nuestro Pueblo.
En medio de las zozobras de la sociedad argentina, enfrentada, como en un carrusel a la repetición cíclica y dramática de situaciones similarmente penosas, no faltan los militantes e intelectuales funcionales al sistema que nos sorprenden al descubrir recién ahora, el inmenso poder de los exportadores, y alzan sus voces reclamando medidas de gobierno que pongan control sobre la hemorragia constante de divisas que sufrimos. Necios y tardíos cacareos de ese gallinero de escribas que tienen su refugio en la Biblioteca Nacional.
Durante años ignoraron la globalización y desconocieron a las empresas transnacionales que, como Cargill, Bunge, ADM, Dreyfus, Nidera, Toepfer, Noble, Vicentín, Aceitera Gral. Deheza, Molinos Río de la Plata, Louis Dreyfus, entre otras, controlaron las exportaciones y procedieron con absoluta impunidad y sin controles estatales , tal como reiteradamente denunciara hasta su muerte nuestro amigo Julio Nudler, en Página 12. Incluimos en  esas denuncias una famosa nota del año 2004 intitulada “De Títeres y Titiriteros”  en la que, este olvidado pero meritorio periodista, develaba la sistemática acción de destrucción y vaciamiento de los organismos de control del Estado que llevaban adelante los hombres de Néstor Kirchner. Justamente, ello motivó que dicha nota, fuera escandalosamente censurada por el entonces director del diario oficialista, Ernesto Tiffenberg (14) .
De la misma forma, esos “intelectuales orgánicos” que durante años nos insinuaron que la Asignación Universal por Hijo (AUH) y las jubilaciones extendidas anticipaban de alguna manera el socialismo que nos habían prometido como generación maravillosa, ahora impulsan desde el Estado campañas contra personajes secundarios de algunas de las empresas que participan del modelo. Al igual que durante la crisis desatada por la resolución 125 en 2008 (15) , están cubriendo las apariencias con un nuevo y desvergonzado simulacro; simulacro que, en definitiva, no hace sino tratar de legitimar la continuidad del sistema de los Agronegocios, más allá del recambio de gobierno en el 2015.

Cuando la realidad es como un clavo ardiendo

El modelo agro-minero-exportador asistencializado y legitimado por narrativas de izquierda ha llegado a un punto crítico y hace agua. Ya tenemos unas 25 millones de hectáreas de cultivos transgénicos y un acelerado deterioro de los suelos, así como una suba importante de los insumos y una notoria estrechez de los márgenes de ganancia para los productores del campo. Esa situación difícilmente podrá revertirse ya que mientras el precio de los insumos sube, el de las commodities tiende a estancarse o a descender. En realidad, la crisis no la sufrimos solamente nosotros, sino que alcanza a todos los llamados países emergentes, países que se ataron al gigante asiático, que concentraron su esfuerzo en la producción de uno o dos productos de exportación y abandonaron toda esperanza en desarrollos autónomos. China pareciera haber alcanzado un techo en su crecimiento, esa situación es tal vez irreversible, en especial teniendo en cuenta los terribles Cambios Climáticos que se sucederán a consecuencia de haberse sobrepasado en la atmósfera planetaria las 400 ppm de CO2 , y deja en situación comprometida a los países que apostaron su destino a una sola carta.

Recuerdos del futuro

Quisiéramos terminar este escrito, haciendo referencia compasiva y solidaria, a los millones de hombres y mujeres que, en este proceso y bajo patrones de pensamiento cerradamente urbanos y modernizantes, fueron compulsivamente desarraigados de los lugares en que vivían y obligados a emigrar a las grandes ciudades. Millones de seres desempleados por un modelo de agricultura industrial que desechaba mano de obra y que requería inmensos territorios vacíos de población, devinieron seres desolados en la más pura acepción castellana del vocablo. Poblaciones que tuvieron que emigrar por desempleo, por haber sido expulsados de los campos en que vivían, o por motivos tales como las fumigaciones constantes y la contaminación de territorios que conllevó el que muchos parajes se convirtiesen en prácticamente inhabitables.
La proyección de la nueva oligarquía sobre los países vecinos del Cono Sur y el contrabando de semillas de Monsanto a través de las fronteras, los sumó al gran proyecto de la República Unida de la Soja, proyecto que nos proponía hace años desvergonzadamente, la empresa Syngenta (16) . Se añadieron de esa manera, nuevas e innumerables legiones de desocupados y desarraigados latinoamericanos a nuestros conurbanos, hasta convertirlos en las actuales inmensas periferias de pobreza e indigencia.  Por un lado, tenemos  paisajes devastados, territorios desertizados, profundamente deforestados, con una monstruosa pérdida de la biodiversidad; y por la otra, poblaciones desoladas, hacinadas en megalópolis, condenadas a vivir entre inundaciones y deshechos tóxicos.  No son impactos colaterales como muchos tecnócratas repiten con evidente ánimo exculpatorio; son, por el contrario, consecuencias perfectamente previsibles de las decisiones tomadas por la dirigencia política para favorecer a las corporaciones transnacionales; consecuencias que deberían al menos haber sospechado. Esta es la terrible realidad que nos deja un modelo que está llegando a su consumación, y en la que todos quedamos expuestos al colapso.
Debemos, tomar conciencia del camino recorrido y de la necesidad imprescindible de apostar por cambios radicales. La sojización amenaza sencillamente dejarnos sin país y sin suelos aptos para cultivar nuestros alimentos. Pero estas realidades que para muchos desvelados todavía forman parte del terreno de las abstracciones, son en cambio el infierno de cada día para millones de seres humanos urbanizados de forma compulsiva, una encerrona en la que están cautivos y sin mayores esperanzas. Rehenes de los diversos punteros y grupos sociales (kirchneristas, filokirchneristas, antikirchneristas y de la izquierda funcional), están obligados a la servidumbre de participar en actos políticos y piquetes, a cambio de planes sociales o, en el peor de los casos, de bolsones de comida.
Las periferias urbanas son el lugar donde los aparatos represivos y las mafias coinciden y se coaligan para generar negociados basados en la explotación de mano de obra barata, esclava o infantil, como el narcotráfico,  la trata de personas y la prostitución generalizada. Otros casos dan cuenta de muchos territorios que son paulatinamente ocupadas por el poder narco que desplaza poco a poco a la policía de su empresa criminal. Para los peri urbanizados y para sus hijos queda tan sólo la marihuana fermentada con tóxicos para las plagas que les enferma los pulmones, o directamente el paco que les quema el cerebro. Las cocinas de la droga se mueven a su antojo por esas periferias desoladas y para muchos, alquilarles el rancho por unas horas puede significar la diferencia entre comer o no comer durante varios días.
El asistencialismo y el clientelismo han hecho estragos en el campo de la cultura y de los mecanismos para la supervivencia.  Condenados a vivir en un contexto de egoísmo extremo, los desplazados deben sobrevivir en el más puro desamparo, en muchos casos renegando de sus propias identidades culturales para asimilarse a una identidad urbana atravesada por los valores de la sociedad de consumo. Deben renegar de una cultura que implicaba reconocimientos y reciprocidades, pero que por sobre todas las cosas implicaba un suelo dónde arraigarse para vivir en comunidad. Para peor, se les priva de muchos de los recursos de que disponían naturalmente para sobrevivir en situaciones difíciles: algunos municipios del gran Buenos Aires –varios de los cuales continúan siendo semirurales- se empeñan en imponer numerosas prohibiciones de carácter urbano-consumista en las periferias, donde ya no permiten ni siquiera tener un pequeño gallinero o un lechón para engorde. La dirigencia política parece empeñada en consolidar una urbanización total, extendiendo el desamparo de todos, aunque ello signifique condenarlos al hambre. Parecen decididos a borrar todos los relictos de vida autónoma o campesina que pudieran pervivir en las barriadas. Confían en la militancia rentada y en las organizaciones sociales para contener posibles estallidos, que en otras circunstancias habrían sido inevitables.
Intuimos que en el porvenir se debatirá una tensión entre los hombres y mujeres acorralados, que pugnarán por liberarse del aprisionamiento de los aparatos clientelares. Porque a diferencia de otras épocas, el concepto de revolución ya casi nada expresa y, a pesar de nuestros desvelos, no hemos podido insuflarle otros contenidos que modifiquen las generalizadas perspectivas de factura eurocéntrica sobre el poder, la racionalidad y el control de poblaciones. Desde la muerte de Juan Perón, sin duda han sido los sectores medios los que han luchado por apropiarse del destino común de los argentinos. La incógnita, desde entonces, ha sido la de saber si esos sectores medios o las organizaciones que los expresaban, podrían llegar a ser los artífices de ese destino tan deseado, tal como en otras épocas lo fueron los caudillos y lo fuera Perón en la posguerra. Bajo diversas banderas y discursos, los intentos se han repetido una y otra vez, a lo largo de la historia contemporánea… inútilmente. Desde la Plaza de Lonardi a la de los Montoneros; desde el menemismo y Chacho Álvarez hasta Néstor y Cristina, toda la partidocracia clasemediera ha operado como una maquinaria hegemónica de desclasamiento y desmemoria. Pero nunca como en estas épocas aciagas, estos sectores habían conseguido un desmantelamiento tan profundo de las resistencias; nunca como ahora lograron tanta parálisis en los sectores populares. Todo porvenir se hace por ello, totalmente incierto y es probable que continuemos dando vueltas en el gastado carrusel de los relatos y de los ensueños del poder de los sectores medios.
A los vencidos, al pueblo llano que alguna vez fuera grasita o descamisado, le queda siempre y por supuesto, probar el antiguo camino de la Rebelión, camino en el que se trataría de recuperar -como tantas otras veces en la historia- la propia y secuestrada humanidad, para ir una vez más detrás de aspiraciones de justicia y de felicidad en comunidad. Ahora, y como pocas veces antes, es realmente poco lo que tienen para perder. Lo que no sabemos todavía, es si acaso les han dejado las fuerzas suficientes como para que vuelvan a soñar esos sueños, y puedan quebrantar el desaliento y la malla de contención que hoy los encierra.

