El presidente
Hugo Chávez confirmó esta noche que padece cáncer, informó que en una
segunda operación este mes le extirparon un tumor y anunció que
continuará su tratamiento en La Habana indefinidamente.
El mandatario, de 56 años, leyó un mensaje de unos 15 minutos para la
televisión venezolana, que se retransmitió aquí. Contó que fue Fidel
Castro quien le informó personalmente del diagnóstico y expuso su
voluntad de vencer en esta nueva batalla que la vida nos ha puesto por delante
.
El presidente venezolano describió su segunda cirugía como
una intervención mayor
, que no tuvo complicaciones y tras la cual evoluciona
satisfactoriamente
.
Añadió que continúa en tratamiento
para combatir los diversos tipos de células encontradas y así continuar por el camino de mi plena recuperación
. El procedimiento
no aceptaba ni acepta apresuramientos ni presiones de ningún tipo
, expresó Chávez y cerró su discurso con un
¡Hasta el retorno!
El líder venezolano evitó entrar en detalles sobre su futuro político y sólo definió su situación en estos términos:
Mientras
tanto, me he mantenido y me mantengo informado y al mando de las
acciones del gobierno bolivariano, en comunicación permanente con el
compañero Elías Jaua (vicepresidente ejecutivo) y todo mi equipo de
gobierno
.
El vicepresidente Jaua pide unidad
Minutos más tarde del mensaje presidencial, Jaua también
apareció en la televisión venezolana –que se capta aquí en el servicio
de cable– para confirmar que Chávez sigue al mando y el gobierno
continuará el programa de trabajo previsto. Pidió unidad a todos los
partidarios del presidente y a la oposición le demandó respeto para la recuperación
del líder. Mientras hablaba el vicepresidente ejecutivo, las cámaras mostraron al gabinete reunido en pleno.
Chávez está en el poder desde 1999, se encuentra en su segundo
mandato y antes de esta crisis anunció su intención de presentarse a una
nueva relección, en los comicios de 2012.
El mensaje del presidente confirmó una de las conjeturas más
repetidas en los últimos dos días, tras la súbita posposición de la
cumbre latinoamericana, que debía realizarse el próximo martes en Isla
Margarita. Además, fue el primer reporte preciso sobre su estado de
salud, desde que fue sometido a revisión médica, apenas horas después de
llegar a La Habana el 8 de junio.
El mandatario habló con la voz firme, pero matizada por la emoción.
Estaba de pie, en un atril, con un retrato de Simón Bolívar y la bandera
venezolana al fondo.
Narró que después de la primera operación a principios de este mes –la reportada como la extirpación de un
absceso pélvico
– pudo drenarse esa formación y comenzó un tratamiento con antibióticos, con
una notable mejoría
.
El último informe oficial escrito, difundido aquí el 18 de junio, decía que Chávez
se recupera satisfactoriamente, cumple las indicaciones médicas y se mantiene en estrecha coordinación
con su gabinete.
Varios funcionarios venezolanos multiplicaron en los días siguientes el mensaje de que el presidente estaba en recuperación.
El pasado domingo 26, el presidente de la Asamblea Nacional,
Francisco Soto, anunció que Chávez volvería a Venezuela el 5 de julio.
El martes 28 por la noche se difundieron unos segundos del video de
Chávez con Fidel, que se transmitiría completo al día siguiente, una
hora antes de que se anunciara oficialmente la cancelación de la cumbre.
Esta noche Chávez apuntó que,
a pesar de la favorable evolución general
desde su primera cirugía, hubo sospechas de
otras formaciones celulares
no detectadas inicialmente. Los análisis
confirmaron la existencia de un tumor abscesado, con presencia de células cancerígenas
, que se le extirpó en la segunda intervención.
El mandatario se manifestó
muy consciente de cierto grado de angustia e incertidumbre
en Venezuela, tras su enfermedad y su ausencia del país. Explicó que,
al conocer su diagnóstico, quiso poder llegar a transmitir un mensaje a
su país.
Quería hablarles desde este camino empinado, por donde siento que voy saliendo ya de otro abismo
.
Dirigiéndose a los venezolanos, Chávez dijo que
no quería ni
quiero para nada que me acompañen por senderos que se hundan hacia
abismo alguno. Les invito a que sigamos juntos escalando nuevas cumbres
.
En el mensaje, el presidente venezolano admitió que había cometido el
error tan fundamental
en la vida de ser renuente a las revisiones y los tratamientos médicos.
Luego comparó su situación de estos días con dos momentos críticos de
su trayectoria: el 4 de febrero de 1992 (el frustrado alzamiento
militar que encabezó contra Carlos Andrés Pérez) y el 11 de abril de
2002 (cuando fue detenido en medio de un efímero golpe contra su
gobierno).
Pero concluyó reiterando su esperanza de sobreponerse a la enfermedad:
Viviremos y venceremos
.
