martes, 2 de noviembre de 2010

Mèxico : ¡Mariguana para todos, ya! Federico Arreola

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjZC_cHMZauRIMquC25IWyQU6xMxMRyjB3ZbaoZDj0B62s9I6Wv8X5DB2TcrcPwYr0mqUCvmrJKMQ-gAUYKbAo193kJBra_sx4CvPbrqxd81X2TxBxK17GjR7Iu_yR7Ys86X9gtsbuBZ_Uw/s400/marihuana+verdes.jpgNunca he fumado mariguana. Empezaré a hacerlo si se legaliza en California. Es decir, para aportar mi granito de arena en la lucha por la legalización, en todas partes, sobre todo en México, de esta mercancía que erróneamente ha sido considerada una droga peligrosa para la salud. Digo, lo será, pero menos que el tabaco y el alcohol. De hecho, la mariguana hasta propiedades medicinales posee.

Mañana, en California, se votará a favor o en contra de despenalizar el cannabis para los mayores de 21 años. Se trata de un asunto de la mayor relevancia. Que, por lo demás, tendrá impacto en nosotros, los mexicanos.

¿De qué tamaño es el negocio de la mariguana en California? Según www.expansion.com, de unos 15 mil millones de dólares al año. No es poco dinero y no tiene por qué manejarse ilegalmente. Es lo que está en juego, y ojalá los californianos actúen  con madurez e inteligencia.

Por la importancia de la industria de la mariguana, ya es de alguna manera legal en no pocas regiones de Estados Unidos. Pero, para que el problema del tráfico ilegal de este producto se acabe, tendrá que ser plenamente legal en todo Estados Unidos y, después, en todo el mundo.

Dice Expansion.com que si la propuesta de legalización recibiera el apoyo de los votantes "las arcas públicas estatales y locales crecerían considerablemente gracias a los impuestos sobre la comercialización del cannabis. En el caso concreto de California, el activista pro-marihuana para usos médicos, Richard Lee, afirma que, sólo en California, el mercado del cannabis mueve 15 mil millones de dólares anuales. Esto reportaría al gobierno una recaudación -en concepto de IVA- de mil 500 millones de dólares".

Hay gente destacada apoyando la legalización de la mariguana, como el multimillonario George Soros, quien donó un millón de dólares a la campaña a favor de esa medida argumentando que el comercio ilegal de ese producto solo beneficia a las mafias narcotraficantes en México y en otros países.

Para nosotros ahí está lo trascendental de la legalización de la mariguana: las mafias mexicanas perderían un porcentaje elevado de sus ingresos lo que, necesariamente, les restaría poder criminal. Y esto solo puede ser bueno.
fuente, vìa :
http://sdpnoticias.com/sdp/columna/federico-arreola/2010/11/01/1149107

lunes, 1 de noviembre de 2010

Poesìa : Alguien. Jorge Luis Borges

http://www.blogcurioso.com/wp-content/uploads/2009/05/universo2.jpg
Un hombre trabajado por el tiempo,
un hombre que ni siquiera espera la muerte
(las pruebas de la muerte son estadísticas
y nadie hay que no corra el albur
de ser el primer inmortal),
un hombre que ha aprendido a agradecer
las modestas limosnas de los días:
el sueño, la rutina, el sabor del agua,
una no sospechada etimología,
un verso latino o sajón,
la memoria de una mujer que lo ha abandonado
hace ya tantos años
que hoy puede recordarla sin amargura,
un hombre que no ignora que el presente
ya es el porvenir y el olvido,
un hombre que ha sido desleal
y con el que fueron desleales,
puede sentir de pronto, al cruzar la calle,
una misteriosa felicidad
que no viene del lado de la esperanza
sino de una antigua inocencia,
de su propia raíz o de un dios disperso.

Sabe que no debe mirarla de cerca,
porque hay razones más terribles que tigres
que le demostrarán su obligación
de ser un desdichado,
pero humildemente recibe
esa felicidad, esa ráfaga.

Quizá en la muerte para siempre seremos,
cuando el polvo sea polvo,
esa indescifrable raíz,
de la cual para siempre crecerá,
ecuánime o atroz,
nuestro solitario cielo o infierno.


Poesìa : Amanecer Rosario Castellanos

http://poesia.es/portada/07-08/morir-de-amor.jpg
¿Qué se hace a la hora de morir? ¿Se vuelve la cara a la pared?
¿Se agarra por los hombros al que está cerca y oye?
¿Se echa uno a correr, como el que tiene
las ropas incendiadas, para alcanzar el fin?

¿Cuál es el rito de esta ceremonia?

¿Quién vela la agonía? ¿Quién estira la sábana?
¿Quién aparta el espejo sin empañar?

Porque a esta hora ya no hay madre y deudos.

Ya no hay sollozo. Nada, más que un silencio atroz.

Todos son una faz atenta, incrédula

de hombre de la otra orilla.

Porque lo que sucede no es verdad.



Poema en audio: Amanecer de Rosario Castellanos por Rosario Castellanos

Sociedad : El vacío como vacío, A r n o l d o K r a u s. La pérdida de la vida es sinónimo de muerte y de una etapa no conocida. La muerte implica el final de muchas historias y el principio de nuevas etapas (malas o buenas).

A r n o l d o  K r a u s
Kraus
Lectura con Arnoldo Kraus ver película ver>>

Sinónimo de muerte y de nada, el vacío es el negativo de una presencia: el hueco que nos dejan los muertos, los recuerdos, el olvido. Con pasión de científico y precisión literaria, Arnoldo Kraus explora esta noción más allá de los conceptos y de los intentos por domesticarla.
La idea del vacío agobia. Nada más complejo que aceptar que después "de algo", "no existe nada". "Algo", entre comillas, "nada", entre comillas. Como muchas veces la vida. Como nunca la muerte. Las comillas no mitigan la realidad ni distorsionan la existencia. Suavizan y matizan. Permiten parar y retroceder, mirar y mirarse, borrar y regresar. Como muchas veces la vida. Como en ocasiones la muerte.
   La idea del vacío agobia. No en balde la idea de Dios, la omnipresencia de las religiones, la tendencia a acumular objetos y la insoportable insonoridad del silencio. No fue la serendipia la que inventó las tumbas: fue la necesidad de los seres humanos la que cavó la tierra para depositar a sus deudos y asegurarse que ahí están, que ahí siguen. Que aunque muertos, su infinito pernoctar es una manera de hacer menos vacío el vacío. Que aunque sus cuerpos ya no sigan labrando los bordes del mundo, el tejido de la existencia seguirá aguardando hilos, agujas y tiempo.
   El vacío inquieta porque no se sabe ni cuándo ni dónde finaliza si acaso es que termina; incomoda, porque antes de ser vacío era un espacio ocupado por deseos, sentimientos, objetos, personas o cualquier seña que se relacione con los significados de ser humano; atemoriza, ya que, a diferencia del déjà vu, el jamais vu, suele contener el temor de lo desconocido. El vacío se relaciona con el desasosiego: a pesar de que carece de sustancia y de límites, es, en sí mismo, una zona, difícil de definir, con fronteras difusas, pero, finalmente, aunque no tenga contenido, es un lugar; quienes lo habitan tienen conciencia de él, de su existencia, de sus paredes, del viento que entra para después salir, de su nombre y del dolor implícito en su realidad. Aunque no lo deseen, tienen que estar en él. El binomio vida-muerte es un buen ejemplo de algunos de los significados del vacío.
   La pérdida de la vida es sinónimo de muerte y de una etapa no conocida. La muerte implica el final de muchas historias y el principio de nuevas etapas (malas o buenas). En Esta salvaje oscuridad, Harold Brodkey, quien contrajo el síndrome de inmunodeficiencia adquirida cuando los fármacos eran insuficientes para postergar, por "mucho tiempo" la muerte, escribió:
Por momentos no consigo creer del todo que alguna vez haya estado vivo, que alguna vez fui otro ser y escribí, y amé o no fui capaz de amar. En realidad no comprendo esta eliminación. Puedo comprender que algo se cierre, que un gran poder me reemplace por otro (y por el silencio), pero esta incapacidad de tener una identidad ante la muerte creo que nunca lo vi en ninguna de las escenas de muerte ni en las descripciones de la vejez que he leído. Es curioso que mi vida se haya tambaleado hasta tal punto que mis recuerdos ya no sean aptos para el cuerpo en el que se forman mis palabras.
Quizá, la eliminación, la incapacidad de amar y la certeza de que algo se cierra, a las que Brodkey se refiere, sean su forma de contemplar el vacío. O bien, como escribí en una vieja historia clínica, el hueco, el de Brodkey y todos los huecos, sea ese silencio que perciben algunos enfermos cuando el pathos avanza sin parar, sin tocar, sin detenerse, y que, en muchas ocasiones, impide reamueblar la conciencia.
   Para el muerto, perogrullo dixit, su muerte ya no es problema. El problema es de los vivos, de quienes se quedan, de quienes viven, con razón, o sin ella, la muerte como vacío. De ahí que la mayoría de los deudos deban reacomodar sus vidas y reordenar los muebles de su historia y los peldaños de su alma.
Marcia Lippman, Preah Khan, 1995
Marcia Lippman, Preah Khan, 1995.
Cavilar, y trabajar en las implicaciones y en los límites del vacío es fundamental; la construcción de nuevos escenarios de vida se basa en la comprensión de las pérdidas. El tránsito hacia la inexistencia de los seres queridos hace que la ausencia horade los muros de esa nueva vida, de la vida nueva ahora definida por la pérdida, por la ausencia. Aunque ni la obviedad, ni el dolor, ni la aceptación de la muerte impliquen que sea fácil cohabitar con el vacío, la reflexión puede atenuar las heridas de ese nuevo espacio, de ese, con frecuencia, inasible modo de estar en la vida.
   Los muertos se llevan fragmentos y, en ocasiones, la totalidad de la libido de los deudos; se llevan pedazos de sus vidas, respiros de la existencia de quienes se quedan y escenas de historias irrepetibles. Se llevan trozos imprescindibles de la memoria, algunas sutilezas de las miradas que se imprimieron en el cuerpo y en la vida y que ya nunca regresarán. El vacío se apersona en la suma de esos quebrantos.
   Me repito: con la muerte finaliza la vida y se inicia el vacío. La ausencia lacera y en ocasiones paraliza. Los muertos no regresan. No habitan más sus casas ni visten más sus ropas. No hablan, no miran, no oyen. Tras el deceso, los muertos, se llevan con ellos la escucha, esa zona tan prodigiosa que existe sólo en algunas almas y que cuando se acaba hace que el vacío se convierta en una vivencia muy dolorosa. La falta de escucha es uno de los sinónimos más acres del vacío.
   Los muertos no retornan. Perviven en la memoria y en el deseo de quienes los conocieron. Están sin estar a pesar de las plegarias y de los ruegos. Queda la tumba, la imagen del vivomuerto, el pasado inaprensible. Ausencia, dolor y hueco se mezclan en el mismo tiempo. Esas vivencias se entrecruzan en muchos caminos. Hilan historias que devienen tristezas, memorias que profundizan el vacío, recuerdos que ahondan heridas; frente a la muerte, el recuerdo de un recuerdo achica el poder de la razón y mengua el cobijo de las palabras. Dependiendo de la magnitud del vacío, la necesidad de los vivos hacia el fenecido puede incrementarse.
   El recuerdo se convierte en un espacio dual. Sus entresijos son vida, pero, también dolor. En la tierra del dolor, Alphonse Daudet, quien a los diecisiete años contrajo sífilis, escribió:
Y, además, ¿de qué sirven las palabras para todo aquello que se siente a fondo en el dolor (y también en la pasión)? Aparecen cuando todo ha acabado ya, se ha calmado ya. Nombran recuerdos estériles o mendaces, -renglones adelante anota-: Con una sombra a mi lado camino más tranquilo, de la misma forma que camino mejor si voy junto a alguien.
   El recuerdo permite luchar con el vacío y hablar; en ocasiones aminora la supuración de las llagas, otras veces, incrementa su profundidad. El recuerdo carece de reglas: algunos viven gracias a él, otros mueren por él. La memoria, alma y morada del recuerdo, reconstruye los tiempos viejos, las casas edificadas y derruidas, los encuentros y los desencuentros, los dolores y las alegrías, lo que fue y lo que no fue. Tiene dos caminos: recrea la vida y revive las pérdidas.
   No es posible negociar ni con el recuerdo, ni con la memoria. Son parte inconsciente de la existencia. Las remembranzas suelen regresar y hablar, inadvertidamente, sin la participación de la voluntad, sin que se pueda decidir qué es lo que debe edificarse y qué es lo que no se desea cimentar, sin que sea posible elegir, motu proprio, qué es lo que más conviene. Los deudos no tienen la capacidad de determinar cuáles son las facultades de "lo que puede y debe" y "de lo que no puede y no debe" el recuerdo. El recuerdo es autónomo: habla cuando las evocaciones del alma lo tocan y calla cuando el alter ego toma las riendas de la vida. Vivifica y mata. En ocasiones, ni vivifica ni mata: succiona la sangre y consume el aire. No vive de palabras escritas, vive de palabras sin letras.
Marcia Lippman, Paris, 1995
 Marcia Lippman, Paris, 1995
   Sólo cuando el cadáver llega a su última morada la muerte se convierte "realmente" en muerte y el vacío en vacío. 
Fuente, vìa :
 http://www.revistadelauniversidad.unam.mx/4307/kraus/43kraus.html