Jorge Eduardo Rulli
Maximiliano Mendoza
12 de febrero de 2014
Grupo de Reflexión Rural (GRR)


Notas:
1- Me permito denominar “Nomenklatura” a esta nueva oligarquía por sus semejanzas con la plutocracia rusa post-soviética, que por una parte se adueña de las empresas –de las que fueron funcionarios o testaferros- y que por la otra, crece como oligarquía prebendaria a costa del Estado. Este caso en la Argentina fue denominado de distintas maneras: “Patria Contratista”, “Capitalismo de Amigos”, etc.
2- 
3- Campaña del Desierto
4-  Película Bayer
5-
6- “(…) Con Elsztain, Soros participó de un último negocio: el ingreso al Banco Hipotecario, que Carlos Menem y Pablo Rojo comenzaron a vender en porciones (…)”. Ver más en “La Mafia Judía en la Argentina” de Fabián Spollansky, Apéndice, Pág. 133.
7- 
8- 
 9- http://www.irsa.com.ar/irsa/index_eni.htm
10-
11-   http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/2001/esp/f130801e.html
12-  http://www.lapoliticaonline.com/nota/49545/
13-  http://seniales.blogspot.com.ar/2008/05/de-tteres-y-titiriteros.html
14-  http://www.perfil.com/politica/-20080505-0042.html
15-
16-   http://www.agropecuaria.org/analisis/EviaRepublicaSoja.htm

vía:
 http://www.agenciawalsh.org/defensa-del-medio-ambiente/soja-y-agrotoxicos/12034-acerca-del-modelo-sojero.html

Indignan-USA: #TheoryThursday: Rethink Environmental Activism (On "Horizontal Hostility") ...by OccupyWallSt

OSN editors' note: Our friends at Earth First! published this much needed intervention into contemporary environmental activism. When will we North American activists learn to use the "lawful excuse defense"? Committing "illegal acts" in order to prevent the greater crime of climate change is not illegal. Learn about that here Not guilty: the Greenpeace activists who used climate change as a legal defense
Earth First! Journal editors note: This letter was originally published as a comment on our re-post about the No KXL protests in Washington D.C. this week. While we fully support a diversity of tactics, ranging from petitions and lawsuits to civil disobedience and sabotage, the critique made in this letter has been actively suppressed in environmental movement coverage of the climate crisis for fear of causing "horizontal hostility." We hope student and environmental NGO organizers will hear the loving pleas of "not enough" and take the constructive advice to "start listening to the people most affected and supporting their struggles." For example, support is needed right now to resist pipeline expansion in Wet'suwet'en territory!

An open letter from some students at Green Mountain College re: XL DISSENT

This isn’t personal, honest. Nothing holier-than-thou. Most of us are playing the same game as you– conference calls, teach-ins, unpaid internships. And it’s for the same reasons, or at least we think so-we’ve seen some of what this way of life is doing to the world, and we know that there’s more out there that we don’t know, more than we could ever absorb. And we’re scared, and we want it to stop.

But we’ve started, slowly, to realize something even scarier. The ways that we’ve been taught to fight back aren’t cutting it. Not even close. Candlelight vigils, petitions, chaining yourself to the White House fence, none of it is going to make the continued extraction of fossil fuels less profitable, and none of it is going to shift our communities away from a way of life centered on profit.