Minutos más tarde, Jaua apareció junto con algunos ministros, entre
ellos el de Energía, Rafael Ramírez, mientras el resto del gabinete
permanecía reunido en una sala. Pidió
afrontar con serenidad esta etapa de recuperación
de Chávez, y llamó a la
unidad y la máxima disciplina
para continuar los planes de gobierno.
Mensaje al pueblo venezolano:
“Yo espero mucho del tiempo. Su inmenso vientre
contiene más esperanzas que sucesos pasados y los acontecimientos
futuros han de ser superiores a los pretéritos“. Simón Bolívar.
El tiempo y sus ritmos, el tiempo y sus mandatos, el tiempo y sus
designios, como está señalado en el Eclesiastés, me llevan hoy a leer
este comunicado a la nación venezolana y a la opinión pública
internacional, muy pendientes como sé han estado de la evolución de mi
salud, desde que hace varias semanas comenzó a dar muestras evidentes de
deterioro.
Después de la excelente gira que hicimos por Brasil y Ecuador entre
los días 5 y 7 de junio próximo pasados, llegamos a la Cuba solidaria de
siempre para concluir la jornada con la revisión y firma de nuevos
acuerdos de cooperación.
Confieso que desde el punto de vista de mi salud solo tenía previsto
hacerme un chequeo en la rodilla izquierda, ya casi recuperada de
aquella lesión de comienzos de mayo.
A lo largo de toda mi vida vine cometiendo uno de esos errores que
bien pudiera caber perfectamente en aquella categoría a la que algún
filósofo llamó
errores fundamentales
: descuidar la salud y,
además, ser muy renuente a los chequeos y tratamientos médicos. Sin duda
¡qué error tan fundamental!, y sobre todo en un revolucionario con
algunas modestas responsabilidades como las que la revolución me vino
imponiendo desde hace más de 30 años.
Sin embargo, ya en La Habana, cuando caía la tarde del miércoles 8 de
junio, allí estábamos de nuevo con Fidel, con aquel gigante que ya
superó todos los tiempos y todos los lugares. Seguramente no fue difícil
para Fidel darse cuenta de algunos malestares, que, más allá de mi
rodilla izquierda, yo había venido tratando de disimular desde varias
semanas atrás. Me interrogó casi como un médico, me confesé casi como un
paciente, y esa misma noche todo el inmenso avance médico que la
Revolución Cubana ha logrado para su pueblo, y una buena parte del
mundo, fue puesto a nuestra plena disposición, iniciándose un conjunto
de exámenes, de diagnósticos.
Fue así como se detectó una extraña formación en la región
pélvica que ameritó una intervención quirúrgica de emergencia ante el
inminente riesgo de una infección generalizada. Eso fue el sábado 11 de
junio, muy temprano en la mañana, algunas horas antes del anuncio que
fue leído al país y al mundo, y que ha desatado tantas manifestaciones
de solidaridad que no dejan de emocionarme a cada instante.
Luego de aquella operación, que en principio logró el drenaje del
absceso, comenzó un tratamiento antibiótico intensivo con una positiva
evolución, que trajo una notable mejoría. Sin embargo, y a pesar de la
favorable evolución general, a lo largo del proceso de drenajes y de
curas, fueron apareciendo algunas sospechas de la presencia de otras
formaciones celulares no detectadas hasta entonces.
Comenzó, por tanto, y de inmediato, otra serie de estudios especiales
citoquímicos, citológicos, microbiológicos y de anatomía patológica que
confirmaron la existencia de un tumor abscesado con presencia de
células cancerígenas, lo cual hizo necesaria la realización de una
segunda intervención quirúrgica que permitió la extracción total de
dicho tumor.
Se trató de una intervención mayor, realizada sin complicaciones,
tras la cual he continuado evolucionando satisfactoriamente, mientras
recibo los tratamientos complementarios para combatir los diversos tipos
de células encontradas y así continuar por el camino de mi plena
recuperación.
Mientras tanto, me he mantenido y me mantengo informado y al mando de
las acciones del gobierno bolivariano, en comunicación permanente con
el vicepresidente, compañero Elías Jaua y todo mi equipo de gobierno.
Agradezco infinitamente las numerosas y entusiastas demostraciones de
solidaridad que he recibido del pueblo venezolano y otros pueblos
hermanos, así como de Jefes de Estado y de Gobierno de numerosos países
del mundo, desde la convicción de que todo ese amor, de que toda esa
solidaridad constituyen la más sublime energía que impulsa e impulsará
mi voluntad de vencer en esta nueva batalla que la vida nos ha puesto
por delante, y de manera muy especial al pueblo cubano, a la nación
cubana, a Fidel, a Raúl, a toda esta legión médica que se ha puesto al
frente de esta batalla de una manera verdaderamente sublime.