Ciencia: Maltrato la violencia de todos los días. Verónica Guerrero Mothelet. El origen de las conductas violentas en los humanos ha sido un tema importante de investigación en filosofía, sociología, biología, psicología y psiquiatría. En fechas más recientes, se han sumado a este esfuerzo la neurobiología y la neurofisiología, que buscan en el cerebro las claves para estudiar y prevenir la violencia.

Cuando pensamos en violencia, por lo general la asociamos con la rudeza, la brutalidad y el crimen de los que nos informan los medios. Sin embargo, muchas veces pasamos por alto otros tipos de violencia, más cercanos y cotidianos. Y aunque aquellos extremos sean un motivo real de preocupación, que incluso puede estar afectando nuestra vida y actividades diarias, estas otras formas de violencia son igualmente perjudiciales, al grado de situarse como uno de los posibles factores que desencadenan la violencia mayor.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), "la violencia es una de las principales causas de muerte, a nivel mundial, para las personas de entre 15 y 44 años". A la violencia se le atribuyen, en promedio, el 14% de las defunciones de varones y el 7% de mujeres. Y por cada persona fallecida como resultado de la violencia extrema, existen muchas otras que padecen consecuencias derivadas de violencia física o psicológica en forma de abuso, maltrato o intimidación infantil, violencia doméstica y de género, acoso laboral y discriminación social.
El origen de las conductas violentas en los humanos ha sido un tema importante de investigación en filosofía, sociología, biología, psicología y psiquiatría. En fechas más recientes, se han sumado a este esfuerzo la neurobiología y la neurofisiología, que buscan en el cerebro las claves para estudiar y prevenir la violencia. Con ayuda de estas disciplinas, junto con novedosas herramientas que permiten obtener imágenes cerebrales, se han conseguido avances, pero todavía hay muchas incógnitas sobre este fenómeno. Una de ellas es si la violencia es inherente a los humanos, o se adquiere culturalmente.
Así, por ejemplo, en el siglo XVIII, Jean-Jacques Rousseau afirmaba que el hombre es bueno por naturaleza y que la "civilización artificial" es la que lo corrompe. Por el contrario, pensadores como Thomas Hobbes, Sigmund Freud y el premio Nobel de Medicina Konrad Lorenz han sostenido que el humano es naturalmente agresivo y egoísta, y esto sólo se contiene con la cultura. Esta controversia aún no ha podido zanjarse, pero muchas evidencias apuntan a que, como siempre, parece existir la doble influencia de la naturaleza y el medio (ver "¿Agresivos por naturaleza?", ¿Cómo ves? No. 17).
Para bien y para mal La doctora Feggy Ostrosky, directora del Laboratorio de Neuropsicología y Psicofisiología de la Facultad de Psicología de la UNAM (FPSI-UNAM), y experta en las bases biológicas de la violencia humana, señala que "nacemos con una predisposición a la agresión, para posteriormente aprender cuándo podemos y debemos expresar o inhibir estas tendencias". Agrega que la perspectiva biológica nos indica que "la agresión es inherente al ser humano como medio de supervivencia"; un comportamiento con fines de adaptación, seleccionado durante la evolución.
Las bases biológicas de la conducta agresiva están reguladas por ciertas estructuras cerebrales y por los mensajeros neuronales: las hormonas y los neurotransmisores. Feggy Ostrosky precisa que estos mensajeros no producen por sí mismos la conducta agresiva, por lo que aquí entra la importancia del aprendizaje social en la modulación o en la manifestación de esta conducta.
La agresividad no necesariamente es violencia. En palabras de la doctora Ostrosky, la agresión incluso puede ser positiva, cuando se trata de una "reacción espontánea y breve para protegernos de algún peligro que nos acecha". En este sentido, la agresión "positiva" cumple con una importante función biológica y evolutiva. Por el contrario, la agresión negativa, o violencia, según la define la OMS, es "el uso intencional de la fuerza física o del poder, en los hechos o como amenaza, en contra de uno mismo, de otra persona o de un grupo o comunidad, y que tiene como resultado una alta probabilidad de producir, lesiones, muerte, daño psicológico, problemas en el desarrollo o privaciones".
Además del miedo, que nos obliga a enfrentar la conocida disyuntiva de huir o atacar, el enojo es una emoción que dispara nuestra agresión. Enojarse de vez en cuando es totalmente natural; cierta cantidad de enojo es necesaria para la supervivencia, y bien canalizada nos puede impulsar a actuar asertivamente para resolver un problema. No obstante, el enojo crónico es perjudicial y a veces oculta otras emociones. Si el enojo pasa de ser un sentimiento ocasional a formar parte de la personalidad, puede convertirse en hostilidad. Igualmente, cuando no logramos "sacar" o expresar nuestro enojo de manera saludable por medio de la comunicación, y preferimos ocultarlo o tratar de suprimirlo, puede transformarse en agresión pasiva, esto es, una conducta donde los sentimientos de agresión no se expresan abiertamente, sino a través del resentimiento, la testarudez y el culpar a otros para evitar la propia responsabilidad.
Hay que subrayar la importancia de que el enojo se exprese de manera saludable, pues si es extremo e incontrolado puede desencadenar ira. Y esta emoción excesiva fácilmente conduce a la violencia.
En su libro, Mentes asesinas, la violencia en tu cerebro, Feggy Ostrosky señala que si bien es una cuestión muy compleja, la violencia puede clasificarse como primaria cuando existe cierta predisposición genética; o secundaria, cuando intervienen otros factores como trastornos de la personalidad, daños por golpes en la cabeza, depresión, el abuso del alcohol o las drogas, también las frustraciones cotidianas, la privación del sueño, el calor excesivo y, por supuesto, el maltrato crónico. Al mismo tiempo, la violencia puede ejercerse además de manera física, psicológica, una forma más sutil, pero igualmente dañina, en ámbitos como la escuela, el trabajo y el hogar.
Acoso escolar
Aunque las balaceras y los asesinatos masivos ocurridos en las escuelas de Estados Unidos, y en menor grado en las mexicanas, son motivo de alarma y exigen medidas de prevención y control de la violencia, existen otras actividades en las que participan niños y adolescentes que también implican un grado de violencia que debe ser atendido, no sólo por sus consecuencias inmediatas, sino por su posible función como indicador de una mayor violencia en el futuro. Entre estos factores de riesgo para desarrollar o sufrir conductas violentas está el llamado bullying, o acoso escolar, generalmente entre condiscípulos.
De acuerdo con un estudio reciente del Instituto Nacional de Evaluación Educativa, cuando menos 10% de los alumnos de primaria y secundaria en México son víctimas de acoso escolar. Tan sólo en las escuelas primarias, 24.2% de los estudiantes respondió en una encuesta que sufría las burlas constantes de sus compañeros y 17% afirmó haber sido lastimado físicamente por otros alumnos. Para los estudiantes de secundaria las cosas no son mucho mejores, pues 13.1% señaló que ha sido hostigado por sus iguales. Como esta situación tiene dos caras, 8.8% de los niños de primaria y 5.6% de los alumnos de secundaria confesaron haber incurrido en algún acto de violencia.
El término bullying (del inglés bully, que significa "hostigador" o "matón"), que implica acoso, maltrato físico, psicológico o emocional así como intimidación, principalmente entre escolares, surgió "en los países escandinavos; curiosamente aquellos que identificamos con un alto grado de desarrollo social y económico", señala la maestra en psicología Milagros Figueroa Campos, investigadora de Psicología Educativa y Desarrollo, de la FPSI-UNAM. Refiere que fue al investigar las causas del suicidio de un chico en Suecia que se descubrió que éste había sido víctima de agresión sistemática durante largo tiempo por parte de sus compañeros. A raíz de esa trágica situación, comenzó el interés por estudiar este fenómeno.
Así, explica la maestra Figueroa, quien ejerce esta forma de acoso "es alguien que tiene mayor poder", físico o psicológico, "con características de autoritarismo, violencia aprendida desde la familia o el entorno, que se impone como un líder negativo", hostigando a otros compañeros, y a menudo incitando a los demás para que hagan lo mismo. Señala que existen diferencias de género. Entre los varones, los actos de acoso y maltrato pueden ir de las burlas y las amenazas al robo o la agresión física; mientras que entre mujeres se valen de rumores, chismes y exclusión. "Aunque ahora ya hay también golpes entre las chicas. ¿Podemos verlo como natural?", dice Milagros Figueroa.
Esta conducta puede durar largo tiempo, y la víctima no sale fácilmente de este círculo. De hecho, agrega Figueroa, las víctimas también tienen cierto perfil psicológico: son chicos generalmente aislados, tímidos; a lo mejor tienen alguna característica que los hace diferentes. "Y se sienten intimidados por las amenazas, lo que los paraliza y bloquea". Añade que algunos estudios muestran que, conforme van creciendo en la adolescencia, disminuye esta conducta, "de manera que, en preparatoria, ya no encontramos el bullying físico, aunque sí podemos encontrar el psicológico". Y señala que "actualmente existe otra forma de hostigamiento, el cyberbullying, o acoso cibernético, que también tiene sus variaciones". Por ejemplo, describe que en Inglaterra distinguen algo que se llama el happy-slapping, que consiste en enviar mensajes de correos electrónicos anónimos o con pseudónimo a una víctima, o bien, mandar mensajes ofensivos, agresivos, injurias o amenazas a través del celular. O golpear a un compañero mientras otro lo filma con el celular para subirlo a Internet. O robarse las identidades en Facebook y poner cosas en su nombre...
Milagros Figueroa señala que resulta difícil especificar las causas de estos comportamientos. Precisa que algunas teorías psicológicas indican que un hostigador es una persona que nació y ha crecido en un ambiente violento, donde aprende que cuando quiere algo tiene que tomarlo o pelear por él. Esta habituación en el ámbito familiar va a ser internalizada por el individuo, de manera que cuando sale a otros ambientes y quiere algo, repetirá ese comportamiento.
Esta situación tiene consecuencias graves en las víctimas, que la familia debe detectar: bajo rendimiento escolar, un estado persistente de ansiedad generalizada, con cambios físicos o emocionales. "Por ejemplo, los domingos por la tarde comienzan a sentirse mal, o no pueden dormir, se vuelven retraídos, o tienen pesadillas", explica. Agrega que, cuando se trata de maltrato físico, pueden observarse moretones, marcas, raspones, golpes, que el niño quizá atribuya a otras circunstancias, como caídas. Pero los papás deben platicar con él, sin interrogarlo, y estar muy atentos a sus cambios de humor, molestias físicas, o a un profundo rechazo a la escuela.
La maestra Figueroa refiere que, al margen de que también haya casos de acoso o maltrato escolar de profesores a alumnos, cuando es entre compañeros, muchos estudios indican que los maestros son a menudo los últimos en enterarse, y una vez que lo hacen, carecen de estrategias para intervenir. "El bullying no es nada nuevo; probablemente todos hemos vivido en algún sentido la situación, incluso hay lugares donde se acepta como algo 'natural'. Pero no debe ser así".
Cartolandia, un programa esperanzador
El laboratorio de la doctora Feggy Ostrosky en la UNAM reúne a 40 estudiantes de licenciatura y posgrado, dedicados principalmente al estudio de las bases neurofisiológicas de la violencia, con el propósito de diseñar estrategias de prevención. Sus investigaciones sobre el origen multifactorial de la conducta antisocial la llevaron a proponer un programa para la población infantil de un barrio del Estado de México, donde la situación socioeconómica es tan grave, que se conoce por el sobrenombre de "Cartolandia". Un lugar con un nivel tan alto de marginación corre el riesgo de convertirse en semillero de violencia; por ello, el equipo de la doctora Ostrosky planea prevenir la criminalidad desde la infancia. Para generar una respuesta positiva en los pequeños de tres años, el programa se centra en modificar y mejorar las habilidades de crianza de sus madres. Así, ellas aprenden a rechazar la violencia intrafamiliar, a estimular las capacidades cognitivas de sus hijos y a crear vínculos sanos de apego con ellos, pues son éstos los que definirán en su vida adulta sus relaciones con los demás. Como parte del proyecto planean examinar el cerebro de los niños para conocer y medir el estado de desarrollo de sus lóbulos frontales, áreas donde se asientan la inteligencia, la facultad de razonar y el control de las emociones.
La violencia trabaja en tu contra
Una variante adulta del bullying —si puede llamarse así— es el acoso laboral (mobbing). Según lo define la Organización Internacional del Trabajo, es el daño directo o indirecto que una o varias personas pueden ocasionar a otra, hablando estrictamente de trabajadores, generalmente con la finalidad de hacerla sentir menos, o incluso eliminarla del trabajo, forzándola a renunciar, explica el doctor Jesús Felipe Uribe Prado, investigador de la Coordinación de Psicología del Trabajo de la FPSI-UNAM.
Agrega que en algunos casos documentados la gente no identifica por qué es acosada; simplemente vive cierta violencia, e incluso existen organizaciones en donde esto parece "normal". "Muchos hemos conocido a algún jefe autoritario que grita, manda, somete, insulta", y no se le puede cuestionar. "Hay organizaciones en donde el estilo de liderazgo se ejerce de esta manera y, por tanto, la gente no identifica que se trata de violencia". No obstante son violencia laboral todo tipo de comportamientos que intentan disminuir la autoestima y que, sobre todo, están orientados a la eliminación "voluntaria" del trabajador mediante acoso, agresión verbal o física, hostigamiento, trabajo excesivo, falta de respeto a sus derechos laborales fundamentales, como horarios o tiempo extra, o bien con amenazas constantes de perder el trabajo. Por lo general todo ello se hace de manera clandestina u oculta.
Acerca de las causas de esta conducta, el especialista indica que existen varios enfoques, que no siempre coinciden. "Por ejemplo, uno de ellos se centra en la personalidad de la gente, y plantea que así como hay personas autoritarias, también existe una personalidad sumisa. Es una corriente polémica, porque algunos especialistas afirman que aunque se tenga una personalidad de víctima, nadie tiene derecho a violentarnos". Sin embargo, otros estudios sugieren que en realidad son las organizaciones las que fomentan esta situación, porque no le dan importancia al ser humano como sujeto.