Barack Obama does not care about your arrest record any more than he cares about a soundbite he delivered to a bunch of rich college kids at Georgetown a couple years back. When he told some fellow students trying to speak truth to power that “We had the pipeline rally in the summer,” it summed up pretty well how much pressure he’s actually feeling from all of the environmentalists’ efforts to stop KXL.
Let’s break it down a little bit. This KXL dissent thing, as well as pretty much all of 350 and friends’ strategy, is meant to draw media attention and put political pressure on the president. We’re gonna hold Obama accountable, make him deliver on his promises. The problem is, there’s absolutely nothing in it for him. Even if we all have to hold our noses, the vast majority of self-identified environmentalists are going to vote for Democrats in 2016 and beyond because there’s no other viable option. Third parties sound nice but we all took Gov in high school and know that it’s not gonna happen. The Democrats also know it. It would be nice for them if we knocked and doors and phone banked in 2016, but it’s nothing compared to the money they need from Wall St. And I’m sure you know where Wall St. stands on the whole pipeline thing.
The truth is we’re not going to get anything done if we keep playing politics. Bill McKibben is wrong–this movement is not solving the climate crisis, and there’s no time to stick to the same old strategies a little longer, hoping for a different result. The crisis is here. We’re living in it, even though we’re all insulated to some degree by our privilege. It’s scary, but it doesn’t mean we have to give up. It means we need to try something new.
Rather than appointing ourselves representatives of frontline communities, let’s start listening to the people most affected and supporting their struggles–not just by paying lip service and not just by offering a few minutes of stage time at Powershift. Other communities have much more at stake here than we do and if we’re going to say that we’re standing in solidarity then we need to start acting like it. If you have the privilege to travel across the country to get arrested, use it to take some pressure off people of color fighting for their lives instead of helping some big non-governmental organization put out another press release.

We’re not doing the best job of this either. Very few allies are. It’s hard enough to face the police, classmates, your parents, even when you’re doing the kind of activism you can put on a resume. But we all know what’s at stake here–how many lives, how many communities are threatened by this system–and if we really want to dismantle it we need to start having serious conversations about our priorities and our next steps as a movement. We hope this letter will help start those conversations at your school.
Original Source: Earth First!
Suggested reading:
“The Climate Movement’s Pipeline Preoccupation”
“Earth First! Means Social War”
“Introduction to the Apocalypse”
“Decolonizing Pipeline Resistance”

  by OccupyWallSt

Brasil: ¿Qué se entiende por terrorismo?...Por Leonardo Boff



boffLas manifestaciones pacíficas de junio y julio de 2013 en Brasil y otras en lo que va del año 2014 mostraron también paralelamente la actuación violenta de los Black Blocks que, enmascarados, cometían actos vandálicos, atacaban a policías, culminando con la muerte del camarógrafo Santiago de Andrade. Se planteó entonces el tema del terrorismo.
Es arriesgado empezar calificando de terrorismo los actos violentos practicados. Estos se produjeron en el seno de grupos insatisfechos con ciertas alianzas del PT con políticos altamente desacreditados o como reacción a la violencia policial. Puede estar presente un rasgo ideológico como oposición radical al sistema macroeconómico neoliberal, dentro del cual se sitúa Brasil. Embisten contra sus símbolos, como los bancos, dañándolos. Piensan ilusamente que rompiendo sus fachadas alcanzan el corazón del sistema. Éste no cambia por la “violencia simbólica” sino por un proceso histórico-social, generalmente prolongado. Tales grupos están cargados de decepción y amargura y dan rienda suelta a su estado de ánimo a través de acciones destructivas.
¿Se pueden calificar tales actos como expresión de terrorismo? Pienso que no sería exacto. El terrorismo tiene por detrás un radicalismo excluyente sea de naturaleza religiosa o política. Lleva a los militantes a sacrificar la vida para sus propósitos. Fue paradigmático el terrorismo islámico que llevó al atentado del 11 de septiembre de 2001 contra Estados Unidos. A partir de entonces el miedo se instaló en todo el país. Y el miedo produce fantasmas que desestabilizan a las personas y el orden vigente. Así, por ejemplo, un árabe en Nueva York pide información a un policía y éste lo detiene, imaginando que se trata de un terrorista. Después se comprueba que era un simple ciudadano inocente.
Esta fenomenología muestra la singularidad del terrorismo: la ocupación de las mentes. En las guerras y en las guerrillas se necesita ocupar el espacio físico para imponerse efectivamente. Así fue en Afganistán y en Irak. En el terror, no. Basta ocupar las mentes con amenazas que producen miedo, internalizado en la población y en el gobierno. Los norteamericanos ocuparon físicamente el Afganistán de los talibanes y el Irak de Saddam Hussein, pero Al Qaeda ocupó psicológicamente las mentes de los norteamericanos. La profecía que hizo el 8 de octubre de 2001 el autor intelectual de los atentados del 11 de septiembre, el todavía vivo Osama Bin Laden, se realizó: “Estados Unidos no tendrá seguridad, nunca más, nunca más tendrá paz”.
Para dominar las mentes por el miedo, el terrorismo sigue la siguiente estrategia: (1) los actos tienen que ser espectaculares, en caso contrario, no causan una conmoción generalizada; (2) a pesar de ser odiados, deben provocar admiración por la sagacidad empleada; (3) deben sugerir que han sido minuciosamente preparados; (4) deben ser imprevistos para dar la impresión de ser incontrolables; (5) sus autores deben quedar en el anonimato (usar máscaras) porque cuantos más sospechosos, mayor miedo; (6) deben provocar miedo permanente; (7) deben alterar la percepción de la realidad: cualquier cosa diferente puede configurar el terror.
De modo formal: terrorismo es toda violencia espectacular, practicada con el propósito de ocupar las mentes con miedo y pavor. Lo importante no es la violencia en sí sino su carácter espectacular, capaz de dominar las mentes de todos.
Está en debate en el Ministerio de Justicia, en los órganos de seguridad del Estado y en el Parlamento una legislación que trata de tipificar los actos destructivos de los Black Blocks como terrorismo. Pero cuidado, no se trata de terrorismo como el que he descrito. Los actos, por su carácter destructivo, tienen rasgos de terrorismo sin ser terrorismo propiamente dicho. Si lo tratamos como terrorismo, como ya lo advirtió el Ministro de Justicia Eduardo Cardoso, corremos el riesgo de instaurar el miedo en la sociedad, miedo que acaba inhibiendo las manifestaciones populares. Con medidas de carácter anti-terrorista podemos estar llevando agua al molino de los Black-Blocks: ocupar, por el miedo, las mentes de la población. Basta aplicar las leyes existentes con las sanciones en ellas previstas.
Más importante que saber quien cometió y comete actos de violencia es saber por qué se recurre a ellos. El analista político Wanderley Guilherme dos Santos que se dio a conocer por preanunciar el golpe civil-militar de 1964 con el texto “Quién va a dar el golpe en Brasil” en el Boletín Carta Maior de febrero nos alerta sobre los Whitetblocks: los dueños del capital, nacional e internacional, que no quieren ningún cambio por temor a perder su nivel de acumulación. No es imposible que puedan estar detrás de los Black blocks. De ahí la importancia del seguimiento por parte de los órganos de información del Estado, pues el golpe civil-militar de 1964 nos dejó serios indicios respecto a estas fuerzas. Fue un golpe de clase con uso de la fuerza militar. Nuestra sociedad altamente desigual y discriminatoria ofrece siempre razones para la indignación violenta. Cumplir la Constitución posibilitando educación, garantizando lo mínimo para todos, mostrando amor a las personas como lo ha hecho, ejemplarmente, la esposa del camarógrafo Santiago de Andrade y la ministra Maria do Rosário, de la Secretaría Nacional de Derechos Humanos, son caminos de otro tipo de estrategia política, ciertamente más eficaces que la pura y simple represión policial, que ataca los efectos pero no llega al corazón de esta violencia, que, si no se contrarresta puede transformarse en eventual terrorismo organizado.
Por Leonardo Boff