Sin embargo, también he estado muy consciente de cierto grado de
angustia e incertidumbre que ha estado recorriendo, a lo largo de estos
días, de estas noches, el alma y el cuerpo de la nación venezolana. Creo
que más allá de los intentos manipuladores de algunos sectores bien
conocidos, esos sentimientos eran y son inevitables, y forman parte de
la propia naturaleza humana, rodeada esta, además, por las
circunstancias que la enmarcan y muchas veces la sacuden, como en este
caso ocurre.
Desde el primer momento asumí todas las responsabilidades en cuanto
al cuido estricto por la veracidad de las informaciones a ser
trasmitidas, fundamentándome en un doble conjunto de razones: la razón
médico-científica, en primer término, y, en segundo lugar, y de manera
especialmente cuidada desde lo más profundo de mi alma y de mi
conciencia, la razón humana, la razón amorosa, para ser más preciso, ¡la
razón amorosa!
De la primera, es decir, de la razón médica, ya hemos hablado un
poco. Ha sido un proceso lento y cuidadoso de aproximación y
diagnóstico, de avances y descubrimientos a lo largo de varias etapas,
en las cuales se vino aplicando un riguroso procedimiento científico que
no aceptaba ni acepta apresuramientos ni presiones de ningún tipo. La
norma suprema que sustenta esta poderosa razón es la plena verificación
científica, más allá de los indicios y sospechas que vinieron
apareciendo.
Y acerca de la razón amorosa, estoy obligado ahora a hablarles desde
lo más hondo de mí mismo. En este instante recuerdo el 4 de febrero de
aquel estruendoso año 1992. Aquel día no tuve más remedio que hablarle a
Venezuela desde mi ocaso, desde un camino que yo sentía me arrastraba
hacia un abismo insondable. Como desde una oscura caverna de mi alma
brotó el
por ahora
y luego me hundí.
También llegan a mi memoria ahora mismo aquellas aciagas horas del 11
de abril de 2002. Entonces también le envié a mi amado pueblo
venezolano aquel mensaje, escrito desde la Base Naval de Turiamo, donde
estaba prisionero, Presidente derrocado y prisionero. Fue como un canto
de dolor, lanzado desde el fondo de otro abismo, que sentía me tragaba
en su garganta y me hundía y me hundía.
Ahora, en este nuevo momento de dificultades, y sobre todo desde que
el mismo Fidel Castro en persona, el mismo del Cuartel Moncada, el mismo
del Granma, el mismito de la Sierra Maestra, el gigante de siempre,
vino a anunciarme la dura noticia del hallazgo cancerígeno, comencé a
pedirle a mi señor Jesús, al Dios de mis padres, diría Simón Bolívar; al
manto de la Virgen, diría mi madre Elena; a los espíritus de la sabana,
diría Florentino Coronado; para que me concedieran la posibilidad de
hablarles, no desde otro sendero abismal, no desde una oscura caverna o
una noche sin estrellas. Ahora quería hablarles desde este camino
empinado por donde siento que voy saliendo ya de otro abismo. Ahora
quería hablarles con el sol del amanecer que siento me ilumina. Creo que
lo hemos logrado. ¡Gracias, Dios mío!
Y, finalmente, mis amados y amadas compatriotas; mis adoradas hijas e
hijos; mis queridos compañeros jóvenes, niñas y niños de mi pueblo; mis
valientes soldados de siempre; mis aguerridos trabajadores y
trabajadoras; mis queridas mujeres patriotas; mi pueblo amado, todo y
uno solo en mi corazón, les digo que el querer hablarles hoy desde mi
nueva escalada hacia el retorno no tiene nada que ver ya conmigo mismo,
sino con ustedes, pueblo patrio, pueblo bueno. Con ustedes no quería ni
quiero para nada que me acompañen por senderos que se hundan hacia
abismo alguno. Les invito a que sigamos juntos escalando nuevas cumbres,
que hay semerucos allá en el cerro y un canto hermoso para cantar nos
sigue diciendo desde su eternidad el cantor del pueblo, nuestro querido
Alí Primera.
!Vamos pues, vamos, con nuestro padre Bolívar, en vanguardia, a seguir subiendo la cima del Chimborazo!
¡Gracias Dios mío! ¡Gracias pueblo mío! ¡Gracias, vida mía!
¡Hasta la victoria siempre!
¡Nosotros venceremos!
La Habana, esta querida y heroica Habana, 30 de junio de 2011.
Desde la patria grande, les digo, desde mi corazón, desde mi alma
toda, desde mi esperanza suprema, que es la de un pueblo: ¡Por ahora y
para siempre viviremos y venceremos!
¡Muchas gracias! ¡Hasta el retorno!
Hugo Chávez Frías
Presidente de la República Bolivariana de Venezuela
El video con el mensaje de Hugo Chávez puede verse en
www.jornada.unam.mx/v7.0/cgi/videos.php
Fuente, vìa :
http://www.jornada.unam.mx/2011/07/01/mundo/022n1mun