De la misma forma, existen culturas más violentas que otras. En opinión del doctor Uribe, las sociedades autoritarias, como la mexicana, suelen ser lugares donde se presentan más situaciones de acoso que no son identificadas como tales. Con todo, un factor comprobado es la situación económica, tanto de los trabajadores como de las empresas y del país, o el contexto, "porque en épocas de crisis, lo importante es conservar el empleo a como dé lugar".
No obstante, advierte que el problema del acoso laboral es complejo, porque se da mayoritariamente por cuestiones de poder: de un jefe sobre sus subordinados, aunque también puede presentarse el acoso de los subordinados a los jefes. "Por ejemplo, nos imponen a un jefe, y como no nos gusta, también le podemos hacer la vida de cuadritos. Entonces, así como hay acoso laboral descendente, también hay ascendente. Y, desde luego, horizontal", generado por una competencia feroz entre compañeros, que desafortunadamente muchas veces incluso es premiada.
Como estos comportamientos suelen ser bastante velados, resulta difícil identificarlos. Pero los principales síntomas en la víctima de acoso laboral incluyen respuestas psicosomáticas en las que el estrés desempeña un papel fundamental: dolores de cabeza, intestinales o musculares y, en consecuencia, deficiencias en el organismo, debilidad y fatiga, lo que puede tener un impacto en forma de hipertensión y problemas físicos en general. El psiquiatra James Randolph Hillard, de la Universidad Estatal de Michigan ha expuesto, a partir de sus investigaciones, que los daños ocasionados por el acoso laboral pueden provocar depresión mayor, e incluso paranoia, sin contar con que se ha reportado su asociación con un mayor riesgo de suicidio.
Al margen de lo anterior, el doctor Uribe especifica que no todos los problemas laborales significan acoso. Existe una lista con cerca de 15 comportamientos que pueden ser utilizados para el acoso laboral, y van de la discriminación, el demérito profesional y la violencia verbal o física, hasta el acoso sexual.
Influencia múltiple
Como se mencionó, sea primaria o secundaria, la violencia es un fenómeno multifactorial, pues en ella influyen diversos elementos biológicos y psicológicos, pero también sociales, y puede comenzar desde la infancia. Por esta razón existe preocupación por la forma en que los medios electrónicos manejan la violencia, desde la televisión hasta los videojuegos e Internet. En cuanto a la televisión, el debate lleva ya 40 años sin resolverse, y para algunos especialistas, como el psicoanalista Enrique Guinsberg, "la televisión es sólo un reflejo de la violencia social y estructural", que incluye el sistema económico y, en última instancia, provoca que los individuos asimilen esta conducta como "un camino necesario". Asimismo, algunos expertos afirman que los videojuegos incrementan la violencia entre los jóvenes, aunque tampoco se ha encontrado una relación concluyente. Lo que sí hallaron investigadores como Lawrence Kutner y Cheryl Olson, de la Universidad de Harvard, fue que ciertos patrones de videojuegos se asocian más con problemas conductuales, como el acoso escolar, que con crímenes violentos.
Maltrato o violencia de pareja
Una fuente semioculta de violencia se produce en el último lugar donde debería esperarse: en los noviazgos y otras relaciones de pareja. Quien te quiere jamás debe maltratarte. Las relaciones saludables implican respeto, confianza y consideración hacia la otra persona. Quien ejerce violencia física, psicológica o sexual tiene graves problemas y necesita ayuda profesional.
A continuación encontrarás algunas señales de que puedes estar manteniendo una relación violenta. Debes estar atento(a) si tu pareja:
•Te provoca daños físicos • de cualquier forma, desde empujones y sacudidas, hasta cachetadas, patadas o puñetazos.
• Intenta controlar tu vida; por ejemplo, cómo vistes, a quién frecuentas y qué dices.
• Te obliga a un acercamiento sexual que no deseas o que te incomoda. Es una señal de alarma de que tu relación no se basa en el respeto mutuo.
• Con frecuencia te humilla, o te hace sentir que no vales nada; te desacredita aunque dice que te quiere.
• Te amenaza con hacerte daño si terminas la relación.
• Deforma la realidad para hacerte sentir que eres tú quien tiene la culpa de su comportamiento.
• Te exige que le informes siempre adónde vas.
• Manifiesta celos y se enfada constantemente cuando quieres pasar tiempo con tus amigos.
• Utliza frases como: "Si me quisieras de verdad, harías…", que no son más que un chantaje emocional de alguien que sólo busca conseguir lo que desea. Por último, si sientes que algo no está bien, es probable que así sea.
Neurotransmisores y hormonas
Empeora la cuestión que, a menudo, los factores sociales provocan un impacto duradero o permanente en la biología. Por ejemplo, un estudio realizado por un grupo de científicos encabezado por Terrie Moffitt, de la Universidad de Wisconsin-Madison, encontró una asociación entre la violencia, el maltrato infantil y la participación de un gen que regula la producción de una enzima conocida como monoamino oxidasa A, o MAO-A. Investigaciones anteriores habían mostrado que una variación de ese gen, cuya actividad reduce la producción de la enzima MAO-A, generaba un aumento de la conducta violenta. Esta enzima se encarga de degradar neurotransmisores como la dopamina y la serotonina, sustancias que tienen funciones muy relevantes para nuestras emociones y estados anímicos: la dopamina participa en el sistema de recompensa cerebral y su producción genera sentimientos de placer; la serotonina, entre otras funciones, se involucra en la regulación de las emociones y también afecta el sistema endocrino, que produce las hormonas, y cuando se altera puede provocar conductas impulsivas y agresivas.
El estudio, realizado por el equipo de Moffitt en 2002, indicó que 85% de los adultos que presentaban esa forma particular del gen había desarrollado rasgos antisociales, como la propensión a cometer crímenes violentos, pero sólo si habían sufrido maltrato grave durante su infancia. Curiosamente, esta variación parece afectar a los varones de manera desproporcionada, pues se ubica en el cromosoma X. Los hombres sólo tienen un cromosoma X, en comparación con las mujeres, que tienen dos, y por ello están más predispuestos a sufrir los efectos de la variante mencionada de este gen, ya que son muy bajas las probabilidades de tener esa variante en ambos cromosomas.
Por otra parte, se han asociado algunas hormonas con las conductas violentas. Las hormonas son moléculas producidas por las glándulas del organismo y afectan todos los sistemas, incluido el nervioso, como sucede con la adrenalina y la noradrenalina, relacionadas con las conductas de "atacar o huir". Con todo, la hormona más asociada con la violencia es la testosterona, que es principalmente masculina, pero que también tienen las mujeres en cierto grado. Algunos estudios han vinculado un alto nivel de testosterona con temperamentos dominantes, agresivos y, en ciertos casos, violentos. Sin embargo, en fecha reciente se ha debatido esta relación, ya que existen evidencias que sugieren que la testosterona puede ser tanto causa como resultado de la violencia; es decir, no se sabe si la testosterona produce la violencia, o si el aumento de testosterona en un individuo es, más bien, un efecto del entorno violento de esa persona.
Círculo vicioso
Como podemos advertir, los factores que promueven la violencia están tan entrelazados, que resulta muy difícil disociarlos. A veces esta relación es muy clara, como sucede al observar las consecuencias físicas del maltrato, o de algunos accidentes que han dañado, por ejemplo, la corteza prefrontal del cerebro, una región directamente relacionada con la regulación de emociones y la inhibición de conductas inapropiadas, que es esencial para nuestro comportamiento social.
La ciencia ha descubierto que el maltrato, el abuso y toda la violencia que no deja "huellas" visibles, provocan cambios, no solamente psicológicos, sino también a nivel fisiológico, e incluso epigenético; esto es, en la forma como se expresan nuestros genes (ver ¿Cómo ves? No. 133). Así, durante los últimos 10 años se han acumulado evidencias de que los individuos que fueron maltratados en su infancia son menos sanos en la edad adulta, pues no sólo pueden padecer enfermedades mentales, también obesidad, afecciones cardiacas y trastornos inmunológicos.
En una investigación del neurocientífico Michael Meaney y sus colegas de la Universidad McGill, en Montreal, se encontraron evidencias que apoyan la idea de que la influencia epigenética es un importante mecanismo mediante el cual el ambiente provoca un cambio conductual de largo plazo. El equipo de Meaney extrajo ADN del hipocampo de 12 hombres adultos que habían sufrido abuso infantil y que, finalmente, se suicidaron. Encontraron que ese ADN presentaba cambios epigenéticos que provocaron que esos hombres fueran menos capaces de modificar su respuesta al estrés cotidiano.
Además con frecuencia algunos de estos daños crean un círculo vicioso, en el que quien primero fue víctima más tarde puede convertirse en agresor. Investigaciones de Martín Teicher, profesor de psiquiatría de la Universidad de Harvard, han indicado que cuando un niño sufre abuso o maltrato severo, la cascada de eventos neurobiológicos y hormonales que le produce el estrés sufrido alteran la estructura neuronal de su cerebro en desarrollo.
Otra vía de reproducir la violencia, aun sin que exista maltrato infantil, es permitir o disculpar esta conducta agresiva en la familia y el medio. Desafortunadamente, existen familias que no sólo no castigan, sino alientan conductas negativas como el acoso escolar, sin pensar en las consecuencias, señala la psicóloga Milagros Figueroa. Y son principalmente los padres quienes tienen la responsabilidad de establecer límites y discutir con sus hijos sobre valores éticos. Refiere que hay medios para contrarrestar conductas violentas en la infancia; el primero es descartar algún trastorno en el desarrollo, pues la violencia en etapas tempranas algunas veces es síntoma de otros problemas.
Asimismo, subraya que no funciona intentar combatir violencia con violencia, porque "lo único que se logra es escalar esta violencia y aceptarla como algo natural y hasta positivo". Es mejor trabajar con una cultura de "cero tolerancia", entendida como no tolerar la violencia de ninguna forma y en ningún grado. Actuar en cuanto se detecta un problema de este tipo. Muchos investigadores afirman que si vivimos en un mundo donde la violencia es la cultura, debemos empezar a trabajar en una cultura de la convivencia; por ejemplo, aprovechando las redes sociales, que así como sirven para acosar, también nos pueden servir para promover una cultura del respeto y aceptación de las diferencias. Igualmente, la violencia puede prevenirse en las escuelas con apoyo de los planes de estudio y favoreciendo un clima de cortesía sin promover la competencia negativa, sino la positiva, para ser todos mejores, pero no a costa de los demás.
Sobre todo, insiste Figueroa: "Hay que hablar con los niños, establecer acuerdos y, cuando la situación es muy difícil, acudir a una terapia psicológica. Que aprendan, reflexionen y trabajen sus habilidades sociales". No podemos aislar a las personas, "sino más bien enseñarlas, reeducarlas, para que puedan insertarse de nuevo en su grupo de iguales", afirma Milagros Figueroa.
Más información
  • Ostrosky, Feggy, Mentes asesinas. La violencia en tu cerebro, Quo, México, 2008.
  • Hirigoyen, Marie-France, El acoso moral: el maltrato psicológico en la vida cotidiana, Ed. Paidós, Barcelona, 1999.
  • Hirigoyen, Marie-France, El acoso moral en el trabajo: distinguir lo verdadero de lo falso, Ed. Paidós, Barcelona, 2001.
¿Animales morales?
De lo anterior podemos concluir que el debate inicial sobre nuestra "bondad" o "maldad" inherente sólo se resuelve tomando en cuenta tanto factores biológicos como la influencia del medio, lo que permite que el problema de la violencia pueda corregirse desde varios frentes. Además, la evolución también ha seleccionado características que atenúan la agresión desbocada.
En investigaciones antropológicas, sociológicas y biológicas se ha encontrado que existen en nosotros muchos mecanismos que nos llevan, como especie, a preferir la cooperación sobre la competencia, a resolver pacíficamente los conflictos y a canalizar el impulso de agresión. Dos de ellos son la hormona oxitocina y las neuronas espejo. La primera es una molécula que se produce en forma natural dentro del área hipotalámica del cerebro y regula varios procesos físicos y psicológicos. En los mamíferos, induce el parto y la lactancia, por lo que tiene una función esencial en el vínculo materno, pero también influye en las emociones, suspendiendo la desconfianza natural de los individuos. En lo que toca a las neuronas "espejo", éstas se activan cuando una persona realiza un acto intencional, pero igualmente cuando observa que alguien más efectúa la misma acción. Los investigadores suponen que estas neuronas nos ayudan a predecir las emociones e intenciones de los demás, promoviendo la empatía.
Además, la ciencia también ha encontrado que los humanos podemos tener respuestas "morales" incluso desde los primeros meses de vida. Así, la doctora Feggy Ostrosky refiere que, a partir de la investigación realizada durante los últimos 20 años para comprender cómo manejamos los conceptos del bien y del mal, han surgido resultados experimentales que muestran que tanto las características físicas del cerebro como los estímulos afectivos experimentados durante la infancia, influyen en el pensamiento, las emociones y los conceptos de "moralidad". De igual forma, estudios realizados por Paul Bloom, profesor de ciencias cognitivas de la Universidad de Yale, lo han llevado a pensar que los bebés ya poseen fundamentos morales, pues tienen capacidad y voluntad de juzgar las acciones de otros, respondiendo de manera instintiva frente a actos de altruismo o de maldad. En su opinión, igual que la violencia, también la moral es una síntesis de lo biológico y lo cultural; de lo innato, lo descubierto y lo inventado.
Verónica Guerrero, periodista y divulgadora de la ciencia, colabora en ¿Cómo ves? y otras áreas de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia, y como corresponsal ocasional para la revista Nature Biotechnology.
Fuente, vìa :
http://www.comoves.unam.mx/articulo_143_01.html