 http://www.elciudadano.cl/2014/03/03/102705/que-se-entiende-por-terrorismo/

Mundo: Quienes ganaron en Ucrania no representan a su pueblo....Oleg Yasinsky


ucrania portada

Los muertos incómodos de Ucrania [1]

OLEG YASINSKY
El nuevo gobierno, que se provechó de la sangre y las manos ajenas para llegar al poder, se apresta para hacer monumentos y calles a nombre de quienes perdieron la vida en las manifestaciones, y luego olvidarlos. (Leer más [1])

En Ucrania “hay que perder la esperanza para construir algo diferente” [2]

ENTREVISTA A OLEG YASINSKY
Es necesario que la población viva la decepción que vendrá con el reemplazo del impopular presidente pro-ruso Victor Yanukovich, y se dé cuenta de que ganaron los de siempre. (Leer más [2])

http://desinformemonos.org
 http://desinformemonos.org/2014/03/quienes-ganaron-en-ucrania-no-representan-a-su-pueblo/

Argentina: Cómo oponerse a lo que todavía no se conoce y engañar a la gente ... Juan Castillo y Cia





Bastó que la Presidenta de la República anunciara el tratamiento del proyecto de ley de reforma del Código Penal para que los oportunistas de siempre salieran a la palestra a agitar fantasmas con el propósito de captar adhesiones de quienes, por ignorancia o desconocimiento, se dejan llevar por los “cantos de sirena” del discurso opositor. Así el flamante abogado, Sergio Massa, sostuvo en su periódico de campaña (Clarín) que con la futura reforma “8 de cada 10 delitos serán excarcelables, con lo cual se consagra el principio de la puerta giratoria”. Sosteniendo a su vez que realizará una campaña a los efectos de juntar firmas para oponerse a la iniciativa.
Fue, precisamente, un miembro de la Corte, el Dr. Zaffaroni , quien puso en ridículo las declaraciones del diputado del Frente Renovador al aclararle que “las excarcelaciones y la prisión preventiva no son reguladas por el Código Penal, sino por los Códigos de Procedimientos” que, entre otras cosas, son materia de legislación provincial.
No conforme con esto, el ex intendente de Tigre al igual que el vicepresidente de la Cámara de Diputados bonaerense, Ramiro Gutiérrez, adujeron que “el nuevo código reduce las penas de 146 delitos”.
Lo sorprendente del caso es que, en verdad, se desconoce cuál es el anteproyecto sobre el cual Massa y sus acólitos “fundamentaron” sus críticas, puesto que aun se trata de un borrador que no ha salido a la luz para ser discutido y que según el coordinador de la comisión redactora del anteproyecto, Roberto Cárles, “en el mencionado texto se incluyen 85 tipos penales nuevos, se reducen 116 escalas penales y se aumentan las penas de 159 delitos”.
En consecuencia, el diputado Massa está cuestionando algo que aun ignora. Con el agravante de realizar los cuestionamientos públicamente a los efectos de darle trascendencia mediática para que la sociedad argentina, notoriamente sensibilizada por el tema de la inseguridad –sobredimensionada aun más por los medios- se oponga a la reforma y, de ese modo, transformar la mentada iniciativa en una derrota política del oficialismo. Semejante actitud pone en evidencia la mezquindad política de cierta clase de dirigentes que, en el afán de cosechar voluntades no precavidas, no reparan en querer frustrar una reforma que, más allá de su contenido, podría ser saludable para el sistema penal argentino.
Sería bueno contemplar si, a posteriori, el diputado en cuestión es capaz de presentarse a debatir las observaciones que formula (mucha de ellas carentes de sustento jurídico y, algunas, sinceramente fruto de su imaginación) en el ámbito que corresponde (esto es la Cámara) o se inhibirá de hacerlo por carecer de los conocimientos suficientes.
Obviamente, el argumento del massismo es falaz pero muy atractivo para quienes, ingenuamente, suponen que la severidad de la pena es la que garantiza la prevención del delito. Si así fuese, en aquellos estados donde se practica (o donde se practico) la “ley del Talión” -es decir “ojo por ojo.”- el índice de criminalidad debería ser cero; sin embargo, la experiencia ha demostrado que semejante presunción está lejos de la realidad. Paralelamente, suponer que el potencial delincuente antes de cometer un hecho delictivo acude al código para cerciorarse de la pena aplicable y, de ese modo, reflexionar si le conviene ejecutar el mismo o no; es cuando menos una infantilidad digna de provocar una sonrisa.
Ya en el siglo XVIII el propio Beccaria nos decía: “la prevención del delito no depende de la severidad de la pena, sino de la certeza e inmediatez con que se imponga ella”. Y cuando hablamos de certeza e inmediatez, nos estamos refiriendo a la eficacia en el accionar de los órganos encargados de velar por la seguridad (Policía Federal, Provincial, etc.) de las personas, como así también de los órganos judiciales (Fiscalía, jueces, Tribunal).
Otra de las puntualizaciones que viene agitando Massa (ahora acompañado por Macri y Vidal) es el tema de la reincidencia. En líneas generales este instituto se tiene en cuenta a los efectos de otorgar la libertad condicional.
Nuestro actual Código en su artículo 14 estipula que “la libertad condicional no se concederá a los reincidentes”. Lo que puede parecer razonable a primera vista; no obstante, no resulta tan “razonable” si nos imaginamos que una persona que ha cometido dos delitos menores puede verse impedido de gozar de ese beneficio y, en cambio, puede acogerse a ese derecho aquel que ha cometido un delito gravoso (ej. un homicidio).
De todas maneras es necesario recordar que nuestra legislación penal (al igual que la de la mayoría de las naciones) se rige por el denominado “principio de culpabilidad”. Que establece que lo que se juzga es la acción de la persona que cometió un delito y no sus características personales. Ya que basarnos en estas últimas, sería poner el acento en la persona que cometió el hecho y no en el hecho en sí. De ahí que el instituto de la reincidencia no determina por sí la severidad de la pena; y si bien es cierto que el juez pondera los antecedentes del encausado no son precisamente éstos los que determinan el contenido de la sentencia.
Por lo tanto “el ruido” que se realiza con la posible eliminación de la reincidencia es más un efecto mediático que solo sirve para convulsionar el ánimo de la gente; pero que en los hechos no es una herramienta indispensable para la prevención del delito. Por cierto, tampoco el Código Penal lo es; quien suponga que la letra gravada en un Código es el medio adecuado para garantizar la seguridad de la ciudadanía está absolutamente equivocado. Cuanto mucho, y creo que de eso se trata, el Código podrá mejorar en ciertos aspectos el funcionamiento de una parte del sistema penal argentino, armonizando la normativa vigente y adecuando los tipos penales a las exigencias de la época.
Claro que para ello se necesita de legisladores y dirigentes políticos que efectúen aportes al mejoramiento de la mentada norma. Que,como se vislumbra, no es la predisposición de algunos de los mencionados.
Así escuchamos de boca de Mauricio Macri y su vicejefa de gobierno, Maria E. Vidal, que dada la proximidad del acto eleccionario (octubre del 2015) no se puede discutir una norma de esta naturaleza. Si partimos del presupuesto que conforme a nuestro sistema electoral, tenemos elecciones cada dos años; deberíamos concluir que no se podría tratar ninguna clase de iniciativas lo que, en última instancia, sería formular la supresión del parlamento.
La señora Vidal, como si supiese y sin sonrojarse, expresó lisa y llanamente, que el futuro código “va a regir por 50 años”, por ende, no se debería tratar. Al parecer esta “destacada dirigente” política no sabe que los Códigos no tienen plazo de duración y que además son susceptibles de ser reformado cuantas veces el Congreso de la Nación lo considere conveniente. A decir verdad, no es tan malo que no lo sepa; lo que sí es extremadamente malo que aun desconociendo de lo que habla se atreva a oponerse sin tomarse la molestia de interiorizarse o de asesorarse al respecto. Síntoma éste que revela no solo un profundo desprecio por “el saber”; sino la enorme irresponsabilidad de verter opiniones públicas sin el más mínimo asidero y que pueden ser reproducidas por el ciudadano que la escucha.
Obviamente que tampoco se queda atrás el diputado Massa que intenta juntar firmas para oponerse a un anteproyecto de reforma, desconociendo de qué trata y cuál es su contenido; y a sabiendas (bueno quizá lo desconozca) que nuestro corpus legal impide la iniciativa popular en materia penal. Pero aún reconociendo, hipotéticamente, esa controvertida posibilidad, es menester señalar que el resultado que arroje la misma no sería vinculante.
Y para finalizar, hay un detalle que resulta significativo en todo esto. Pues, cuando se trató la posibilidad de dar participación a la ciudadanía en la elección de los miembros del Consejo de la Magistratura estos mismos señores pusieron el grito en el cielo por semejante iniciativa. Ahora procuran armar todo un circo apelando a esa misma ciudadanía a la que le impidieron tener injerencia en el mencionado Consejo. Como vemos, menudo futuro el de nuestro país con dirigentes de esta talla que solo acuden al pueblo para posicionarse y al momento de engañarlos.
Blog del autor: http://epistemesxxi.blogspot.com

