Sandra (nombre ficticio por razones de seguridad), fue víctima de trata
con fines de explotación sexual. Desde Nigeria a Marruecos, hizo el
camino a pie durante un año y medio. Tenía diecisiete cuando partió y
terminó de pagar la deuda en 2011, once años después de abandonar su
país.
No hay comentarios:
Publicar un comentario