Chile : ¿Arraigo cultural?; Feminicidio en Chile mantiene mismas cifras desde el 2008. Por Mijaíla Brkovic Leighton


Si bien la cobertura mediática y las campañas institucionales se han reforzado en torno al tema de la violencia contra la mujer, el panorama no ha variado de manera considerable.
Desde el 2008 a este año, las cifras de feminicidios en nuestro país se mantienen igual de altas. Las muertes registradas anualmente rondan las 50. Hasta octubre de este año, van 36. El martes de la semana en curso se supo del asesinato de una mujer por estrangulación.
Si se quiere investigar un poco sobre los feminicidios ocurridos en Chile, basta consultar las estadísticas del Servicio Nacional de la Mujer (Sernam) y la crónica roja de los medios de comunicación. Largas listas de números y macabros relatos aparecen para informar que, por ejemplo, dos millones de mujeres sufren de violencia intrafamiliar (VIF) al año y que, en promedio una muere a la semana en medio de “crímenes pasionales” cometidos por sus parejas o ex parejas.
Pero los números y datos no entregan respuestas profundas sobre el meollo del asunto. Incluso lo desvían. Un estudio sobre violencia de género realizado por la periodista y académica de la Universidad de Chile, Claudia Lagos Lira, revela que, mientras los medios de comunicación privilegian narraciones sensacionalistas y coberturas de crónica roja, están “reforzando los estereotipos y desigualdades de género”.
Es común leer en la prensa que quienes cometieron los asesinatos se encontraban fuera de control, por ejemplo, “arrebatado por los celos” o hasta en un estado de “locura de amor”. De esta manera, pareciera que en, el día a día, ese asesino tuvo una trayectoria “impecable, tranquila, apegada a las normas de la convivencia social”, como observa Lagos en su estudio.
Todas estas construcciones sociales presentes en los medios pueden incidir, de alguna manera, en las redes de sentidos que nuestra sociedad va tejiendo para conformar sus explicaciones sobre el mundo.
¿QUÉ ES FEMINICIDIO?
De acuerdo a Claudia Lagos, este concepto se puede utilizar cuando una mujer es asesinada “por el hecho de ser mujer o por no ser mujer de la manera adecuada, en consonancia con las construcciones simbólicas naturalizadas por una sociedad y cultura determinadas”, o sea, el homicidio de una mujer no siempre es un feminicidio, pero cuando lo es, siempre tiene que ver con los roles establecidos por ciertos constructos sociales, sobre todo por los derivados de ciertas “instituciones”, como son los medios de comunicación.
Por su parte, el poder legislativo también ha contribuido en la construcción simbólica y peor, fáctica, de la desigualdad de género. En agosto de 2008, se aprobó por la Cámara de Diputados el proyecto de ley que tipificaba y penalizaba el femicidio, pero eximía de responsabilidad criminal a quien “obre violentado por una fuerza irresistible, impulsado por un miedo insuperable o bajo amenaza de un mal grave e inminente”.
Si bien ese proyecto de ley fue re-establecido hace unas semanas -y ahora incluye como femicidio cualquier asesinato en manos de pareja, ex pareja, conviviente o ex conviviente- lo cierto es que, en la práctica, la violencia de género es un asunto que aún no ha registrado mayores avances en este país.