vía:
 http://www.rebelion.org/noticia.php?id=181784

Perú: El derecho al agua en el Perú y la criminalización de la protesta: los derechos humanos no respetados frente a la industria minera...biodiversidadla

Exposición conjunta presentada ante la ONU, sobre caso conflicto minero Conga en Perú: "La industria minera con las minas a tajo abierto amenaza y contamina los acuíferos con productos tóxicos y metales pesados degradando así las zonas de recarga hídrica y deteriorando el ambiente."
La empresa minera YANACOCHA, propietaria de la mina de oro más grande en América, ubicada en Cajamarca, pretende desarrollar el proyecto Conga para extraer oro y cobre de una zona de cabecera de cuenca considerada un complejo ecosistema de recarga hídrica. Esta zona está constituida por alrededor de cuarenta lagunas, cientos de hectáreas de humedales y pajonales que son la principal fuente generadora de recursos hídricos del sur de la región. El proyecto Conga prevé en su etapa inicial la destrucción de cuatro lagunas: dos lagunas para la extracción de oro y cobre, y dos lagunas para convertirlas en botaderos de los desechos de las operaciones.
En el Informe de Robert E. Moran sobre el Estudio de Impacto Ambiental de Conga se indica que se depositarán en la cordillera y nacientes de los ríos, un promedio de 85000 toneladas de relaves tóxicos diarios durante diecisiete años de extracción. Cientos de hectáreas de humedales serían destruidos y millones de metros cúbicos de agua contaminados. En estas zonas habitan comuneros dedicados sobretodo a la agricultura y crianza de ganado.
Para acceder al documento, haga clic en el enlace a continuación y descargue el archivo:
 
vía:
http://www.biodiversidadla.org/Principal/Secciones/Documentos/El_derecho_al_agua_en_el_Peru_y_la_criminalizacion_de_la_protesta_los_derechos_humanos_no_respetados_frente_a_la_industria_minera

Venezuela: Un año sin Chávez ...Atilio Boron ...El objetivo inmediato, acuciante por el deterioro de la posición del régimen de EEUU en el tablero de la geopolítica internacional, es apoderarse de Venezuela y su petróleo