El Ciudadano
http://www.elciudadano.cl/2010/10/31/%C2%BFarraigo-cultural-feminicidio-en-chile-mantiene-mismas-cifras-desde-el-2008/

Iglesia Catòlica Chile : Sobrina de Karadima: “Quiero manifestar mi absoluto apoyo a las víctimas”. CIPER


María Soledad Latorre, sobrina del cuestionado sacerdote Fernando Karadima, ha estado mucho tiempo cerca del tema de las agresiones sexuales debido a su trabajo como psicóloga clínica y también, por las acusaciones que pesan sobre su tío. En esta carta que hizo llegar a CIPER, reflexiona con ecuanimidad sobre los delitos sexuales siempre terribles y también difíciles de enfrentar tanto social como familiarmente. Al respecto dice: “ Siempre he pensado que es mejor saber lo que está pasando al lado de uno, me horroriza pensar que pueda esta pasando algo grave y yo no me entere. Prefiero una verdad dolorosa como ésta, que vivir engañada”. María Soledad explica, además que nunca vio que su tío abusara de nadie, pero sí recuerda que él “siempre estaba rodeado de jóvenes, varones y buenmozos, a los que en mi familia llamaba “los Pollos de Fernando”. Lo que me llamaba la atención era la sumisión de estos jóvenes frente a esta figura, que se veían como súbditos de un gran monarca”.
***La Decisión de Hablar sobre la Infamia***
He decidido hablar sobre algo que me ha removido profundamente durante los últimos meses. No puedo abstenerme de hablar, porque me siento interpelada a hacerlo. Hablaré del caso de abuso sexual por parte del sacerdote Fernando Karadima, y hablaré de manera distinta a los que han hablado hasta el momento. No soy víctima, al menos no directa, pero me siento afectada por los hechos, y sobre todo me siento muy dolida por el daño que esto ha ocasionado a muchas personas, incluyendo a su propia familia.
Lo que busco con esto es hacer pública una postura en relación a un hecho que me involucra en lo profesional, ya que me he dedicado a trabajar con víctimas de agresiones sexuales los últimos 8 años, y en lo personal, por el vínculo de parentesco que tengo con el sacerdote, quien es mi tío en segundo grado, primo de mi madre. No ha sido fácil decidirme a hablar y estoy segura que si se tratara de otro caso de abuso de este tipo, sin el vínculo de parentesco, sería mucho más fácil hacerlo.
Sin embargo, creo que desde mi posición en el caso, puedo dar una señal al respecto. Quiero, antes que nada manifestar mi credibilidad absoluta, mi solidaridad y apoyo a las víctimas, en especial a José Andrés Murillo y James Hamilton, a quienes conozco y estimo. Reconozco su valentía al hacer públicos estos hechos, porque sé la ruta dolorosa que deben recorrer las víctimas de abusos. Primero al reconocerse como víctimas y luego enfrentar a su entorno, con el riesgo de no ser creídos o desacreditados, y también con la esperanza de recibir reconocimiento y gestos de reparación.
Me tocó ver por años como él se desenvolvía como una persona poderosa, con muchos seguidores incondicionales, rodeado de un halo de santo.
Se preguntarán por qué mi credibilidad absoluta a un hecho como éste. Creí en esto y de manera inmediata, porque si bien jamás pensé que este señor fuera un abusador sexual, desde mi perspectiva habían señales de una estructura al interior de la Parroquia El Bosque que hacían posibles hechos de abuso de poder, incluyendo abusos sexuales. Me tocó ver por años como él se desenvolvía como una persona poderosa, con muchos seguidores incondicionales, rodeado de un halo de santo. Siempre estaba rodeado de jóvenes, varones y buenmozos, a los que en mi familia llamaba “los Pollos de Fernando”. Lo que me llamaba la atención era la sumisión de estos jóvenes frente a esta figura, que se veían como súbditos de un gran monarca.
Recuerdo cuanto me incomodaba en misa ver como entre cinco o seis muchachos le levantaban la sotana para que él se sentara en un sitial en el altar. En ese momento no podía explicar qué me sucedía. Hoy sé que era la relación de profunda asimetría la que me inquietaba, esta idolatría a una figura que debía ser un servidor de Dios.
El segundo elemento que me hizo creer en que estos hechos eran verídicos fue escuchar los relatos y de quienes provenían. Darme cuenta del daño ocasionado por la transgresión de límites, la confusión y el silencio sostenido durante años. Ver que estos hombres, hoy adultos, profesionales y exitosos, no tenían nada que ganar con esta develación, por el contrario creo que los costos han sido altos en términos de exposición pública.
Pero creo también que era necesario que lo hicieran, como un modo de obtener verdad y justicia, aunque tardía, y quizás en un nivel meramente simbólico. Creo que sus testimonios son muy importantes para la sociedad, en especial para personas que pueden haber sido o estar siendo victimizadas, para que se atrevan a hacer pública su situación. Creo que también nos ayudan a desmitificar el tema del abuso sexual, y a ver que estos hechos pasan “en las mejores familias”, es decir no sólo en familias vulnerables o desestructuradas, y que suceden también a varones.
Quiero resaltar de manera especial la decisión de José Andrés de crear la Fundación Para la Confianza, porque ayudará a enfrentar este fenómeno de manera preventiva y más humana. Hace algún tiempo que estoy colaborando con él en esta causa.
Ahora, bien, para seguir, quiero dejar en claro que esto no es una postura contra la Iglesia Católica ni contra los Sacerdotes en general, ya que creo que uno de los aspectos más dañinos ante estas situaciones es la generalización. Soy católica y separo mi fe en Dios y mi pertenecía a la Iglesia de mi repudio hacia estos hechos. Uno de los aspectos más graves de estas situaciones es que a raíz de ellas hay personas que dudan de la institucionalidad de la Iglesia, de la legitimidad de los Sacerdotes como representantes de Jesucristo o sienten flaquear sus creencias. Creo que esto daña profundamente a la Iglesia, ya que se suma a otras graves denuncias a nivel mundial. Pero a la vez, creo que puede ser también una oportunidad para dar una respuesta efectiva a estas denuncias, esclarecer los hechos y dar señales de reparación a las víctimas. Eso generaría un terreno propicio para que en el futuro personas que sean dañadas por representantes de la Iglesia, sientan la confianza para poder denunciar.
Con respecto a la figura del padre Karadima como abusador, si bien en lo personal nunca he tenido un vínculo de cercanía con él, él sí ha significado mucho para mi familia. Por esto necesito señalar que siento una sensación de profundo daño moral hacia todos nosotros, en la medida que depositamos en él y en su Parroquia nuestra fe y confianza, en momentos de mucha significancia. Por ejemplo, en la Parroquia El Bosque fueron bautizados gran parte de nuestros hijos, celebrados muchos matrimonios, primeras comuniones y velados nuestros muertos. En mi caso, mi madre que falleció en junio de 2008 fue velada en ese lugar, con una misa preciosa presidida por su primo Fernando Karadima, acompañado de otros seis sacerdotes en el altar. Asimismo, sé que algunos de mis familiares tenían con él un vínculo de confesión y guía espiritual. En este contexto, es imposible no sentirse también traicionado. Al menos, eso es lo que siento yo.
Siento una sensación de profundo daño moral hacia todos nosotros, en la medida que depositamos en él y en su Parroquia nuestra fe y confianza… en la Parroquia El Bosque fueron bautizados gran parte de nuestros hijos, celebrados muchos matrimonios, primeras comuniones y velados nuestros muertos… es imposible no sentirse traicionado.
Quiero dejar claro que mi intención no es dañarlo ni enlodarlo, su imagen ya está suficientemente deteriorada y no por mi acción. Pero no puedo mantenerme al margen de una situación tan dañina para su entorno. Pese que no tengo contacto directo con su familia cercana, puedo imaginar el dolor que están viviendo.
Quiero resaltar que mi sensación ante estos hechos es de profunda vergüenza, aún cuando sé que no tengo ninguna responsabilidad en lo sucedido. Esto es lo que algunos autores llaman la “vergüenza ajena”, cuando uno asume parte de la responsabilidad del agresor. En mi caso, la vergüenza se ve agravada por el hecho de trabajar en el tema del abuso sexual infantil y haber hecho recientemente mi Tesis de Magister en el tema.
Si bien siempre he sabido que estos hechos ocurren en muchas familias y que está dentro de las probabilidades tener un hecho así en el círculo cercano, que no es una situación que afecte a “otros” o a “distintos”, considero muy grave que sea cometido por un integrante que además cuente con la envestidura de Sacerdote.
Un abuso cometido por un sacerdote con tanta legitimidad y autoridad como el Padre Karadima, que ostenta haber sido discípulo del San Alberto Hurtado, que se sabe que aportó a la generación de vocaciones sacerdotales y que tenía fama de “santo” en su entorno, es un hecho gravísimo. Todo esto es parte de la estructura que hizo posible que estos abusos fueran cometidos, de manera sistemática y a muchas víctimas distintas, y que se mantuvieran en silencio por décadas.
Quiero resaltar algunas situaciones que me parecen especialmente graves en relación a este sacerdote-abusador y sus prácticas abusivas:
Primero, utilizar su envestidura para ingresar paulatinamente al mundo íntimo de estos jóvenes, a sus pensamientos, sentimientos, creencias y temores, para influenciarlos, manipularlos y confundirlos, hasta llegar a tenerlos bajo su control y poder transgredir sus límites como lo hizo. En una situación así estos jóvenes estaban completamente vulnerables e indefensos. Me imagino la sensación de traición que significa que alguien que crees un padre espiritual y un santo acceda ti de manera inapropiada en términos sexuales.
Si por lo general las víctimas reciben el mensaje implícito por parte de su abusador de “no te creerán si hablas”, cabe imaginarse como se vive este mismo mensaje al ser abusado por alguien que tiene fama de santo y líder moral.
Segundo, me parece muy grave que luego de cometidos los actos abusivos, él solía enviar a sus víctimas a confesarse. Ellos convertidos en “pecadores”, en “culpables”, probablemente sintiéndose confundidos y reprochándose no haber podido oponer resistencia. No es poco habitual que los agresores sexuales utilicen este tipo de estrategias, de darle un halo pecaminoso a los hechos, lo cual lo libera de su responsabilidad en la transgresión, y a la vez mantiene el silencio. Me horroriza pensar que pudieron existir otros sacerdotes que recibieron estos “secretos de confesión” y se limitaron a dar penitencias a estos jóvenes.
Para finalizar, quiero expresar que he extraído como un aprendizaje de esta situación que hay que tener cuidado con las idolatrías y las grandiosidades, tanto al interior de las familias como de las instituciones. Las exaltaciones y devociones a Dios y no a sus servidores. Los santos se caracterizan por su humildad y generosidad. El levantar y sostener este tipo de figuras da pie para situaciones de abuso de poder, de desigualdad y sometimiento.
Otro tipo de prácticas que debemos cuidar es la de mantener secretos, misterios o cualquier tipo de estrategia de ocultamiento, que favorezca que graves situaciones como éstas puedan silenciarse y perpetuarse, dejando indefensas a las víctimas.
Siempre he pensado que es mejor saber lo que está pasando al lado de uno, me horroriza pensar que pueda esta pasando algo grave y yo no me entere. Prefiero una verdad dolorosa como ésta, que vivir engañada. Con estas palabras estoy contribuyendo a romper el silencio, a no sentirme atrapada en ningún conflicto de lealtades y saber que es sano que estos hechos se sepan, para poderlos frenar, reprochar y mejorar nuestra prácticas. Una de las primera prácticas que yo quise ejercer, y ahora de manera pública, es la de tener una postura frente al hecho, frente a lo que yo llamo una infamia, comunicar mi malestar, mi dolor y mi indignación, y sobre todo poder optar qué tipo de vínculos sostengo y preservo, en aras de lo que me parece más correcto.
María Soledad Latorre Latorre
Asistente Social – Magister en Psicología Clínica.
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Chile Iglesia Catòlica : Karadima en su hora final: desalojan a su familia de parroquia e intervienen Unión Sacerdotal. Por Juan Andrés Guzmán y Gustavo Villarrubia, CIPER