El objetivo inmediato, acuciante por el deterioro de la posición del régimen de EEUU en el tablero de la geopolítica internacional, es apoderarse de Venezuela y su petróleo
La derecha, articulada como nunca antes a escala mundial por obra y gracia del fenomenal poderío mediático estadounidense, confiaba en que con la muerte del líder bolivariano se acabaría el chavismo. En su tosquedad intelectual sus huestes se consolaban recíprocamente de sus derrotas latinoamericanas diciendo que “muerto el perro se acaba la rabia.” Pero la historia ha sido hasta ahora mezquina con sus anhelos. La “rabia” de los pueblos no es un fenómeno pasajero sino la consecuencia de la inequidad, desigualdad y opresión que incesantemente segrega el capitalismo, en estas tierras como en cualquier otro lugar. Sólo que en Nuestra América la rabia se amalgamó con una bicentenaria tradición político-intelectual emancipadora, anti-oligárquica y anti-imperialista que si bien no podría decirse que esté por completo ausente en otras partes de lo que se solía llamar el Tercer Mundo sí puede decirse que sólo lo está en un puñado de países y, sin dudas, sin la gravitación y longevidad evidenciadas en Latinoamérica y el Caribe.
Tradición que se personifica en las figuras gigantescas de Bolívar y Martí, en ambos extremos del siglo diecinueve y que continúa con una larga lista –que no podemos reproducir aquí- que arrancando con Simón Rodríguez, Miranda, San Martín, Artigas, Bilbao, Hostos, Betances y tantos más pasaría tiempo después por Mariátegui y Mella hasta llegar a Bosch, el Che y Fidel. De ese feliz encuentro entre la “rabia” y una venerable tradición política brotaron los vientos emancipatorios que recorren nuestra geografía desde comienzos de siglo, impulsados por esa verdadera fuerza desatada de la naturaleza que fue Hugo Chávez.
Vientos que si bien amainaron su intensidad continúan soplando. Por eso Nicolás Maduro se impuso en las elecciones presidenciales del 14 de Abril del 2013 por un 1.5 por ciento del voto popular, pese a lo cual Barack Obama persiste en su necedad de desconocer su victoria. Habría que recordarle al ocupante de la Casa Blanca que en las presidenciales de su propio país en 1960 John F. Kennedy ganó por una diferencia de 0.1 por ciento: 49.7 versus 49.6 de Richard Nixon. Y que en las del 2000 George W. Bush con 47.9 por ciento perdió con Al Gore, que obtuvo un 48.4. Pero el hermano de Bush, John Ellis (a) “Jeb”, a la sazón gobernador del estado de Florida, pergeñó una escandalosa argucia leguleya que le permitió a George W. imponerse en el estado (donde había sido derrotado por Gore) y así llevarse los votos electorales de Florida, con lo que obtuvo la mayoría en el colegio electoral que lo consagró presidente.
La derrota del 14 de Abril sumió en una gran decepción a la derecha venezolana. Envalentonada por el silencio de la Casa Blanca decidió desconocer el resultado de las urnas, denunciar un supuesto fraude electoral y lanzar, por boca de Henrique Capriles, un nuevo intenso sedicioso (antes: el golpe de Abril 2002, luego el paro petrolero). Esa criminal tentativa produjo una decena de víctimas fatales y enormes daños materiales. Ante la inconsistencia de las denuncias de fraude luego de que extensas auditorías certificasen la honestidad del comicio, Estados Unidos y sus compinches locales lanzaron una campaña de desestabilización económica: desabastecimientos programados, sincronizados y acaparamiento de artículos de primera necesidad; corrida contra el Bolívar y desenfreno especulativo de los precios fueron los tres puntales del sabotaje económico, tal como lo recomienda Eugene Sharp en sus manuales para el “golpe suave”.
Prosiguieron con estas tácticas, destinadas a irritar a la población y a fomentar la idea de la ineptitud o insensibilidad gubernamental, hasta las elecciones municipales del 8 de Diciembre del 2014. Dando muestras de una notable incapacidad para leer la coyuntura política la derecha las definió como un referendo nacional: “Si el chavismo pierde” –decían- “Maduro debe renunciar”. En tal caso no habría razones para esperar hasta el 2016 para convocar el referendo revocatorio que contempla la Constitución bolivariana. Pero lejos de perder el chavismo le sacó 900.000 votos de diferencia al conglomerado de la derecha, la Mesa de Unidad Democrática (MUD), y casi el 10 por ciento de los votos.
Esto, unido al paulatino avance en la concreción de uno de los grandes sueños de Chávez: la institucionalización de la CELAC, con la realización de su Segunda Cumbre nada menos que en Cuba, hizo que la derecha internacionalizada arrojara por la borda cualquier escrúpulo y abrazara sin más la vía de la sedición, mal disimulada tras los pliegues del derecho de la oposición a manifestarse pacíficamente. En realidad, esto último no es sino una engañifa para ocultar el verdadero proyecto: derrocar a Maduro, como lo explicitara el líder de los sediciosos, Leopoldo López Mendoza, siguiendo el libreto de los “demócratas” sublevados contra Gadaffi en Benghasi y los neonazis en la Ucrania de nuestros días. Le tocará al gobierno de Maduro trazar una fina línea para diferenciar la oposición que respeta las reglas del juego democrático de la que apuesta a la insurrección y la sedición. Diálogos de paz con la primera pero -como lo enseña la jurisprudencia estadounidense- todo el rigor de la ley penal para los segundos. Hacer lo contrario no haría sino propagar el incendio de la subversión.
A un año de su partida la herencia de Chávez aparece dotada de una envidiable vitalidad: el chavismo sigue siendo invencible en las urnas –ganó 18 de las 19 elecciones convocadas durante su mandato- y en la Patria Grande los procesos de unidad e integración que con tanto fervor y clarividencia promoviera el gran patriota latinoamericano siguen su curso, avanzando pese a todos los obstáculos que se erigen en su contra. De ahí la intensificación de la contraofensiva reaccionaria que concibe a la lucha de clases como una guerra sin cuartel y sin límites morales o jurídicos de ningún tipo.
El objetivo inmediato, acuciante debido al deterioro de la posición de Estados Unidos en el gran tablero de la geopolítica internacional, es apoderarse de Venezuela y su petróleo, con la complicidad de las clases y sectores sociales que usufructuaron del despojo de la renta petrolera practicado por las grandes transnacionales durante casi todo el siglo veinte. Gente que jamás le perdonará a Chávez y al chavismo haber devuelto esa riqueza al pueblo venezolano, y que por eso salen a destruir el orden constitucional. Esa es la naturaleza profunda de su reclamo “democrático”: el petróleo para Estados Unidos y el gobierno y todo el aparato estatal para las viejas clases dominantes y sus representantes políticos que perfeccionaron el saqueo durante la Cuarta República.
El imperio se monta sobre esta retrógrada ambición para tratar de hacer en Venezuela lo que hizo en Irak, en Libia, en Afganistán y ahora pretende hacerlo en Siria y Ucrania. En todos los casos, en nombre de la democracia, los derechos humanos y la libertad, proclamas bellísimas pero que en boca de sus mayores transgresores se convierten en una pócima venenosa que los pueblos de Nuestra América no están dispuestos a ingerir y la razón es bien simple: pasó un año de su muerte pero Chávez está demasiado vivo en la conciencia de nuestros pueblos como para que estos decidan encadenarse nuevamente al yugo de sus explotadores.
La Haine
 http://www.lahaine.org/index.php?p=75916

México: Los Germán Larrea (y Slim) homicidas de mineros...Por Álvaro Cepeda Neri *

Por Álvaro Cepeda Neri *

Canadienses, ingleses, estadunidenses y españoles se siguen apoderando de los recursos naturales mexicanos. Incluso tienen avionetas en las que se roban el oro, la plata y el cobre sin pagar los impuestos correspondientes. Ahora, con las concesiones peñistas, todos estos más los japoneses y chinos, vienen para llevarse el petróleo y el gas, sin que a Peña, y menos a Lozoya, ambos cómplices del corruptísimo Romero Deschamps –la otra cara de la Gordillo–, les importe asegurar el abasto interno, pues quedaremos en manos de los inversionistas que ya exploran dónde están los mejores yacimientos para llevárselos y revendérnoslos cuando necesitemos lo que era nuestro desde la Expropiación Petrolera de 1938 (cuando tuvimos un presidente honrado y patriota), enriquecida por López Mateos.
También la minería ha sido entregada al capitalismo salvaje y los mineros abandonados en la más completa y bárbara inseguridad, por lo cual constantemente hay cientos de sepultados en vida y asfixiados, como cuando el foxismo dejó en la impunidad al imbécil y despiadado dueño del Grupo México, Germán Larrea, porque 66 mineros quedaron enterrados por un derrumbe en Pasta de Conchos, Coahuila, donde a los Moreira y sus secuaces sólo les importaba enriquecerse. Hasta la fecha no ha sido atendida la demanda de los familiares de estos mineros y sólo han recibido limosnas de Larrea.
Hoy, en una mina del municipio de Charcas, en San Luis Potosí, cinco mineros murieron porque los mandaron a realizar labores de mantenimiento en la más completa inseguridad y corriendo todos los riesgos. Los enviaron a morir, y por eso son homicidios cometidos por esos concesionarios que se comportan como dueños, ninguno de los cuales recibe imputaciones penales. Y, por lo mismo, usan las minas como los nazis lo hacían con los “baños”, donde gaseaban a los judíos hasta asfixiarlos. Los “dueños” de esas minas se roban los metales que extraen y a los trabajadores les dan miserables salarios; y cuando los matan, mínimas indemnizaciones a sus familiares.
Los Larrea y los Slim, con sus cárteles mineros, saquean esa riqueza subterránea y mandan a los trabajadores no a sus fuentes de trabajo, sino a las tumbas, donde mueren con las más dramáticas torturas: sepultados en vida. Pero al gobierno federal de ayer y hoy nada le importa la suerte de esos mexicanos, pues protegen a esas empresas que asesinan inmisericordemente. Las cinco víctimas de Charcas son como para que esos patrones ya estuvieran presos sin derecho a fianza y sancionados por lo menos con 50 años de prisión. Pero saben que la impunidad que les otorga el peñismo los mantiene a salvo. Y es que en un reportaje de la revista Time, pagado en dólares con todo y portada para Peña, los estadunidenses lo han declarado el “salvador” de México… Sí, porque salva a los Larrea, a los empresarios, a los multimillonarios. Pero deja que los trabajadores sean explotados impunemente y víctimas de homicidios, en el contexto de la violencia sangrienta cuya fuente son Michoacán, los Larrea, los Slim, los narcos, los sicarios, Los Caballeros Templarios.


vía:
http://apiavirtual.net/2014/03/08/los-german-larrea-y-slim-homicidas-de-mineros/#more-64422

Brasil: A guerra suja da Syngenta contra o cientista Tyrone Hayes...Instituto Humanitas Unisinos.

O trabalho de pesquisa do cientista Tyrone Hayes mais parece um roteiro pronto para um diretor como Martin Scorsese. A jornalista Rachel Aviv, da revista New Yorker, contou a saga de Hayes em nome da Ciência. Uma pesquisa que bateu de frente com a Syngenta, a gigante suíça que fabrica pesticidas e vende sementes.
O comentário é de Heloisa Villela, publicado pelo sítio Viomundo, 25-02-2014.
Em 1998 Tyrone Hayes já trabalhava no laboratório de biologia da Universidade da Califórnia em Berkeley quando foi convidado, pela Syngenta, para fazer uma pesquisa a respeito do herbicida atrazina, fabricado pela Syngenta. Hayestopou. Ele tinha trinta e um anos e já havia publicado vários trabalhos sobre o sistema endocrinológico dos anfíbios.
Os dois lados, com certeza, se arrependeram da parceria. Hayes descobriu que o atrazina atrapalhava, ou até impedia o desenvolvimento sexual dos sapos. A empresa não gostou do resultado, tentou impedir a publicação do estudo, tentou comprar os dados para mantê-los em segredo e as relações da empresa com o cientista foram rompidas, definitivamente, no ano 2000.
Mas Hayes não é do tipo que trabalha apenas pelo dinheiro. O que ele percebeu na pesquisa atiçou a curiosidade do cientista e ele continuou estudando os efeitos do atrazina sobre os anfíbios por conta própria.
O artigo de dez páginas da revista New Yorker conta como a empresa estruturou e levou a cabo uma ampla campanha de difamação de Hayes com o objetivo de destruir a reputação do cientista.
Estudou todos os aspectos profissionais e pessoais da vida dele para melhor explorar qualquer ponto fraco. Lembra demais a descrição de táticas descritas em detalhes pelo jornalista Rubens Valente no livro Operação Banqueiro.
Como já se desconfiava por aqui, as grandes empresas farmacêuticas e do agronegócio contratam cientistas e pesquisadores para que repitam informações que interessam às empresas. E muitos se prestam, sem pudor, a esse papel.
Pior: o artigo da New Yorker relata as manobras adotadas pela empresa para comprar, também, o apoio dos responsáveis pela aprovação de drogas no mercado norte-americano.
Os riscos que o herbicida atrazina oferece à saúde foram considerados sérios o suficiente para que o produto fosse banido na Europa. Nos Estados Unidos, continua sendo usado em cerca de metade da produção de milho do país.
No Brasil, também é aplicado à vontade nas plantações.
A perseguição a Tyrone Hayes foi tão intensa que ele passou a ser visto, pelos colegas, como um paranoico. Achava que tinha a conta de e-mail monitorada, que era perseguido, que não podia fazer palestras sem a presença de agentes da Syngenta que tentavam intimidá-lo e criar dúvidas a respeito das conclusões que ele apresentava.
Para se prevenir, ele passou a copiar os dados da pesquisa e enviar para a casa dos pais. Usou o e-mail como forma de confundir o adversário, com a ajuda dos alunos que trabalhavam no laboratório com ele. Recentemente, ficou provado que Hayes não era nada paranoico e que a conspiração existia de fato.
Um dos únicos biólogos afro-americanos de destaque do país, Tyrone Hayes era considerado um dos melhores professores de Berkeley e uma das grandes promessas do meio acadêmico e científico.
Ao longo dos últimos 14 anos de guerra aberta contra a Syngenta, ele acabou perdendo o laboratório em Berkeley. Mas de certa forma, foi vingado.
A Syngenta foi processada em uma ação coletiva por 23 municípios do meio-oeste dos Estados Unidos. Eles acusaram a empresa de esconder o perigos reais do atrazina para a saúde.
Por conta do processo, jornalistas norte-americanos tiveram acesso a documentos internos, memorandos e e-mails da empresa. O trabalho de Tyrone Hayes foi a base científica usada pelos advogados dos municípios.
Desde que passou a se dedicar ao estudo dos efeitos do atrazina sobre animais e até sobre humanos, Hayesangariou seguidores.
Outros cientistas seguiram a mesma linha e ampliaram as descobertas do pioneiro na área. E hoje já existem resultados que falam em defeitos de nascimento em humanos. Enquanto os pesquisadores acumularam dados contra o herbicida, a empresa se ocupou em colher informações sobre Hayes.
Em entrevista ao programa DemocracyNow! da jornalista Amy Goodman, Tyrone Hayes contou que as ameaças não paravam na esfera científica.
Ele disse que um representante da empresa o abordou antes de uma palestra e sussurrou que ele podia ser linchado, que ía mandar uns rapazes para mostrar a Hayes como é ser gay e chegaram até a ameaçar a segurança da mulher e da filha dele.
Enquanto isso, vários trabalhos foram apresentados à EPA (Agência de Proteção Ambiental) a respeito dos perigos do atrazina para a saúde e da contaminação do solo e da água nos locais onde ele é usado.
Dados científicos que as autoridades norte-americanas refutaram duas vezes: mantiveram a licença do produto, sem restrições.
Depois também veio à tona que alguns membros do comitê da EPA, que tomou a decisão favorável ao atrazina, tinham relações com a Syngenta.
Este ano, o herbicida, o segundo mais usado nos Estados Unidos, será avaliado novamente. Quem sabe qual será o resultado da análise desta vez…
PS do Viomundo: A pesquisa do cientista demonstrou que o herbicida provoca a mudança de sexo em sapos; na excelente entrevista que deu ao DemocracyNow!, ele estranha que os conglomerados produzam tanto substâncias cancerígenas quanto contra o câncer. Por que $erá?
Fuente: Instituto Humanitas Unisinos