Principal
El peso de la autoridad eclesiástica cayó sobre Karadima, quien vive su “exilio” en el fundo de la familia Tocornal Vial en Buin. El Arzobispado ordenó que el sacerdote abandonara dos casas que su familia ocupa al interior de la Parroquia El Bosque. Y también intervino el mayor símbolo de su poder: la Unión Sacerdotal que dirigía el obispo auxiliar de Santiago, Andrés Arteaga. Así, lo despojó del control de sus cuantiosos bienes y de la influencia que ejercía sobre más de cincuenta sacerdotes y cuatro obispos. El malestar crece entre la feligresía de El Bosque pues se mantuvo a su párroco y vicario, dos sacerdotes del círculo de hierro de Karadima. “Lo que impresiona es que el Cardenal no haga referencia al gran dolor y consternación de los abusados y de todas las almas de esta parroquia y de la Iglesia”, afirma el abogado Hernán Arrieta, feligrés de El Bosque.
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Argentina : Del ser a la nada Por Fernando Krakowiak. Le piden que no confronte, que baje la marcha, que cambie de estilo, que apele al consenso, que sea racional, que no polemice, que purgue la tropa, que escuche consejos que antes no escuchaba

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg4_ul6xpY4BIzd-kRqNgYUTp74nKrDB_ifmOebv4oiGrA3gK2sUlaPNSbIjo3dnRVTYmULuzm2shLjD1CF_nHW0VWMtGc4pzvQn9j25tjJ0DbKxUCsZBgL9Lhcx0S_QOziM7INQt_Z2eCp/s1600/cristina_fernandez_de_kirchner.JPGLe piden que no confronte, que baje la marcha, que cambie de estilo, que apele al consenso, que sea racional, que no polemice, que purgue la tropa, que escuche consejos que antes no escuchaba, que garantice la gobernabilidad. Le ponen ejemplos de líderes cautos, que no desafían, que ya maduraron, que aceptan el orden como natural y de opositores con ideas de izquierda, con convicciones y responsabilidad, que sólo se animan cuando su proyecto es testimonial. Le dicen que está débil, que se quedó sola, que los que responden no responderán, que el poder es macho, que ya lo enterraron y que lo mejor es apechugar.
Quieren que camine sin dejar la huella, que vaya despacio, que no profundice, que sólo administre, ya sin molestar. Que piense en diciembre de 2011 como su mejor final. Que no hable con Chávez, que deje a Moyano, que abra los mercados, que se integre “al mundo” y que las ganancias queden donde están, que ya no subsidie, que recorte el gasto, libere tarifas, enfríe la demanda y deje actuar al viento de cola, que con eso alcanza, que no le adjudique a su movimiento ese crecimiento que sólo la soja pudo provocar. Que ya no toque las reservas y que vuelva al Fondo Monetario Internacional. Que baje los humos, que no cacaree, que no divida a la sociedad, que no se entusiasme con todos los jóvenes que vio llorar, que a ellos se les pasa, que ella no es Evita, que no se la crea porque le va a ir mal.
Quieren otra etapa, más “republicana”, con más pragmatismo y resignación, sin leyes de medios, con más progresistas que sólo le apunten a la corrupción. Con falsos consensos que oculten el conflicto y la dominación. Ya sin jacobinos, con muchas palomas y pocos pañuelos. Con menos pasado y sin ánimo de hacer historia. Quieren un gobierno dócil, con menos política y más gestión, ya sin “crispación”, “odio” ni “rencor”.
Le piden a Cristina Fernández de Kirchner que deje de ser lo que es.
fkrakowiak@pagina12.com.ar
Fuente, vìa :
http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-156031-2010-10-31.html

Venezuela-Argentina : En el borde Por José Natanson. En El poder y el delirio, el escritor mexicano Enrique Krauze traza un perfil sesgado de Hugo Chávez. Hay, sin embargo, en su libro, por lo demás olvidable, una idea que vale la pena rescatar

En El poder y el delirio, el escritor mexicano Enrique Krauze traza un perfil sesgado de Hugo Chávez. Hay, sin embargo, en su libro, por lo demás olvidable, una idea que vale la pena rescatar: para Krauze, el trauma fundante de Chávez, el que mejor explica sus decisiones, es su incapacidad para convertirse en un héroe. Tuvo su oportunidad, durante el golpe de Estado del 2002, cuando las tropas rebeldes asediaban Miraflores, pero prefirió no resistir. Muy lógicamente, Chávez decidió evitar el destino trágico de Allende. A partir de ahí, dice Krauze, Chávez se inventa una imagen de héroe para exorcizar una decisión que fue la de un político racional que mide correlaciones de fuerzas, pros y contras. En Hugo Chávez sin uniforme, Alberto Barrera Tyszka y Cristina Marcano añaden un dato paradójico: fue Fidel Castro quien, en una tensa conversación telefónica mantenida mientras el golpe se desarrollaba, lo convenció de que se entregara. El héroe le aconsejaba a Chávez que actuara como un político.
Kirchner nunca quiso ser un héroe. Aunque tanto los fanáticos (para agrandar su imagen) como los críticos (para demolerla) hoy prefieran obviarlo, Kirchner fue un hombre de gestión y, sobre todo, un creador de órdenes y sistemas –en la economía, en el gobierno, en el peronismo– que luego administraba con cotidiana dedicación y esmero. Con la experiencia de haber sido intendente y gobernador, Kirchner fue un presidente de gestión, que se interesaba por los temas más diversos y estaba en todo, en mucha mayor medida que Menem o Alfonsín, los otros líderes que desde 1983 marcaron época.
Y gestionar, hasta el administrador de un consorcio lo sabe, implica necesariamente negociar: con otros actores políticos y sociales, con las consabidas corporaciones, con la opinión pública. Y más aún: gestionar exige seguir ciertos procedimientos y reglas institucionales, reglas que suelen imponerle morosidad y lentitud a las decisiones políticas. Es obvio que a Kirchner no le gustaban, pero nadie podrá decir que las burló todas. La gestión es un mal lugar para los maximalistas: el desastroso paso del Che Guevara por el Ministerio de Economía de Cuba –origen de su alejamiento de Fidel– es el ejemplo más claro de la incomodidad que genera en los idealistas puros el día a día del gobierno. La gestión es, por definición, un lugar de sub-óptimos, y Kirchner se movía allí como un pez en el agua. Vale la pena subrayar esta idea para discutir la noción de un Kirchner a cara o ceca.
Es hasta tonto decirlo, pero Kirchner fue un político que, como cualquier político moderno, medía riesgos y administraba los tiempos. Uno podrá estar o no de acuerdo con sus decisiones, pero habrá que reconocerle que libraba batallas que, por más ambiciosas que fueran, creía poder ganar. Si no perdió tantas –la del campo y su correlato electoral en los comicios de junio fue la más notable–, fue por capacidad de cálculo, por una frialdad para calibrar riesgos que desmiente la imagen de elefante en un bazar. Esta evidencia, que incluso los más críticos deberán reconocerle, contrasta con la imagen de un Kirchner desprovisto de cualquier voluntad negociadora e incapaz de registrar los límites que le imponía la realidad. Y sin embargo, Kirchner no fue un simple gestor eficiente, esa módica utopía que Mauricio Macri no logra alcanzar. Hubo en él una cierta voluntad épica, un afán epopéyico, que le permitió expandir los espacios de lo que se creía que se podía y no se podía hacer en la Argentina y que fue la marca de una gestión claramente transformadora. Bajo presión, Kirchner reaccionó con decisiones sorpresivas en clave de retruco-vale cuatro, como el juicio a la Corte Suprema (luego de asumir con el 22 por ciento de los votos), la nacionalización de las AFJP (cuando se desató la crisis económica mundial) o la ley de medios (tras su derrota en las elecciones de junio).
En esta línea, consiguió imponer algunos cambios que hasta el momento formaban parte del orden de lo impensado o de lo imposible. En Ciudadanos y política en los albores del siglo XXI (Manantial), Isidoro Cheresky escribe: “Kirchner desplegó un ejercicio voluntarista del poder. Pero no se trataba de un ejercicio del poder inspirado en los humores colectivos; lo más notorio fue la adopción de decisiones que la sociedad no esperaba, temía o consideraba impracticables”.
Quizá por eso hubo momentos –una vez más: durante el conflicto del campo– en que kirchneristas y antikirchneristas parecieron actuar como si estuvieran frente a un líder revolucionario o un tirano, cuando en realidad el Gobierno nunca se salió, ni en sus momentos más duros, de los límites económicos del capitalismo ni de los límites institucionales de la democracia.
Kirchner fue un reformista (la definición es un elogio) pero un reformista tenso. Y si la imagen prototípica del Kirchner epopéyico era el atril furibundo, la del Kirchner gestor era el famoso cuadernito en el que anotaba los datos de reservas, balanza comercial, dólar.
Resulta difícil, a cuatro días de su muerte y tras haber leído toneladas de análisis, buscar un ángulo novedoso para hablar de Kirchner. Entre todos los posibles, uno podría ser éste: su cualidad fronteriza, siempre en el borde, vacilando entre la gestión y la gesta, entre el administrador y el héroe, dimensiones que convivían, por momentos confusamente, en su misma persona, y que quizás ayuden a explicar el carácter indefinible del kirchnerismo. Como suele ocurrir con los grandes líderes, Kirchner resulta difícil de encasillar, y no porque no se lo haya intentado, sino porque su liderazgo contribuyó a cambiar las cosas, a caballo entre dos épocas, y las categorías clásicas se vuelven inútiles. Tal vez haya sido un líder de trazo grueso, pero el trazo grueso resulta insuficiente para describirlo.
Como escribió Martín Granovsky en este diario, Kirchner sabía que, para cambiar algo, debía llevar las cosas al borde. Ese debe ser el aspecto abismal, la intranquilidad profunda de la que hablaba Horacio González. En una buena nota publicada en La Nación, Beatriz Sarlo explica que Kirchner –en una decisión que la autora define como algo más que psicológica, como un ejercicio de la libertad– decidió, al final, exponerse al riesgo físico pese a la advertencia de los médicos. En la última utopía del reformista, se negó a gestionar su cuerpo.
fuente, vìa :
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-156027-2010-10-31.html
Imagen Tèlam