via:
  http://www.biodiversidadla.org/Principal/Secciones/Noticias/A_guerra_suja_da_Syngenta_contra_o_cientista_Tyrone_Hayes

Chile: Comunidades exigen consulta efectiva por proyecto de central en Neltume...El Ciudadano

neltume
Las comunidades Inalafken del Lago Neltume  e Inocente Panguilef de Reyehueico y el Parlamento de Koz Koz de Panguipulli, presentaron el viernes 7 de marzo un recurso de protección contra el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) de la región de Los Ríos, con   el fin de exigir que el proceso de consulta indígena desarrollado se realice conforme a los estándares internacionales del convenio 169.
Este recurso de protección es realizado luego de que las comunidades entregaran tres solicitudes con propuestas para el desarrollo de la  consulta y que el servicio planteara su negativa a casi la mayoría de las condiciones de fondo y no de forma.
Una de ellas es la realización de un estudio de impacto ambiental e investigaciones de línea base independiente que determine entre otros, los grados de afectación a tierras mapuche, los niveles de inundación de Lago Neltume y Humedal Cua Cua con los cuales se determine el real  grado de afectación a los modos de vida de las comunidades, con el fin de solicitar el consentimiento de las comunidades y organizaciones afectadas en el territorio. El consentimiento es un estándar internacional respaldado en el convenio 169 y en la recomendaciones del relator especial de la ONU, James Anaya, respecto a los procesos de consulta  de pueblos originarios en el mundo, el cual se debe realizar obligatoriamente por los estados firmantes de este convenio, cada vez que las afectaciones modifiquen drásticamente los modos o formas de vida de las comunidades.
EL PROYECTO
Endesa Enel, transnacional que controla el grupo Endesa Enersis en Chile, pretende desarrollar una central hidroeléctrica de alta presión de con una potencia aproximada de 490 MW y una generación media anual estimada en 1.885 GWh con una inversión de 781 millones de dólares.
El proyecto contempla la construcción de una bocatoma para captar las aguas del río Fui, aproximadamente 980 m aguas abajo de su nacimiento, las que luego serán conducidas hasta la caverna de máquinas mediante una obra de aducción subterránea de unos 10 kilómetros de longitud y cuyas aguas serán descargadas en lago Neltume, a cerca de 100 metros de la Pampa de Nguillatun, que forma parte del complejo ceremonial de lago Neltume y de sus comunidades mapuche.
CONSULTA “FORMAL”
Desde mayo de 2013, se realiza un proceso de consulta conducido por el Servicio de Evaluación Ambiental de la Región de los Ríos, el cual ha desconocido en tres oportunidades las propuestas de estándares de consulta desarrolladas por parte de comunidades y organizaciones del territorio en base a los estándares internacionales del convenio 169.
Se están desarrollando dos procesos de consulta simultáneos y que están conectados: central Neltume y línea de alta tensión Neltume Pullinque, en los cuales, la comunidad Valeriano Cayicul de Lago Neltume está participando en dos procesos de consulta simultáneamente, con lo cual no se estaría respetando el estándar de que las consultas se realicen  respetando los tiempos y formas de organización de las comunidades.
 Además el SEA de los Ríos ha excluido al Parlamento de Koz Koz, organización ancestral del Territorio de Panguipulli, haciendo una interpretación restringida del concepto de tierra o zona influencia del proyecto, contraviniendo el artículo 6 de este instrumento internacional en la cual se establece la interpretación amplia de tierra por territorio, así como lo referido en este convenio a que se deben respetar las organizaciones representativas del territorio.
El SEA de los Ríos ha desarrollado hasta el momento una consulta “formal”, la cual iguala la consulta indígena a los procesos de participación ciudadana contenidos en la legislación doméstica o nacional, tratando de consolidar acuerdos compensatorios entre las comunidades y la empresa (en este caso Endesa Enel) antes que determinar el grado de afectaciones e inundaciones de las comunidades afectadas, dejando de lado el estándar de Consentimiento, desconociendo en la práctica que la legislación nacional es la que debe adecuarse al convenio, y no al revés como se está realizando en este caso.
Es más ha conducido un proceso al cual ha invitado a la empresa al proceso de consulta como sucedió el pasado 15 de enero de 2014, en la comunidad Colotue, en la cual la empresa ofreció acuerdos compensatorios a aquellas comunidades y organizaciones afectadas por las inundaciones en el humedal de río Cua Cua que desemboca en lago Neltume, sector Tranguil. Claramente el estándar de buena fe por parte de la agencia estatal ambiental ha sido vulnerado con esta acción, ya que lo que se está realizando es una consulta indígena y no una mesa de negociación por compensaciones.
El Ciudadano
Vía:
http://www.elciudadano.cl/2014/03/08/102803/comunidades-exigen-consulta-efectiva-por-proyecto-de-central-en-neltume/

Archivo del blog

free counters

Datos personales

Mi foto
Malas noticias en los periòdicos, asesinatos, enfermedad, pobreza, dolor, injusticias, discriminaciòn, guerras, lo grave es que nos parece normal.

Ecologia2