Colombia : El Estado colombiano secuestra, viola y asesina a niños en Arauca José Antonio Gutiérrez D. Rebelión

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Mientras la comunidad internacional y los politólogos colombianos están encantadísimos con el “aire fresco” que supuestamente dizque se respira en la Casa de Nariño, ya que el presidente Santos ha prometido que su gobierno respetará los derechos humanos, el Estado colombiano secuestra, tortura y abusa sexualmente a niños en Arauca.



El día 14 de octubre, en el Municipio del Tame, Departamento de Arauca, tres niños, Jefferson Jhoan Torres Jaimes (de 6 años), Jimmy Ferney Torres Jaimes (de 9 años) y Jenny Narvey Torres Jaimes (de 14 años), fueron secuestrados en su finca por soldados de la Octava división del Ejército colombiano, mientras su padre José Álvaro Torres se encontraba en labores agrícolas. Luego del plagio, los niños sufrieron horrendas torturas, fueron violados (hay evidencia de semen y marcas de abuso sexual en sus cuerpos y ropas) y luego asesinados por degollamiento con armas blancas (machetes). Sus cuerpos, posteriormente fueron arrojados a una fosa común.

Hasta la fecha, se ha encontrado sangre en los morrales de siete de los sesenta soldados de esa unidad móvil, que se encuentran bajo investigación. O sea, estamos hablando de un crímen monstruoso, premeditado, organizado por estas bestias uniformadas que se creen omnipotentes gracias la política belicista del gobierno colombiano, alimentado generosamente por los dólares de Estados Unidos y con asistencia de Israel y de la Unión Europea entre otros. Bestias que arrebatan a un padre lo más precioso que tiene, sus hijos, para darse ellos unos cuantos minutos de sádico y enfermo placer. Hay que ser claros: estos crímenes ocurren en el contexto de una política de guerra sucia, en la cual el Estado colombiano ha dado rienda suelta a toda clase de atrocidades para lograr “éxitos militares” y ha naturalizado así toda clase de agresiones contra el pueblo.

Crímenes como este, por lo demás, no son excepcionales. En la misma zona, los vecinos denuncian que el día 2 de octubre, una niña de 13 años fue secuestrada por militares y luego abusada sexualmente. Podrá decirse en este caso la menor no fue asesinada, pero con la violación siempre se mata una parte de la humanidad de un ser humano, esa niña puede decirse que también ha sido asesinada pues jamás volverá a ser la misma. Donde quiera que se asienten las tropas del Ejército en las comunidades, se han registrado casos de violencia sexual, muchas veces contra menores de edad, de manera sistemática y generalizada. Estos casos son invisibilizados, en parte por el temor a la represalia o a la estigmatización social en caso de denuncia, en parte por una estrategia deliberada de silenciar la realidad del conflicto. Pero ahí está la realidad del conflicto colombiano, donde el Estado, pese a intentar presentarse como un actor neutral, como una “democracia asediada” por “violentos”, juega un rol fundamental y es el actor principal de la guerra sucia, sea mediante sus agente directos (fuerza pública) o mediante sus agentes indirectos (paramilitares). Dentro de esa guerra sucia, la violación es un arma de guerra más. También lo es el asesinato de menores.

¿Cómo olvidar el horror de San José de Apartadó, cuando en febrero de 2005 los paramilitares, con plena complicidad del Ejército Nacional (Brigada XVII), esos “héroes” exaltados día y noche por los violentólogos en los estudios televisivos, asesinaron a sangre fría a tres niños de 21 meses, 5 y 11 años, respectivamente?

¿Cómo olvidar masacres como El Salado, Mapiripán, Trujillo, entre cientos de otras masacres, donde el Ejército y los paramilitares actuaron de la mano, y en las cuales cuales miles de personas fueron asesinadas y violadas, entre ellas varios menores de edad?

¿Cómo olvidar los cientos de fosas comunes que aparecen día a día con menos de edad e incluso bebés, mutilados por machetes?

¿Cómo olvidar a los cerca de 3.000 “falsos positivos", jóvenes que han sido secuestrados y asesinados a sangre fría por el Ejército, para luego ser presentados como guerrilleros abatidos en combate, y así recibir prebendas y promociones?



Como gran cosa, el gobierno dice, por boca del Ministro del Interior y Justicia, Germán Vargas Lleras, que este crímen de lesa humanidad no será juzgado en cortes marciales sino civiles, porque “estos hechos no se pueden considerar actos del servicio y el conocimiento y la investigación de los mismos debe ser adelantada por la justicia ordinaria”… ¡hombre, qué alivio! Entonces el caso queda, en última instancia, en manos del Fiscal General Guillermo Mendoza y del Procurador Ordoñez, jueces de bolsillo del régimen que no han hecho nada sustantivo por los casos de los falsos positivos y que han garantizado el continuismo de la impunidad que, tras décadas de terrorismo de Estado, recubre al 98% de los crímenes graves contra los derechos humanos. El Procurador Ordoñez, el mismo que, sin ninguna prueba, ha destituído e inhabilitado a Piedad Córdoba, una de las pocas parlamentarias que aún se atrevían a salirle al paso a la política guerrerista del gobierno, mientras que absuelve o pide absolución para reconocidos parapolíticos como Ciro Ramírez, Alvaro Araújo, Mauricio Pimiento, o a connotados violadores de derechos humanos como el Coronel (R) Plazas Vega. 



Por su parte, en una declaración completamente orwelliana, el vice-presidente Angelino Garzón ha declarado que si "están involucrados militares (...) lo que han hecho es una ofensa al Estado colombiano". O sea, lo más grave no es el asesinato, la violación, el secuestro, la desaparición, sino que el daño a (lo poco que queda de) presitigio del Estado colombiano. Lo único que importa es el Estado, que suplanta al ser humano, que está por encima de todo, que absorve y sofoca toda la vida social, que es ante el único que, a fin de cuentas, deberán rendir cuenta los militares.



Saldrán los de siempre, los rapsodistas del Estado terrorista, los encubridores de los crímenes perpetrados por las obscuras fuerzas del control social mediante la “estrategia de noche y niebla”, a decir que estos soldados son “manzanas podridas”, que no “representan los valores del Estado colombiano”. ¡Curiosamente, esta misma gente, cada vez que la insurgencia asesina a un civil, no se cuestionan si ese acto se ajustó a los valores o principios del movimiento guerrillero o si a lo mejor no son tal vez manzanas podridas en las filas rebeldes! Claro que no. En esos casos no hay espacio para la duda y se condena, sin más a la insurgencia. Pero cuando los actos terroristas son cometidos por el Estado, entonces ahí si se puede hacer toda clase de contorsiones argumentativas para justificar al Estado como una entidad inmaculada, más allá del bien y el mal, como una entidad metafísica definida por ciertos “valores” inherentes y no por su propia práctica.

Al Estado colombiano, a ningún Estado, no lo definen sus supuestos “valores” sino sus actos. Y acá hay que ser claros: el Estado colombiano es un Estado terrorista, que secuestra, desaparece, asesina, forma escuadrones de la muerte, desplaza, fumiga (envenena), bombardea, amenaza, acosa, espía, organiza arrestos masivos (pescas milagrosas del Estado), tortura.

Los soldados de la Octava División en el Tame, actuaron como agentes del Estado, fueron representantes del Estado, al igual que miles de otros soldados que, representando al Estado, participan de la guerra sucia y de toda clase de abusos sistemáticos contra la población civil. Estos soldaditos no son casos excepcionales, sino que la materialización, en carne y hueso, de una política contrainsurgente que ha naturalizado toda clase de violencia contra las personas. Esa es la cara del Estado que en amplias regiones rurales de Colombia se enfrenta día a día. Los soldados de Tame son el Estado colombiano.

El monstruoso crímen de Tame nos horroriza, pero sabemos que del Estado colombiano se puede esperar de todo, aún lo inimaginablemente espantoso, como lo ha demostrado lo poco que se sabe gracias a las versiones libres de los jefes paramilitares. 



Que lo sepan muy bien todos aquellos que andan con los cuentos chinos del “aire fresquitico”, con eso de que este gobierno “respeta los derechos humanos”. Que lo sepan muy bien: el Estado colombiano secuestra, asesina y viola a niños. Mal rayo nos parta si algún día olvidamos este crímen.

José Antonio Gutiérrez D.

28 de Octubre, 2010


Ver reporte de Noticiero UNO: http://terratv.terra.com.co/Noticias/Noticias-Uno/5499-249359/Miembros-del-Ejercito-habrian-asesinado-a-3-ninos-en-Arauca.htm

Estados Unidos : Cientos de miles marchan en Washington; demandan sensatez a prensa y políticos. Critican que se promueva en los medios el "pánico perpetuo". David Brooks

Dos cómicos convocaron una de las manifestaciones más grandes en tiempos recientes, con cientos de miles de personas en el centro de Washington en demanda de sensatez, en medio de una coyuntura político-electoral marcada por tonos extremistas de la derecha y lo que muchos consideran un debate político y mediático que bordea la locura.
En la manifestación sin precedente con un mensaje tan serio que sólo se podía emitir por medio del humor, el cómico Jon Stewart, conductor del noticiero satírico-ficticio The Daily Show, y su socio Stephen Colbert, conductor de The Colbert Report, una sátira de los programas de comentarios derechistas, se burlaron del discurso político que ha invadido esta coyuntura electoral, sobre todo la promoción del temor.
El acto, llamado Restaurar la Sensatez y/o el Temor, tuvo un tono tradicionalmente liberal –de buscar la cordura y la tolerancia– y a veces el mensaje era tan simple como una invitación a la mesura. Pero las críticas emitidas por medio del humor, la ironía y la sátira lograron ser más radicales al desnudar la retórica de temor, racismo, homofobia y xenofobia que ha contaminado el debate político y mediático en el país.
Una de las pancartas que llevaba un participante decía algo como cuando los políticos son payasos, los cómicos son los únicos serios.
De acuerdo con cálculos extraoficiales, participaron unos 200 mil, más del doble de la masiva manifestación convocada por figuras conservadoras hace unos meses, y también mayor a la realizada por las principales organizaciones del Partido Demócrata (sindicatos, grupos de derechos civiles, iglesias liberales) hace unas semanas en la capital.
Que una manifestación de estas dimensiones sea convocada por dos cómicos ya es algo que expresa enorme ausencia de confianza popular en toda la gama de instituciones políticas, mediáticas y sociales estadunidenses. Pero tampoco son cualesquier cómicos, y, como se mostró aquí, son un fenómeno con enorme influencia nacional. La revista Time, en una encuesta cibernética, reportó que Stewart es ahora la figura del mundo noticioso nacional que goza de mayor credibilidad y confianza entre el público.
El programa de Stewart, transmitido por cable, es la principal fuente de información política para el segmento más codiciado por la televisión, los jóvenes entre 18 y 34 años.
El público para su noticiario ficticio alcanza en promedio casi 2 millones por noche (los noticiarios nacionales de las cadenas de televisión alcanzan entre 5 y 7 millones).
Al final, Stewart, ya en tono serio, explicó la razón por la cual promovió el acto. Estamos en tiempos difíciles, pero no apocalípticos, afirmó, y agregó que se ha roto la relación entre el debate discordante y la enemistad.
La prensa es nuestro sistema inmunológico. Si sobrerreacciona a todo, nos enfermamos más, indicó al criticar el torrente de noticias sobre las divisiones, las amenazas, las catástrofes, las pugnas que se muestran las 24 horas del día. Si todo se amplifica, nada se oye, continuó, hablando de un ciclo mediático y político que promueve un pánico perpetuo.
FotoDe hecho, añadió Stewart, la mayoría de estadunidenses sí encuentran una manera de convivir juntos todos los días, a pesar de sus diferencias, y sólo así se logrará salir de la oscuridad.
Elogió a los participantes, y afirmó que aunque la sensatez es interpretada según quien la percibe, al verlos a todos aquí hoy, y el tipo de personas que son, ustedes han restaurado la mía.
Colbert, quien cada noche se burla al llevar al extremo las diatribas de comentaristas derechistas, al disfrazarse como uno de ellos y así lograr una crítica brillante, se dedicó a declarar que la manifestación era a favor de “mantener vivo el temor (keep fear alive)”.
Con argumentos y collages proyectados de comentaristas y periodistas sembrando temor, desde la amenaza musulmana y los inmigrantes hasta los huracanes, los virus, las abejas y más, insistió en que los estadunidenses jamás podrían convivir porque se odian entre sí.
Las tres horas que duró el acto transcurrieron con la intervención de músicos, incluyendo un argumento musical.
Stewart invitó a Yusuf Islam (Cat Stevens) a interpretar su famosa canción de los sesenta Tren de paz. Colbert interrumpió la canción y declaró que él jamás se subiría a ese tren, e invitó a salir nada menos que al veterano metalero Ozzy Osbourne, quien cantó Tren loco, acerca de un tren que se está descarrilando. Stewart lo interrumpió, y así se tomaron turnos entre ambas canciones, hasta que al final, los dos músicos, hartos del argumento, se abrazaron y se fueron. En ese momento, el legendario grupo de los sesenta y setenta los O’Jays salió a escena a interpretar Tren de amor. Músicos tan variados como Tony Bennett, Kid Rock, Sheryl Crow, Mavis Staples, Jeff Tweedy y The Roots también participaron.
Colbert y Stewart se turnaron para otorgar medallas, el primero a representantes de la promoción del temor, el segundo a los que han mostrado cordura.
El conductor de The Colbert Report, al informar a la audiencia que varios medios –entre ellos el New York Times y ABC News– habían prohibido a sus empleados participar o asistir a la manifestación por temor, impuso una medalla a una niña de siete años por su valentía de participar. Stewart dio una medalla de sensatez al lanzador venezolano Armando Galárraga, quien no estalló cuando un árbitro cometió un error de juicio que le negó al jugador un partido perfecto (o sea, algo casi milagroso en las Grandes Ligas). El beisbolista, por pantalla desde su país, agradeció la condecoración.
Burlándose sobre cómo este acto será caracterizado en los medios, Stewart afirmó: no importa lo que decimos o hacemos aquí, sino cómo es reportado. Dos corresponsales de su programa muestran ese trato, al ofrecer reportes opuestos sobre el público, desde el mismo lugar y con la misma gente.
En otro momento, el actor Sam Waterston leyó un poema, supuestamente escrito por Colbert, que es una oda al temor. En sus versos se glorifica el crimen, las drogas, la seguridad, los ayatolás, el ántrax, el pánico a los hispanos, los terroristas, los mafiosos y más, todo con la pregunta: ¿puedes estar seguro?
Pero Stewart insistió en que los asistentes están aquí por la sensatez, no el temor. De hecho, así abrió su participación, preguntando a los miles: ¿están listos para la sensatez?
En medio de tanto ruido de políticos y los medios sobre las incontables amenazas dentro y fuera del país, de acusaciones de traición, del griterío que se disfraza de discurso en programas de radio y televisión que son la experiencia cotidiana en este país, cientos de miles que llegaron desde varios puntos del país a esta manifestación y millones más que la vieron en vivo trasmitida por la televisión, ofrecieron una respuesta firme de un sí por la sensatez.
Fuente, vìa :

http://www.jornada.unam.mx/2010/10/31/index.php?section=politica&article=002n1pol
Foto Reuters y AP

Mèxico , Brad Will: ¡Justicia! ¡Justicia! ¡Justicia!. Brad engrosa la lista de víctimas del terrorismo de estado que se practica impunemente en México amparado bajo la Iniciativa Mérida

El 27 de octubre de 2006 las fuerzas represivas del gobernador Ulises Ruiz asesinaron a Brad Will,documentalista independiente de Indymedia N.Y, mientras cubría un enfrentamiento desatado por elementos policiales y para policiales contra manifestantes en las barricadas del municipio de Santa Lucía del Camino en el Estado de Oaxaca,México. 

Hace cuatro años que su muerte continúa impune ,mientras los responsables, a quienes se le
conoce sus rostros y sus nombres, siguen libres mientras desde el poder se encarcela chivos expiatorios como sucedió con Juan Martínez Moreno,quien estuvo detenido mas de un año acusado injustamente de tal crimen.

Lamentablemente Brad engrosa la lista de víctimas del terrorismo de estado que se practica impunemente en México amparado bajo la Iniciativa Mérida cuyo objetivo es aniquilar todas las manifestaciones de resistencia,que de una u otra forma, atenten contra los intereses políticos y económicos de una clase que opera desde la total impunidad.

Por eso una vez más denunciamos y exigimos :

¡Justicia y castigo a los asesinos de Brad!
¡Basta de criminalización y represión en Oaxaca!
¡Basta de impunidad en México!
¡Alto a la Iniciativa Mérida!

Contraimpunidad
no nos rendimos,  no nos callamos,  no l@s olvidamos

Mèxico : ‘Han convertido a Juárez en un laboratorio de guerra urbana’ . Hay una política deliberada de generación de caos y violencia por parte del gobierno de Calderón y ejercida por el Operativo Conjunto Chihuahua. Las cloacas del sistema capitalista. Carlos Facio

En rueda de prensa, Carlos Facio, periodista y académico de la Universidad Nacional Autónoma de México
, quien además participará como ponente en el Foro Internacional contra la Militarización y la Violencia por Una Cultura Diferente, indicó que el clima de la violación de los derechos humanos en México va en aumento y muestra de ello fue lo sucedido ayer.

“Hay una política deliberada de generación de caos y violencia por parte del gobierno de Calderón y ejercida por el Operativo Conjunto Chihuahua”, dijo.

Aseguró que a Ciudad Juárez lo han convertido en un laboratorio de guerra urbana en la que se han eliminado a la “escoria social”.

“Lo que sucede en el país y particularmente en Juárez no es una guerra contra las drogas, si fuera así en Colombia después de 10 años ya habría bajado el tráfico y la producción de cocaína; lo que sucede es una política de control del negocio de la criminalidad, misma situación que se está dando en México”, explicó.

Aseguró que se intenta controlar el mercado ilegal y se realiza con la excusa de una guerra que en realidad es una guerra contrainsurgencia que se realiza contra el pueblo en Chihuahua, Juárez y otras ciudades del país con escuadrones de la muerte que se encargan de realizar una campaña de exterminio y limpieza social.

Por su parte, Servando Pineda, vocero de la UACJ, dijo que el abogado general de la institución, Alberto Solórzano Chavira presentó ante la Fiscalía de Justicia del Estado una denuncia de hechos por tentativa de homicidio en contra de un integrante de la comunidad universitaria.

Julián Contreras Álvarez, miembro del Comité Universitario de Izquierda, dijo que los miembros de diversas organizaciones estudiantiles y civiles participaban en la Onceava Caminata contra la Muerte que realizan cada

José Darío Álvarez Orrantia, el universitario herido, había recorrido el trayecto junto con sus compañeros del Frente Plural Ciudadano desde la iglesia de San Lorenzo, donde inició el recorrido, hasta la entrada de la caseta 3 del Instituto de Ciencias Biomédicas (ICB).

La de ayer pretendía servir de preámbulo al Foro Internacional contra la Militarización y la Violencia por Una Cultura Diferente, que sería inaugurada con la presentación de dos mesas que tocarían los temas de Juventicidio y la Violencia Ambiental.

Una vez que se dio el ataque, refirió, se llevaron al Centro Médico de Especialidades a Álvarez Orrantia, donde fue intervenido quirúrgicamente por la lesión que presentaba y tras dos horas de operación se le logró salvar la vida.

Gerónimo Fong, miembro del Frente Plural Ciudadano y estudiante de la UACJ, informó que la Policía Federal disparó en cinco ocasiones, lo que dejó como resultado la lesión de Álvarez Orrantia.

Aseguró que la marcha se realizaba de manera pacífica y los agentes dispararon por la espalda al estudiante, por ello exigieron que los mandos entreguen al responsable de la agresión, que se vayan los militares y los federales y que renuncie Felipe Calderón.

José Ramón Salinas, vocero de la Policía Federal, dijo que lo único que podía comentar era que los participantes en los hechos habían sido puestos a disposición del Departamento de Asuntos Internos para indagar lo sucedido.
viernes.
E- mail contacto en España: solidaridadconjuarez@gmail.com 
http://www.kaosenlared.net/noticia/han-convertido-juarez-laboratorio-guerra-urbana
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